Carta del diseñador al cliente

Lo que todo diseñador quisiera decirle a sus clientes pero no lo hace por temor a perder la cuenta.

Rafael Juárez, autor AutorRafael Juárez Seguidores: 74

Imagínese que Usted fuera médico, traumatólogo. Luego de pasar diez o más años quemándose las pestañas en la Universidad y en los hospitales, viendo infinidad de piernas y brazos rotos, pacientes morir y salvarse; luego de todos esos años de experiencia, usted monta un consultorio. Usted ha decidido ganarse la vida haciendo lo que mejor hace: curar y ayudar a sus pacientes. Llega a su consulta un paciente con una fractura abierta de antebrazo. Usted ya sabe qué hacer, lo ha visto mil veces. Usted estudió para esto; Usted sabe cómo se maneja un caso así, pero su paciente le dice:

«No... yo no quiero tomar penicilina; un amigo mío toma Flores de Bach... sí, las vamos a rociar tres veces al día durante la luna llena sobre la fractura. También quiero que me haga un récipe para Lexotanil porque durante la luna llena yo me pongo  muy inquieto y ansioso. El yeso lo quiero de este material floreado que compré en una  tienda de manualidades... y no, no necesito esa cirugía para poner el hueso en su lugar, esa de la que usted me habla... no... no eso no. Puede ponerme el yeso sin esa cirugía, ¿verdad?».

Aunque esto le parezca absurdo, algo muy parecido vivimos muchos diseñadores día a día. Nuestros clientes llegan con una gran cantidad de requerimientos y exigencias, muchos de ellos lógicos y sensatos, otros ingenuos, otros...  absurdos.

Y es que el diseño y todo trabajo creativo es como la psicología o la educación. Todos sabemos de eso ¿verdad? Este es un drama que vivimos todos los que trabajamos en medios de comunicación. Y si bien es cierto que el cliente está pagando por un servicio, es mucho más cierto que:

  1. Es práctica de novatos el contratar expertos para que les asesoren y luego ignorar sus consejos.
  2. Si Usted no tiene experiencia comprobada en disciplinas como mercadeo, diseño gráfico, códigos y tendencias de comunicación social, manejo de público, diseño de interfaces, etc., es muy poco probable que Usted sepa más de esos aspectos que el experto al que usted contrató (si logró contratar a un buen experto, claro está).
  3. Es lógico pensar que su proyecto debe ser algo que Usted ame, algo que le guste, pero también es importante tener en cuenta algo que es la piedra fundamental del trabajo para los medios de comunicación (Internet incluido): no le tiene que gustar a Usted. Le tiene que gustar al público al que usted se dirige; tiene que funcionar para el público al que Usted intenta llegar.
  4. Recuerde que Usted no está adquiriendo un ítem de uso personal como un cuadro, un pantalón o un mueble que va a poner en su casa y que solo va a disfrutar Usted en la comodidad de la intimidad; sino que está tratando de desarrollar un proyecto que va a ser visto/usado por un grupo (muy grande quizás) de personas que son diferentes de Usted y que en realidad Usted no conoce. Su diseñador sí. Él lleva cinco, diez o quince años trabajando en forma exitosa en este ámbito, ha trabajado ya con varios clientes parecidos a Usted, ha resuelto muchos retos, ha cometido muchos mas errores y ha (en el mejor de los casos) aprendido de ellos. 

Cuando su diseñador experto le insista en cosas como:

  • «Ese logo es necesario replantearlo».
  • «Esos cambios que Usted me está mandando a hacer atentan contra la integridad del diseño».
  • «El diseño no tiene que verse bien en su pantalla sino en todas».
  • «Esos colores no son adecuados».
  • «Esas fotos no sirven».
  • «Necesito una mejor explicación de lo que quiere, porque no le entiendo».

¡Haga caso! Le recomendamos aplicar la regla de «el cliente siempre tiene la razón» con mesura y delicadeza a la hora de enfrentarse a su diseñador o desarrollador. Su diseñador no quiere complacerlo a Usted; él quiere que el trabajo  que está realizando funcione y le sea rentable a Usted.

En muchísimos casos, clientes nos han pedido realizar tareas que nos han parecido absurdas, dañinas, deteriorantes, innecesarias y en muchos casos, de muy mal gusto. El argumento siempre ha sido el mismo: «yo soy el cliente y el cliente siempre tiene la razón»; en ese caso, se llega a una situación bastante difícil para todos.

El diseñador debe adoptar una posición de «Ok señor, usted es el cliente, dígame qué desea» y comenzar a a cumplir a cabalidad lo que el cliente está pidiendo. Es decir: Usted ha neutralizado todos los años de experiencia de su diseñador. Usted ha convertido a su asesor, a la persona que sabe de diseño, en un  lacayo que sólo obedecerá órdenes.

Ahora usted queda solo, las decisiones sobre los futuros retos que su proyecto ha de enfrentar deberá tomarlas por su cuenta, es decir: sobre Usted recaerán todas las consecuencias de las decisiones que haya tomado, ignorando las advertencias de su diseñador. Esto probablemente le costará más dinero y tiempo, y al final tal vez resulte en fracaso.

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Debate

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Retrato de Alejandro Arrojo
74
Mar. 2012

¿Qué pasa que ultimamente en casi todos los artículos hacen analogía de nuestra profesión con la medicina?...

Reconozcamos que nos molesta mucho cuando el cliente cuestiona nuestra propuesta, es un ego que como profesionales tenemos que aprender a dominar. Hay que aprender a escuchar al cliente. Cuando consideramos que no tienen razón, tenemos suficientes herramientas teóricas para persuadirlo. Cuando deducimos que tiene razón, tenemos que ser lo suficientemente humildes y profesionales (también) para aceptarlo y replantear el camino. La medicina nada tiene que ver en estas cuestiones.

4
Retrato de Alfredo Gutiérrez Borrero
273
Abr. 2012

Esto es diálogo¡gracias Rafael!comezamos a considerar puntos ajenos (¿qué tal trabajar la plataforma y diseñar una modalidad de «Cerveza o bebida virtual»? diseñémosla... como dice Alejandro);las distancias geográficas terminaremos salvándolas;Tiene sentido lo que señala Facundo y también lo que Ricardo comenta; pero la organización toma tiempo, quizás las vidas de quienes aquí escribimos. La literatura y el léxico médico especializados son un formidable soporte del campo profesional, todo ser humano puede decir qué hace un médico (de cualquier especialidad) pero aún no qué hace un diseñador.

0
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Retrato de Alejandro Camelo
28
Alejandro Camelo
Abr. 2012

Oh Diseñador que dentro del campo laboral te toca cumplir con lo que te digan! aún no soy un experto pero desde mi experiencia, en la educación que recibo veo a muchos de los maestros como clientes, clientes que no les gusta como diseño y empiezan a impartir su «sabio» conocimiento, creo que debemos los diseñadores y todos aquellos que estan en el medio del diseño empezar a absorber y de manera dialógica como lo señala Alfredo Gutíerrez, entender y dar solución a los clientes. Creo que mas educar a los clientes es tambien educarnos a nosotros mismo como diseñadores dialógicos.

1
Retrato de Manolo Blemish
2
Abr. 2012

Vaya pensamiento obtuso que tienes Margarita.

0
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Retrato de Luciano Cassisi
2031
Mar. 2012

No estoy de acuerdo con que el trabajo le tenga que gustar al público, pero creo que es más una cuestión de redacción. Yo lo diría así:

El trabajo tiene que cumplir con los objetivos que Usted, señor cliente, se ha propuesto. Es mucho más importante que cumpla con esos objetivos, a que resulte bonito para Usted. Es cierto que debe sentirse cómodo con su diseño, debe sentirse representado, pero no pierda de vista sus objetivos.

6
Retrato de Ivan Abbadie
46
Mar. 2012

... (continúo) luciano, si crees que los empresarios no quieran venderme algo deberían hacer lo posible por lograr convencerme de lo contrario y justamente el diseño puede aportar en gran medida a esta situación, los empresarios no buscan reducir su partición de mercado con argumentos como el mío, al contrario, buscan aumentarlo y es por ello que en el diseño se encuentra un recurso, considero que nadie compra lo que no le gusta en términos prácticos, un buen empaque por ejemplo, si bien el diseño no vende y en eso coincido si ayuda a mejorar EL PRODUCTO que es a lo que me refiero.

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Retrato de Angel Sánchez
146
Abr. 2012

Alguna vez alguien ha «despedido» a su cliente? Yo sí. El diseño es subjetivo cuando un cliente lo valora. Lo objetivo viene cuando el proyecto cumple o no con las metas que se hayan planteado al inicio. Es deber del diseñador educar al cliente. Si se define claramente lo que va a hacer y lo que no y lo que va a costar de más lo no presupuestado tiene menos riesgos y debe saber cuándo va a cobrar por hora o por proyecto. El diseñador que no sabe decir «NO» está condenado y el que acepta todo a cualquier precio, igual. Si va a la consulta un tipo así, el médico simplemente lo despedirá, tú no?

1
Retrato de Laura Mendez
7
Laura Mendez
Abr. 2012

Porque creer que no hay que lidera con el cliente, no cree que al igual que el Ud. Tambn paso tiempo en la academia, tambn tiene experiencia, por ende estaría en toda la autoridad, moralmente hablando, de defender su diseño cuando cree que es el correcto?

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Retrato de Alberto Muñoz Labastida
0
Mar. 2012

En el área de impresión en la cual me desarrollo realizo modificaciones de color sin pedirle opinión o autorización al CLIENTE yo se que el resultado será el mejor y el cliente quedara satisfecho y creerá que el dirigió con éxito el trabajo. El cliente no tiene por que enterarse de lo que tu haces sino el resultado es lo que cuenta. Nunca le digas al cliente como lo haces solo da los resultados que el quiere

0
Retrato de Alberto Muñoz Labastida
0
Abr. 2012

Por que estoy contento y agradecido de nuevo gracias

0
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Retrato de Jorge Oromí
0
Jorge Oromí
Mar. 2012

La metáfora del médico es tan repetida como errónea. El estudio de la medicina se basa en algo llamado método científico, que tiene unas normas muy estrictas, y que, dado el caso mencionado de la fractura, será seguido un tratamiento idéntico por 100 de cada 100 profesionales. En cambio, si se le da un brief para el diseño de un logotipo a 100 diseñadores, estos harán 100 trabajos distintos. Quizás lo que nos falta a los diseñadores y a los comunicadores sociales en general sea un poco de humildad. Tal vez a partir de ese momento nos entenderemos mejor con nuestros clientes.

3
Retrato de Ricardo Macias
0
Abr. 2012

segun mi experien cia el 80%

0
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Retrato de Cesar Arias
1
Mar. 2012

Creo que es un artículo muy propio y de muestra lo que vivimos los diseñadores día a día... el problema que veo con esto, es la comunicación, esto lo seguimos leyendo diseñadores desesperados pero no el público en general, ese cliente que esta allá queriendo imponer sus ideas. debería haber un medio, una forma, un «paro» algo que le diga al mundo lo que pensamos y opinamos. si hay un paro de camioneros, un paro estudiantil, ¿por qué rayos no hay un paro de diseñadores?

2
Retrato de Félix Zambrano
0
Abr. 2012

Tremendo artículo Rafael..!

Resulta muy frustrante el hecho de quien quiera, intente echar a menos todo el conocimiento y experiencia que con tanto esfuerzo y dedicación hemos acumulado solo porque ese«quien» sea el de la plata. En esta profesión, como en muchas otras, necesitamos hacernos de un portafolio de trabajo que avale nuestro talento, pero como lograrlo si dejamos que los clientes sean los que «diseñen» por nosotros. Definitivamente es un deber (muy lejos de la arrogancia) educar a nuestros clientes para poder complacerlos tanto como se pueda dentro del marco de un diseño funcional.

0
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Retrato de Alfredo Gutiérrez Borrero
273
Abr. 2012

Singularmente como lectoras, todas las personas que interpretamos el artículo pensamos supongo en el diseñador «modelo», según lo concebimos («Yo» mismo en la mayoría de los casos); y en clientes «modelo» («los míos») según los que conocemos, pero nada nos asegura que todos seamos un mismo diseñador y de hecho nos relacionemos con los mismos clientes; me resulta divertido pensar que si la dichosa carta se escribiera, aunque fuera la misma cuando la repartiéramos a nuestros clientes la interacción que generaría en cada caso particular variaría por contextos de uso, cultura e intención...

1
Retrato de Alfredo Gutiérrez Borrero
273
Abr. 2012

De acuerdo, si hay algo mandado a recoger, o por lo menos fuertemente cuestionable, apreciado José, es la actitud de quienes juran y hablan del cliente (y también del usuario final), como si sólo fuera una persona ¡y además la conocieran muy bien!; hay infinidad de personas vinculadas con procesos de diseño;de hecho todos los seres humanos diseñan cuando adaptan su entorno a sus expectativas, si aparecieran cartas de lo que esperan los y las clientes (de muchas edades, y procedencias) o los usuarios, muchos diseñadores serían más dialógicos, menos impositivos y menos autistas.Invitemos¡Bravo!

0
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Retrato de Rodrigo Mazza
38
Abr. 2012

Gracias por el artículo. De todos modos es más interesante el debate posterior. Es fácil caer en la catarsis de grupo. Construir un personaje, el cliente, con características tan grotescas, no ayuda a nuestra profesión. Tal vez lo que haya que entender, para decirlo siguiendo la metáfora del paciente: lo que llega al consultorio no es una pierna rota, es una persona.

2
Retrato de Alfredo Gutiérrez Borrero
273
Abr. 2012

Quizás porque habría que diferencia entre las actividades profesionales de diseño (las apellidadas tras institucionalizarse: gráfico, industrial, textil, interacción) y el diseño cotidiano como acto distintivo de la interacción humana. Todo ser humano es diseñador cotidiano, pero no todo diseñador cotidiano es diseñador profesional... Por supuesto estoy casi totalmente de acuerdo contigo, el «casi» por supuesto está vinculado con que tú tienes unas formas de expresarte y yo otras. Gracias por la conversación y por aportar a este foro tu entendimiento comprensivo.

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Retrato de Marcelo Fernández
1
Mar. 2012

Por lo que veo, el artículo parece partir de la generalización de que todos los clientes no saben trabajar y que todos los diseñadores sí lo hacen y tienen derecho a decirle al cliente que sus planteos son absurdos. Entiendo que luego se haya aclarado que es para «casos extremos», pero si yo, poniéndome en rol de cliente, leo el artículo, realmente voy a pensar que los diseñadores son unos creídos y se merecen todo lo malo que les pueda llegar a pasar. Artículos como éste no llevan a nada, salvo a inflar la victimización que sienten muchos diseñadores.

3
Logotipo de Agencia Sintagma
0
Abr. 2012

Totalmente. Si sabemos cual es el «problema», lo que pasa es que no nos animamos a aplicar la solucióny seguimos escribiendolo y quejandonos de ello en internet. Me parece terrible la generalización del problema, tanto del nosotros como de los clientes. No estoy de acuerdo 100%.

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