El diseñador crítico y la cultura material

Trabajar irreflexiva y predominantemente para programas neutros o antisociales supone la perpetuación de una sociedad caracterizada por las desigualdades.

Nathaly Pinto, autor AutorNathaly Pinto Seguidores: 20

Norberto Chaves, editor EdiciónNorberto Chaves Seguidores: 3949

Ilustración principal del artículo El diseñador crítico y la cultura material
Fotografía de luis_molinero en freepik

Es crucial, desde el ejercicio de la profesión y la academia, recuperar el enfoque de resolución de problemas de nuestra práctica. Colocar a los objetos del diseño y sus prácticas en el contexto cultural ayuda a esta recuperación, y evidencia la interacción social del diseñador. Las premisas contextuales que se muestran a continuación son el punto de partida de esta crítica:

  1. Los productos del diseño forman parte de la cultura material: el diseño es una práctica productiva de artefactos que interpretan y consuman las creencias (valores, ideas, actitudes y suposiciones) de una comunidad o sociedad particular, en un momento específico.
  2. El diseño es un tipo de trabajo productivo: es un oficio inscrito en el mercado laboral como diferenciado, localizado en un proceso mayor –la producción material– como fase intermedia entre la programación y la fabricación de un producto cualquiera.
  3. El diseño es un proceso para dar soluciones a problemas: es el proceso de crear algo intencionalmente mientras se considera simultáneamente un objetivo/propósito, función, economía, factores socioculturales y estética.

El diseño como práctica, trata de la producción creativa, funcional y estética de objetos, ambientes y servicios. Trata en realidad, de la producción de las «cosas artificiales» que nos permiten conservarnos y acomodarnos en la naturaleza. El diseño programa, a través de la conceptualización y la tecnología, una forma o medio de representación que manifiesta cómo los seres humanos subsisten, y cómo conciben e interpretan el mundo. Debemos reconocernos objetivamente como mediadores de productos materiales: el diseño inevitablemente media y materializa.

Las personas socializamos en gran medida, a través de «esa» producción material de diseño. Son nuestras interacciones –observación y uso– con las cosas que fabricamos, lo que nos enseña sobre nuestro lugar en la sociedad y cómo nos meta-concebimos. Debemos reconocer que los mensajes que fabricamos como diseñadores, lejos de efímeros o transitorios, son parte de la codificación que interpreta, expone y disputa la realidad: la producción de diseño incide en el ciclo cultural.

Por otro lado, el diseño es una profesión, y su reconocimiento como actividad profesional y económica, nos permite, primero, reconocernos como agentes en el proceso de producción material. Agentes in extenso, sujetos visibles y participativos, no exclusivamente operacionales. Lo que nos exige desenvolvernos como lo que Ellen Lupton llama el «Diseñador como Productor»: diseñadores con habilidades para dirigir contenido, mediante la navegación crítica por los sistemas sociales, estéticos y tecnológicos a través de los cuales fluyen las comunicaciones. Es decir, como diseñadores que cuestionan sus actividades.

Y segundo, consecuente con esta primera permisión, nos permite alejarnos de la idea de la relación entre función social y diseño como una relación accesoria. Una relación relegada únicamente para momentos en los que el cliente nos plantee un proyecto humanitario. Es evidente que estas demandas del comitente –cuando son reales, y no lavados empresariales de conciencia–, serán minoritarias, dadas las directrices dominantes del mercado laboral del diseñador. La relación vista de esa manera, desecha la cualidad proyectual del diseño y lo reduce a técnicas corporativas para ganar consumidores, espacio y poder.

Debemos reconocer que estamos supeditados a un mercado que demanda y financia prioritariamente proyectos asociados al consumismo; que el trabajo comercial es el que nos permite, en la mayoría de los casos, subsistir. Y que esta es la razón que nos inclina hacia un polo del diseño que se preocupa de estilizar en pos de vender, y deja, cada vez más olvidado al otro extremo; al diseño que tiene como objeto la solución inteligente de problemas.

Debemos con esto, entender que trabajar únicamente en ese polo nos transforma en ejecutores de lo que tiene que seducir, ser brillante, colorido, rápido; de lo que tiene que ser hipermediatizado, aparentemente inmediato y desechable, pero que en conjunto promueve una abstracción reductiva de una realidad social mucho más compleja, y una codificación sobre lo que significa vivir ahora en el mundo, en extremo nociva.

Reflexionar sobre esto es un avance en sí.

Reflexionar nos incita a reconocernos, como sujetos de diseño y diseñadores capaces de cambiar la práctica. La reflexión nos permite rechazar el papel de público y actores, en un proceso de producción material que nos mantiene distraídos, incapaces de entendernos a nosotros mismos y sin la voluntad de alterar la realidad política.

Reflexionar nos da agencia, como sujetos de diseño y diseñadores que conocen el proceso de transmisión de ideas en el que se involucran. La reflexión sobre la codificación del mensaje expande la comprensión histórica, cultural, social y política del diseño, y nos posibilita ejecutar y controlar acciones volitivas a distintos niveles, desde donde nos encontremos.

Reflexionar nos responsabiliza, nos exige pensar en para quién realmente estamos elaborando los mensajes. La reflexión nos obliga a ubicar al usuario en el centro de nuestro ejercicio, reconocerlo más allá de su objetivación como consumidor. Nos urge a pensar en todos los grupos sociales y en cómo estos participan del mundo de hoy. Y finalmente, nos compromete a intervenir en la capacidad que tienen estos grupos menos manifiestos –que son la mayoría de la población–, para definir su propia vida.

Tras todo esto, la reflexión reivindica la autoría de la acción del diseñador. Nos instiga a volver prioridad al diseño que se preocupa por resolver problemas: a ubicarnos como profesionales y educadores que aprovechan sus habilidades y conocimiento, para satisfacer necesidades reales, urgentes y socialmente más extendidas. Diseñadores que entienden y buscan mediar su entorno, realizando acciones –grandes o pequeñas–, que no responden estrictamente a una ideología dominante y excluyente. Diseñadores finalmente críticos, que inciden ponderadamente en las estructuras sociales.

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Debate

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Retrato de Leidy Johana Caviedes
0
May. 2020

Este articulo trata de hacernos ver que estamos perdiendo el enfoque a la hora de como resolver los problemas relacionados con el diseño no es solo hacer que los productos se vean "bonitos" si no que tengan una función y ayuden a las personas , los diseñadores interpretan lo que las personas quieren o necesitan para plasmarlo en un diseño por eso debemos darle al diseño la importancia que se merece ya que es el comienzo para algo que nos va a ayudar en nuestra vida.

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Retrato de Diego M. Mieryterán Giménez Cacho
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Diego M. Mieryterán Giménez Cacho
Ene. 2022

No creo que haya que luchar por darle importancia al diseño, ni que debamos preocuparnos por el lugar que tiene socialmente. Mucho menos creo que el diseño mismo vaya a aportar las soluciones. Para encontrar soluciones hay que salir del diseño, buscar en otras areas de conocimiento para después, tal vez y si fuera necesario, utilizar las herramientas de diseño que sean pertinentes.

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Responder
Retrato de Sofia Gómez
0
May. 2020

Los usuarios siempre van a buscar el equilibrio entre lo estético y lo funcional, nuestra labor como diseñadores es buscar el equilibrio entre ambos; al final siempre va a ser prioridad la funcionalidad del producto, de nada sirve algo que sea agradable a plena vista, pero que al ponerlo en acción no satisfaga las necesidades o resuelva el problema del usuario. Se trata de hacer productos utilizables y significativos.

No importa en que campo del diseño se trabaje o cuales sean los productos o servicios que se ofrezcan, se tiene la oportunidad de generar resultados comerciales exitosos y que también de alguna manera esto afecte de la vida de las personas que consumen dichos productos. Diseñar es proyectar, se basa en el proceso de visualizar, planificar y crear objetos, sistemas y soluciones para abordar una necesidad o un problema. El diseño está al servicio de las personas, cada diseño se convierte en la oportunidad de dar mas sentido a la vida de un usuario.

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Retrato de Diego M. Mieryterán Giménez Cacho
8
Diego M. Mieryterán Giménez Cacho
Ene. 2022

Si haces una revisión histórica crítica es fácil observar que el diseño está al servicio del poder y el capital, no de las personas. En todo caso está al servicio del concepto de persona que se construye en la sociedad de mercado, es decir, aquella guiada por el deseo, la competencia, el confort, el estatus, etc.

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Responder
Retrato de Giovanni Restrepo Orrego
0
Abr. 2019

Excelente, contextual y crítico.

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Retrato de Nathaly Pinto
20
Abr. 2019

Gracias Giovanni

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Responder
Retrato de Julian Camilo Maturana Martinez
1
Abr. 2019

Saludos

Es preocupante que el diseño tenga que buscar opciones a donde emigrar, me refiero ha que se aleje de su esencial labor, donde casi no tiene protagonismo en países con economías emergentes como las nuestras. Nos preocupamos bastante por adquirir cosas que olvidamos si realmente es un trabajo hecho por nosotros y para nosotros. En algunos empresarios se observa el terror de competir contra artículos importados ¿pero en realidad necesitamos competir? Los productos importados no están ni estarán hechos a nuestra medida, solo que nosotros nos ajustamos a ellos. Es importante establecer una cultura de lo material propio de nosotros hecho a nuestra medida, no importa su valor si realmente esta hecho para nosotros, estaremos dispuestos a pagar y hacer de nuestra profesión un paso importante para el crecimiento económico. muchas gracias

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Retrato de Nathaly Pinto
20
Abr. 2019

Hola Julián,

Sí, justamente tomar como referencia automatizada a experiencias y productos de diseño resultados de contextos incoherentes con los propios o reflejo de casos minoritarios dentro de nuestro contexto, niega una cultura latente, pero no empoderada. Lo que desde el error nos da luces hacia qué debería ser objeto de nuestra atención al momento de construir una cultura material realmente propia.

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Retrato de Jesus Gamez Orduz
3
Abr. 2019

estoy en acuerdo con las premisas sobre el diseño y el diseñador en la producción de la cultura material. Respecto al acercamiento crítico del oficio de este quisiera aportar a su discurso un elemento mas alla de la actitud reflexiva. Me refiero a los diferentes niveles o modalidades de pensamiento proyectual, incluído el crítico, además del analítico, sintético, sistémico y creativo e innovador. Respecto al pensamiento crítico me refiero a aquel soportado sobre criterios, valores, principios y paradigmas que sustentan a las otras modalidades anteriormente mencionadas: aquí se incluye naturalmente la ética y aún la misma estética para avocar de manera holistica y reflexiva los aspectos ambientales y técnicos, funcionales y de usabilidad, culturales y sociales, individuales y comunitarios. Para redondear mi acotación,, cuando en su artículo usted se refiere al tema de lo "reflexivo", asumo que se refiere, de manera mas amplia, a lo que designado como pensamiento crítico , axiológico ( sobre valores y principios)..

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Retrato de Nathaly Pinto
20
Abr. 2019

Sí, la reflexión in extenso. La reflexión de un diseñador crítico debería confrontarse con los diferentes niveles o modalidades del pensamiento de diseño, formularse como una meta-reflexión. La lógica sobre lo que reconocemos como parte o no del sustento a estas modalidades o niveles, no está dada, al contrario: la historia del diseño nos advierte sobre la necesidad de una mayor exploración con respecto a los modelos conceptuales de diseño –por ejemplo, que nazcan fuera de la influencia de occidente; fuera de una retórica de ganancia económica o que abracen la heteronomia.

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Responder
Retrato de Luis Padrón
0
Hace un año

Creo que si bebemos darle importancia al diseño y a la necesidad de retomar los valores humanos en todo lo que hacemos. Eso es lo que nos debe diferenciar de una máquina o de un animal, la conciencia en pro de nuestro entorno. Desde como pensar en disminuir nuestro impacto en el ambiente, hasta como crear eslogan o frases que aporten cultura y valores, el diseñador es un modelador de conducta, y vaya que podemos poner ejemplos de buenos y malos impactos. Asumir con responsabilidad y sentido humano cada profesión, no esta demás, es necesario en una sociedad plagada de antivalores y consumismo (materialismo) excesivo.

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Retrato de Diego M. Mieryterán Giménez Cacho
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Diego M. Mieryterán Giménez Cacho
Ene. 2022

Gracias, Nathaly. Creo que condensas varios puntos importantes que valdría la pena desglosar en posteriores artículos. Estoy de acuerdo contigo en la necesidad de replantear los objetivos sobre las cuales la actual disciplina del diseño profesional se desenvuelve, tanto en la academia como fuera de ella, pero también considero que el enfoque de "resolución de problemas" puede ser una trampa. Parto de dos premisas:

– Todo ser humano diseña, pero lo que entendemos hoy en día como Diseño es esa habilidad configurada como profesión desde la academia europea y anglosajona.

– El Diseño así entendido es una disciplina colonizada y colonizante, sobre todo en territorios como Am Lat, por reproducir, difundir y hacer deseable la sensibilidad, narrativa e ideología de los centros de poder económico.

– El diseño reproduce las narrativas dominantes con respecto a qué es deseable y qué no, que es bello y qué no, qué es éxito, qué es fracaso, etc.

Cuando hablamos de resolución de problemas dentro del diseño, lo que se entiende por problemas suele estar mediado a su vez por dicha narrativa dominante, por lo que los problemas se sitúan "fuera", muy comúnmente en los grupo sociales que no están plenamente incorporados a la sociedad individualista y de mercado (indígenas, viejos, pobres, etc).

Rara vez se reconoce que el mismo diseño es parte del problema y que para que el diseño se encargara realmente de solucionar problemas tendría que empezar por cuestionar el status quo y los fundamentos sociales sobre los que ha construido su estatus y supervivencia.

El diseño es parte y motor de la gran crisis que atravesamos como civilización, para ser relevante debería refundarse desde lógicas civilizatorias diferentes, empezando por ponerse al servicio de la tierra, no del ser humano, de la comunidad y no del individuo, de la generosidad y no de la acumulación y no del deseo, de la vida y no de la máquina, etc.

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Retrato de Liliana Marcela González Rodríguez
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Ene. 2022

El diseñador tiene el deber de solucionar problemáticas con sus diseños, pero estos no se vuelven productos hasta que les asignas un valor comercial, el valor se basa tanto en lo que te puede aportar a tu vida diaria en cosas tan simples como organizar la alacena e incluso como te podría aportar espiritualmente.

En una sociedad tan consumista como la nuestra, queda tomar ventaja de como los clientes consumen de acuerdo a sus sentimientos y no tanto a sus necesidades, si consumieran por esto último, no existirían las marcas o siquiera diferentes presentaciones de un mismo producto y todo esto basado en simples estadísticas y tendencias.

Es conocer al usuario más de lo que el mismo se conoce, no en balde, esto también sirve para resolver problemáticas que ni pudieron haber pasado por nuestra cabeza en mercados tal vez no tan numerosos como lo serían las personas en estado de vulnerabilidad o con alguna condición médica.

¡Muy buen artículo!

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Retrato de Daniela Camelo
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May. 2020

Considero y le doy valor a la información del articulo porque el diseño como práctica, trata de la producción creativa, funcional y estética de objetos, ambientes y servicios la producción de las cosas que nos permiten acomodarnos en la naturaleza y el propósito del diseño es es ayudar a comunicar, aportar información real apartir de las problematicas de un cliente o una sociedad

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Retrato de Daniel Rincón
0
May. 2020

En el articulo, el diseñador nos ayuda a entender la importancia que tenemos Como diseñador el cual es muy importante solucionar y ayudar los problemas con facilidad de nuestro cliente el cual aportamos nuestro conocimiento para facilitar la idea de nuestro cliente

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