M√°s problemas, menos dilemas

El debate ético en la profesión está obturado por reduccionismos y dilemas simplificadores que bajo la apariencia de posturas extremas ocultan la complejidad del tema.

Retrato de Guillermo Brea Guillermo Brea Buenos Aires Seguidores: 178

Opiniones:
4
Votos:
20
Compartir:

¬ęEl infierno de los vivos no es algo que ser√° es aquel que existe ya aqu√≠¬≠, el infierno que habitamos todos los d√≠¬≠as, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es f√°cil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de √©l hasta no verlo m√°s. La segunda es peligrosa y exige atenci√≥n y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer qui√©n y qu√©, en medio del infierno no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio¬Ľ.
Italo Calvino, Las ciudades invisibles.

En un reciente encuentro sobre ¬ęLa funci√≥n social del dise√Īo¬Ľ, el Prof. Ra√ļl Belluccia someti√≥ a debate una postura que a mi criterio no fue debidamente puesta en crisis por los otros participantes.1 Aunque sostengo diferencias tambi√©n con las otras opiniones, me centrar√© en √©sta por considerarla el √ļnico argumento completo sobre la cuesti√≥n que se expuso en la reuni√≥n.2 La posici√≥n de Belluccia podr√≠¬≠a resumirse aproximadamente as√≠¬≠:

Si bien todo acto de dise√Īo tiene una repercusi√≥n social, el dise√Īo carece de una finalidad social propia. En tanto es una respuesta t√©cnica a la demanda del mercado, no es due√Īo de los mensajes que produce sino que estos pertenecen al comitente. Por lo tanto el problema es pol√≠¬≠tico, no ¬ędise√Ī√≠¬≠stico¬Ľ: en la medida en que no haya un inter√©s social en ¬ęlas buenas causas¬Ľ el dise√Īo no tiene oportunidad de abordarlas, ya que ser√≠¬≠a imposible que los dise√Īadores acuerden per se qu√© causas son buenas y cuales no. As√≠¬≠ las cosas, queda librado a cada sujeto aceptar o no el encargo seg√ļn sus convicciones personales y los reclamos de su est√≥mago y lidiar individualmente con las eventuales contradicciones que esto le depare.

Postular que no existe vestigio alguno de razonabilidad en este argumento, ser√≠¬≠a caer en la misma debilidad que le objetamos: el partir de posturas taxativas que conducen a un manique√≠¬≠smo3 excluyente de cualquier complejidad estructural. Aceptemos entonces, como petici√≥n de principio, que existe alg√ļn momento de verdad en esta idea, pero procedamos a sumarle algunas complejidades.

1.

Referirse a ¬ęel dise√Īo¬Ľ como si se tratase de una unidad monol√≠¬≠tica, es tan reduccionista y equ√≠¬≠voco como la postura de quienes pretenden que ¬ęel mercado¬Ľ es una totalidad homog√©nea constituida de modo conspirativo. Puede entonces, que el argumento funcione para lo que el propio Belluccia (junto seguramente con muchos otros) entiende por dise√Īo; definici√≥n posiblemente v√°lida pero no la √ļnica.4 Habr√≠¬≠a entonces que, antes de cargar de asertos el predicado, ponernos todos de acuerdo sobre el sujeto y esto, sospecho, est√° lejos de suceder. El dise√Īo es un conglomerado ideol√≥gico, t√©cnico, cultural y econ√≥mico que acepta (o resiste) m√°s de una definici√≥n.

2.

Conviene no confundir l√≥gica social de la profesi√≥n con causas sociales (sean del signo ideol√≥gico que fueren). Carecemos aqu√≠¬≠ del espacio para profundizar en el tema, pero si la cuesti√≥n va a debatirse seriamente es necesario diferenciar algunos t√©rminos como fines, valores, moral, √©tica, deontolog√≠¬≠a, axiolog√≠¬≠a y teleolog√≠¬≠a, que no significan todos lo mismo.5 Forzar la cuesti√≥n a una dilematizaci√≥n entre Exxon o las Madres de Plaza de Mayo es minimizarla, como lo son tambi√©n optar entre ¬ędise√Īar o hacerse cartonero¬Ľ y ¬ęhacer trabajos divertidos o los encargos aburridos del mercado¬Ľ.6 Pensar estas cuestiones desde un presunto ¬ęadentro¬Ľ o ¬ęafuera¬Ľ, en una suerte de apocal√≠¬≠pticos o integrados es una simplificaci√≥n: el campo social es un territorio m√°s complejo que una cancha de tenis con los mercaderes de un lado y los ¬ębuenos ciudadanos¬Ľ del otro.

3.

En el mismo orden de cosas del punto uno, pongamos en cuesti√≥n la idea de respuesta t√©cnica. Sin entrar en los debates sobre la construcci√≥n de sentido (algunos muy serios, otros pseudos-intelectuales), digamos que esta concepci√≥n pasiva o a lo sumo traductoral del acto de dise√Īar es al menos cuestionable. Ante la idea de respuesta (considerada como abanico de opciones a una pregunta unidireccional, o como adaptaci√≥n ¬ęneutral¬Ľ de un contenido a una forma), considero la noci√≥n de propuesta como central a la funci√≥n del dise√Īo; entendiendo como propuesta no una manifestaci√≥n egoc√©ntrica sino la reformulaci√≥n de la pregunta del otro por medio del di√°logo. Esta reformulaci√≥n no es a mi juicio opcional, sino una obligaci√≥n profesional de quien es contratado por su presunta posesi√≥n de un saber y le otorga una participaci√≥n activa en la definici√≥n de los mensajes m√°s all√° de la ¬ępropiedad¬Ľ de los mismos (asunto tambi√©n muy discutible por cierto).

4.

Responsabilizar a los individuos en cuestiones que son de orden estructural no es la consecuencia natural de aplicar l√≥gica formal a un par de proposiciones: es un hecho profundamente ideol√≥gico (y curiosamente posmoderno para una postura tan moderna). En palabras de Ulrich Beck, ¬ęse exige responsabilidad biogr√°fica a situaciones sist√©micas¬Ľ.7 Y se reproduce as√≠¬≠ un esquema funcional al status quo que refuerza el individualismo de una profesi√≥n incapaz de consolidarse como cuerpo. Es asimismo ideol√≥gico disociarse de la comunidad en que se act√ļa. Esta posici√≥n del profesional autoexcluido (hacia arriba) de un cuerpo social que no est√° a la altura de sus m√©ritos morales tiene ‚Äďse quiera o no‚Äď peso pol√≠¬≠tico y termina por encontrarse con la de aquellos que se jactan de ¬ęno trabajar para el mercado¬Ľ mientras son subvencionados por los presuntamente genuflexos, venales, o est√ļpidos que s√≠¬≠ lo hacemos.

5.

El problema es pol√≠¬≠tico Y ¬ędise√Ī√≠¬≠stico¬Ľ. Una corporaci√≥n de varios miles de graduados y estudiantes es ‚Äďlo sepa o no‚Äď un actor pol√≠¬≠tico. No por casualidad preocupaba tanto a hombres como Durkheim o Tocqueville8 el rol de las asociaciones profesionales en la construcci√≥n de la sociedad civil. Convendr√° preguntarse cu√°nto de estas posiciones individualistas ha pesado para que la profesi√≥n haya sido incapaz en m√°s de tres d√©cadas de constituir una asociaci√≥n profesional s√≥lida.9

Supongamos por un momento que un amplio sector de los dise√Īadores entienda que el ethos del dise√Īo es ¬ęapenas¬Ľ el propio dise√Īo. ¬ŅProponer pol√≠¬≠ticas de dise√Īo en un pa√≠¬≠s que carece de ellas es acaso una tarea individual? ¬ŅControlar la calidad de dise√Īo que los organismos p√ļblicos encargan con dinero de los contribuyentes puede hacerse de modo individual? ¬ŅDesarrollar normas y pol√≠¬≠ticas de calidad en los procesos de dise√Īo y su gesti√≥n, acordes a las de las industrias m√°s avanzadas es una responsabilidad individual? ¬ŅGenerar conciencia p√ļblica sobre el valor agregado del dise√Īo en la econom√≠¬≠a, la influencia de su calidad en la cultura o la difusi√≥n de sus mejores pr√°cticas es un √°mbito individual? Excepto que supongamos que conviene dejar todo esto en manos de los ingenieros y los abogados, pareciera que hay mucho por hacer antes de escribir el c√≥digo de √©tica.10 Obviamente la condici√≥n de dise√Īador no exige ser revolucionario, pero implica la pertenencia a un grupo profesional cuya l√≥gica excede lo individual, a√ļn en el disenso.

Entre los extremos simplificadores de Marlboro o Greenpeace (y sin extenderme sobre el error idealizante con que se juzga a ciertas organizaciones como la √ļltima), existe el infinito del dise√Īo cotidiano en un pa√≠¬≠s donde no hay dos tornillos de la misma medida y no sobra dise√Īo sino que falta por todas partes.11

Ahora vayamos m√°s all√°. Imaginemos que en la pluralidad de nuestro espectro profesional haya otro sector de colegas que considere adecuado cumplir funciones de car√°cter c√≠¬≠vico o solidario. Anteponer la imposibilidad de pensar uniformemente sobre los objetivos obvia la democr√°tica posibilidad de discutirlos y en √ļltima instancia resolverlos mayoritariamente. La cuesti√≥n de la poluci√≥n visual urbana (que no es un problema de profilaxis sino de apropiaci√≥n de lo privado por sobre lo p√ļblico), ¬Ņpuede encararse de modo individual? Sigamos imaginando: veinte mil asociados con una cuota accesible. ¬ŅCu√°ntos estudiantes pueden perfeccionarse en el exterior con el compromiso de convertirse en mejores docentes? ¬ŅCu√°ntos becarios para organizaciones de bien p√ļblico pag√°ndoles mejor de lo que obtendr√≠¬≠an en el mercado? ¬ŅCu√°nto respaldo financiero para proyectos de inter√©s social?12

Hace algunas semanas, tras dictar una conferencia en una facultad, preguntamos a los asistentes (alumnos de unos veinte a√Īos en promedio) si cre√≠¬≠an que hab√≠¬≠a futuro para ellos. Una chica que parec√≠¬≠a a√ļn m√°s joven de lo que era respondi√≥: ¬ęCreo que tengo futuro si yo me lo hago, porque no puedo depender de nadie m√°s¬Ľ. Sent√≠¬≠ tristeza por ella, ya que construir un futuro en soledad me pareci√≥ una enorme responsabilidad para cargar a esa edad (y posiblemente a cualquier otra). Sin nostalgia alguna de militancias setentistas, record√© que por entonces yo pensaba que podr√≠¬≠a construirlo con otros. Lo sigo creyendo.

Retrato de Guillermo Brea Guillermo Brea Buenos Aires Seguidores: 178

Opiniones:
4
Votos:
20
Compartir:

Colabora con la difusión de este artículo traduciéndolo

Traducir al inglés Traducir al italiano Traducir al portugués
  1. Me refiero al debate realizado en la Facultad de Dise√Īo, Arquitectura y Urbanismo de la UBA el d√≠a 22 de septiembre de 2005 con la participaci√≥n de los profesores Ra√ļl Belluccia, Alfredo Saavedra y Daniel Wolkowicz. En una facultad m√°s acostumbrada al debate de ideas ser√≠a innecesario aclararlo, pero debo enfatizar aqu√≠ mi respeto por la honestidad intelectual de los tres. En el caso de Daniel Wolkowicz y de mi maestro Alfredo Saavedra se suman adem√°s, deudas personales de gratitud.
  2. Los profesores Saavedra y Wolkowicz aportaron seg√ļn mi criterio expresiones de car√°cter personal, moralmente valiosas sin duda, pero que no constituyen un argumento integral sobre la cuesti√≥n.
  3. Utilizo aquí la expresión maniqueísmo a sabiendas de su impertinencia en términos rigurosos, pero apegándome a su acepción coloquial.
  4. En la página Web de su cátedra, http://www.catedrabelluccia.com.ar/ puede conocerse con mayor profundidad la definición a que nos referimos. Es elogiable en este sentido la vocación de Belluccia por explicitar los fundamentos de su cátedra y procurar en la Facultad la extensión de esta práctica.
  5. En relaci√≥n con estas cuestiones es oportuno considerar la muy extensa bibliograf√≠a de Adela Cortina, en particular ‚ÄúHasta un pueblo de demonios, √©tica p√ļblica y sociedad‚ÄĚ Madrid: Taurus, pensamiento, 1998, entre otros t√≠tulos.
  6. Cito expresiones textuales de los profesores Saavedra y Wolkowicz respectivamente. M√°s all√° de la desventaja de la descontextualizaci√≥n, estas citas son consistentes con las posturas asumidas. El Prof. Wolkowicz aport√≥ adem√°s conceptos que se vinculan a la ense√Īanza del dise√Īo antes que a su pr√°ctica profesional, pero obviamente no podemos extendernos aqu√≠ sobre ese otro debate.
  7. Adem√°s del propio Beck, la obra de Zygmunt Bauman, particularmente ‚ÄúModernidad l√≠quida‚ÄĚ, ‚ÄúComunidad‚ÄĚ y ‚ÄúEn busca de la pol√≠tica‚ÄĚ, as√≠ como el texto de Helena B√©jar ‚ÄúLa cultura del yo‚ÄĚ, resultan centrales para entender que el individualismo es antes que nada una opci√≥n ideol√≥gica, si entendemos por ideol√≥gico la alteraci√≥n de las relaciones entre causa y consecuencia, entre la parte y el todo. Desde aqu√≠, una soluci√≥n totalizante, que se presenta como l√≥gica e irrefutable y que al hacerlo transforma en no factibles el resto de las opciones posibles, es ideol√≥gica. En nuestro caso, pensar ‚Äúlo social‚ÄĚ como una cubierta y la acci√≥n de transformaci√≥n de lo social como meramente individual, encierra el equ√≠voco de presuponer a la sociedad como suma de voluntades (con poderes graciosamente parejos) y lo bueno y lo malo como el reino decisional de los individuos. Destaco que algunas implicancias ideol√≥gicas de este debate me fueron se√Īaladas por la Prof. Ver√≥nica Devalle.
  8. Además de los citados conviene recordar la famosa cuestión de la libertad de los antiguos frente a la libertad de los modernos, tanto en el texto original de Benjamin Constant como en los excelentes trabajos de Isaiah Berlin.
  9. No ignoramos los esfuerzos de varios grupos de dise√Īadores j√≥venes y en particular la experiencia de la UDGBA que m√°s all√° de conformar una asociaci√≥n ha procurado la construcci√≥n de redes de alcance nacional, pero estas propuestas carecen a√ļn de base hist√≥rica para juzgar su viabilidad.
  10. Lo cual no significa que no deba ser escrito, y como sucede con todos los códigos, su necesidad no es función directa de su cumplimiento.
  11. Esta √ļltima idea es producto de conversaciones con el Prof. Enrique Longinotti, especialmente a partir de su trabajo sobre los textos de Abraham Moles y la cuesti√≥n del dise√Īo como argumento.
  12. Si hemos de ser realistas, existen hoy pocas chances de financiar este tipo de proyectos como no sea bombeando fondos del sector privado. En ese sentido, la capacidad econ√≥mica del mundo del dise√Īo no es para nada desde√Īable.
Código QR de acceso al artículo Más problemas, menos dilemas

Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web.

Guillermo Brea

Más artículos de Guillermo Brea

Título:
La brecha de la marca
Sinopsis:
El fallido cambio de marca gr√°fica de Gap permite algunas reflexiones sobre branding en contextos din√°micos.
Compartir:
Título:
Identidad corporativa y paradigmas de gestión
Sinopsis:
Una revisi√≥n del modo en que el dise√Īo de identificaci√≥n visual dialoga y se articula con los modelos de gesti√≥n que prevalecen en las empresas.
Compartir:
Título:
De logos, contextos y modelos mentales
Sinopsis:
Suele suceder en nuestra profesi√≥n, que incorporamos la moda de las palabras antes que los conceptos. Se habla demasiado de branding mientras se piensa y se ense√Īa la identificaci√≥n visual de las organizaciones igual que hace tres d√©cadas.
Compartir:
Título:
El muro de los lamentos
Sinopsis:
En este texto cuestiono y pongo en crisis el carácter autocompasivo con que se aborda el problema del reconocimiento social de la profesión.
Compartir:

Debate

Logotipo de
Mi opinión:

Ingresa con tu cuenta para opinar en este artículo. Si no la tienes, crea tu cuenta gratis ahora.

Retrato de Alberto Venegas
0
Alberto Venegas
Feb 2015

Los dise√Īadores gr√°ficos debemos tener √©tica profesional y moral como seres humanos, la cual cambia dependiendo de nuestra cultura, nuestro trabajo si tiene un impacto en la sociedad y no podemos deslindar esta parte. Somos responsables de lo que creamos y de su influencia en una comunidad, pero eso depende de la √©tica de cada uno y los valores que tiene. Aunque aveces existe un dilema entre el trabajo y nuestros principios.

0
Responder
Retrato de Eliana Cruz Cruz Jaramillo
0
Eliana Cruz Cruz Jaramillo
Ene 2012

Me gustar√≠a saber desde su punto de vista de cu√°l es la actualidad de Dise√Īo Industrial en Argentina, para tener una visi√≥n m√°s global...me gusta su art√≠culo!

0
Responder
Retrato de William Cosme
67
William Cosme
Dic 2011

Al leer la posici√≥n expuesta por Belluccia, en principio me pareci√≥ totalmente l√≥gica y aceptable, pero debo decir que este art√≠culo ha logrado hacerme reflexionar y cambiar mi modo de ver este aspecto del dise√Īo.

0
Responder
Retrato de Martin Faras
0
Martin Faras
Nov 2010

Admiro la apertura, la tolerancia y la solidaridad de esta propuesta.

Creo que es relevante la existencia del ¬ęMovimiento de Dise√Īo Inclusivo¬Ľ www.disenoinclusivo.org.ar

Creo que muchas de estas cosas ellos las dan por sentadas, como el hecho de la toma de postura política en el diálogo con el cliente y de las regulaciones de calidad, en las que se ha avanzado muchísimo.

0
Responder

Te podrían interesar

Retrato de Ignacio Aravena
Autor:
Ignacio Aravena
Título:
Por qu√© preocuparse por la ense√Īanza del dise√Īo gr√°fico
Sinopsis:
El dise√Īo propone realidades que impactan directamente en las personas que componen el contexto social en que se aplica. De ah√≠ que el factor √©tico adquiera gran relevancia en la educaci√≥n.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
23
Opiniones:
13
Seguidores:
11
Ilustraci√≥n principal del art√≠culo El rol del cliente en el dise√Īo
Autor:
Felipe Ib√°√Īez Frocham
Título:
El rol del cliente en el dise√Īo
Sinopsis:
¬ŅCu√°l es la participaci√≥n del cliente en un proceso de dise√Īo profesional y qu√© ¬ęintrusismo¬Ľ¬†puede producir un perjuicio al resultado de un proyecto?
Compartir:
Interacciones:
Votos:
10
Opiniones:
1
Seguidores:
28
Retrato de Norberto Chaves
Autor:
Norberto Chaves
Título:
Dise√Īar para el mercado: privilegio y conflicto
Sinopsis:
La actitud profesional ante la sociedad de mercado y su cultura del consumo.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
51
Opiniones:
6
Seguidores:
3292
Retrato de Marco Antonio Sandoval Valle
Autor:
Marco Antonio Sandoval Valle
Título:
Dise√Īo social y cultura
Sinopsis:
Al dise√Īar es recomendable poner a los individuos en el centro de las decisiones, al margen del prop√≥sito que persiga cada proyecto.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
29
Seguidores:
16
Retrato de Aitor Méndez
Autor:
Aitor Méndez
Título:
El dise√Īo social como perversi√≥n
Sinopsis:
C√≥mo afrontar un cambio sin que nada cambie. La complicidad del dise√Īo con las estrategias que rentabilizan y desactivan una emergente conciencia social.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
16
Opiniones:
1
Seguidores:
5
Retrato de Javier Rico Sesé
Autor:
Javier Rico Sesé
Título:
¬ŅCu√°l debe ser el rol de los dise√Īadores en el nuevo contexto socio-econ√≥mico?
Sinopsis:
La crisis mundial conlleva también una crisis de valores y necesita un planteamiento de nuevas funciones por parte de los diferentes comunicadores.
Compartir:
Interacciones:
Votos:
80
Opiniones:
55
Seguidores:
17

Próximos cursos online

Desarrollamos para ti los mejores cursos online de actualización profesional, que te permitirán formarte y especializarte de la mano de renombrados especialistas

Estrategia de Marca

Estrategia de Marca

15 claves para programar el dise√Īo de s√≠mbolos y logotipos de alto rendimiento

4 semanas
24 Junio

Branding: Dise√Īador y Cliente

Branding: Dise√Īador y Cliente

Tratar con el cliente, hacer presupuestos y planificar las etapas de la creación de una marca

3 semanas
2 Septiembre

Relecturas del Dise√Īo

Relecturas del Dise√Īo

Una inmersi√≥n en el discurso sobre el dise√Īo para despejar sus nociones m√°s controvertidas: creatividad, innovaci√≥n, arte, tecnolog√≠a, funci√≥n social...

4 semanas
16 Septiembre

Auditoría de Marca

Auditoría de Marca

Taller de práctica profesional: análisis, diagnóstico y programa de marca sobre casos reales

6 semanas
30 Septiembre

Branding Corporativo

Branding Corporativo

Cómo planificar, construir y gestionar la marca de empresas e instituciones

4 semanas
21 Octubre