Cliente vs. Diseñador

Prácticas que deben someterse a juicio en el diseño gráfico.

David Espinosa Bogotá
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Seamos francos: el sueño de todo diseñador gráfico es (o lo fue en algún momento) lograr piezas tan eficaces que no haya lugar para malas interpretaciones, objeciones o correcciones. Un arte impecable y de excelsa calidad, que sólo podría alcanzarse —trabajando en conjunto con nuestros clientes— a través de un arduo proceso de briefing.

No obstante, en cualquier área de nuestra disciplina podemos enfrentar tropiezos y críticas. Algo que, lejos de desanimarnos, nos motiva a realizar un trabajo superior al que el que ya hemos presentado. Pero ¿qué sucede si nuestro cliente se empeña en continuar haciendo las cosas a su modo, según lo que ya ha desarrollado con su empresa? Esta es, sin duda alguna, una de las peores pesadillas del diseñador.

Parafraseando a Jack el destripador, «vamos por partes». Se supone que el cliente nos llama por una necesidad concreta: una asesoría, consultoría o pieza (in)determinada. De acuerdo con esto, es nuestro deber conocer a fondo al cliente, su campo de acción, nicho de mercado y acciones previas que haya realizado. Eso nos permitirá ofrecer una solución acorde a sus necesidades y expectativas; dejando en claro además, que nuestro «amado» cliente tendrá derecho a 3 bocetos y a 3 correcciones póstumas sin un recargo por ítems extra. 

Pero nuestro cliente no suele ser objetivo.1 Usualmente pretende tener una concepción de diseño mayor a la nuestra. Sucede cuando nos ofrece grandilocuentes ejemplos —como Coca-Cola—, asegurando: «Es una empresa que no ha cambiado en 128 años, y la gente la recuerda por eso: porque no cambia».

¿Has intentado refutar este punto? Por más que le expliques el programa de mercadeo y comunicaciones externas, no logrará entender la diferencia entre un identificador primario o «el loguito», y una suma de campañas publicitarias y estrategias de mercadeo, que hacen de Coca-Cola la marca más valorada del mundo (comprendiendo que más del 70% del valor de marca es el identificador primario).

Después de esto, respiramos profundo, nos aplicamos mentalmente una dosis de morfina y retornamos al trabajo. Ahora pensamos que el cliente pertenece a la Sociedad de Empresas de la Vieja Economía, Restringida y Obsoleta (SEVERO). Nuestro sueño de crear una nueva imagen externa de la marca —acorde con las nuevas necesidades del mundo actual que tanto conoce— se ha desvanecido en menos de lo que duró la llamada de cotización.

Después de esta reunión, presentamos nuevas propuestas: elementos orgánicos y colores ligeramente extraídos del identificador primario (sería afortunado si el cliente tuviera un Manual de Identidad Visual, o al menos si comprendiera el concepto), con cierta inspiración en los trabajos previos de la marca, pero esta vez sin Comic Sans, Algerian u otros parias tipográficos. Nuestro querido cliente se muestra un poco más satisfecho (o menos molesto) y plantea la siguiente inquietud:

«Si yo no conociera a esta empresa, ¿cómo sabría qué es lo que hace, lo que vende, para qué sirve? Empiezo a arrepentirme de encargarle a usted este trabajo complejo. Mi sobrino-hijo-hermano de mi amigo-allegado-conocido lo hubiese hecho por veinte mil pesos (colombianos). Quiero unos chulos, que parezca como de visto bueno. Y lo quiero en el frente de esa cajita. Que atrás tenga todas las cosas que explican para qué sirve. Pero que no sea muy colorido porque eso me cuesta y usted no me lo va a pagar. Además usted debería contemplar otras cosas. ¿Sabe cual es la competencia? Mire sus empaques y descubrirá lo buenos que son».

Ahora nos sentimos ultrajados, heridos mortalmente en nuestro ego. Concluimos en que no sirvió de nada formarnos durante años en la academia, que nuestros trasnochos, impresiones de madrugada y días escasos de alimentación decente fueron en vano. Con cierto temblor en la voz solicitamos más información del producto. Por alguna extraña razón preguntamos por la dirección del website del cliente, para descubrir que es una mezcla de estilos, códigos y colores que ofenden la vista «porque el jefe necesitaba que la página llamara la atención». Para ser más específico, el identificador está comprimido desde Microsoft Paint.

Ahora, con nuevas armas, terminamos una nueva propuesta. Esta vez estamos amparados en la cláusula de nuestra cotización: «Después de la tercera entrega de propuestas, cada engrega adicional tendrá un recargo del XX % sobre el total cotizado». Nos sentimos un tanto frustrados, esta nueva versión se asemeja más a una sección de clasificados de algún periódico que a un elegante empaque apropiado. El cliente no dice nada. Se limita a tomar el prototipo, lo examina meticulosamente, verifica la apertura del mismo y luego lo deja sobre la mesa. Nos mira con cierto desdén y, después de segundos que parecen siglos, nos dice «no pienso pagar de más, así que me quedo con esto. Por favor pase mañana a recoger su dinero», para susurrar poco después: «debí haberle hecho caso a Don Alcides, el de la tienda: estos diseñadores no sirven para nada. Yo pude haberlo diseñado igual o mejor».

Sobra decir que tuvimos que despilfarrar ese pago en Diazepam.2

Editor: Sebastián Vivarelli Buenos Aires
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  1. Los hechos aquí descritos no necesariamente corresponden a hechos verídicos. Cualquier parecido con la realidad puede ser coincidencia. Todo depende de en qué parte del escritorio se encuentre usted: frente al diseñador o frente al cliente.
  2. El Diazepam es un fármaco con propiedades ansiolíticas, miorrelajantes, anticonvulsivantes y sedantes.

This article does not express the opinion of the editors and managers of FOROALFA, who assume no responsibility for its authorship and nature. To republish, except as specifically indicated, please request permission to author. Given the gratuity of this site and the hyper textual condition of the Web, we will be grateful if you avoid reproducing this article on other websites. Published on 05/09/2013.

David Espinosa

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Ai-Lin Lama
Dec 2013

Siempre hay que mantener buenas relaciones con los clientes, y si llegara a haber un problema, acabar en buenos términos. Hay que tener en cuenta muchos aspectos al momento de lidiar con un cliente. Y es verdad, siempre hay una eterna lucha con los clientes, entre lo que él quiere y lo que es necesario. Pero debemos comenzar a tratar con ellos y hacerlos entender que es lo mejor, así no sea lo que quieren.

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Nicole Villegas
Dec 2013

Las buenas relaciones de negocios rara vez ocurren por casualidad,mientras que un diseñador herido y su cliente soñador pueden comenzar así con una "luna de miel" de un exitoso lanzamiento inicial del proyecto, las cosas pueden llegar a un descenso rápido. Nombraré algunos consejos que yo llevo a cabo al momento de mi relación profesional con un cliente: No tengas miedo de decir que NO, habla las cosas como son, crea un proceso de trabajo,haz un feedback previo del trabajo que realizarás, deja a un lado tu EGO, siempre se puntual.

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Aleyta Sosa
Dec 2013

Es muy frustrante escuchar eso pero en estos casos estoy de acuerdo en que el diseño no es para todos, aunque a veces queremos abarcar todo, nos nos olvidamos de ese pequeño detalle. Probablemente son empresas con gran potencial pero teniendo al frente a dueños como el que describes no permiten que crezca dicho negocio, es muy deprimente porque es ahí donde podríamos desarrollarnos todos los diseñadores pero por pensamientos como el de ese tipo de clientes no llegamos a producir grandes proyectos sino solamente nos limitan y nos orillan a hacer lo que ellos quieren y no lo que necesitan.

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Adriana Pareja
Nov 2013

Sentirse identificado con este artículo es poco. Los diseñadores somos personas luchadoras en contra del "diseño" que el cliente "cree" que es el mejor. Lo vivimos todos los días, y ciertamente algunos más que otros dependiendo de los clientes. Sin embargo, creo que lo último que se debe de perder es la esperanza de que el cliente llegue a una especie de epifanía diseñadora (por supuesto, inducida por nosotros). A lo que quiero llegar es que, es verdad que los clientes nos sacan de casillas, pero ciertamente podemos cambiarlos a ellos con (mucha) paciencia y uno que otro as bajo la manga.

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Xavier Alejandro Chalco
Oct 2013

Ya lo dice el viejo refrán: "En el diseño el cliente nunca tiene la razón... para tenerla debería ser otro diseñador",... (me lo acabo de inventar).

Siempre habrá clientes que te martirizarán con su "pésimo gusto" y miedo al cambio de su imagen, para lidiar con esto dependerá exclusivamente del profesional, para que tomar pastillas o tomarse un whisky barato?; solo hay que saber vender nuestra idea, valerse hasta de la psicología, ser más "comerciales y mundanos" en nuestros proyectos, xq si por último tu cliente quiere que le diseñes algo "horrible" q esperas dáselo, xq otro si lo hará.

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Maria Gabriela Uzcátegui Rangel
Oct 2013

A veces hay que ser radicales mas que mediadores, al cliente se le tiene que hacer entender a las patadas! en otras palabras: a cobrar de mas por cada error de ellos porque es injusto estar pagando por las brutalidades del cliente. En ese caso tratar de ser fieles a lo que una vez Milton Glaser dijo: -sólo trabaja para personas inteligentes-.

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Janis Rodríguez
Sep 2013

¡Muy bueno el articulo!

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Ivan Lopez
Sep 2013

buen articulo!

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Isabel Gonçalves Torren
Sep 2013

Estimado David, un poco de «catarsis» que nos identifique a unos cuantos, nunca viene mal. Muchas gracias. Desde mi experiencia incorporo un tópico más a tu relato, cuando un profesional del medio -ej. imprenta- acepta realizar modificaciones sobre tus bocetos o incluso sobre originales, por menos precio.

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Hector Gonzalez
Sep 2013

No todos los clientes desconocen los componentes de un producto visual grafico, mas bien cuando se tiene clientes asi es cuando mas facil se le hace la tarea al diseñador de argumentar su trabajo, porque servira de soporte al presentarle los bocetos o ideas previas. Con un cliente que sabe lo que quiere, esta informado e investiga por su cuenta, es muchisimo mas dificil persuadirlo de cambiar su identidad, personalidad o linea grafica. Como siempre digo, la investigacion, es uno de los pilares mas importantes en el diseño.

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Cesar Romero
Sep 2013

Es un artículo muy interesante, para pensar y reflexionar

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Daniela Andrade
Sep 2013

Me gusta tu artículo y realmente suele pasar... en muchos casos el cliente NO tiene la razón.

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Eduardo Vega
Sep 2013

A un médico no le cuestionan su diagnóstico, al plomero no le discuten ni materiales ni el precios.

Pero cuando se trata del Diseñador todos los clientes se creen seudos Publicistas.

El problema esta en que la gente no conoce que es un Diseñador o que mismo hace?

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Alfredo Texis Michicol
Sep 2013

excente tema felicidades

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Angel Vera
Sep 2013

SEVERO....jajajaja

excelente tu artículo

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Omar Mercado
Sep 2013

Divertido relato David, sigue así.

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Nerea Sorauren
Sep 2013

Yo creo que el problema radica en hacer comprender al cliente si lo que ellos proponen (ellos ya son diseñadores...), si lo que están proponiendo, funciona o no funciona... .Les cuesta entender un concepto así.

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Fernando Peretz
Sep 2013

mejor relatado no pudo estar! GRACIAS por compartir este trauma colectivo! jejejejejeje. ¡Saludos!

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Brigitte Giraud
Sep 2013

jaja me ha pasado todo eso

pero bueno con el tiempo fui aprendiendo a persuadir al cliente y hacerlo creer que es su idea.

también creo, depende del tipo de cliente hay quienes son por así decirlo nuestro usuario tipo y otros con los que no tenemos nada en común, ufff ahí esta el reto.

por eso ahora me dedico al diseño de moda jeje ;9

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Enrique Parejo
Sep 2013

También se debe reconocer que es probable que en 3 propuestas no se llegue a un trabajo satisfactorio. Por supuesto debemos ponerle límites a nuestro trabajo y a las exigencias del cliente, sin embargo hay que aprender a negociar y un poco más de esfuerzo no le sobra a nuestro trabajo, ni a nuestra imagen como diseñadores.

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Selfway Dg
Sep 2013

Hay que tener en cuenta que nosotros (diseñadores, redactores, creativos) no trabajamos para nuestros clientes, sino para sus marcas, ahí reside la gran diferencia.

Por otro lado, hacer lo que el cliente quiere o que simplemente le gusta es caer un gran error, nosotros enfocamos nuestras energías en lo que «su público» receptor desea, es ahí cuando nuestras comunicaciones son realmente efectivas.

Gran aporte David.

Saludos

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Valentina Medina
Sep 2013

Eso es verdad lo que dice el articulo, los clientes quieren todo pero a la vez no quieren nada.

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Pablo Comesaña
Sep 2013

Es una excelente crónica para los principiantes, nos hemos topado mucho al principio con este tipo de problemas pero con el tiempo una se va formando y sabe como hacer frente a todas estas situaciones, hay un libro excelente para este tipo de problemas, relata en su primer capítulo, las situaciones por las que pasa un arquitecto a la hora de tomar un trabajo y las soluciones, obviamente se deberá traspolar al ambito del diseñador. «El Metodo» de Rodolfo Livingston

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Pier Alessi
Sep 2013

Muy bueno lo de SEVERO jejej

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Yesid Camilo Guerrero Vallejo
Sep 2013

Recordemos que, dentro de la ética del diseñador esta: Conocer e informarse sobre el estándar de diseño del cliente y familiarizarse con la empresa a trabajar, sin dejar atrás los límites de la responsabilidad profesional. Buen aporte.

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Priscila Rosales
Sep 2013

Me gusto el Artículo, me hiciste pasar un grato momento leyéndolo.

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José Torres
Sep 2013

Estimado David, no me queda claro el objetivo de este artículo. Parece sólo el relato de una experiencia...

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David Espinosa
Sep 2013

José,

ya he reiterado en varias oportunidades que el objetivo de este artículo no es buscar soluciones. Solo caricaturizar realidades cotidianas

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Anselmo Jose Vezzosi Caffaratti
Sep 2013

Por lo expuesto es acertado que en los PLANES DE ESTUDIO de carreras que tienen que ver con el DISEÑO, arquitectónico en mi caso, es adecuado que se den seminarios de SICOLOGIA, SOCIOLOGIA Y ANTROPOLOGIA. La primera tarea de nuestro trabajo es tratar y conocer al COMITENTE que es una PERSONA.

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Giovanna Monsalve
Sep 2013

Totalmente de acuerdo con usted. En ese sentido me atrevo a decir que falta mucho en la ʼacademiaʼ y, no es cuestión del prestigio de la universidad, sino de la falta de profesores realmente comprometidos con el crecimiento y real preparación de los estudiantes. En mi caso me atrevo a decir que no falto compromiso de mi parte, pero en mi experiencia siento los grandes vacíos dejados por profesores a los que algún día incluso me atreví a preguntar ¿por qué tienen tanta pereza de enseñar? la triste respuesta «Se nota tanto». Hoy sigo buscando respuestas y agradezco a este foro esa posibilidad.

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Santiago Trevisan
Sep 2013

¿Y entonces? No entiendo el artículo ... o al menos no saco nada bueno del mismo ¿me quieren decir que el mercado es duro? Eso ya lo sabemos (todos, no sólo los diseñadores).

El día que la empatía se tenga en cuenta, el mundo será diferente (en especial el mundo del diseño, que debería tenerlo como uno de los puntos más importantes ya que crea valor a otras personas).

Tampoco entiendo como Foro Alfa permitió la publicación de un artículo que sólo busca polémica. Para eso, al menos en Argentina, existe el bar (es más divertido hacer polémica con un whisky en la mano que escribiendo en un blog).

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David Espinosa
Sep 2013

Gracias por tu opinión. Yo prefiero escribir en un blog que perder neuronas con el whisky, aunque ambas opciones son igual de divertidas.

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3
Eva De La Torre
Sep 2013

A mí, como estudiante de Diseño Gráfico, si me deja mucho leer este tipo de anécdotas. Además, ¿no es ese el objetivo de los artículos aquí publicados? ¿Crear polémica y hacernos reflexionar?

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Santiago Trevisan
Sep 2013

Coincido Eva ... ahora bien:

Reflexión: del termino latino reflexĭo. Consiste en analizar algo con detenimiento.

O sea, analizar ... y no criticar y listo.

Este artículo habla del mismo tema, más enprofundiad, y con una mirada (y reflexión) más constructiva (sugiero leerlo con un whisky para hacerlo más interesante todavía):

»La Empatía como motor de la Innovación»

Enlace

Saludos,

Santiago @eidenideas

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Jorge Piazza
Sep 2013

Santiago, lo del whisky cuando quieras.... (coincido plenamente con vos).

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1
Laura Téllez
Sep 2013

Este tipo de cosas siempre pasa, el cliente se siente diseñador, sin embargo está en nosotros recordarle que no es así. Es nuestra responsabilidad estar enterados sobre el producto o servicio sobre el que estamos trabajando y tener fuertes fundamentos que muestren el por que de nuestra propuesta. Es claro que al cliente debe gustarle, por que quedo convencido, por que encontró lo que necesitaba, y no porque se hizo lo que el quiso.

Como diseñadores hay que tener más carácter, y no me refiero a que dejemos de ser amables o pacientes, si no que no olvidemos que somos nosotros los que sabemos.

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Yeferson Tovar
Sep 2013

no hay nada mas triste que comparen tu trabajo con gente que apenas sabe manejar programas de diseño y no saben ni crear un concepto... pero a fin de cuentas el cliente lo ve mas fácil de lo que realmente es.

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Yamil Manzur
Sep 2013

Creo que a todos nos paso y sigue pasando este tipo de situaciones. Particularmente creo que esta en nosotros demostrar esa solvencia y presencia frente a los clientes. Si el cliente no gusta del boceto o presupuesto, pues tenemos la libertad de decirle no o rechazar ese trabajo. Siempre pongo a consideración el ejemplo de los médicos, confiamos ciegamente en ellos y pagamos lo queda cuesta una consulta, por más corta que haya sido. Es muy idealista pero espero que laguna día los comunicadores tengo ese respeto y reputación.

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Ana López
Sep 2013

Creo que varios se identificarán con la historia expuesta, sin embargo reafirmo la idea de que está completamente en nosotros el seguir contemplando cualquier imprevisto e ir unos pasos adelante del cliente (como en éste caso se mencionó no tener conocimiento de la competencia, eso debe de contemplarse) y como profesional no ceder tan fácilmente ya que está en uno como diseñador hacer valer nuestro trabajo, todas esas noches de desvelo, malpasadas, impresiones de madrugada y demás, conforme se vaya avanzando descartar ese tipo de clientes que no creen y no tienen una buena concepción de diseño

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Itzel Diaz
Sep 2013

claro esta publicación nos remite a demás historias ya escuchadas ,como sabemos esto le ha pasado a mas de uno , por supuesto nos pega en el ego el cliente al decirnos que el lo hubiera hecho mejor que no pagara mucho mas dinero o que no nos llegara a pagar lo que nosotros aspiramos a que nos paguen aun sabiendo que nosotros como diseñadores tenemos todo tipo de fundamentos para hacerle ver que lo que le estamos presentando es lo correcto ,siempre nos encontraremos con clientes que creen saber la solución a sus problemas , no creo que sea lo mas conveniente trabajar con clientes asi .

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Veronica Carvajal
Sep 2013

Y en Esta historia al menos le pagaron...

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Antonio Villar
Sep 2013

Siempre que no estemos amarrados a agencias de publicidad u oficinas de marketing de alguna marca, sabemos gracias a nuestro conocimiento y experiencia, donde y con quien trabajar. Si experiencias como estas nos suceden, mejor no seguir con el cliente, y por ningún motivo instruír para luego bajar los brazos y hacer caso omiso de nuestros pareceres objetivos por un: «está bien, hagámoslo como ud dice» porque estaremos vendiendo con hambre, y eso lo detecta el cliente en 2 segundos, perjudicándonos profundamente.

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1
Marlon Rodríguez
Sep 2013

El cliente no puede sobrepasarnos, creo que la mayoría de las veces nos debilitan y eso es culpa nuestra. A no ser que estemos en un aprieto económico, NO debemos aceptar trabajar en algo que no nos de orgullo profesional, pues al final quedamos como malos diseñadores y ni el cliente ni nosotros quedamos satisfechos. Seamos fuertes, por algo estudiamos y sabemos qué camino tomar, si el cliente no valora nuestros conocimientos, jamás valorará nuestros resultados.

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Anderson Severino
Sep 2013

Genial, no permitamos que otros colegas ni nosotros mismos nos prostituyamos vendiendo nuestros diseños como si fueran un vil estupidez. :D

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2
Ángel Jiménez
Sep 2013

Ja ja ja, la comedia que es la labor del diseñador gráfico. Más de uno nos reconocemos. Me hiciste reir y eso se agradece siempre.

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Paolo Puruncajas
Sep 2013

Creo y leo que todos coincidimos que lo leído es una realidad, sin embargo considero que habrá un momento en el que pensaremos como seleccionar mejor a los clientes para evitar todo este vía crucis.

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7
Juan Olivos
Sep 2013

Puede que sea aburridor y regular negocio pero a veces esas repeticiones nos obligan a pensar en nuevas ideas y enfoques, y si uno compara algunas veces el resultado final supera con creces a la primera propuesta. Sólo hay que verlas con la razón más que con el corazón.

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69
Fernando Weissmann
Sep 2013

Es todo cierto. El descrédito parece estar dentro de los honorarios...Lo sufrimos todos en cualquier parte de nuestra carrera, pero especialmente al comienzo.

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0
Belina González Hernández
Sep 2013

Pasa el todo el mundo, buen artículo.

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0
Luis Alberto Gálvez Becerra
Sep 2013

Creo que como diseñadores ,debemos ser también grandes negociadores el cliente es complicado pero hasta a un León se logra domar , es cuestión de encontrar el balance entre nuestro conocimiento y su necesidad.

Saludos de Perú

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0
Isaac Avila
Sep 2013

Jajaja, muy buen artículo, da risa porque es verdad. Hay recordar ese dicho popular que reza: «El cliente siempre pierde la razón». Saludos

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0
Marlon Lliguisupa
Sep 2013

Gran Artículo, sin duda es algo que a todo diseñador nos ha pasado...

0
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0
Jimmy Benhamou
Sep 2013

excelente articulo muy sabio .. el problema principal es que los clientes no saben lo que quiere o no quiere pagar!!!

0
77
Alejandro Arrojo
Sep 2013

qué respuesta tan simple.

0
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11
Paulo Lucia
Sep 2013

Me parece en principio (como lo expresa el título) que comienza con una actitud de guerra, deberiamos sacar el «Vs» y ponerle «y», no digo que no existan clientes así, sino que creo que los clientes no están definidos de antemano, sino que estas relaciones se arman entre los dos.

Yo creo que lo que le faltó a esto es pensar el lugar desde donde nos paramos cuando tratamos con un cliente, debemos si o si, entender lo que quiere, para que lo quiere y lo que le gusta.

Yo NO tengo que venderle nada ! lo voy a ayudar a él, a vender !

y cobraré por eso

;-)

Muy buena la ppt de la gata de jorge. jeje

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1
Pablo Gabriel Rubino
Sep 2013

Fue lo primero que me detuvo a pensar, ¿porque el vs?. Es importante recabar toda la información sobre las partes que conforman el objetivo a comunicar o promocionar, pero es importante tener bien en claro, cuales son los ejemplos sonoro visuales, que el cliente ya tiene en la mente y de las cuales, a conformado diferentes asociaciones.

Una buena charla sobre ello no solo nos da ese perfil que bien podemos leer en este articulo, es utilizado para romper nuestro trabajo, sino que genera mayor cercanía con el cliente, la persona que nos pide ayuda para dar a conocer, sus servicios.

1
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30
Luis Jaime Lara Perea
Sep 2013

El problema comienza desde como se aborda. Cuando hablamos de diseño, formas, colores, fuentes y demás, estamos negociando con el cliente en el terreno del gusto. Está claro que de esto no sabe nada, pero tiene su gusto y es más importante que el nuestro. La solución es llevarlo a un terreno común donde entienda los argumentos, y ese es el de los negocios. Cuando hablamos de inversión, roi, beneficios y ventas, veremos que nos comprende. Para ello hay que educarnos, sí, nosotros los diseñadores en las materias de negocios.

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0
Adriana Elizabeth Hernadez Bautista
Sep 2013

No estoy de acuerdo con el artículo, pues aquí muestra en esta explicación que nunca hubo conexión con el cliente y tampoco empatía. En mi experiencia como «freelance» he aprendido a escuchar a los clientes y adaptarme sin importar mi ego y mis conocimientos y noches de estudio, eso no le importa al cliente. Si tú como diseñador estás siendo intimidado por el cliente (al hacer caso de que debió haber contratado al hijo del primo del amigo) es porque quizá no te sientes capaz de tu profesión. Es ahí donde entras con una excelente idea plasmada convenciendo al cliente del por qué te contrató.

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Fabian Bogado
Sep 2013

Es interesante leer este tipo de artículos ya que aportan mucho a la reflexión acerca de las diferentes situaciones que se pueden presentar cuando se trabaja en el ámbito profesional. Da una visión mas que realista de lo que sucede cotidianamente a muchos profesionales. Me gusto como está planteado refleja mucho de lo que muchos ya han vivido y para aquellos que estamos iniciando en el ámbito del diseño es un valioso aporte para tener en cuenta.

1
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164
Jorge Montaña
Sep 2013

Un tipico problema de falta de comunicación efectiva y empatia. Cosas que no enseñan y que son la base de la profesión.

El problema es 100% del diseñador que en su posición de «especialista» no entiende que su labor es facilitar y no imponer.

Les comparto una presentación que ilustra de manera divertida el problema

Enlace

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11
Paulo Lucia
Sep 2013

Jeje, esta buena la presentación!

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12
Manolo Luis Escutia
Sep 2013

Gracias David por tatar este tema. Siempre habrá lucha de poderes, me refiero a los persuativos. Quiero traer una anécdota que fue real y que conozco de primera mano. Un despacho de publicidad propuso a una empresa de licores en España una campaña para promover un whisky muy conocido. El texto decía tal cual LA UNICA MANERA DE ROMPER CON EL, siendo la imagen una botella rota con el líquido expuesto. Los clientes no la aprobaron, los diseñadores insitieron. Ganaron los publicistas, pero les quitaron la cuenta, y la campaña fue la que obtuvo el premio a la mejor campaña publicitaria 1979

1
46
David Espinosa
Sep 2013

Gracias por tu aporte Manolo. Efectivamente, muchas veces hay excelentes ideas que se quedan en «truchos» porque el cliente no aprueba, no le gusta algo o pide una opción mas. Creo que el paradigma de no usar palabras o imagenes que contengan connotaciones negativas se está rompiendo poco a poco. Esa sería la clave para una propuesta diferente. Tal vez solo es cuestión de una perspectiva hacia futuro.

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Juan Olivos
Sep 2013

Pero no necesariamente las campañas premiadas serían buenas en el mundo real.

Muchas campañas premiadas pueden ser muy creativas, inteligentes y chistosas pero no necesariamente efectivas en el mercado.

2
12
Manolo Luis Escutia
Sep 2013

es cierto lo que dices, Juan. Lo que porpongo para seguir el artículo de David, es las metáforas que circundan a nuestro entorno en el mundo de la publicidad y el diseño. En aquel entonces, el premio Laús le trajo prestigio a la empresa de publicidad, a pesar de que J&B le quitara la cuenta por negarse a cambiar la pauta publicitaria.

Y esto habla de la lucha que hay a veces entre cliente y creativo. Llegar a buen puerto es tarea de ambos. Saludos

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7
Juan Olivos
Sep 2013

De acuerdo Manolo, lo que yo quería era tener en cuenta que no hay regla de oro, premio = efectividad, a veces las campañas más feas y básicas son las más recordadas y efectivas.

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Reply
0
Carlos Garcia
Sep 2013

Interesante el artículo, no es difícil sentirse identificado, sin embargo, la experiencia misma nos debe de hacer entender que hay clientes a los que, por mucha necesidad que se tenga de trabajo, hay que decirles que no, o dejar ir la «oportunidad» de colaborar con ellos, pues a la larga el proceso será mucho mas costoso para el diseñador.

¿Qué podemos esperar de un cliente que valora tan poco la imagen de su empresa o producto cómo para poner de ejemplo al hijo-sobrino-hermano para hacer la tarea del diseñador? y ¿Qué dice de nosotros, el acceder a sus caprichos?

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Gerardo Ramones
Sep 2013

touché

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Juan Carlos Rodolfo Coronel
Sep 2013

Hola Carlos, Si para algunos profesionales y agencias de publicidad es muy complejo entender el tema identidad, imagen, reputación y/o comunicación, si a eso le sumas su entorno inmediato, imagínate que difícil será para un cliente que no está familiarizado con estos temas, para él es todo lo mismo, es ahí cuando comienza nuestra habilidad como profesionales hacer un trabajo didáctico con ellos.

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Carlos Garcia
Sep 2013

Totalmente de acuerdo Juan Carlos, en la tarea del diseñador va implícita la responsabilidad de contextualizar el problema para poder dar una solución efectiva y eficaz para nuestros clientes, y el poder argumentarlo adecuadamente para que ellos lo entiendan es la herramienta que debemos usar en estos casos, sin embargo en la lectura, lo único que puedo ver y como lo comenta el autor, es una redacción meramente anecdótica que no busca o plantea una solución, por eso mi comentario, hay primero que analizar nuestra labor antes de quejarnos del cliente, es posible que «tengamos lo que merecemos»

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Byron Reascos
Sep 2013

Es por esto que nuestra asesoría profesional debe convencerles, vendiendo nuestro talento, mostrar nuestra experiencia en trabajos anteriores que tuvieron éxito y confiaron en nosotros, diferenciar que no es un simple dibujo o logo que en cualquier esquina lo hacen, sino como dice David, tenemos la academia y lo más importante la pasión por nuestra profesión.

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Juan Carlos Rodolfo Coronel
Sep 2013

Hola Byron, La asesoría no es vender nuestro talento o el portafolio de nuestros trabajos, es exactamente lo contrario, es conocer a nuestro cliente y ayudarle a tomar ciertas decisiones del tema en cuestión.

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Emannuel Antonio Vergara Pincheira
Sep 2013

Estos clientes son uno loquillos, varias verdades retratadas, no todos los clientes entienden lo que quieren contratar, no saben realmente lo que necesitan, la mayoría de las veces solo saben lo que quieren (a veces). No en todas partes tenemos el gusto de ser verdaderamente valorados.

Felicidades por el articulo

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Juan Carlos Rodolfo Coronel
Sep 2013

Estoy totalmente de acuerdo con Martín. Si queremos ser tratados como profesionales, debemos comportarnos como profesionales.

Con todo respeto, este tipo de artículos no proponen soluciones, solo un lamento que no lleva a nada.

Nuestro trabajo debe ser eficaz, quiero decir que cumpla con las necesidades del cliente (como empresa y no personales), del público objetivo y de la inversión dispuesta para el producto.

Mientras no aprendamos las reglas de juego de los negocios, seguiremos pensando como principiantes y no como profesionales.

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David Espinosa
Sep 2013

Juan Carlos, muchas gracias por su valioso aporte.

Si, usted tiene razón. El fin de este artículo no es ni de lejos proponer soluciones concretas. La razón real es definir, retratar y en cierta forma caricaturizar situaciones que vivimos los profesionales del sector día tras día. Es inherente al profesional recién graduado el no conocer muy bien las «reglas» para negociar con los clientes, aunque también traté de expresar en este artículo la falta de respeto que sufre nuestra profesión. De esto hablaré posteriormente.

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Julio Enriquez
Sep 2013

Mas que un artículo, parece una suerte de anécdota, pero aunque describe de manera precisa la realidad, lo preocupante es que representa la incapacidad del gremio de entender a su mercado. Si su trabajo no es valorado, no es culpa del cliente, si después de la tercera propuesta, el cliente no está conforme, tampoco es culpa del cliente.

Si los profesionales del hacer creativo no logramos entender y convencer a nuestro mercado, menos lograremos entender a su propio mercado, al que al final de cuentas va dirigido nuestro trabajo y por lo tanto nunca se romperá el círculo vicioso que describes.

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Pavlo Rey
Sep 2013

Como bien lo menciona Martín; entre mas profesionales seamos y mas convencidos estemos de nuestro trabajo, mejor podremos vender la propuesta. Cuando el cliente menciona a su primo, sobrin o amigo, ya esta faltando al respeto. Como menciona Ricardo, mas que un artículo me parece una queja y aunque he pasado esa frustracion y es muy entendible por nuestra naturaleza sensible, debemos ir mas alla y concluiria con dos puntos:

1. Si el cliente no sale de esa postura, dignifiquemos nuestra profesion y demosle las gracias.

2. Muchas ocasiones, con incluir un poco de su idea queda satisfecho.

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David Espinosa
Sep 2013

Hola Julio. Si, efectivamente es una compilación de anécdotas relacionadas a vivencias propias y de otros colegas. En cierta medida, la culpa es tanto del (los) diseñador (es) y del cliente. Los primeros por no dignificarse a sí mismos ni a la profesión, y los segundos por ver el diseño como un, digamos, extra corporativo que empieza a cruzar la frontera entre la inversión y el gasto.

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Ricardo Acosta García
Sep 2013

Me parece buen artículo. Te felicito por poner en evidencia una situación molesta. Sin embargo, no pude encontrar qué solución propones para este escenario, cómo actuar desde antes para evitar llegar a él, cómo gestionar estos clientes. Pero por sobre todo, quisiera saber por qué has aguantado tantas humillaciones juntas, sin hacerte valer ¿Será por eso que tuviste que tomar un ansiolítico? La situación es conocida, seguro, pero no sólo pasa en diseño: médicos y abogados también la sufren. Es un mal cliente, no todos lo son. Me hubiera gustado más leer soluciones ¡Saludos!

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David Espinosa
Sep 2013

Hola Ricardo. Como mencioné en otra respuesta, este no fue un artículo para proponer soluciones. La intención fue caricaturizar un entorno muy conocido. Con respecto a los médico o abogados que mencionas, no estoy muy seguro de que un paciente le diga al médico «No me gusta ese diagnóstico. Cámbielo por algo menos grave», o que le digan al abogado «Si, el resultado es lo que esperaba pero mi cuñado se leyó todo el Código Penal, así que no pienso pagarle por algo que mi cuñado me hace gratis y no es abogado».

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Ricardo Acosta García
Sep 2013

Gracias por tu respuesta David. Te sorprendería la cantidad de veces que la gente se diagnostica a sí misma y se automedica, no sigue los tratamientos médicos ni toma sus medicamentos como se prescribió. Además de las veces en que se guían por recomendaciones de amigos a los cuales «les pasó» algo similar; y cuando, en muchos lugares todavía se confía más en manosantas y curanderos. Lo conozco de cerca. Creer que sólo nos pasa a nosotros es ponerse en un lugar de víctima cómodo y conveniente. Como decía, la queja no soluciona. Saludos y felicitaciones nuevamente.

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Martin Suarez
Sep 2013

Comparto con vos lo fácil que es entrar en el papel de víctima para justificar las frustraciones o fracasos. La queja no soluciona es una gran verdad. Lo idea no es preguntarse porque me paso esto a mí, sino que se hace ante esa situación y que se propone para invertirla. Algo que creo que le brinda un plus a muchos diseñadores es una formación y visión comercial , más analítica del negocio que de lugar a ideas y propuestas sólidas a las necesidades del cliente. El cliente no gasta planta, invierte! convencerlo de ello es nuestro trabajo.

Saludos!

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Martin Suarez
Sep 2013

Es importante como cada diseñador se para frente al cliente. Algo que siempre les digo es: Si ellos van al médico y el mismo les hace una reseta, no la cuestionan y toman el medicamento.; al igual que con otras profesiones que no entienden. Que no crean que por VER entienden, que les da lugar a juzgar o decirnos que hacer. SOMOS PROFESIONALES, para que nos traten de esa manera tenemos que plantarnos como lo que somos. Si el cliente confía no cuestiona. Si el cliente no puede pagar el monto o esta disconforme que se busque otro diseñador o que tenga suerte con la propuesta del sobrino! .

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Aldo Martínez
Sep 2013

Confieso que solo por el título el artículo me daba la impresión de ser muy superficial, pero al leerlo me quedo con un montón de situaciones a analizar. Muy buen artículo.

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Xacir Deric
Sep 2013

La experiencia como diseñador y negociante te dan la habilidad de tratar con este tipo de cliente y salir bien parado tanto económicamente como en la calidad del trabajo desarrollado.

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Mariel Bejar
Sep 2013

Me sucede con frecuencia, que el cliente se resiste a aceptar la cotización, sín un previo boceto del proyecto que le proponemos. ¡se debe trabajar antes!!, el cliente...¿tiene razón?, aveces pienso que la tiene, debido que, si no nos conoce, ni sabe si lo que realizaremos, será lo que el necesita, ¿para que, invertirá, en algo que le es un intangible?

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David Espinosa
Sep 2013

Es algo de lo que hablaré más adelante: el respeto hacia nuestra profesión por nosotros mismos y por el público en general.

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Mariel Bejar
Sep 2013

gracias y mis disculpas!

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Xacir Deric
Sep 2013

Hola, pero creo que para eso sirve el portafolio, para demostrar lo que somos capaces de hacer. En caso de que sea un cliente recurrente le permito pagar el trabajo en su totalidad al final.

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Paula Celina Fernández
Sep 2013

Coincido con Xacir. Para muestra está el portfolio.

Cualquier servicio siempre se cobra por adelantado (o un %) sea la profesión que sea.

Hacerle un boceto gratis no es la forma. Podemos haber hecho un excelente trabajo pero la opinión del cliente es subjetiva o puede tener pésimo criterio (como el ejemplo de este artículo) y decide no pagarte, o robarte la idea.

Además cuando no quieren pagar adelanto es porque están probando, no están comprometidos con el proyecto. Y para que salga bien tiene que haber compromiso de ambas partes.

Respetemos y hagamos respetar nuestra profesión.

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María Griselda Peiretti
Sep 2013

Anécdota: Hace alrededor de 28 años, en una situación similar, se me pide que entregue una maqueta de la imagen, y cuando llego pensando que la idea ya estaba comprada, la persona que contrataba el servicio de mi estudio, saca una fotografía de otro proyecto de una colega y los coloca a ambos sobre el escritorio. En ese momento me puse de pie, tomé mi maqueta, saludé y no he vuelto a ver a esa persona. Me sentí humillada.

LA VERDAD ES QUE TODO PROFESIONAL VIVE ESTE TIPO DE REALIDAD, lo importante es ser un PROFESIONAL y tratar de apoyarse en colegiaturas:

SER UNIDOS DEPENDE DE NOSOTROS.

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Ivan Abbadie
Nov 2013

mariel, por supuesto que no es correcto, ni ético, ni necesario trabajar previo a una contratación, para demostrar tu trabajo hay un portafolios de proyectos que puedes mostrar el cual irá creciendo, evolucionando y aportando más día con día.

sin duda de eso podemos ampliar por mucho el tema, pero ¿acaso cuando vas con el restaurantero le pides tres platos para ver cual te gusta más y sólo pagas uno?

en fin, todo comienza por valorar tu profesión, tu trabajo, tu tiempo, tus conocimientos, tus ideas, pasando esa etapa sabrás la respuesta, ¡no hay "bocetos" sin pago previo y/o contrato legal"

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Juan Luis Baeza
Sep 2013

Tengo un imán para ese tpo de clientes...i´m cursed!

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