Cuando los objetos configuran las creencias

De cómo el Diseño Industrial, a través de sus productos, construye cultura y formas de ver el mundo.

Retrato de Carlos Alonso Pascual Carlos Alonso Pascual Bilbao Seguidores: 23

Opiniones:
134
Votos:
101
Compartir:

¿Dónde reside la cultura? Si se le hace esta pregunta al público, algunos responderán: en las bibliotecas, en los museos, en los teatros o en las salas de cine —lamentablemente cada vez más desiertos—. Seguramente otros dirán que la cultura reside en las personas, en la mente de cada uno de nosotros. Finalmente, y desde hace sólo unos pocos años, muchos asegurarán que reside en Internet, en la enorme y fabulosa red que los humanos hemos creado. Muy probablemente pocos dirán que la cultura reside también en los innumerables objetos cotidianos que nos rodean.

No es habitual ver a los objetos como creadores de cultura, sino como un subproducto menor de los avances culturales. Están ahí sólo como consecuencia de los paradigmas y las ideas dominantes, en un determinado momento de nuestra historia; y todo el mundo dirá sin titubear que lo que importa son las ideas, no su manifestación material. Pero esa es una visión parcial y equivocada, porque finalmente los objetos hacen de nosotros lo que somos.

Cuando un niño nace en un hospital, su primera impresión de este mundo es la intensa luz que proviene de la lámpara de la sala de partos, un sofisticado objeto diseñado y producido por el hombre. Unos guantes de látex le sujetan, y una pinza de color verde, fabricada en poliamida de grado quirúrgico, cierra su cordón umbilical. Desde entonces entrará en contacto con cientos de miles de objetos a lo largo de toda su vida. Estos objetos condicionarán su forma de ver el mundo, su forma de aprender, su forma de interactuar con los demás y con el entorno, sus deseos y expectativas; en definitiva sus convicciones y sus creencias.

Abraham Maslow, el psicólogo estadounidense conocido sobre todo por su pirámide de las necesidades, señalaba que «cuando la única herramienta que tienes es un martillo, todo problema comienza a parecerse a un clavo».1 Pero la cuestión es que no disponemos tan solo de un martillo, sino de una enorme cantidad de herramientas, utensilios y artefactos diferentes. Sin embargo Maslow está en lo cierto: el conjunto de todos los objetos a nuestra disposición configura de manera decisiva nuestra forma de mirar y de estar en el mundo. Cada objeto imprime una huella indeleble en nuestra cultura.

Parece que somos ciegos ante esta profunda influencia de los objetos cotidianos, pero están ahí, invisibles puntos de apoyo que configuran nuestras creencias: cuando acariciamos el disparador de nuestra cámara fotográfica mientras valoramos el efecto de la luz en un paisaje; cuando nos concentramos en el color y el movimiento de nuestras zapatillas deportivas durante una carrera de fondo; cuando escuchamos la risa de un niño que descubre que puede pintar con el dedo en la pantalla de una tableta digital. Nada de esto es posible sin ese anclaje sensorial y emocional que proporcionan las cosas.

En nuestras empresas y organizaciones también se produce el mismo efecto. Tendemos a ver los productos que lanzamos al mercado como una manifestación menor, casi accidental, de nuestra estrategia de marca. Lo importante no son los productos materiales —fácilmente adquiribles ahora en China, India o en cualquier lugar del planeta—, sino los valores, los atributos y los contenidos de la marca. Por eso muchas organizaciones ven a los diseñadores industriales como meros operadores estéticos que deben dar forma a los conceptos y las ideas generadas en otro lado: en un focus group, en un estudio antropológico o en un informe de tendencias. Sin embargo, la contribución del diseño a la hora de definir y caracterizar nuestra propuesta al mercado es realmente decisiva.

Muchos especialistas en marketing y también muchos diseñadores, nos dicen que la gente no compra productos, sino otras cosas: ideas, servicios, experiencias, narraciones, metáforas, arquetipos, mitos... la lista es extensa. Entonces siempre viene a mi mente este delicioso relato de Italo Calvino que aparece en Las Ciudades Invisibles:2

Marco Polo describe un puente, piedra por piedra.

—¿Pero cuál es la piedra que sostiene el puente? —pregunta Kublai Kan.

—El puente no está sostenido por esta piedra o por aquélla —responde
Marco, —sino por la línea del arco que ellas forman.

Kublai permanece silencioso, reflexionando. Después añade:

—¿Por qué me hablas de las piedras? Es sólo el arco lo que me importa.

Polo responde:

—Sin piedras no hay arco.

El pensamiento occidental ha quedado atrapado en el dualismo: espíritu y materia, mente y cerebro, arco y piedras. Al igual que el emperador de los tártaros,3 tendemos a valorar tanto el mundo inteligible de las ideas, que olvidamos el mundo sensible de la materia, temporal, mudable y corruptible. Muchos expertos insisten en que en un entorno global donde los productos «ya son todos iguales, o se pueden copiar en 24 horas»,4 la marca, la estrategia o la cultura corporativa son los activos más importantes, los únicos recursos que permiten competir a las empresas. Los productos que se lanzan al mercado son secundarios y prescindibles: pertenecen cada vez más a la esfera de lo desechable.

Sin embargo, brillantes visionarios han puesto seriamente en duda esta concepción. El escritor y biógrafo Walter Isaacson recordaba recientemente que «Steve Jobs siempre puso el producto en primer lugar».5 A pesar de que Apple es el ejemplo más emblemático de marca capaz de apasionar a las personas y conseguir su lealtad incondicional, no hay que olvidar que su éxito reside en gran medida en su capacidad de crear productos extraordinarios. «El único propósito para mí en la construcción de una empresa es la creación de productos»,6 comentaba el genio de Cupertino. Sin objetos no hay marca.

La gente no compra finalmente marcas, ni mitos, ni experiencias, sino productos; productos que evocan emociones y que expresan significados relevantes para las personas. Adquirimos y utilizamos objetos materiales porque reflejan y sostienen nuestras más profundas convicciones personales. Las cosas construyen nuestra conciencia.

¿Cuál es entonces la tarea del diseñador? Me gusta afirmar que los diseñadores en realidad lo que hacemos es dar forma a objetos —libros o ciudades, sombreros o sistemas de transporte, cunas o tumbas—, porque a través de ellos damos forma a las creencias de las personas.

¿Qué te pareció? ¡Comparte tu opinión ahora!

Retrato de Carlos Alonso Pascual Carlos Alonso Pascual Bilbao Seguidores: 23

EdiciónAndrés Gustavo Muglia Berazategui Seguidores: 96

Opiniones:
134
Votos:
101
Compartir:

Colabora con la difusión de este artículo traduciéndolo

Traducir al inglés Traducir al italiano Traducir al portugués
  1. «I suppose it is tempting, if the only tool you have is a hammer, to treat everything as if it were a nail». Abraham H. Maslow (1966), The Psychology of Science, p. 15. Law of the instrument en Wikipedia.
  2. Italo Calvino (1972), Las ciudades invisibles, Minotauro Ediciones, Barcelona, Trad. Aurora Bernárdez, 1995, p. 37.
  3. Kublai Kan fue el quinto y último Gran Kan del Imperio mongol y primer Emperador chino de la Dinastía Yuan. Sin embargo, en su libro Il milione («El millón», conocido en castellano como Los viajes de Marco Polo o Libro de las maravillas), Marco Polo lo llamaba Gran Kan de los Tártaros, y así quedó en la tradición literaria. Italo Calvino, como él mismo explicaba en una conferencia pronunciada en 1983, siguió esta tradición en Las ciudades invisibles.
  4. Así se expresaba el publicista Fernando Ocaña, presidente de Tapsa Y&R, en una charla organizada por Esesa Escuela Superior de Estudios de Empresa. 06 Nov 2013, Málaga (España). Fernando Ocaña: «La marca España no es ni buena ni mala, es inexistente».
  5. Steve Jobs Always Put Product First: Isaacson. Aspen Institute President and CEO Walter Isaacson discusses Steve Jobs Tom Keene at Bloombergʼs «The Year Ahead 2014» summit on Bloomberg Television at the Art Institute of Chicago. Nov 20, 2013. Ver video Steve Jobs Always Put Product First: Isaacson en Bloomberg.
  6. The Three Faces Of Steve. In this exclusive, personal conversation, Appleʼs CEO reflects on the turnaround, and on how a wunderkind became an old pro. by Brent Schlender; Steve Jobs. Fortune Magazine, Nov 9, 1998.
    – You seem to enjoy building companies as much as you enjoy building products.
    – Uh, no. The only purpose for me in building a company is so that it can make products.
Código QR de acceso al artículo Cuando los objetos configuran las creencias

Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web.

Descargar PDF

Debate

Logotipo de
Mi opinión:

Ingresa con tu cuenta para opinar en este artículo. Si no la tienes, crea tu cuenta gratis ahora.

Retrato de Ismael Jaramillo Elizondo
0
Ismael Jaramillo Elizondo
Hace 2 meses

Estoy de acuerdo en que a fin de cuentas el usuario no compra marcas ni mitos, ni experiencias, si no productos, en este punto quise entender que a final de cuentas el usuario tratara directamente con el producto y lo demás es solo estrategia para su venta, pero quisiera saber su opinión sobre, si es posible, que una marca llegue al punto de descuidar el producto o simplemente no atender la innovación al igual que antes y llegar a mantener sus ventas solo por la marca y en este caso si esa también es una estrategia o es un descuido por parte de la marca.

0
Responder
Retrato de Raul Garza
0
Raul Garza
Hace 2 meses

Concuerdo con que los objetos imprimen una huella en uno mismo y en demás personas, el hecho de crecer con un cierto objeto y ver como cada vez te van sorprendiendo con sus avances innovadores, prácticos, divertidos, etc., te encariñas con el, te hace ser leal a la marca del objeto, te crea nostalgia. Por otro lado pienso que la cultura reside en la educación de las personas que nos rodean, ya que puede impulsar a que crezca la sociedad con mejores enseñanzas, donde el egoísmo y la pereza no sean parte de la cultura que queremos transmitir y heredar a futuras generaciones. Nosotros como diseñadores tenemos el deber de poder crear una sensación y transmitir en otras persona lo que a nosotros nos causa esa añoranza y nos apasiona de los objetos que creamos y que queremos compartir con todos, nosotros diseñaremos el futuro.

0
Responder
Retrato de Marivi Marivi
0
Marivi Marivi
Hace 2 meses

En mi opinión los productos generan ciertas emociones en las personas y facilitan habilidades desde su concepción en el diseño. Mencionas que los objetos crean una huella en nuestra cultura y creo que esto es cierto, cuando crecemos, vamos arraigando un cariño emocional a los objetos que nos rodean, añorando una evolución de los mismos y creando nostalgia por diferentes paradigmas de formas, figuras, ideas que al final del día, si una empresa lo emplea de otra forma en un objeto nuevo nos genera emociones. El pesar en el producto solo por su estética y no por su composición es algo que no todas las personas pueden observar detenidamente y es por ello que un diseñador desarrolla este sentido de percepción visual ante diferentes productos, siendo críticos y analíticos, para evolucionar lo que nos rodea, el concepto, la idea, el uso, la experiencia, basadas en el usuario. Respecto a tu pregunta de donde reside la cultura, yo podría responder que reside en los hábitos de las personas, si esta prefiere una copa de vidrio o de plástico, esto puedo hablar mucho de ella, de su educación y su seguridad en si misma por dar un ejemplo. La cultura reside en lo que nos rodea, con lo que nos sentimos identificados, los gustos y artefactos que añoramos.

0
Responder
Retrato de Jazmin Arriaga Gzz
0
Jazmin Arriaga Gzz
Hace 2 meses

Lo que ocurre al momento de que un diseñador industrial desarrolla un producto, este tema como lo es la cultura siempre tiene que estar presente, dado que se provoca un sentimiento en la persona que lo utiliza aun sea inconsciente o no es lo que hace que los servicios, experiencias sean relevantes en la vida cotidiana. Es muy interesante ver el punto de vista que se menciona, que sin la piedra no hay arco del puente, como dando una referencia a que sin esta parte de cultura no seriamos lo que somos ahora. Y en especial me pone a reflexionar que el diseño industrial provoca un sentido de pertenencia.

0
Responder
Retrato de Carolina Hc
0
Carolina Hc
Hace 2 meses

Me agrada que el artículo toque dos puntos esenciales que desde mi punto de vista son las armas para la motivación de cualquier área en diseño, 1. el trabajo de cada uno repercute en la cultura y la sociedad ; 2. los objetos demuestran lo que somos, reflejo de nuestras actividades inmediatas, pero también sin objeto no hay cultura y sin cultura no hay objeto, por ende también depende de la creatividad de hacer objeto para responder a la cultura actual o para crear una nueva

0
Responder
Retrato de Paola Mtz
0
Paola Mtz
Hace 2 meses

Nunca había pensado en lo que un producto puede ocasionar en nuestras vidas, soy estudiante de arquitectura y lo único que he pensado de los objetos es que se vean bonitos y atractivos para el cliente, sin embargo, jamás había tenido ese pensamiento de hacerle sentir algo a las personas mediante un producto y más crear una cultura con ellos. Creo que es una muy buena manera de tener productos y venderlos de manera satisfactoria, hay que enfocarnos en lo que queremos transmitir en ese producto para tener éxito.

0
Responder
Retrato de Diego Herrera
0
Diego Herrera
Hace 2 meses

Me gustó el artículo, me recuerda a pensamientos pasados y esto me confirma la percepción que había estado analizando sobre las cosas. Me llama la atención como los objetos van más allá del diseño y forman parte de las creencias de las personas. Es algo delicado si se ve de una perspectiva de control, pero poderoso, grande e importante de una perspectiva profesional.

0
Responder
Retrato de Frida Astrid
0
Frida Astrid
Hace 2 meses

En efecto, los diseñadores damos forma y le damos un sentido a las cosas que nos rodean, y recientemente hemos elevado ese nivel. Ya no solo creamos el sentido de los objetos, también creamos experiencias y los sistemas en los que nos encontramos inmersos.

0
Responder
Retrato de Ale Valladares Cruz
0
Ale Valladares Cruz
Hace 2 meses

Siempre hemos pensado en diseñar objetos que cumplan una función pero nunca nos quedamos a pensar que queremos transmitir a través de ellos que genere emociones a las personas porque como lo menciona uno no compra un producto, compra algo que le genere una emoción y de ello depende todo. Dependiendo de las emociones y experiencias generadas será el impacto que tendrá el producto en el mundo.

0
Responder
Retrato de Mónica Guzmán
0
Mónica Guzmán
Hace 2 meses

Concuerdo mucho con el artículo, y me agrada cómo es que termina con que los objetos van más allá del diseño y forman parte de las creencias de las personas. Igual pienso que la actitud, personalidad y cultura de las personas es afectada constantemente por los objetos con los que se relaciona, con el fin de adaptarse al entorno y puede ser incluso por instinto de supervivencia.

Al final, las personas son manipulables, creo que es importante pensar a la hora de diseñar, qué es lo que quieres transmitir con el objeto, cómo es que quiero que lo perciban y qué efectos emocionales y prácticos quiero tener en el usuario.

0
Responder

Te podrían interesar

Ilustración principal del artículo Libros suspendidos en el aire
Autor:
Díez+Díez
Título:
Libros suspendidos en el aire
Sinopsis:
Sencillez y sentido común en un producto que ofrece una solución alternativa para el guardado de libros.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
84
Opiniones:
4
Seguidores:
4
Retrato de Alvaro Sobrino
Autor:
Alvaro Sobrino
Título:
Somos lo que leemos
Sinopsis:
Una intencionada apología de la importancia del diseño y la calidad de edición en el libro.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
14
Opiniones:
6
Seguidores:
6
Retrato de Juan Carlos Darias
Autor:
Juan Carlos Darias
Título:
¿El diseño ha perdido el rumbo?
Sinopsis:
El vértigo tecnológico, las soluciones inmediatas y la baja cultura de profesionales y audiencias no permiten ser optimistas sobre el futuro del diseño.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
49
Opiniones:
18
Seguidores:
94
Retrato de Pablo Jasso
Autor:
Pablo Jasso
Título:
Las redes sociales sí convienen
Sinopsis:
Los medios sociales son un canal de marketing de productos y servicios que las empresas no pueden desaprovechar.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
4
Opiniones:
5
Seguidores:
3
Retrato de Guillermo Dufranc
Autor:
Guillermo Dufranc
Título:
Problemas de pareja entre el packaging y el contenido
Sinopsis:
El contenedor y el contenido tienen una relación ineludible en la que ambas partes se complementan e influyen una sobre la otra.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
94
Opiniones:
27
Seguidores:
475
Retrato de Jorge Del Toro
Autor:
Jorge Del Toro
Título:
Creando lazos emocionales con los clientes
Sinopsis:
Las empresas deben hacer más por sus clientes, deben establecer una conexión emocional.
Traducciones:
Compartir:
Interacciones:
Votos:
29
Opiniones:
15
Seguidores:
24

Próximos cursos online

Cursos de actualización para especializarte junto a los que más saben

Branding Corporativo

Branding Corporativo

Cómo planificar, construir y gestionar la marca de empresas e instituciones

4 semanas
21 Octubre

Estrategia de Marca

Estrategia de Marca

15 claves para programar el diseño de símbolos y logotipos de alto rendimiento

4 semanas
17 Noviembre

Branding: Diseñador y Cliente

Branding: Diseñador y Cliente

Tratar con el cliente, hacer presupuestos y planificar las etapas de la creación de una marca

3 semanas
3 Febrero

Relecturas del Diseño

Relecturas del Diseño

Una inmersión en el discurso sobre el diseño para despejar sus nociones más controvertidas: creatividad, innovación, arte, tecnología, función social...

4 semanas
2 Marzo

Auditoría de Marca

Auditoría de Marca

Taller de práctica profesional: análisis, diagnóstico y programa de marca sobre casos reales

6 semanas
6 Abril