Massurrealismo: el movimiento del siglo XXI

Comenz√≥ en 1992 y a partir de all√≠, el arte que se produc√≠a hac√≠a a√Īos atr√°s comenz√≥ a formar un nuevo marco conceptual. Hoy ya vive entre nosotros.

Retrato de Sergio Carlos Spinelli Sergio Carlos Spinelli José León Suárez

Seguidores:
13
Votos:
8
Compartir:

En la Argentina el surrealismo se ha expresado principalmente por dos vías: la poesía y la pintura. Pero su herencia tomó forma en el humor negro y en la capacidad de captar situaciones absurdas. Hoy en día, el Massurrealismo es su herencia, esa abundante fertilidad que se multiplica en sus protagonistas y que se encuentra en todas partes donde el humor o el erotismo, la imaginación y el deseo de ruptura son paisajes indispensables.

Her√°clito de √Čfeso era conocido como ¬ęEl Oscuro¬Ľ. Se manten√≠a a distancia de la multitud, a la que consideraba falta de entendimiento. Seg√ļn Her√°clito todo fluye, todo cambia, nada permanece, nada es estable. Todo es fuego que se enciende y se apaga seg√ļn una medida. El cambio, el devenir, est√° regido por el logos. Y el logos regula el devenir como una ley inmanente al mundo. El devenir se da seg√ļn la lucha de los contrarios, y esa tensi√≥n entre los contrarios en lucha genera el movimiento; por eso a la paz sigue la guerra y a √©sta nuevamente la paz. Y este movimiento retorna eternamente sobre s√≠ mismo. Al terminar el gran a√Īo solar todo vuelve a comenzar y a repetirse (¬ęeterno retorno¬Ľ). ¬ęNo podemos ba√Īarnos dos veces en el mismo r√≠o¬Ľ, dice en uno de los fragmentos que han llegado hasta nosotros (ni el r√≠o ni nosotros ser√≠amos los mismos). El devenir es el Principio de todas las cosas y en la contradicci√≥n est√° en el origen.

El Massurrealismo es la consecuencia l√≥gica del propio devenir del arte en el siglo XXI. En la Argentina tiene fuertes ra√≠ces que lo sustentan. En el Massurrealismo la lucha entre lo masivo, lo popular y el arte hace de d√≠namo creativa, de usina de ideas y sue√Īos que conviven con cada uno de nosotros a cada instante, logrando que unos y otros no seamos los mismos, viviendo en una constante metamorfosis hiperreal (Baudrillard) habitada de simulacros. ¬ŅC√≥mo poder definir lo que es verdaderamente ¬ęreal¬Ľ en un mundo donde los medios de comunicaci√≥n modelan, amalgaman, modifican y filtran la manera en que percibimos una experiencia? Y los medios/mensajes nos invaden desde los tel√©fonos, las tablets, las PCs, los televisores, el cine, el teatro y la misma radio, las muestras de arte y hasta en los actos pol√≠ticos. Todo fluye en grandes oleadas como en el r√≠o de Er√°clito, cambiando y siendo cambiados al observar los cambios.

El arte es mim√©tico (se basa en una representaci√≥n convincente de objetos y escenas reconocibles) y el acto de reconocimiento proporciona medios m√°s o menos directos para acceder a √©l. Esto se aplica tambi√©n si lo simb√≥lico o el aspecto narrativo de la imagen, son dif√≠ciles de interpretar o si han ca√≠do en el olvido y sobrevive en medio de cambios extremados de estilo. Por ejemplo, la historia de la pintura impresionista, que pas√≥ de ser el blanco de las invectivas de la mayor√≠a de los cr√≠ticos y del p√ļblico, a convertirse casi en la m√°s popular de todas las formas de pintura, demuestra hasta qu√© punto el arte puede transformar la capacidad de la gente para interpretar y disfrutar lo que se le da. Obras de las que se dijo en un momento que eran basura, en las que apenas se reconoc√≠a lo que se hab√≠a querido representar por el tratamiento del color y la falta absoluta de l√≠mites formales, se admiran ahora como v√≠vidas im√°genes de escenas familiares y se subastan en altos valores. Sin embargo, el arte ha sido casi siempre una forma de discurso, un medio de instrucci√≥n, como tambi√©n de placer y deleite. Por lo general su contenido estaba dado anticipadamente, era como un texto que el artista deb√≠a representar con toda la eficacia que fuera capaz. Reinterpretar ese texto a partir de la imagen era en gran parte tarea del espectador, como lo era tambi√©n reconocer los objetos representados, y esto requer√≠a un p√ļblico de alguna manera educado, con cierta formaci√≥n intelectual. 

Los artistas y los cr√≠ticos llegaron a se√Īalar lo novedoso y diferente como justificaciones esenciales del arte, y deseosos de llevar la atenci√≥n del p√ļblico m√°s all√° de la superficie de la obra, lograron que los artistas interpreten tambi√©n el proceso mediante el cual cobra existencia la imagen, aunando la tecnolog√≠a. Pidieron que el artista aceptase las obras de arte, no como hechos finitos, sino como objetos logrados por medio de materiales y m√©todos seleccionados y hasta invadidos por lo √ļltimo en teconolog√≠a. Una vez m√°s, los cr√≠ticos y los historiadores se dispusieron a elucidar no tanto la obra sino las v√≠as por las que el artista llega a trabajar como lo hace, y con qu√© elementos.

Y es extremadamente claro que no es intenci√≥n de los artistas producir un arte que sea exclusivamente bello o placentero, pero la atenci√≥n que buscan es la que muchos en la sociedad prestan f√°cilmente a las pel√≠culas o al f√ļtbol, a los autos o a los desfiles de moda.

Pero mientras que las composiciones de Kandinsky eran casi experiencias y fantasías personales que se acercaban mucho al surrealismo, las de Malevich eran afirmaciones cuasi religiosas sobre la existencia del hombre en un universo en expansión, las de Mondrian proponían un entorno de orden y hermandad, las de Rothko se referían al temor reverencial ante el espectáculo del universo y a la certidumbre de la muerte, y así sucesivamente.

Ninguno de estos temas es ajeno a nosotros; ninguno es nuevo. En realidad, pertenecen a la categoría de los temas eternos que nos recuerdan cuáles han sido siempre las preocupaciones del arte y del hombre, desde las pirámides y la tragedia griega hasta lo más esencial de la novela, del teatro y del cine actual.

El p√ļblico, la sociedad, las masas, ha puesto el acento en el proceso hasta el punto de dejar de lado todo lo dem√°s: no el proceso en el sentido intuitivo por medio del cual se podr√≠a entrar en comuni√≥n con el trabajo imaginativo y creativo del artista, sino en el sentido pr√°ctico que hace referencia a los medios y a los m√©todos de fabricaci√≥n y producci√≥n. Se ha desalentado de tal manera al p√ļblico en lo relativo a la exploraci√≥n del contenido, que ahora este no sabe c√≥mo buscarlo ni mucho menos si buscarlo es correcto. Esta es otra manifestaci√≥n de los simulacros1 y la hiperrealidad2.

El cambio es ahora una condici√≥n de valor art√≠stico, debemos aceptar que cierto grado de evoluci√≥n e invenci√≥n son esenciales para contar con un arte saludable y que el arte gastado es la peor clase de arte, tan malo y peligroso para nosotros como la comida en descomposici√≥n. Eso significa que el p√ļblico acepta y demanda los cambios en el arte como ha llegado a aceptar y demandar los cambios en muchas otras cosas, y no obliga al arte a que sostener los viejos patrones y maneras anticuadas, sino le exige todo lo contrario: que avance con la tecnolog√≠a, que sea parte de ella. El arte de hoy ha logrado con frecuencia agradar con su gesti√≥n, sus ambig√ľedades, su ausencia de l√≠mites en aspectos en los que el arte de √©pocas anteriores era m√°s definido, y esto es una maravillosa invitaci√≥n para que unamos nuestra inteligencia y nuestras intenciones a las del artista.

El Massurrealismo es el cambio, es el simulacro, el mapa y el río. El servomecanismo que nos hace extender hasta todos los rincones del planeta, cotidianos y no tantos. El Massurrealismo es el arte de la hiperrealidad, en definitiva, el arte proyectado hacia el futuro.

Editor: Mario Balcázar Ciudad de México

Seguidores:
13
Votos:
8
Compartir:
  1. Jean Baudrillard fue ampliamente reconocido por sus investigaciones en torno al tema de la hiperrealidad, particularmente en una sociedad como la norteamericana. De acuerdo con sus tesis, Estados Unidos ha construido para s√≠ un mundo que es m√°s ‚Äúreal‚ÄĚ que Real, cuyos habitantes viven obsesionados con la perfecci√≥n, evitar el paso del tiempo y la objetivizaci√≥n del ser. De esta manera la autenticidad ha sido reemplazada por la copia (dejando as√≠ un sustituto para la realidad), nada es Real, y los involucrados en esta ilusi√≥n son incapaces de notarlo. Es decir, en nuestra cultura postmoderna, tecnol√≥gicamente en continuo avance, nuestra conciencia, es incapaz de distinguir la realidad de la fantas√≠a. Se puede decir tambi√©n que la Hiperrealidad es el medio que podemos utilizar para describir la forma en que la conciencia define lo que es verdaderamente ‚Äúreal‚ÄĚ en un mundo donde los medios de comunicaci√≥n modelan y filtran la manera en que percibimos un evento o experiencia.
  2. En su ensayo sobre la precesi√≥n de los simulacros, Baudrillard recuerda un cuento de Borges sobre un mapa (es decir, una representaci√≥n) tan detallada que es una correspondencia exacta con el territorio. Baudrillard sugiere que el mundo en el que vivimos ha sido reemplazado por un mundo copiado, donde buscamos nada m√°s que est√≠mulos simulados, es decir, nos alcanza con los elementos que representan lo que buscamos, no aquello que buscamos, nos basta su mero est√≠mulo. Y en nuestra √©poca actual estamos estimulados por simulacros construidos y enviados constantemente desde los modelos virtuales, y vueltos a reenviar, donde la Hiperrealidad se hace cada vez m√°s ‚Äúreal‚ÄĚ y no deja paso a que podamos diferenciar lo Real de lo que no lo es.

Bibliografía:

  • Barthes, Roland. Lo obvio y lo obtuso. Paid√≥s, Barcelona, 2000.
  • Baudrillard, Jean . La sociedad de consumo. Sus mitos, sus estructuras (1970). Siglo XXI, Madrid, 2009.
  • Pichon Rivi√®re, Marcelo. El surrealismo argentino de Par√≠s a Buenos Aires. Revista Crisis, Buenos Aires, 1974.
  • Pellegrini, Aldo. Para contribuir a la confusi√≥n general. Una visi√≥n de la poes√≠a, el arte y el mundo contempor√°neos. Ediciones Nueva Visi√≥n, Buenos Aires, 1965.
Código QR de acceso al artículo Massurrealismo: el movimiento del siglo XXI

Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web.

Sergio Carlos Spinelli

Más artículos de Sergio Carlos Spinelli

Título:
La alquimia entre arte y moda
Sinopsis:
Una vez sometida a la reproductibilidad técnica, la moda pretende recibir el aura de la originalidad y de la permanencia cuando es validada por el arte.
Compartir:

Próximos cursos online

Desarrollamos para ti los mejores cursos online de actualización profesional, que te permitirán formarte y especializarte de la mano de renombrados especialistas

Relecturas del Dise√Īo

Relecturas del Dise√Īo

Una inmersi√≥n en el discurso sobre el dise√Īo para despejar sus nociones m√°s controvertidas: creatividad, innovaci√≥n, arte, tecnolog√≠a, funci√≥n social...

4 semanas
4 Marzo

Auditoría de Marca

Auditoría de Marca

Taller de práctica profesional: análisis, diagnóstico y programa de marca sobre casos reales

6 semanas
8 Abril

Branding Corporativo

Branding Corporativo

Cómo planificar, construir y gestionar la marca de empresas e instituciones

4 semanas
20 Mayo

Estrategia de Marca

Estrategia de Marca

15 claves para programar el dise√Īo de s√≠mbolos y logotipos de alto rendimiento

4 semanas
24 Junio

Branding: Dise√Īador y Cliente

Branding: Dise√Īador y Cliente

Tratar con el cliente, hacer presupuestos y planificar las etapas de la creación de una marca

3 semanas
2 Septiembre