Qué hacer con el ego del diseñador

Según cómo canalicemos nuestro ego, este podrá ser una ventaja o desventaja para el desarrollo de nuestro negocio.

Fernando Del Vecchio, autor AutorFernando Del Vecchio Seguidores: 825

Ilustración principal del artículo Qué hacer con el ego del diseñador

El tema del «ego del diseñador» es muy recurrente en la profesión. Lo curioso es que, siempre que hablamos de ego, nos referimos al ego de otro diseñador, no al propio. ¿Qué sucede si ponemos atención a la forma en que nuestro propio ego funciona, a favor o en contra de nuestro negocio? ¿El llamado «ego del diseñador» es una ventaja o una desventaja? Veamos dos casos que conozco de primera mano en torno a este tema:

Primer caso

Un diseñador exitoso, multipremiado, dice: «mi ego fue una gran ventaja para poder imponer mis ideas por sobre las que traían los clientes. Eran ideas tan pobres que en ningún caso habría continuado en el proyecto si hubiese tenido que trabajar con ellas».

Segundo caso

El director de un estudio creativo, hablando acerca de uno de sus socios, dice: «es un irresponsable; su ego fue el causante de la pérdida de la cuenta. Si no le hubiese dicho al cliente lo que pensaba de la forma como nos tiene acostumbrados, seguramente seguiríamos trabajando con él. Pero claro, él es tan buen diseñador que ahora habría que preguntarle cómo pagar el alquiler».

En ambos casos, y aunque el primero no lo parezca, tenemos dificultades económicas. En el segundo debido a la actitud del creativo que, casi como si se lo propusiera, boicotea todo proyecto que no satisface su necesidad creativa. En el primer caso es la reputación la que empieza a jugar negativamente.

No todos entienden al ego del diseñador de la misma forma, pero si he comprendido más o menos bien lo que mayoritariamente expresan al respecto los propios diseñadores, se trataría de una actitud que denota una posición de superioridad, autosuficiencia y soberbia del otro (nunca propia), respecto a sus colegas, sus clientes y el mundo en general.

Creo que el ego en sí mismo, así expresado, no es ni bueno ni malo. Deberíamos contextualizarlo para comprender qué alcance y consecuencias podría tener en nuestro caso particular, no para otros; porque solo podemos trabajar sobre nosotros, y no sobre terceros. Un martillo, ¿es bueno o es malo? Depende, porque se trata de una herramienta que puede utilizarse tanto para construir como para destruir. Lo mismo sucede con el ego.

Las caracterizaciones del «ego del diseñador» describen a una persona muy segura de sí misma, con actitud soberbia, que manifiesta cierto desprecio por el otro, que impone ideas de forma agresiva, que silencia al otro a través de la burla, etc. Sin embargo el ego también está presente en personas que, teniendo seguridad y confianza en sí mismas, manifiestan un comportamiento diferente: abierto al diálogo, compartiendo conocimientos y experiencias, sinceramente preocupados por la opinión del otro y la construcción con el aporte de todos los involucrados. Pareciera ser que el ego, en estos casos, resulta positivo.

Lo que en realidad nos molesta no es el ego del otro, sino la forma en que lo manifiesta. Nos molesta cuando el ególatra nos maltrata; no nos molesta que nuestro cliente tome una decisión que nosotros no tomaríamos; nos molesta que ni siquiera tomen en cuenta nuestra opinión, que no la valoren o que la desprecien.

¿Qué sucedió con los dos casos mencionados al principio?

En el primer caso el diseñador fue comprendiendo la diferencia entre su seguridad y autoridad profesional y la necesidad de hacer su voluntad por sobre todas las cosas. No desapareció el ego (manifestado como comportamiento de quien es autoridad en la materia); lo que se desvaneció fue la necesidad de imponer una voluntad. La relación con los clientes mejoró, y los ingresos se incrementaron.

En el segundo caso resultó efectivo pedirle al diseñador que «dejara de comportarse como un adolescente caprichoso de quince años», para generar un ambiente de trabajo con los clientes que favoreciera el desarrollo del negocio del estudio. ¿Qué sucedió? El ego no desapareció; el diseñador aceptó el rol donde más aportaba, que no era precisamente en las reuniones con los clientes. Con el tiempo, abandonó el estudio y sus socios contrataron a otro diseñador (ya no como socio sino como empleado), quizás menos talentoso que el primero, pero mucho mejor predispuesto a cumplir con su trabajo (servicio, no arte).

En definitiva, el ego en sí mismo no es un problema, ya en alguna medida todos lo tenemos. El problema real es saber qué hacer con nuestro ego, para que no interfiera en la obtención de los resultados que buscamos.

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Rechazos positivos Si no trabajamos en la comunicación de lo que somos y lo que hacemos, serán los clientes quienes lo definan de acuerdo a su mejor entender.

Debate

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Retrato de Eduardo Garces
0
Eduardo Garces
Nov. 2015

Este articulo es tan egocéntrico, que se apropia del ego como si fuera una cosa exclusiva de diseñadores y no una caracteristica de la raza humana. Por otro lado pero no muy lejano, creo que hay temas mas importantes o interesantes a tratar en foro alfa, ¿que seguira despues, terapia para diseñadores frustrados que quieren matar a su cliente? ¿10 tips que haran que tu pareja diseñador te preste mas atencion que a su mac?

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Retrato de Ivan Abbadie
46
Abr. 2016

el ego no es un asunto del diseñador, sino de la persona, está de más tratarlo como un tema de profesión.

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Retrato de Claudio Gaitan
0
Nov. 2015

el mal uso del ego nos ha hecho mala fama como diseñadores y algunos clientes nos temen, antes de encarar un proyecto le advierto al cliente que no soy un sabelotodo y que trabajemos en equipo.

3
Retrato de Fabrizio Sotelo
27
Sept. 2016

Ivan, si te dedicas a leer los comentarios de este foro o de otros foros de diseño verás que el ego del diseñador se impone siempre, negativamente. Estoy cansado de escuchar reiteradamente que el cliente no sabe nada, o cosas por el estilo. Esto se trata de una profesión que ofrece un servicio, así de simple, sin embargo solemos imponer nuestras ideas sin tomar en cuenta a los demás (cliente). Siempre ellos son los brutos, desconsiderados o tarados. Concuerdo totalmente con el comentario de Fernando y Claudio. El dramatismo surge cuando la acción de nos cuantos perjudica a la profesión... eso no es dramatismo, es una realidad, y muy perjudicial.

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Retrato de Jorge Luis García Fabela
133
Nov. 2015

Interesante tema. Me lleva un momento a la introspección como profesionista, profesor, y más como persona. Es como si nos pusieras un espejo.

Me gusta el comentario sobre la toxicidad en las personas. Yo me veo tóxico en la manera en que me expreso en ocasiones, en querer pensar que siempre tengo la razón, y en que quisiera que todo se hiciera como yo pienso que debieran ser las cosas (debo corregirme).

Regresando al diseñador, debemos entender los asuntos del ego (como lo ponen) ya que el diseñador se relaciona con clientes, con consumidores y parece que estamos más dispuestos a considerar los comportamientos del consumidor e ignorar los nuestros. Podemos ser tímidos, seguros, ofensivos, positivos, negativos, caprichosos, egocéntricos, etc.

No somos capaces de vernos pero si tenemos "mucha capacidad" para ver a los otros.

Soy un convencido de que el diseñador, debe revisar un poco más los temas relacionados con la psicología, sociología, filosofía, y si se puede, ontología.

3
Retrato de Jorge Luis García Fabela
133
Nov. 2015

Me parece muy acertado tu artículo y el tema. Saludos.

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Retrato de Mauro Ramon
3
Nov. 2015

Fernando, bien la posición y el tono del artículo. Lo que (secretamente) creo, es que ambos casos son sacados de la realidad, por el corolario que ponés al final. Es así?

Personalmente me he curzado varias veces con egos crecidos, pero van de la mano de la personalidad también. Algunos son llevables, otros son francamente como dice Stamateas "gente tóxica". Aparte de ver el ego propio, - una tarea titánica que nos acompaña a la tumba, casi - me parece sumamente útil "leer" a los compañeros de laburo diseñadores, y salir, diplomáticamente y en buenos términos, si es posible, del radio de acción de los últimos. Lástima tome tanto tiempo dar ese paso en muchos casos. Saludos.

0
Retrato de Ivan Abbadie
46
Abr. 2016

fernando, creo que has tenido muy mala suerte al tratar o enterarte ʼtodos los díasʼ de estos casos, no sé, creo que atiende a malas experiencias propias, considero que no es válido generalizar y exagerar dicha postura. te comento, el diseñador profesional, comprometido y productivo generalmente entiende que ésta disciplina existe cuando se conecta a la resolución de una necesidad (de muchos tipos) y que por sí misma no resulta rentable, fuera de ello, el ʼegoʼ de ciertos personajes que se hacen llamar ʼdiseñadoresʼ, es asunto aparte. ( http://bit.ly/22DjqIl )

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Retrato de Adriana Suarez
2
Mar. 2016

Es cierto, no estoy segura de si tengo este ego o no, ya que siempre estoy a disposición de mis clientes. Lo más importante para mi es satisfacer su necesidad con un diseño que vaya ayudarlo. Me gusta educar a mis clientes en el diseño, para que otros no vayan a aprovecharse de su ignorancia.

0
Retrato de Miguel Tovar Gonzales
1
Oct. 2016

Me gusta tu forma de pensar, el cliente no sabe nada de lo que hacemos y acude a nosotros para ayudarlo. Es importante explicarle lo que vamos a hacer con tu idea y su idea, aunque a veces existe clientes que pensarán " haz mi idea , para eso pago". Si fuera así, para que rayos acude a mí. En fin, tu comentario más puntual que he leído.

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Retrato de Adriana Bonifasi
0
Feb. 2016

Muy cierto, este articulo reflexiona las dos posturas del "ego del diseñador" y en qué situación es bueno y malo. Siempre había pensado del ego como algo negativo, pero este articulo demuestra que tiene un lado positivo cuando no se pierde la humildad. Gracias a Dios no he tenido encuentros cercanos con diseñadores que se han dejado llevar por su ego y es lo que me ha hecho crecer como profesional; tener buenos ejemplos de trabajo. Opino que si alguien es bueno para algo no tiene nada de malo hacerlo saber, pero existen formas para hacerlo en la cual no se ofende o toma de burla a otra(s) persona(s). He tenido experiencias con personas que desconocen lo que es el diseño gráfico y me han dicho que es una profesión que "no aporta a la sociedad." Es por eso que el ego positivo es necesario, porque siempre encontraremos personas que intentará hacernos sentir inferiores por nuestra vocación y se debe ser seguro de nosotros mismos, nuestro talento (y cobrarles muy caro cuando nos contraten)

0
Retrato de Miguel Tovar Gonzales
1
Oct. 2016

Pienso que las personas que te han dicho "no aporta a la sociedad.", es un indicio de que desconocen la profesión. El diseño gráfico aporta a la sociedad, porque aparte de promocionar, ya que nos "agarran" hasta creo que nos obligan para destacar un producto o servicio. Educa, sensibiliza, ayuda y es innovadora. Solucionamos problemas de comunicación visual.

1
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Retrato de Samir Romero
0
Ene. 2016

En nuestro caso, el EGO es casi como una sombra y difícilmente nos desprendemos de él. Esto realmente no es problema, pues depende de la forma en que lo manifestemos: como herramienta pedante o como herramienta de argumentos. Basta ver foros como Brandemia donde el 99% de las opiniones comienzan con "...no me gusta" o "...yo le hubiera hecho", aburridores comentarios subjetivos por doquier basados más en la idealización personal que en el análisis integral del tema expuesto. Al final, creo que todo radica en que el diseño es un conocimiento muy específico del cual "los pocos" que lo ejercemos -por ser aún una profesión joven en latam- nos llenamos de absolutismos que nos hacen sentir amenazados ante una opinión contraria a nuestro conocimiento y/o experiencia. El asunto es: contestar con pedancia o con argumentos.

1
Retrato de Ivan Abbadie
46
Abr. 2016

coincido, samir, ¡un abrazo!

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Retrato de Jonathan Zegarra Zegarra
0
Dic. 2015

Por ejemplo en el Perú a los diseñadores se les ve como personas que no hay que confiar mucho, que somos la ultima rueda del coche en cualquier empresa, a no ser que seas un egresado de universidad del extranjero, seas "director Creativo", si hay estudiado en instituto o hayas hecho pequeños diplomados, pues no es suficiente, en fin, hablando sobre el artículo, estoy de acuerdo contigo, ya que también el cliente nos ve como lobos solitarios al cual das" información preciosa", el ego es relativo en cada individuo, pero muchas veces nos llenamos la cabeza de pajaritos por nuestro "Nobel ganado".El ego es normal en cada persona y si se canaliza positiva mente nos puede ayudar mucho en nuestro día a día. Me quedo con este párrafo:

"Con el tiempo, abandonó el estudio y sus socios contrataron a otro diseñador (ya no como socio sino como empleado), quizás menos talentoso que el primero, pero mucho mejor predispuesto a cumplir con su trabajo (servicio, no arte)." eso pasa mucho en mi País.

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Retrato de Ivan Abbadie
46
Abr. 2016

esa última frase, connota a los socios del estudio en cuestión, un tanto débiles de carácter y que debido a ello han preferido contratar a un títere a quien podrán manejar a su antojo, un ʼchofer de mouseʼ (como dicen en sudamérica), lo cuál no creo haya sido lo más sensato. ¿arte? ¿quién habló de arte?

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Retrato de Jorge Montaña
234
Nov. 2015

Fernando, me parece que confundes el EGO, que es un problema , pues te pone por encima del otro, con la seguridad y confianza que el diseñador puede tener en si mismo y en sus capacidades.

La palabra EGO implica un concepto se superioridad, que, delante de un cliente es supremamente complicada de manejar. Quien deja que el ego lo maneje, no es un buen profesional además porque llegamos a resolver problemas y no a crear otros. Las " ideas pobres" del primer caso, siempre son pistas para un trabajo superior, por representar la problemática que se debe resolver.

Pero tienes razón, al final, al ego toca domesticarlo

2
Retrato de Fernando Del Vecchio
825
Nov. 2015

Hola Jorge, entiendo la diferencia entre ambos conceptos. La superioridad como manifestación del ego es habitualmente negativa (en términos de construcción de vínculos de confianza). Con la seguridad ocurre todo lo contrario, porque puede proyectar credibilidad y es habitualmente positiva (en términos de construcción de vínculos de confianza). Saludos!

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Retrato de Eduardo Huerta
0
Nov. 2015

Para mí es muy simple: si el "diseñador" es egocéntrico significa que no entiende nada de diseño.

1
Retrato de Ivan Abbadie
46
Abr. 2016

coincido contigo, eduardo, así de simple (y hablar del ʼegoʼ del diseñador sin ser diseñador también es no entender la profesión, creo).

0
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