Ética y estética esquelética

Un llamado a la fraternidad, reflexionando sobre un problema filosófico que nos convoca especialmente en la práctica profesional.

Retrato de Felipe Ibáñez Frocham Felipe Ibáñez Frocham Barcelona Seguidores: 63

Ilustración principal del artículo Ética y estética esquelética
Ilustración creada a partir de una imagen de Danielle MacInnes en Unsplash

El salón está bien iluminado, la decoración es agradable, la música «funcional» no perturba la conversación y en este contexto subjetivamente confortable casi te ahogas con el té, cuando tu colega sentencia: «cada uno tiene su propia ética». Lo cierto es que el problema se complica aún más cuando pretendemos redactar un Manifiesto Ético del Diseño de manera unilateral y sin la concurrencia de una diversidad de actores, necesaria para considerar la amplitud de la problemática. Así que, no conformes con dejarlo «así como está», simplemente nos cuestionamos: «Si esto es un oficio, ¿es legítimo hacer todo aquello que me produzca un beneficio?»

Un nuevo sorbo de té y bebemos de las fuentes. ¿La belleza es subjetiva o no lo es? si optamos por la subjetividad tendremos que aceptar que un homicidio, femicidio, violación o mutilación sean bellos, por la única «razón» de aquel que al cometerlo así lo considere. Posición no deleznable para Tomás de Aquino, quien circunscribe la belleza a todo «lo que produzca un placer visual». Si, por el contrario, decidimos que los antiguos griegos, inventores de la palabra y fijadores del concepto de «belleza» están acertados llegamos a la definición clara de que «la belleza está compuesta de lo que nos produce un placer (estética) junto a lo que nos produce un bien (ética)». Y esta última definición se asemeja mucho a los principios que rigen el buen diseño.

Luego Kant postula que «la belleza es un símbolo moral» y Ludwig Wittgenstein lo apoya afirmando que «la ética y la estética son la misma cosa, son uno». Haciendo el esfuerzo por no desviar la atención hacia la discusión etimológica y filosófica (que es extensa, interesante y divertida) daremos por buenas estas definiciones para proseguir en la dirección que nos ocupa.

La producción de nuestra actividad profesional es frecuentemente valorada en función de la belleza superficial o estética, pero la otra medición, la que evalúa la ontología del diseño, es la que nos permite evolucionar y dejar una huella relevante para la antropología cultural. La taza de té ya se ha enfriado y decides ordenar estas nociones para proponer un acuerdo entre colegas.

El diseño tiene una finalidad. Debe cumplir una función suprema (la satisfacción de las necesidades del ser humano y la cultura) seguida de sub-funciones variables. Si no cumple con este cometido, no es buen diseño, por lo tanto, no es bello. Falla a su ética-estética, aunque el resultado pueda producir placer visual (ontología que atiende específicamente la decoración, parte del arte y ciertas terapias).

Es aquí donde debemos aceptar que finalmente la ética es el esqueleto de un buen diseño. El alma que sostiene la forma, que cumple la función requerida. En esta analogía podríamos decir que la ética es el esqueleto, la función el sistema muscular que moviliza la forma y ésta es todo lo que te hace único para desenvolverte en un sistema exterior.

Pero tu colega te recrimina «¿ves? por tanta ética te estás quedando en los huesos: no se puede vivir bebiendo solamente té». Y remata «yo tengo una familia que mantener: si el cliente me pide que le ponga un pañuelo celeste con la inscripción “¡Toma aborto!” a la ametralladora infantil para cuya promoción me ha contratado, mi ética me obliga». Y tu mente se evade, antes de buscar debatir a su última frase, pensando en que su falla ética (lo que hace de su trabajo una auténtica porquería) está en asumir las palabras «si el cliente me pide que le ponga», ya que eso significa, sin duda alguna, que no estás hablando con un colega diseñador sino con un operador de software. El verdadero diseñador es el cliente en ese caso, pues, dirigiremos la última parte de este modesto ensayo sobre ética a aquellos diseñadores que sí diseñan.

Diseñar la comunicación visual conlleva una seria responsabilidad social. Incluso cuando realizamos proyectos o encargos eminentemente comerciales, al servicio del mercado más superfluo y consumista. Al decir esto tu «colega» se levanta y se va sin pagar la cuenta. Pagas la cuenta y redondeas la idea a la camarera que estudia diseño apasionada ante la posibilidad de hacer un producto mejor del que está ahí a la vista, en la calle.

Sí, este también es un oficio, una disciplina de concurrencia técnico-científica que además, como ciertas artesanías, exige sensibilidades excepcionales y un cúmulo de saberes específicos. Pero es una profesión y aunque no esté colegiada deberíamos acordar una tregua que nos permita seguir enriqueciendo esta historia, seguir evolucionando como profesionales críticos y brindar un mejor servicio a la sociedad.

Nos debemos a la sociedad y a la cultura en la que trabajamos. Sin ella no existimos ni existe nuestra actividad. Nuestra profesión cuenta con el potencial de persuadir, informar y/o educar a esta sociedad en su totalidad o segmentada. Nuestro trabajo puede convencer a un grupo humano de la «conveniencia» del suicidio grupal, puede informar falsamente sobre las propiedades beneficiosas de comer desechos tóxicos, puede colaborar en una educación sexista, xenófoba o clasista. ¿Podemos aceptar todo encargo, por pernicioso que sea, escudándonos en la subjetividad ética o en el placer individual que nos produce su creación estética?

Si practicáramos el oficio de herrero e hiciéramos una ventana en falsa escuadra o una mesa inclinada, estaríamos produciendo un daño pequeño a un solo cliente, lo que también sería pasible de juicio ético y tal vez deberíamos enfrentarnos a una demanda. Ese caso es similar al que se presenta si no cuestionamos al cliente (por genuflexión, impericia o el motivo que fuera) cuando nos exige o solicita que hagamos una pieza tal como a él/ella le gustaría que «luzca», a sabiendas de que será contraproducente para sus objetivos comunicacionales. Pero si aceptamos realizar cualquier tipo de trabajo, incluyendo los que sabemos (sospechamos o nos advierten) producirán un daño a nuestra comunidad o a una parte de ella, traspasamos el único e inequívoco límite que se puede dibujar para delimitar la ética, fuera de todo manifiesto o tratado: la bondad. Y habríamos fracasado también en nuestros ególatras objetivos estéticos.

¿Qué te pareció? ¡Comparte tu opinión ahora!


Retrato de Felipe Ibáñez Frocham Felipe Ibáñez Frocham Barcelona Seguidores: 63

Erika Valenzuela, editor EdiciónErika Valenzuela Ciudad Juárez Seguidores: 60

Opiniones:
24
Votos:
47

Este video podría interesarte👇👇👇

Colabora con la difusión de este artículo traduciéndolo

Traducir al inglés Traducir al italiano Traducir al portugués
Código QR de acceso al artículo Ética y estética esquelética

Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web. Publicado el 21/06/2019

Descargar PDF

Felipe Ibáñez Frocham

Más artículos de Felipe Ibáñez Frocham

Ilustración principal del artículo Por favor, ¡plágienme!
Título:
Por favor, ¡plágienme!
Sinopsis:
Al diseñador enfurece, pero, ¿a quién daña más gravemente el plagio?
Compartir:
Ilustración principal del artículo Transmedia: narrativa, producción y/o diseño
Título:
Transmedia: narrativa, producción y/o diseño
Sinopsis:
Nociones de transmedia orientadas a las competencias profesionales del diseñador gráfico.
Compartir:

Debate

Logotipo de
Tu opinión

Ingresa con tu cuenta para opinar en este artículo. Si no la tienes, crea tu cuenta gratis ahora.

Retrato de Karen Beltran
0
Hace un año

«la belleza está compuesta de lo que nos produce un placer (estética) junto a lo que nos produce un bien (ética)» Considero que esta frase es a la que mas se le parece pero aun así no podemos hacerle ver a todas las personas que algo es bello, no todos tienen la misma pespectiva, creo que también hay que darle un valor y hasta un significado para que así mas personas vean la belleza de el.

El diseño tiene una finalidad. Debe cumplir una función suprema (la satisfacción de las necesidades del ser humano y la cultura).

Esto que también dices es muy cierto, si así pensaran todos creo el mundo tendría mejores diseñadores.

Siempre he dicho que para que todo el mundo piense de la misma manera es imposible siempre habrá alguien que piense y sienta de distinta manera.

1
Retrato de Felipe Ibáñez Frocham
63
Hace un año

Muchas gracias, Karen, por enriquecer estas reflexiones con las tuyas.

0
Responder
Retrato de Valentina Bg
0
Nov 2019

A pesar de estar en acuerdo con tu manifiesto, me queda la duda de ¿existe una ética universal que sea realmente utilizada?. Para una clase me tocó defender el uso de armas en colegios de Estados Unidos y aunque no me encanta la idea, éticamente es correcto que en esa ciudad, por su contexto, se use armas. Y en el caso del diseño todo es correctamente ético según tu contexto y todo estaría atado a un «depende». Entonces, ¿cómo tomamos las decisiones?

1
Retrato de Felipe Ibáñez Frocham
63
Hace 6 semanas

Hola Valentina, considero que, paradógicamente, cuanto más global se hace nuestra sociedad menos universal parece ser el bien común.

En una mirada particularizante tal vez es difícil encontrar normas éticas universales, pero, si así fuera, podríamos abrir el plano, intentar comprender lo que sí nos compete a todos los seres humanos.

Y ahí, independientemente del contexto, encontraremos una regla básica si nos hacemos la siguiente pregunta ¿lo que me proponen hacer va a perjudicar a alguien de alguna manera en algún sitio? Si la respuesta es sí, quien diseña estaría fallando (a mi entender) no solo como profesional sino como ser humano. Todos podemos fallar, por eso es tan importante interpelarnos ante cada proyecto de comunicación que abordamos.

Hay una respuesta también interesante en el siguiente comentario, que hace Luis Juárez García.

0
Responder
Retrato de Luis Juárez García
1
Jun 2019

Excelente Articulo

Planteaste perfectamente el debate que constantemente tiene un diseñador consigo mismo entre ser un diseñador ético y un estético que no tienen por que estar peleado uno con el otro, si, "todos tenemos que comer y no comemos de nuestros ideales" como dijo el "amigo en cuestión" pero debemos buscar un equilibrio constante en tu labor profesional y no ser un simple "pica botones" "no solo de pan vive el diseñador"

2
Retrato de Felipe Ibáñez Frocham
63
Hace 6 semanas

Excelente observación, Luis.

Cuanto más crecemos profesionalmente más fuentes de enriquecimiento encontramos en la práctica del diseño. No solo de pan vive el diseñador, como sintetizas. Al hacer el bien a tu comunidad siempre recibes un rédito. Todos salimos ganando, incluso cuando tuviésemos que rechazar el dinero si se nos ofrece a cambio de provocar un mal.

0
Responder
Logotipo de Elit Visual S. A. S.
0
Jun 2019

Pues si no tiene ética entonces no es profesional, no hay que ir más allá... No pueden estar desligadas. Y el diseño siempre es social. Todos estos cuestionamientos no deben buscarse "afuera" del diseñador (ni en otras disciplinas, ni en otras ciencias, etc) la lucha es interna, todo lo demás son sólo justificaciones y excusas para no ser ético/profesional.

2
Retrato de Felipe Ibáñez Frocham
63
Hace 6 semanas

Deberíamos encontrar el antónimo pertinente a este tema para la definición que haces de profesional. Estoy de acuerdo con lo que planteas. Ahora ¿cómo llamarías o calificarías a aquellos profesionales que venden su tiempo, conocimientos y potencial sin importar el mal que puedan provocar en la comunidad?

Tal vez definiéndolos podamos avanzar en una dirección clara, sabiendo lo que no queremos ser.

0
Responder
Retrato de Néstor Damián Ortega
413
Jun 2019

Felipe, te felicito por el texto, creo al igual que tu y quienes opinan en el Foro es urgente discutir un Manifiesto Etico del Diseño. Sin embargo es claro que este tendrá que asumir una postura política muy clara, capitalismo u otra alternativa a este modelo. No creo que esto tenga subjetividades pero si creo que cada uno debe hacerse cargo de sus acciones.

1
Retrato de Felipe Ibáñez Frocham
63
Hace 6 semanas

Muchas gracias por tu mensaje, Néstor.

Luego de mucho tiempo he podido acceder a la opción de respuesta de vuestros mensajes.

Estoy totalmente de acuerdo en que debemos tomar una posición clara frente al sistema cultural y político. Como dices, no resiste la subjetividad. Lo que hace mal, hace mal.

0
Responder

Te podrían interesar

Retrato de Raúl Belluccia
Autor:
Raúl Belluccia
Título:
El diseño gráfico en su techo de calidad
Sinopsis:
Una reflexión sobre la existencia de ejemplos de alta calidad en todo tipo de mensaje diseñado, y la dificultad de superarlos.
Compartir:
Retrato de Josep María Montaner
Autor:
Josep María Montaner
Título:
Parque de concentración
Sinopsis:
Crítica a un espacio público barcelonés que no está pensado para personas.
Compartir:
Retrato de Victoria Combalía Dexeus
Autor:
Victoria Combalía Dexeus
Título:
DHUB (itativo)
Sinopsis:
Texto crítico sobre el Disseny Hub Barcelona, conocido también por su acrónimo DHUB, e impulsado por el Instituto de Cultura de Barcelona para «promover el conocimiento, la comprensión y el buen uso del mundo del diseño».
Compartir:
Retrato de Norberto Chaves
Autor:
Norberto Chaves
Título:
La calidad existe y es irrenunciable
Sinopsis:
Para alentar el entusiasmo por el desarrollo de la propia cultura gráfica y la aspiración a la calidad.
Traducciones:
Compartir:
Retrato de Aitor Méndez
Autor:
Aitor Méndez
Título:
El diseño social como perversión
Sinopsis:
Cómo afrontar un cambio sin que nada cambie. La complicidad del diseño con las estrategias que rentabilizan y desactivan una emergente conciencia social.
Compartir:
Retrato de Alfredo Gutiérrez Borrero
Autor:
Alfredo Gutiérrez Borrero
Título:
La convección y el mapa
Sinopsis:
El diseño nos importa a todos, pero no significa lo mismo para todos. ¡Por fortuna!
Compartir:

Próximos seminarios online

Seminarios de actualización para especializarte junto a los que más saben

Branding Corporativo

Branding Corporativo

Cómo planificar, construir y gestionar la marca de empresas e instituciones

20 horas (aprox.)
1 diciembre

Compartir:
Auditoría de Marca

Auditoría de Marca

Taller de práctica profesional: análisis, diagnóstico y programa de marca sobre casos reales

30 horas (aprox.)
1 diciembre

Compartir:
Rediseño Estratégico de Marca

Rediseño Estratégico de Marca

Guía analítica y método de trabajo para determinar estrategias de cambio de marca

15 horas (aprox.)
1 enero

Compartir:
Relecturas del Diseño

Relecturas del Diseño

Una inmersión en el discurso sobre el diseño para despejar sus nociones más controvertidas: creatividad, innovación, arte, tecnología...

20 horas (aprox.)
1 enero

Compartir:
Branding: Diseñador y Cliente

Branding: Diseñador y Cliente

Tratar con el cliente, hacer presupuestos y planificar las etapas de la creación de una marca

15 horas (aprox.)
1 enero

Compartir:
Estrategia de Marca

Estrategia de Marca

Claves para programar el diseño de símbolos y logotipos de alto rendimiento

20 horas (aprox.)
1 febrero

Compartir: