Obviedades erráticas en el discurso del Diseño Gráfico

Las verdades de perogrullo han invadido el discurso del diseño. Para algunos, esta profesión, tan fácil de aprender y tan evolucionada, ahora precisa de temas más «importantes»

Retrato de Edgardo López Edgardo López Guadalajara Seguidores: 50

Opiniones:
8
Votos:
24
Compartir:
Ilustración principal del artículo Obviedades erráticas en el discurso del Diseño Gráfico
Strange passerby, Alexey Begov (2007).

Precisar por enésima vez que el diseño no trabaja desde el arte, en el arte o para el arte, y que el arte no es su núcleo principal de conocimiento y de aplicación, parece volverse una declaración permanente en los foros, en las escuelas y en las diversas publicaciones sobre diseño gráfico. Al igual que señalar que «el diseño gráfico es un campo mixto que se enlaza con otras profesiones y que necesita explorar otros mundos, como las ciencias, la historia, la tecnología, por mencionar algunas», son obviedades que no aportan nada sustancial.

Dada la importancia desmesurada que se otorga a argumentos de ese tipo, propongo reiniciar la discusión con una afirmación obvia, pero fundamental: «el diseñador gráfico tiene que explorar el mundo del diseño gráfico». ¿Por qué? Porque muchos diseñadores, profesionales y docentes, ignoran su propia profesión. No lo digo yo, esto es tema de discusión en muchas escuelas y hasta en «investigaciones» –que luego se vuelven artículos o libros–.

Pocas veces siento simpatía por expresiones que mezclan «teorías» y posiciones muy diversas, fuera de foco, pero siempre sobrecargadas de buenas intenciones. Los ejemplos muchas veces son absurdos, cuando deberían ser claros y tomados de la vida real. Parafraseando a un experto a quien le tengo mucho respeto, esa «es lógica para bebés, mezclada con materiales extraños». Habiendo montones de buenos textos sobre diseño gráfico, ¿para qué inventar el agua tibia?

El Diseño Gráfico no evoluciona hacia la búsqueda de soluciones sociales o económicas, a nivel local o con visión global; lo que evoluciona son las personas, la sociedad en su conjunto, de la cuál formamos parte los diseñadores gráficos (junto a diputados, futbolistas, trapecistas, científicos, curas, filósofos...). El diseñador gráfico no tiene la culpa de los males de la humanidad. ¡Dejémoslo tranquilo!, no lo perturbemos, y dejemos que haga muy bien lo suyo. Ellos no son culpables de empeorar o mejorar las condiciones sociales, económicas, ambientales y criminológicas del mundo. ¿Por qué no culpar a la geometría, a la antropología, a la cardiología o a la biotecnología?

El día que el diseño gráfico «cambie y evolucione, sea más amplio y no solo gráfico», cuándo eso suceda, estaremos entonces hablando de otra cosa, posiblemente parecida, pero no igual. ¿Será que se aproxima la superdisciplina o la metaprofesión?, o simplemente hablaremos de una profesión, que, aunque no se curse en la universidad, ya existe: administración de proyectos, ingeniería de negocios, estrategia de negocios, producción de comunicaciones complejas, planificación estratégica, etc.

No hay que confundir más a quienes no conocen el mundo del diseño, a «los inocentes». El profesional del diseño gráfico de antes y del mañana–, debió y deberá estar capacitado para diseñar bien. Ha sido, es y será su obligación producir piezas de diseño gráfico de excelencia. El diseñador gráfico debe conocer un poco de todo, debe ser culto, organizado, socialmente responsable, y más. Pero a todos los profesionales del mundo les viene bien saber de ventas, marketing, relaciones personales, sociología, cultura, historia. A todos les enriquece acercarse a las ciencias, la tecnología, las humanidades, etc.

A quienes aún persistan en atribuir funciones adicionales al diseñador gráfico, les recomiendo hacer la siguiente reflexión, haciendo la analogía con otras profesiones. ¿Qué función primordial deben cumplir un calculista estructural, un anestesiólogo, un piloto, un historiador del arte, un programador de bases de datos o un analista de impuestos? Para evaluar a cada profesión –ejercida por profesionales–, así como a sus productos específicos, es necesario recurrir siempre, en primerísimo lugar, a los conocimientos particulares de esa disciplina o profesión. 

Así, la calidad de la anestesiología ejercida por un anestesiólogo, se mide, entre otros aspectos, por la valoración clínica del paciente, las propiedades fisicoquímicas de los anestésicos que use y sus contraindicaciones; su dosis y duración; técnica seleccionada (central, periférico, infiltración o superficial). La valoración del ejercicio profesional se basa esencialmente en el núcleo de conocimientos de la profesión.

Igual sucede con el cálculo estructural realizado por un ingeniero que debe ser experto en propiedades y deformación de los materiales, saber aplicar principios, usar fórmulas y modelos, fuerzas aplicadas, resistencias, límites, estructuras, cargas, longitudes, áreas, esfuerzos tensiones. En fin… debe dominar los aspectos fundamentales del cálculo estructural.

El diseño gráfico no escapa a esto. La evaluación objetiva de la calidad del trabajo producido por los diseñadores, no se debe hacer por nivel de genialidad del profesional, sino en base a los indicadores fundamentales del diseño gráfico: calidad compositiva, selección del formato o proporción, combinación y aplicación del color, sintaxis visual, selección tipográfica, precisión formal, discriminación de funciones, organización de la información, combinación de códigos visuales, entre muchos otros aspectos, son los conocimientos necesarios para cumplir con los objetivos del trabajo.

El desempeño «exitoso» del trabajo profesional depende en estricto sentido de un cúmulo de saberes, aplicaciones y razonamientos específicos de cada actividad profesional. Ni el desempeño profesional del anestesiólogo ni el del ingeniero calculista, ni el del diseñador deberían juzgarse únicamente con criterios generales o ajenos a los de su área de conocimiento. Sólo cuando se ha demostrado la solvencia profesional, podrán ponderarse otros aspectos, pero no antes. Empecinarse en reducir el saber de una profesión a obviedades que podrían aplicarse en cualquier otra o a saberes ajenos, esconde y a la vez revela y exhibe sin descaro y sin vergüenza, la ignorancia de los saberes fundamentales de la buena práctica profesional.

Diseñar no es hacer de todo y no cualquiera puede diseñar bien. Un vendedor, un mercadólogo, un sociólogo, un gestor cultural, un artista, un escritor, un merolico, un ilusionista o un chamán, no pueden hacer diseño gráfico de excelencia. El diseño no es «una actitud frente a la vida». Si esta ruta errática continúa legitimándose, no me extrañaría que en el futuro las carreras de diseño incorporen asignaturas como: Espiritualidad, Desafíos complejos, Creatividad instantánea, Éxito e innovación, Ética profunda, Neopositivismo social o Cultura retro del cambio. Lo demás, lo que los diseñadores deben saber para ejercer su profesión, ya lo aprenderán por su propia cuenta donde se maquila diseño.

¿Qué te pareció? ¡Comparte tu opinión ahora! Necesitamos tu ayuda para continuar produciendo contenidos gratuitos. Considera apoyar el trabajo de FOROALFA con una donación de cualquier valor en PayPal.


Este video podría interesarte👇👇👇

Retrato de Edgardo López Edgardo López Guadalajara Seguidores: 50

EdiciónErnesto Vidal Bucaramanga Seguidores: 12

Opiniones:
8
Votos:
24
Compartir:

Colabora con la difusión de este artículo traduciéndolo

Traducir al inglés Traducir al italiano Traducir al portugués
Código QR de acceso al artículo Obviedades erráticas en el discurso del Diseño Gráfico

Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web. Publicado el 12/08/2020

Edgardo López

Más artículos de Edgardo López

Título:
Las falsas teorías del diseño
Sinopsis:
Circulan muchos textos con pretensiones teóricas pero que no entienden de qué se trata la actividad de diseñar.
Compartir:
Título:
El desempeño de los graduados en diseño gráfico
Sinopsis:
Las instituciones educativas de diseño han creado falsas expectativas. Existe una desarticulación entre los discursos oficiales y la realidad profesional.
Compartir:

Debate

Logotipo de
Tu opinión

Ingresa con tu cuenta para opinar en este artículo. Si no la tienes, crea tu cuenta gratis ahora.

Retrato de Juan Carlos
0
Juan Carlos
Hace 3 semanas

Muy interesante el artículo! A propósito, amigos, si alguien necesite una buena plantilla para el sitio web, aquí podrán encontrar prestashop plantillas por el mejor precio https://www.templatemonster.co... ¡Un saludo!

0
Responder
Retrato de Jorge Alberto González Arce
0
Jorge Alberto González Arce
Hace 4 semanas

(segunda parte)

Como pensamiento reflexivo el diseño tampoco puede caer en el error de las recetas fáciles. No podemos reducirlo a un discurso retórico o persuasivo, tampoco a una estrategia de mercadotecnia, a una interpretación semántica ni a un emprendimiento o una innovación. Son herramientas que nos pueden servir en nuestro trabajo (y mucho), pero eso no es de ninguna manera diseño. En este punto estoy muy de acuerdo contigo.

Me gustó mucho lo que investigaste sobre Moholy-Nagy; no lo conocía y me pareció muy interesante. Sólo que se me hizo divertido mencionarlo como autoridad pensando en un silogismo fácil (que bien puede no ser el correcto y estoy casi seguro de que es así):

El diseño no es «una actitud frente a la vida»

y pensar así es una ruta errática,

Lazlo Moholy-Nagy afirmaba:

«el diseño es una actitud frente a la vida».

Por lo tanto, Moholy-Nagy seguía una ruta errática.

Sé que decir eso no era para nada tu intención.

Saludos.

2
Responder
Retrato de Nicolás Téllez
0
Nicolás Téllez
Hace 4 semanas

Soy estudiante de diseño gráfico y estoy muy de acuerdo con el artículo. Se obvian las tareas que debería hacer un diseñador gráfico como si fuesen cosas pedestres, como si fuese fácil de hacer y se le tratan de buscar otras. Como bien dice el artículo, eso solo esconde el desconocimiento en relación al "buen diseño".

La mejor forma en que un diseñador puede ayudar a la sociedad, es justamente haciendo bien lo que tiene que hacer, o sea, diseñando bien.

2
Responder
Retrato de Bardo Muñoz Mendoza
0
Bardo Muñoz Mendoza
Hace 5 semanas

Es cierto y parece obvio que los diseñadores debemos activamente aprender de diseño y de todo lo que se pueda. Son experiencias que van alimentando nuestro "software mental" de diseño. Así como el médico, el abogado y el contador deben de seguir estudiando por que el mundo avanza, el diseñador debe seguir aprendiendo y estar "al día" en temas socioculturales pues por ejemplo en México y algunos lugares de Latinoamérica ya no se puede usar un acrónimo para la "Asociación Libanesa Venezolana"

0
Responder
Retrato de Natalie Medina
0
Natalie Medina
Hace 5 semanas

"El artista trabaja de forma subjetiva para sí mismo y para una élite, mientras que el diseñador trabaja para toda la comunidad" Bruno Munari

Excelente reflexión.

1
Responder
Retrato de Jorge Alberto González Arce
0
Jorge Alberto González Arce
Hace 5 semanas

Moholy-Nagy, profesor de la Bauhaus, afirmaba que el diseño no era una profesión sino una actitud.

2
Retrato de Edgardo López
50
Edgardo López
Hace 4 semanas

Estimado Jorge. Efectivamente el gran László Moholy-Nagy sostuvo tal afirmación en lo que fue su última publicación.

¿Existe alguna duda en cuanto al gran oficio que demostró Moholy-Nagy?

Artista plástico (pintor y escultor), fotógrafo, cineasta, diseñador, profesor, teórico. No era un charlatán del diseño, demostró y dejó un gran legado que sigue influyendo no solo en los diseñadores.

¿Se le puede negar a personajes de este tipo que teoricen y expresen opiniones que van mas allá del diseño?

No. Solo a este tipo de figuras se les concede que asuman el diseño como una actitud frente todo. No le demos vueltas, no permitamos que quienes ignoran el oficio –ya sea por no ejercerlo o porque ni siquiera saben de qué se trata– digan disparates sobre lo que se necesita, o sobre lo que deberíamos hacer.

A propósito de esta máxima de Moholy-Nagy, dejo aquí abajo el párrafo que le sigue. Siempre será mejor tener el contexto:

diseñar no es una profesión sino una actitud

El diseño tiene muchas connotaciones. Es la organización de materiales y procesos de la manera más productiva y económica, en un balance armónico entre todos los elementos necesarios para una determinada función. No se trata de fachada, de mera apariencia externa; más bien es la esencia de los productos y las instituciones, penetrante e integral. Diseñar es una tarea compleja e intrincada. Es la integración de los requisitos tecnológicos, sociales y económicos, las necesidades biológicas y los efectos psicofísicos de los materiales, la forma, el color, el volumen y el espacio: pensar en las relaciones. El diseñador debe ver tanto la periferia como el núcleo, lo inmediato y lo último, al menos en el sentido biológico. Debe anclar su trabajo especial en el conjunto complejo. El diseñador debe estar capacitado no solo en el uso de materiales y diversas habilidades, sino también en la apreciación de las funciones orgánicas y la planificación. Debe saber que el diseño es indivisible, que las características internas y externas de un plato, una silla, una mesa, una máquina, una pintura, una escultura no deben separarse. La idea de diseño y la profesión del diseñador debe transformarse de la noción de una función especializada en una actitud generalmente válida de ingenio e inventiva que permita que los proyectos se vean no de forma aislada sino en relación con la necesidad del individuo y la comunidad. Uno no puede sacar simplemente cualquier tema de la complejidad de la vida y tratar de manejarlo como una unidad independiente.

Hay diseño en la organización de las experiencias emocionales, en la vida familiar, en las relaciones laborales, en el urbanismo, en el trabajo conjunto como seres humanos civilizados. En última instancia, todos los problemas de diseño se fusionan en un gran problema: «diseño para la vida». En una sociedad sana, este diseño para la vida alentará a toda profesión y vocación a desempeñar su papel, ya que el grado de afinidad en todo su trabajo da a cualquier civilización su calidad.

Esto implica que es deseable que todos resuelvan su tarea especial con el amplio alcance de un verdadero «diseñador», con el nuevo impulso a las relaciones integradas. Además, implica que no existe una jerarquía de las artes, la pintura, la fotografía, la música, la poesía, la escultura, la arquitectura ni de ningún otro campo como el diseño industrial. Son salidas igualmente válidas hacia la fusión de la función y el contenido en el «diseño».

László Moholy-Nagy _Vision in Motion_ p.42

3
Retrato de Jorge Alberto González Arce
0
Jorge Alberto González Arce
Hace 4 semanas

Estimado, Edgardo. Entiendo perfectamente tu postura frente al diseño. Y en mi modesta opinión, el diseño en general, incluido el gráfico, se parece mucho al arte en el sentido de que la única evidencia que podemos tener de su oficio es a través de sus productos materiales, es decir, a través de lo realizado, de lo que es sensible. De tal manera que, de nada sirve la estrategia más elaborada de diseño si el resultado material no refleja de manera adecuada y debida las ideas que soporta. Por eso se puede afirmar que diseñar bien tiene que cumplir con ciertos requisitos como: «calidad compositiva, selección del formato o proporción, combinación y aplicación del color, sintaxis visual, selección tipográfica, precisión formal, etc.). Como tu bien dices, son los conocimientos (yo diría técnicos) necesarios para cumplir con los objetivos del trabajo.

Sin embargo, aunque ésta sea la «fachada y apariencia externa» (lo evidente), el diseño no puede resumirse a la apariencia de sus productos. El diseño se fundamenta en gran medida en el pensamiento y en las ideas (como el arte). Y en el caso del diseño se trata de un pensamiento reflexivo, esto es, un pensamiento que no se deja llevar por lo aparente de las cosas, sino que pretende ir más allá, observando a conciencia los fenómenos o hechos que se le presentan, viendo las variables o factores que los hacen ser así, problematizando y trazando rutas probables para buscar soluciones si es que tienen algún problema, o analizando y estructurando sus variables para mejorar sus condiciones y hacerlos perfectibles. En este sentido el diseño sí es una actitud, es una profesión liberal e integradora, en la que se relaciona lo que se piensa y lo que se hace. Y para encontrar esa integración hay que disponer de todos los conocimientos que se tengan, de los que hagan falta y un poco más.

(sigue)

1
Responder

Te podrían interesar

Retrato de Javier González Solas
Autor:
Javier González Solas
Título:
¿Arte, estética o ideología?
Sinopsis:
El diseño parece querer resolver sus contradicciones fuera de sí mismo.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
7
Seguidores:
25
Retrato de Guillermo Dufranc
Autor:
Guillermo Dufranc
Título:
Rediseño de packaging: ¿evolución o revolución?
Sinopsis:
Al momento de realizar una actualización de diseño de envase, se debe plantear cuánto y cómo cambiar la identidad existente, para ganar relevancia sin perder reconocimento.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
94
Opiniones:
17
Seguidores:
528
Ilustración principal del artículo La gráfica popular y su relación con la cultura de diseño
Autor:
Xavier Barriga Abril
Título:
La gráfica popular y su relación con la cultura de diseño
Sinopsis:
Breve reflexión sobre los patrones de producción e interpretación gráfica en la cultura latinoamericana.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
38
Opiniones:
4
Seguidores:
20
Retrato de Alfredo Gutiérrez Borrero
Autor:
Alfredo Gutiérrez Borrero
Título:
La convección y el mapa
Sinopsis:
El diseño nos importa a todos, pero no significa lo mismo para todos. ¡Por fortuna!
Compartir:
Interacciones:
Votos:
33
Opiniones:
26
Seguidores:
282
Retrato de Jordi Colet
Autor:
Jordi Colet
Título:
La función publicitaria del envase
Sinopsis:
Los establecimientos comerciales son espacios de comunicación que promueven la interacción directa con el producto a través de diferentes niveles de experiencia sensorial.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
86
Opiniones:
14
Seguidores:
23
Retrato de Norberto Chaves
Autor:
Norberto Chaves
Título:
Arquitectura, Diseño y Arte
Sinopsis:
Otro intento de aclarar las especificidades, fronteras y solapamientos de disciplinas contiguas y defender la especialización sin renunciar a la sinergia entre ellas.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
59
Opiniones:
53
Seguidores:
3539

Próximos seminarios online

Seminarios de actualización para especializarte junto a los que más saben

Branding: Diseñador y Cliente

Branding: Diseñador y Cliente

Tratar con el cliente, hacer presupuestos y planificar las etapas de la creación de una marca

15 horas (aprox.)
1 octubre

Relecturas del Diseño

Relecturas del Diseño

Una inmersión en el discurso sobre el diseño para despejar sus nociones más controvertidas: creatividad, innovación, arte, tecnología, función social...

20 horas (aprox.)
2 octubre

Estrategia de Marca

Estrategia de Marca

Claves para programar el diseño de símbolos y logotipos de alto rendimiento

20 horas (aprox.)
1 noviembre

Branding Corporativo

Branding Corporativo

Cómo planificar, construir y gestionar la marca de empresas e instituciones

20 horas (aprox.)
1 diciembre

Auditoría de Marca

Auditoría de Marca

Taller de práctica profesional: análisis, diagnóstico y programa de marca sobre casos reales

30 horas (aprox.)
2 marzo