¿“Investigar” o, simplemente, “estudiar”?

Equívocos y paradojas del uso coloquial de la palabra «investigación».

Retrato de Norberto Chaves Norberto Chaves Barcelona Seguidores: 3863


La palabra “investigar” tiene una infinidad de usos: se investiga a un político, se investiga dónde se consigue el tóner más barato, se investigan las andanzas de un marido infiel, se investigan los nombres de las mujeres de Enrique VIII…Todo es susceptible de investigación. Sin ir más lejos, los usuarios intensivos de Google son todos “investigadores”. En cada contexto, la bendita palabra adquiere distintas significaciones, todas válidas, aunque seguramente cuentan, en cada caso, con un sinónimo más modesto: buscar, indagar, revisar, consultar, explorar, relevar…

En el ámbito académico, en cambio, la investigación pierde esa polisemia y adopta un significado preciso: es un trabajo técnico cuyo objetivo es producir nuevos conocimientos, previamente inexistentes. Una tarea a cargo de investigadores que han estudiado específicamente para ser tales; y han adquirido una formación epistemológica y metodológica en algún campo particular. Un investigador en Historia no está habilitado para investigar en Medicina ni en Tecnología. Los investigadores en Virología, por ejemplo, trabajan para detectar la vacuna contra el Covid-19; en cambio, para conocer las aplicaciones de la penicilina no se investiga, se estudia: se consulta el vademécum y la correspondiente bibliografía clínica.

La discusión en torno a la “investigación en diseño” no tiene salida si no se supera aquel uso meramente coloquial, abierto, metafórico, del término, accediendo a una acepción académicamente rigurosa.

Todos estamos de acuerdo (o deberíamos estarlo) en que todo diseñador debería dominar la bibliografía existente sobre el diseño, y empaparse de la obra histórica y actual de la disciplina a través de revistas, libros, catálogos y exposiciones; tarea que debería ser permanente a lo largo de toda su actividad profesional. Ahora bien, recopilar información y hacer  relevamientos o estudios de campo no es investigar; a menos que llamemos “investigación” a cualquier trabajo documental o formulación de hipótesis interpretativas.

Yendo más allá (y aunque hoy día sonará a delirio), el diseñador también debería adquirir nociones de sociología, psicología, semiología, teoría de la comunicación, economía e historia social. Al menos dominar sus categorías básicas. Y, además, desarrollar una formación, ya no tan básica, en historia del diseño, la arquitectura y el arte. Y para ello no tendrá que investigar sino, sencillamente “estudiar” parte de la enorme bibliografía disponible en esos campos. ¡Ojalá lo hiciera!

De todos modos, aunque lo hiciera, ello no bastaría para estar habilitado para realizar auténticas investigaciones en sociología, historia o, incluso en diseño. Lo que sí podrá hacer es algún estudio de campo para extraer algunas conclusiones teóricas.

Ahora pongamos los pies en la tierra. Resulta como mínimo paradójico que, con una formación teórica tan débil como la brindada por las carreras normales de diseño, los alumnos se salten todos aquellos estudios y pretendan “investigar”. ¿Con qué instrumentos lo harán? Antes de investigar hay que conocer lo que ya se sabe. Y, además, realizar estudios específicos de investigación; estudios que no caben en los planes de estudios de diseño, ni hacen falta para ser un excelente diseñador.

Por si ello fuera poco, los déficits en la curricula teórica de las carreras de diseño, predominantemente pragmáticas, se ven agravados por el hecho indiscutible de que un sector importante del estudiantado padece de una auténtica fobia a la lectura. Conseguir que esos estudiantes se formen teóricamente mediante el estudio concienzudo de la bibliografía es ya un milagro. Y pretender, además, que investiguen, una auténtica utopía.

Por otra parte, dejando de lado a los desinteresados por la lectura, ya el propio perfil psico-técnico del diseñador tipo excluye, como rasgo distintivo, la vocación de investigador en sentido estricto. Por lo cual, resulta ocioso y disfuncional agobiar a los estudiantes imponiéndoles una práctica para la cual no están capacitados, superflua y que, legítimamente, no se inscribe en el campo de sus intereses. Una práctica que, además, realizará defectuosamente, como mero simulacro o parodia de investigación, con el mero objetivo de sacarse de encima esa asignatura.

Ello no quita que se den casos, minoritarios, de estudiantes que durante el cursado de la carrera descubran su vocación por la investigación, lo que implica una estructura mental predominantemente analítica, radicalmente distinta a la del proyectista. A esos alumnos habría que apoyarlos, orientándolos hacia carreras, quizá de posgrado, especializadas en investigación, de existir dentro de las escuelas de diseño. O, preferiblemente, fuera de ellas; pues ¿cuántos profesores de sus cuerpos docentes podrían asumir, real y no aprentemente, esa responsabilidad?

Para ser aún más claro y concreto lo ilustraré con mi caso. Yo tengo una razonable formación teórica (no tan completa como desearía) y ella me ha permitido no sólo ejercer mi profesión de un modo serio y racionalmente respaldado sino también producir bibliografía sobre el diseño, la comunicación y la cultura. Ensayos, que no investigaciones; pues yo no he investigado nunca en mi vida. Carezco de esa vocación; mi componente ansioso me lo impide. Pero con el corpus teórico disponible, producto de verdaderos investigadores (afortunadamente, obsesivos) he tenido más que suficiente. Y sigo apoyándome en ellos para desarrollar mis propias hipótesis.

Yo estudié arquitectura en la Universidad de Buenos Aires; una carrera con un plan de estudios muy superior en contenidos a las carreras de diseño. Aún así, en ninguna de las asignaturas se me proponía que investigara. Para las investigaciones, la facultad contaba con un instituto de investigación, en el cual los docentes y alumnos con vocación para ello desarrollaban investigaciones serias sobre distintos campos relacionados con la arquitectura y el urbanismo, por lo general reforzados por economistas, sociólogos o tecnólogos. Y sus productos podían, en algunos casos, vertirse a través de las materias de la carrera como material de estudio, de grado o de posgrado.

El uso elástico, no riguroso, del concepto de investigación da prueba de que, paradójicamente, quienes lo aplican no han estudiado lo suficiente para dominar el tema. Muy probablemente sólo han estudiado diseño.

Para finalizar, las reflexiones anteriores abren un interrogante: ¿cuál será el origen de esta auténtica compulsión al uso de esta palabreja para referirse a cualquier estudio, en una carrera cuya capacitación es tan distante a la real práctica de la investigación, que es, en sentido estricto, propiedad de las ciencias?

Dar con la respuesta no es difícil: se trata de esa desviación ideológica denominada “academicismo”, verdadera “enfermedad laboral” de ciertos docentes. Sus ingredientes: la desvinculación con la práctica real de la profesión, la falta de modestia intelectual, el gusto por el “upgrading” del léxico, la veleidad de hablar “académicamente” y cierta aspiración a homologarse a las disciplinas científicas, con sus “tesis” y sus “doctorados”. Detrás de esa compulsión, apenas se oculta una imagen desvalorizada de la profesión tal como ésta es.

 

No más poner el punto final de este artículo, me llega un comentario de Mauricio Canales. ¡Por fin alguien llama a las cosas por su nombre y lo pone todo claro sin dejar un aspecto fuera! Tal como la crítica a la inscripción de las enseñanzas del diseño en las universidades (error típicamente latinoamericano), para que se contagien de un vicio ya perjudicial en éstas. Mauricio llama a la realidad y desecha toda vanidad “docta”. Reivindica lo específico de esta humilde y fascinante tarea de decidir la forma de las cosas humanas.

¿Qué te pareció? ¡Comparte tu opinión ahora!


Retrato de Norberto Chaves Norberto Chaves Barcelona Seguidores: 3863

Opiniones:
17
Votos:
108

Este video podría interesarte👇👇👇

Colabora con la difusión de este artículo traduciéndolo

Traducir al inglés Traducir al italiano Traducir al portugués
Código QR de acceso al artículo ¿“Investigar” o, simplemente, “estudiar”?

Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web. Publicado el 18/12/2020

Descargar PDF

Norberto Chaves

Más artículos de Norberto Chaves

Ilustración principal del artículo Su majestad el público objetivo
Título:
Su majestad el público objetivo
Sinopsis:
Orígenes de la priorización de las audiencias en la definición del perfil corporativo.
Compartir:
Retrato de Norberto Chaves
Título:
¡Con mi diseño no te metas!
Sinopsis:
El tabú de la crítica interprofesional: inseguridad, paranoia y refugio en el corporativismo.
Compartir:

Debate

Logotipo de
Tu opinión

Ingresa con tu cuenta para opinar en este artículo. Si no la tienes, crea tu cuenta gratis ahora.

Retrato de Eduardo David Barbosa
0
Hace 2 meses

El investigar va más allá de resolver una duda, como este artículo lo menciona, lleva tiempo volverse experto en un tema y volverse un investigador no es cosa para todos. Hoy en día, con la accesibilidad tan práctica al internet y la inmensa cantidad de información al instante se le ha hecho que profesiones como ser un investigador, pase más por desapercibida

0
Retrato de Federico de Jesus Lopez Reza
0
Hace 2 meses

la mayoría de las personas cuando queremos adentrarnos o conocer algo nuevo y entenderlo siempre se investigar o se ve en paginas o libro pero mayoritariamente en paginas de internet pero en si como dice el articulo a eso se le llama investigación pero tiene razón en que siempre usamos estos métodos pero el punto es que siempre investigamos cuando requerimos aclararnos acerca de algún tema o algo desconocido o algo que nosotros queramos aprender o adentrarnos en temas mas profundos pero eso no nos hace investigadores pero si que hacemos una investigacion relacionada a temas que requerimos aprender

0
Retrato de Andrés Bazaldúa
1
Hace 2 meses

Durante los diferentes niveles académicos he escuchado a un gran número de personas usar el término "investigar" para comenzar a conocer acerque de un tema nuevo, siempre me había hecho esta pregunta si "investigar" era el término adecuado, pues a mi parecer, como se menciona, esta tiene un significado mucho más profundo. Pues realizar una investigación se realiza con el objetivo de ampliar los conocimientos acerca de un tema para utilizarlo para otro fin práctico.

0
Retrato de Patricia R Gómez
0
Hace 2 meses

Uno pensaría que la palabra investigar ha llegado lo más lejos que puede de su significado real, pero con este artículo podemos darnos cuenta del verdadero contexto detrás de la palabra «investigación», no todos estamos hechos para ello, pero malamente todos nos creemos capaces de ser unos buenos investigadores solo por utilizar Google, que claro, es una buena herramienta, pero nunca nos podrá brindar el título de investigadores. Con este artículo me doy cuenta que realmente es necesario reconocer más el trabajo de los verdaderos investigadores, de todos aquellos que si se dedican a ello y saben lo que hacen, sin ellos muchas de las respuestas más básicas que buscamos nunca serían encontradas

0
Retrato de Juan Mondino
0
Hace 12 meses

Hola, acabo de registrarme.

Sinceramente llevo 2 dias tratando de encontrar algo como esto, es que tenia muy solapado el concepto Estudio con Investigacion, y la verdad he realizado un trabajo personal acerca de los Habitos con un sistema improvizado y ahora queriendo realizar el diagrama de flujo a la hora de buscar los procedimientos (Hallar las distintas fuentes, tratarlas y compilar todo en un documento) no podia dicernir entre si tenia que investigar el procedimiento o estudiar/indagar en el.

Gracias, no es lo definitivo pero me dio el Norte.

0

Te podrían interesar

Ilustración principal del artículo Palabras que emocionan
Autor:
Fernando Del Vecchio
Título:
Palabras que emocionan
Sinopsis:
Hablar hablamos todos. Comunicar y hacerlo con efectividad, es un arte.
Compartir:
Retrato de Raúl Belluccia
Autor:
Raúl Belluccia
Título:
No cualquier ejercicio hace bien a la salud
Sinopsis:
Una de las cuestiones fundamentales de la enseñanza en el taller de diseño es definir las características de los ejercicios que se le proponen a los estudiantes.
Compartir:
Retrato de Norberto Chaves
Autor:
Norberto Chaves
Título:
El símbolo de una comunidad
Sinopsis:
La capacidad emblemática de un identificador social: motivación y convencionalización.
Traducciones:
Compartir:
Retrato de Luciano Cassisi
Autor:
Luciano Cassisi
Título:
El dominio del diseño gráfico
Sinopsis:
Aunque los límites de la profesión no pueden delinearse con precisión de relojería, hay criterios para determinar con bastante aproximación qué es y qué no es diseño gráfico.
Compartir:
Retrato de Raúl Belluccia
Autor:
Raúl Belluccia
Título:
¿Qué hacen los diseñadores cuando diseñan?
Sinopsis:
Los diseñadores ejercen una especialidad sin fines propios, pero indispensable para la planificación industrial de artefactos.
Traducciones:
Compartir:
Retrato de Rique Nitzsche
Autor:
Rique Nitzsche
Título:
Diseño desde el inicio de la humanidad
Sinopsis:
Nos gusta estar al tanto de las novedades. El storytelling hoy es una nueva tendencia, sin embargo, no nació ayer.
Traducciones:
Compartir:

Próximos seminarios online

Seminarios de actualización para especializarte junto a los que más saben

Branding Corporativo

Branding Corporativo

Cómo planificar, construir y gestionar la marca de empresas e instituciones

20 horas (aprox.)
1 diciembre

Compartir:
Auditoría de Marca

Auditoría de Marca

Taller de práctica profesional: análisis, diagnóstico y programa de marca sobre casos reales

30 horas (aprox.)
1 diciembre

Compartir:
Rediseño Estratégico de Marca

Rediseño Estratégico de Marca

Guía analítica y método de trabajo para determinar estrategias de cambio de marca

15 horas (aprox.)
1 enero

Compartir:
Relecturas del Diseño

Relecturas del Diseño

Una inmersión en el discurso sobre el diseño para despejar sus nociones más controvertidas: creatividad, innovación, arte, tecnología...

20 horas (aprox.)
1 enero

Compartir:
Branding: Diseñador y Cliente

Branding: Diseñador y Cliente

Tratar con el cliente, hacer presupuestos y planificar las etapas de la creación de una marca

15 horas (aprox.)
1 enero

Compartir:
Estrategia de Marca

Estrategia de Marca

Claves para programar el diseño de símbolos y logotipos de alto rendimiento

20 horas (aprox.)
1 febrero

Compartir: