Quiero un gato de fondo

Sobre solicitudes de diseño extravagantes, limitaciones del cliente o límites autoimpuestos.

Hernán Cabeza Buenos Aires
Followers:
12
Comments:
43
Votes:
50
Compartir:

Atiendo el teléfono en mi estudio y una voz masculina con tono nervioso pregunta directamente por mí. —Si, él habla—, digo yo, como si tratarme en tercera persona lograse evadirme de una conversación que intuyo no llegará a buen puerto. —Ando necesitando una página web sencillita, con un gato de fondo. 

Tengo un claro problema cuando estas cosas me suceden, siéndome prácticamente imposible esgrimir una excusa, como que no realizo determinados trabajos o que tengo la muñeca luxada y no puedo usar el mouse.

—Ajá—, digo, y estúpidamente lo primero que me me viene en mente es: —Y... ¿qué tipo de gato?

—Sí. Te cuento un poquito... yo quiero hacer una página de esoterismo, presentándome y ofreciendo mis servicios—, y así me explica un poco. —¿Cuánto me sale?

—Muy bien—, digo, —Le comento... yo no paso presupuestos telefónicamente. Siempre me tomo un tiempo para evaluar las necesidades del cliente, la magnitud del trabajo...

—Si, pero más o menos ¿cuánto me podría salir?—. Tomo aire.

—No, mire, los presupuestos siempre los paso bien detallados por email.

—Pareciera que usted no quiere realizar el trabajo.

Espero unos segundos y respondo: —No sé que decirle.

Como era de esperarse el trabajo no se me encomendó y hasta, quizás desconociéndolo, haya sido víctima de algún gualicho, embrujo o mal de ojos, pero una sensación amarga me queda flotando y comienzo a googlear en busca de sitios de esoterismo e imágenes de gatos. Finalmente me llegan las preguntas: ¿y si era correcta la utilización del gato como símbolo? Sólo porque la intuición, el deseo o el capricho del cliente se anteponga ante la elaboración de un concepto, ¿es esto algo para desacreditar o rechazar un trabajo? Más aún siendo que éstas situaciones suceden a menudo. ¿No amerita acaso otorgarle a este tipo de solicitudes la misma atención que a aquellas que valoran nuestro trabajo y confían en que lo que se necesita saldrá de nuestro estudio y elaboración conceptual?

Creo que no hay respuestas inmediatas a todo esto, y dependerán del momento y la manera en que uno se encuentre plantado frente a su propio trabajo. Siempre está el camino de la discusión y persuasión, pero en innumerables casos la tozudez o el capricho de quien demanda el trabajo, hace que nuestros discursos se tornen fútiles ante miradas degradantes de nuestra profesión. Si esto sucede y cedemos en lo primordial pensando en que resignar no es más que optar por otro camino, considero que abrimos un rico abanico de posibilidades creativas, en donde en lugar de discutir, directamente podemos operar. Sin embargo, si malogradas, extravagantes o bien ridículas imposiciones de un cliente, o que en primera instancia intuimos como tales implican por otro lado coartar nuestra creatividad, no haremos más que trabajar en la superficie del problema, a disgusto y a sabiendas de que el trabajo se desarrollará en un camino que consideramos incorrecto a nivel comunicacional, realizando solo un planteo formal de las ideas del cliente. Quizá sea una buena opción aceptar estas limitaciones iniciales, pero sin permitirnos la búsqueda y el juego en el interior de las mismas o bien, rechazando este desafío, las trabas no terminan siendo del cliente, son solo límites autoimpuestos.

Bien, el gran tema es el «cómo» trabajo dentro de estos límites; de qué manera puedo jugar y hasta dónde se puede llegar. Me viene a la mente el juego de video «Arkanoid», en el cual utilizamos una barra para hacer rebotar una pequeña pelota contra las paredes en un espacio determinado y asfixiante con la finalidad de derribar bloques de ladrillos y superar niveles sin que la bola se nos escape por debajo. Así puedo encontrarme como diseñador intentando resolver lo propuesto. ¿Y si como jugador adopto una estrategia diferente? ¿Y si en lugar del lado del jugador me ubico del lado del programador del juego? ¿Qué se me ocurriría para agregarle variantes dentro de ese espacio y con esas reglas? ¿Qué rol vengo a ocupar? Puedo hacerme preguntas infinitas hasta dentro de un límite muy concreto, y las respuestas quizá generen nuevas ideas, que aún surgiendo dentro de ese marco encerrado, puedan reformular criterios y hasta trasvasar los limites desde el adentro.

Bueno, no hay manera, si el gato debe estar... ¿puede ser que mi primer pregunta al rechazado cliente no haya sido tan estúpida como pensé y sea la que debía haberme hecho a mi mismo?

—Quiero un gato de fondo

—Y ...¿que tipo de gato?
 

Followers:
12
Comments:
43
Votes:
50
Compartir:

43 Comments

Comment

This article does not express the opinion of the editors and managers of FOROALFA, who assume no responsibility for its authorship and nature. To republish, except as specifically indicated, please request permission to author. Given the gratuity of this site and the hyper textual condition of the Web, we will be grateful if you avoid reproducing this article on other websites. Published on 23/12/2011.

You may be interested

Gabriel Simón
Idioma:
PT
Author:

Gabriel Simón

Title:

10 Principios do Design

Translations:
Share:
Interactions:
Votes:
24
Comments:
4
Followers:
204
FOROALFA
Idioma:
ES
Author:

FOROALFA

Title:

Debate: Me gradué: ¿y ahora qué?

Share:
Interactions:
Votes:
148
Comments:
118
Followers:
555
Ariel Efimenco
Idioma:
ES
Author:

Ariel Efimenco

Title:

Qué puede hacer el diseñador en la empresa

Share:
Interactions:
Votes:
37
Comments:
23
Followers:
5
Erik Spiekermann
Idioma:
ES
Author:

Erik Spiekermann

Title:

El séptimo mandamiento

Translations:
Share:
Interactions:
Votes:
20
Comments:
5
Followers:
375
Hector Bruguera
Author:

Hector Bruguera

Title:

Being a new rockstar of design

Translations:
Share:
Interactions:
Votes:
3
Comments:
2
Followers:
30
Juan Quaglia
Idioma:
ES
Author:

Juan Quaglia

Title:

Debate: Crowdsourcing: ¿sirve o no sirve?

Share:
Interactions:
Votes:
7
Comments:
3
Followers:
0
My opinion:

Login with your account to comment on this article. If you do not have it, create your free account now.

1
Liliana Rodríguez
Jun 2013

la mala practica del diseño puede acarrear este tipo de situaciones, pues el cliente que no conoce los beneficios de un diseño funcional respaldado de una buena conceptualización va a buscar todo el tiempo lo más barato, y los seudodieñadores estarán presentes ofreciendo sus servicios aun menor costo, a ello estarán presentes este tipo de personas que creen tener la mejor solución visual gráfica para su empresa, en busca de la implementación de imágenes de internet, adaptadas a su empresa.

0
Reply
0
Esmeralda Mendoza
Apr 2013

En cuanto a la labor que desempeña el diseñador, el encontrarse con las ideas de un cliente es generalmente complicado, ya que estos en muchas ocasiones tienden a aferrarse a sus propias ideas y gustos, sin dar pie a que el profesional realice de la forma más adecuada su trabajo, en estos casos es importante hacer un esfuerzo por llegar a un equilibrio entre lo que el cliente considera y la experiencia y conocimiento que uno como diseñador posee, para lograr un proyecto eficiente y convincente a la vista del cliente.

0
Reply
3
Eva De La Torre
Aug 2012

Para mí habría sido un buen reto, «una página web sencilla con un gato» o como decía alguien en un comentario anterior «un logo de una casa de decoración con un elefante». Creo que el problema no fue que se te hiciera rara la petición sino que el cliente a fuerzas quería saber cuánto le iba salir, y es que la gente de pie no tiene idea de como cobra un diseñador, a fuerzas quiere encontrar una lista de precios (como en la imprenta) que diga: «logotipo bonito $X», «cartel chido $Z», «página web sencilla $Y», etc.

0
Reply
0
Jose Carlos Romero
Jun 2012

creo que a veces es importante tomar en cuenta las ideas del cliente pero como profesionales debemos aterrisarlas para lograr un buen trabajo y además que el cliente quede satisfecho

0
Reply
204
Gabriel Simón
Jan 2012

Fabrizio: «Ponerse en manos del diseñador» significa confiar en él, pero de ninguna manera significa que el diseñador haga lo que se le dá la gana sin tomar en cuenta a su cliente. Como tampoco lo hace el médico con su paciente. Por otro lado, aunque trabajes para un cliente, el diseño va dirigido hacia un grupo de personas y raras veces hacia una sola persona (así como los medicamentos están dirigidos). Aquí no se trata de que tanta ciencia «exacta» se aplique en el diseño, sino con qué precisión puedes englobar características comunes al grupo objetivo hacia el cuál va dirigido el mensaje.

0
Reply
26
Fabrizio Sotelo
Jan 2012

Gracias por la aclaración, Gabriel Simón. Quizá he malinterpretado esta afirmación tuya «los clientes deben ponerse en manos del diseñador..». escrita en este post. Es interesante ver al diseñador como un investigador...concuerdo plenamente contigo en este punto, aunque no estoy seguro de si existirá un «medicamento genérico» para un grupo de usuarios, es decir, reafirmo el hecho de que no se trata de una ciencia exacta, y por ende tiene resultados disimiles. Sería interesante observar si puede existir un proceso de comunicación gráfica que funcione para un grupo y no para un individuo. abrazo

0
Reply
204
Gabriel Simón
Jan 2012

Estimado Fabrizio:

Concuerdo contigo, cliente y diseñador deben ir de la mano, yo nunca dije lo contrario. Cuando atinadamente sacaste a colación la automedicación consideré que reforzaba la alegoría medicina-diseño. La profesión médica subsiste a pesar de la automedicación y la chamanería. Así también el diseño subsistirá a pesar de aquellos que «quieren un gato de fondo», anticipando así el resultado sin el diagnóstico previo. Ahora, me parece mejor considerar al diseñador como un investigador que trabaja buscando el «medicamento» genérico para un grupo de usuarios con la misma «dolencia».

0
Reply
26
Fabrizio Sotelo
Jan 2012

Estimado gabriel Simon, sigo sin concordar contigo. No creo que el diseñador tenga la capacidad de generar un excelente producto si el cliente lo deja todo en sus manos. Creo mas bien que la profesion genera resultados trascendentes cuando cliente y diseñador van de la mano, generando propuestas, discutiendo posibilidades, cada uno en su campo. Nadie mejor que el cliente para conocer su oficio, nadie mejor que el diseñador para traducirlo... Al trabajar con medicos (mi caso) necesito a un medico a mi lado que me apoya... ese intercambio genera conocimientos. Lo evidente no es evidente siempre.

1
Reply
0
Colors Montoya
Jan 2012

los diseñadores están a las ordenes del cliente sea su gusto o no, si quieren trabajar en el diseño tienen que acatarse a algunas ordenes de ellos, lo que el diseñador puede hacer es guiar, y resolver el problema de comunicación que se le pida sin perder la dignidad de un diseñador

0
Reply
21
Fernando Casas
Jan 2012

Que chistoso... nos quejamos de clientes que tienen pedidos extravagantes, pero es muy común que cuando a un diseñador se le pide que explique por qué escogió una forma, una tipografía, un color, las respuestas sean del tipo «se me ocurrió», «se ve padre (chido, guay, chévere, etc.)», «me ʼparecióʼ que iba bien», y otros razonamientos vagos.

Muchos diseñadores trabajan con base en ocurrencias y luego les extraña que los clientes tengan peticiones puntuales igualmente inexplicables.

1
Reply
204
Gabriel Simón
Jan 2012

¿Se han fijado que acaba de salir un artículo en FOROALFA que trata sobre el paralelismo del médico y el diseñador? Lo escribe Claudio Molina. Se los recomiendo pues aquí yo he traído a colación esta analogía. Fabricio Sotelo y el propio autor de este artículo (Hernán Cabeza) no estuvieron de acuerdo conmigo. ¡Por favor léanlo!

0
Reply
0
María Fabiana Esparza
Jan 2012

Considero que nuestro trabajo es satisfacer las necesidades del cliente del mejor modo posible. Un buen método, que quiere decir camino, es tomar prolijamente su idea, sus necesidades, ver juntos los pro y los contra que la misma presenta y proponer alternativas favorables. Nuestro desafío es lograr un buen producto con los recursos disponibles, tal vez el gato, quizás sólo sus ojos......

0
Reply
0
Mep Design
Jan 2012

Me hiciste recordar el día que sono mi movil y una voz (emenina en este caso) dijo: «tengo una casa de decración y quiero un logo con un elefante«

Ese trabajo.... nunca llego a buen término!!!!

1
Reply
0
Johanna Katerine Guevara
Jan 2012

excelente desenlace Gabriel Simon!!

0
Reply
204
Gabriel Simón
Jan 2012

En efecto Fabricio, la automedicación existe tanto en el diseño como en la medicina. Así ha sido desde mucho tiempo atrás. Yo me refería que es raro aquel que conscientemente acude a un doctor pensando en la medicina antes del diagnóstico. Independiente de las particularidades de cada profesión: los médicos suelen salvar vidas, los diseñadores pueden salvar empresas (eso es trascendente) se me ocurrió hacer el paralelismo para dramatizar el hecho de que los clientes deben ponerse en manos del diseñador, con la misma seguridad que un paciente lo hace con su médico.

0
Reply
26
Fabrizio Sotelo
Jan 2012

Estimado gabriel Simón, trabajo en el sector farmaceutico y dejame contarte que los medicos tienen que luchas con la automedicacion. La analogía no es apropiada, pues nosotros estamos lejos de salvar vidas o hacer algo tan trascendente como ello. Todas las profesiones sufren cosas parecidas... solo que no salimos de nuestro entorno a preguntar.

0
Reply
0
José Ernesto Rivera Pérez
Jan 2012

Al esotérico le falló la magia para saber de antemano el precio. // Considero que en estos casos donde se presentan solicitudes de este tipo la mejor pregunta es por qué... ¿Por qué un gato señor?... porque cada colectivo suele conocer mejor que nosotros las dinámicas comerciales que le son propias... y a veces resulta que no son caprichos.

0
Reply
24
Pier Alessi
Jan 2012

Hay clientes que ni lavan ni prestan la batea, es obvio que no saben de diseño, por eso deben dejarse ayudar. Acaso el paciente deside qué debe tomarse?, Puedes diseñar una casa sin conocer el terreno?, Por cositas tan tontas como estas me ha tocado diagramar una revista mas de 10 veces, hacer un logo avergonzante que nadie entiende. Acaso le digo al mecánico cómo reparar mi carro?. No somos maquilladores ni rectores del buen gusto, tampoco operadores impensantes de softwares, somos humildes y concienzudos comunicadores visuales. Cada cosa en su sitio. Sape Gato! (ven:eso nunca o jamás)

0
Reply
12
Hernán Cabeza
Jan 2012

Gracias a todos por los comentarios. Que tengan un muy feliz año, repleto de logros.

0
Reply
0
Alejandro Justo
Dec 2011

jajaja has retratado fielmente la situacion de muchos de nosotros. y a proposito creo ciegamente en que «el cliente no siempre tiene la razon».

0
6
Chuy Velez
Jun 2014

pero tiene el dinero!! jaja

0
Reply
0
Diana Zuleta
Dec 2011

Me gusta el artículo porque nos recuerda que como diseñadores una gran tarea es escuchar al cliente, lo que sea que tenga que decir, y preguntarle sus razones sin desechar las ideas «porque sí». Creo que esto forma parte de la madurez que debemos tener como profesionales al admitir que nuestro trabajo si bien debe ser funcional y limpio, es para los demás, y que muchas veces nos invita a campos profesionales cuyos conceptos y lineamientos ignoramos y como requisito debemos estudiar antes de diseñar!

0
Reply
12
Hernán Cabeza
Dec 2011

Alirio: tu observación es interesante, creo que se habrá dado una conjunción de motivos, pero la necesidad del cliente de saber rápidamente los costos de diseño considero que es fácilmente manejable. Las imposiciones conceptuales o estéticas, muchas veces no lo son tanto. A Martín le solicitaron un «mundito aplastado» como a cualquiera de nosotros nos han impuesto cualquier barbaridad. A lo que apunta este artículo es que cuando los canales de persuasión y discusión se agotan, debe haber otra manera de trabajar sin la necesidad de descartar el pedido por estos motivos.

0
Reply
0
Martín Chiquito
Dec 2011

A mí una vez me pidieron un mundito aplastado.

0
Reply
9
Alirio García
Dec 2011

Honestamente no veo al gato de fondo como disparador de la situación que determino la no concertación del proyecto. Considero que en las líneas donde ilustras la conversación acerca del costo, está la verdadera causa. Una consulta telefónica ya es bastante anónima, y la perentoria necesidad del cliente de saber el precio del proyecto (ojo perentoria no excluye lógica), son motivos más que suficientes para resultar evasivo.

Es como si hubiera gato encerrado jejeje, porque es normal saber un costo pero poco profesional darlo a la ligera

0
Reply
1
Rodrigo Morlesin
Dec 2011

La IDEA es tomar retos y hacerlos interesantes, aveces no sabemos a dónde nos llevará una IDEA. En algunas ocasiones la IDEA la rechazamos porque no es nuestra, pero eso no le hace mala IDEA... ¡creo que entiendo la IDEA!

1
Reply
1
Matias Cazorla
Dec 2011

La tarea del diseñador es guiar y orientar al cliente para encontrar la solución que necesita y que mejor se ajusta a su problema. Pero en muchos casos el cliente no está dispuesto a dejarse ayudar, o viene con una idea preconcebida que tratar de imponer, muchas veces con el diálogo y argumentos sólidos se logra convencer al cliente de cuál es el camino más adecuado, otras veces no. En el caso de que no las opciones son claras, seguir con el trabajo y pagar las facturas del mes o decir que no y quedarnos con nuestra conciencia tranquila de que no estamos sacando basura al mercado.

0
Reply
0
Miriam Leon
Dec 2011

La mayoria no sabe que tipo de gato quiere... muy buen articulo!

0
Reply
204
Gabriel Simón
Dec 2011

Alberto Meda considera al diseño como una compleja actividad similar a una estrategia de juego en el que, extrañamente las reglas cambian sin cesar y eso es lo fascinante y misterioso del acto. El punto neurálgico de dicho proceso está precisamente en el paso lógico que va del conocimiento e interpretación de los requisitos y sus relaciones a la propuesta del proyecto. Es un juego de dos o más jugadores que a veces se torna rudo. Por eso, antes de empezar, hay que ser muy meticuloso al elegir con quién empezar a hacerlo. El arte consiste en detectarlo antes de empezar a trabajar con ellos.

0
Reply
12
Hernán Cabeza
Dec 2011

Gabriel, más allá de que concordemos o no con la analogía que planteaste, estoy totalmente de acuerdo con «no dar por sentado que la solución es única ..». y el hecho de explorar. Justamente lo que planteo en este artículo es explorar nuevos caminos aún con una imposicion del cliente, cuando la vía de la persuasión o el diálogo se agotan. Aceptar lo impuesto sin analizarlo y sin «dar batalla» o abandonar el barco serían solo limitaciones nuestras.

0
Reply
204
Gabriel Simón
Dec 2011

Hernán: El paralelismo entre médico y diseñador reside en un esquema de acción parecido (problema+diagnóstico+tratamiento+solución). Evidentemente hay ciertas particularidades que hacen la diferencia, pero a nadie se le ocurriría invertir el proceso poniendo adelante la solución antes de lo demás. Yo he convencido a algunos clientes tozudos con esta analogía, a los cuales llamo «impacientes» (en contraposición a los «pacientes» del médico). Cualquiera que sea la analogía (partera, sastre o médico) la idea es la misma: no dar por sentado que la solución es única, hay muchos caminos por explorar

1
Reply
77
Alejandro Arrojo
Dec 2011

Tal vez nuestro error es esperar que el cliente sepa de diseño lo suficiente para poder hablar de igual a igual. Eso rara vez sucede. Yo siempre escucho al cliente hasta que se le agoten todos sus delirios y extrvagancias, ahí empiezo a hablar hasta que comprenda que si llamó a un profesional es para dejarse guiar por éste. Tenemos suficientes argumentos para recomendar que un gato de fondo no es la mejor solución (si es que así lo es). Como plus tenemos que desarrollar la habilidad de persuadir cuando estamos ante esos clientes tercos. Una duda: ¿Se refería al animal cuando hablaba de gato?.

1
Reply
0
Ruy Muñoz
Dec 2011

Como comunicadores gráficos tenemos el derecho de optar por no participar en algunos trabajos (a diferencia del médico) aunque las razones no deberían ser esas. En una opinión muy personal rechazaste el trabajo muy temprano, aunque el cliente parezca ya decidido, siempre está la opción de negociar, ese estira y afloja de las primeras pláticas. Luego de eso si sigue sin parecerte un trabajo conveniente, necesario o satisfactorio, para alguna o ambas partes, lo rechazarías sin cargo de consciencia.

1
Reply
3
Felipe Sossa
Dec 2011

Yo creo que le hubiera preguntado más bien: ¿el gato debe ir en el fondo?... jajajajajaja los clientes: esos hermosos-complejos seres sin quienes no podemos vivir.

Saludos.

0
Reply
12
Hernán Cabeza
Dec 2011

Gabriel Simón: El paralelismo entré médicos y diseñadores no lo veo como algo oportuno. Convengamos en que las responsabilidades de ambas profesiones son muy distantes. Sin embargo me resulta interesante tu última pregunta, que en definitiva es la que generó mi investigación acerca de esoterismo ( cabe destacar que este caso es real ). Pero más allá de lo que consideremos como diseñadores a través de una investigación y conceptualización, debemos poder conducir las sugerencias del cliente que obviamente pueden diferir de nuestra manera de analizar la problemática comunicacional.

0
Reply
0
Jose De Santiago Torices
Dec 2011

A veces me imagino que no somos mas que una partera que ayuda a surgir o materializarse una idea; parte de nuestro trabajo es ayudar a comunicar a nuestro cliente, y si en su discurso hay un gato solo es parte del reto. saludos

0
Reply
204
Gabriel Simón
Dec 2011

Más que sastres deberíamos considerarnos como médicos a los que acuden los «pacientes» en búsqueda de una cura a sus males ¿Aceptaría un facultativo que el paciente le sugiriera la medicina? ¿Podemos encontrar los «síntomas» a través de lo que piensa el cliente que necesita? La manifestación tácita del «gato de fondo» puede darnos una idea de lo que el cliente entiende como respuesta a un problema. Más que preguntarnos ¿que tipo de gato quiere mi cliente? deberiamos cuestionarnos sobre lo que encierra la elección del gato de fondo ¿representa realmente la esoteria este enigmático animalito?

1
Reply
26
Fabrizio Sotelo
Dec 2011

Parafraseando a un diseñador argentino, somos sastres que hacen trajes a la medida... Asi de simple.

0
Reply
0
Alin Ponce De León
Dec 2011

Recordemos que somos solucionadores visuales y como tales eso debemos ofrecer. Ya sea un gato de fondo o cualquier otra cosa, nuestro trabajo y reto es plasmarlo cumpliendo los requerimientos del cliente sin perder la dignidad del diseñador ni de los receptores.

0
Reply
0
Andrea A. Oyhanarte
Dec 2011

Muy bueno Hernán el artículo, me reí porque realmente sucede más a menudo de lo que uno quisiera. Pero este tipo de situaciones si uno las ve como una posibilidad pueden resultar mejor de lo que se esperaba.

Si conseguimos revertir la imposición y convertirla en un disparador para indagar, tal vez encontremos que la idea no era tan mala como pensábamos o que conversando con el cliente podemos proponerle una mejor alternativa.

Considero que todo trabajo que nos llega debe al menos considerarse y si puede realizar de la mejor manera creativa a nuestro alcance es ya un buen desafío.

1
Reply
1
Aldo Tonelli
Dec 2011

Creo que a veces nos encontramos con clientes que no saben explicar lo que quieren, pero no es culpa de ellos, no tienen por qué saber conceptualizar la complejidad y profundidad de algo. Para ello están los diseñadores, para guiar, comprender y resolver el problema de comunicación que se les plantea. Un dicho dice «a veces un cliente nos pide un puente, cuando en realidad sólo necesita un bote para cruzar el río». La pregunta «qué tipo de gato?» me pareció genial! permitió que el cliente se explique mejor... hay más tela para cortar en este artículo sin lugar a dudas! Saludos!

0
0
Fiestisimo Cm
Feb 2012

mmm. -nos encontramos con cliente que no saben explicar lo que quieren... no es una buena respuesta, a mi modo de ver, el cliente si sabe lo que quiere, quiere un gato! porque lo representa...una opción, porque quizá en su bagaje en su experiencia el michifus! es su imagen :

0
52
Anita Chalu
Oct 2012

Hernan!!! No tengo mas que decirte que una web con un gato de fondo, me encantaria Lo que si , no corresponde es que no te den la informacion correcta como para poder presupuestar, es lo que enojo al cliente, el cliente lo quiere todo ya yaya, desde el presupuesto, hasta el trabajo mismo, todo para ayer, y en ese caso, te doy la razon, por otro lado, esta muy bueno, ver el tema del gato como un desafio en el cual vos, le vas diciendo al cliente, una vez pactada la web, como deberia ser el gato, verdad? Será el gato que el cliente quiera comunicar, a través de tu imaginación.

1
Reply

Upcoming online courses

Branding: Diseñador y Cliente

Branding: Diseñador y Cliente

Tratar con el cliente, hacer presupuestos y planificar las etapas de la creación de una marca

3 weeks
6 Agosto

Branding Corporativo

Branding Corporativo

Cómo planificar, construir y gestionar la marca de empresas e instituciones

4 weeks
17 Septiembre

Estrategia de Marca

Estrategia de Marca

15 claves para programar el diseño de símbolos y logotipos de alto rendimiento

4 weeks
29 Octubre

Relecturas del Diseño

Relecturas del Diseño

Una inmersión en el discurso sobre el diseño para despejar sus nociones más controvertidas: creatividad, innovación, arte, tecnología, función social...

4 weeks
28 Enero 2019

Auditoría de Marca

Auditoría de Marca

Taller de práctica profesional: análisis, diagnóstico y programa de marca sobre casos reales

6 weeks
22 Junio 2019