En busca de la verdadera demanda

Una indagación de las causas y consecuencias del diseño y la oferta mercantil de productos basura.

Martino Liu Zapopan
Followers:
7
Comments:
2
Votes:
10
Compartir:

Hay profesiones más dañinas que el diseño industrial, pero sólo unas pocas. Y posiblemente sólo otra profesión es más falsa: el diseño publicitario que persuade a la gente de comprar cosas que no necesitan, con dinero que no tienen, con el fin de impresionar a otros a quienes no les interesa, es probablemente el campo más falso en existencia hoy día. El diseño industrial, al fabricar las llamativas idioteces pregonadas por los publicistas, entra con un cercano segundo puesto.

Víctor Papanek

En la actualidad es común que se ofrezca al público productos que no necesariamente fueron demandados por éste. Muchos productos son unilateralmente impuestos al mercado, y otros son verdaderamente demandados. La publicidad y el desarrollo de nuevos productos, pergeñados por el diseño industrial y la mercadotecnia, juegan un papel muy importante en el comportamiento de la sociedad consumidora. El propósito de este escrito es invitar a hacer una reflexión al respecto y motivar el actuar de cada individuo.

Las empresas realizan investigaciones de mercado para detectar posibles demandas de productos. Miden su éxito según el volumen de ventas de aquello que producen. Ahora bien, existen situaciones en las que el consumidor compra productos que, si bien no necesita, se ve casi obligado a consumir. En esos casos, es el fabricante quien construye la demanda artificialmente. Por ejemplo la empresa Microsoft ofrece productos que son compatibles únicamente con su sistema operativo. Aunque su método de oferta sea muy criticado, por agresivo, la estrategia resulta efectiva para la empresa, que logra vender todo lo que quiere, al instalar en la mente del consumidor un miedo a «quedar rezagado», desactualizado respecto de la vanguardia tecnológica, es decir, del progreso.

Bajo la prerrogativa de ganar dinero «cueste lo que cueste», las empresas sacan al mercado productos muchas veces inútiles, antiestéticos e ineficaces. Paradójicamente, muchas veces se vende basura en empaques más costosos que el producto mismo. Lo más curioso no es que esto suceda, sino que ya no nos sorprenda,

La publicidad, uno de los engranajes mejor lubricados por la empresa para lograr sus «objetivos», muy a menudo recurre a argumentos engañosos, que si bien no todo el mundo percibe, algunos sí. Y cuando el engaño se pone de manifiesto, la empresa pierde, pierde también económicamente. En ese sentido, podemos esperar que algunas empresas hayan comprendido que mas vale un consumidor feliz que cientos estafados.

Algunas estrategias de publicidad utilizadas para lograr el cometido de la empresa (no todas), constituyen aquellas desviaciones que hacen que Papanek la juzgue como la más falsa de las profesiones. Pero la responsabilidad de la adopción de esas estrategias ¿es de la agencia de publicidad o de la empresa? ¿Es de la publicidad como servicio o del uso que la empresa hace del servicio? Después de todo en esa transacción ¿quién determina e impone los objetivos?

Ideal sería que la demanda surgiera solamente del público, es decir, de las reales necesidades humanas; que los sistemas de investigación de mercado trabajaran en función de un público consumidor inteligente; y que nunca se engañara al consumidor con despliegues costosos de publicidad. Pero ¿será esto posible en las actuales condiciones?

Parece lógico pensar que si el público es tratado con inteligencia, su respuesta será también inteligente. En ese sentido, considero muy importante que cada quien medite sus decisiones de compra. Y esto corre también para los diseñadores que, por mas críticos que podamos ser, en realidad consumimos lo mismo que el promedio de la población: un refresco de cola lo consume cualquiera, y muchas veces no tenemos más remedio que acudir al restaurante de alguna cadena de comida rápida, así seamos el gerente de un corporativo o el repartidor de volantes de una repostería.

Son los individuos que toman las decisiones los que deberían preguntarse si la empresa en la que laboran es responsable con sus clientes. Las empresas, es decir, sus dirigentes, antes que nadie, son quienes deberían reconsiderar sus estrategias, objetivos y responsabilidades. Deberían dejar de colaborar con la generación y venta de basura. Deberían aceptar que el fin, —lograr el éxito económico— no justifica cualquier medio.

Y todos nosotros deberíamos re-evaluar el significado de la palabra éxito. ¿Será acaso la misma enfermedad del éxito la que nos aqueja, por intentar alcanzar remedio en ella misma? Solemos medir el éxito por el tamaño de la cuenta bancaria. Suena irónico pero es cierto. Pero ¿cuál es el verdadero éxito, el que la humanidad busca? Es la satisfacción plena de sus necesidades. En definitiva, alcanzar la felicidad.

Entre las secuelas que esta oferta y consumo irracionales están produciendo en el mundo, tal vez el daño ecológico sea la mayor: el hombre está produciendo deshechos sobreabundantes y agotando los recursos naturales. Estamos ante una situación muy difícil de cambiar. El problema de sustentabilidad se viene estudiando desde hace 20 años en algunos países desarrollados con efectos relativos. En el caso de países latinoamericanos la situación es peor, debido a que los consumidores ejercen una presión mucho menor sobre sus gobiernos, y estos no se ven obligados a instrumentar políticas y reglamentaciones en ese sentido.

Dado que existen empresas que ya toman en serio la palabra del consumidor, aquel que sabe lo que compra, no es fácilmente influenciable y conoce las consecuencias de su consumo, hemos de pensar que estar despiertos a la hora de consumir vale la pena. Directa e indirectamente los consumidores podemos forzar a las empresas a asumir actitudes responsables que, si bien no solucionan el problema, ayudan a reducirlo en alguna medida.

Aunque suene utópico, la cuestión es simplemente que cada individuo cuestione su comportamiento de consumo y que no compre por impulso sino por decisión, en base a una actitud racional. De esa forma irá surgiendo un nuevo patrón de consumo, más sensato. Debemos ser alarmistas en cuanto a lo que consumimos. Eso es lo que nos corresponde corregir y lo único que está al alcance de nuestras manos.

Followers:
7
Comments:
2
Votes:
10
Compartir:

2 Comments

Comment

This article does not express the opinion of the editors and managers of FOROALFA, who assume no responsibility for its authorship and nature. To republish, except as specifically indicated, please request permission to author. Given the gratuity of this site and the hyper textual condition of the Web, we will be grateful if you avoid reproducing this article on other websites. Published on 18/05/2006.

Martino Liu

More articles by Martino Liu in Spanish

Idioma:
ES
Title:

Cómo decir no al cliente pirata

Synopsis:

Una contundente carta de la AIGA (Asociación de Diseñadores Gráficos de EEUU) para enviarle a los clientes que antes de contratar quieren ver propuestas sin pagar por ese trabajo.

Share:

You may be interested

Ricardo Velázquez
Idioma:
ES
Author:

Ricardo Velázquez

Title:

Creatividad devaluada

Share:
Interactions:
Votes:
97
Comments:
79
Followers:
14
Adrián Pierini
Idioma:
ES
Author:

Adrián Pierini

Title:

La importancia de la marca de producto

Share:
Interactions:
Votes:
123
Comments:
33
Followers:
443
Sergio Fidel Braguinsky Carrera
Idioma:
ES
Author:

Sergio Fidel Braguinsky Carrera

Title:

Figuritas

Share:
Interactions:
Votes:
12
Comments:
2
Followers:
8
Ricardo Acosta García
Idioma:
ES
Author:

Ricardo Acosta García

Title:

Brazos, cabezas y piernas

Translations:
Share:
Interactions:
Votes:
9
Comments:
8
Followers:
67
Juan Carlos Hernández
Idioma:
ES
Author:

Juan Carlos Hernández

Title:

Primero colaboración, después competencia

Share:
Interactions:
Votes:
38
Comments:
40
Followers:
113
Álvaro Alonso
Idioma:
ES
Author:

Álvaro Alonso

Title:

La agencia virtual de diseño

Share:
Interactions:
Votes:
26
Comments:
14
Followers:
6
My opinion:

Login with your account to comment on this article. If you do not have it, create your free account now.

69
Fernando Weissmann
Mar 2013

Esto si lo entiendo y es exactamente lo que pregono desde mi blog Enlace y desde ForoAlfa. Diseñamos objetos bien empaquetados con un contenido trivial tendiente a cero. Un saludo cordial desde Barcelona.

0
Reply
0
Isaac Ortega Alvarado
Nov 2010

Lo que planteas, me parece no es culpa de los diseñadores, pues como muchas otras profesiones el diseño es víctima de las distorsiones de mercado en un mundo capitalista, tales distorsiones han penetrado en nuestros sistemas éticos, y han llevado a que nuestra cultural se base en el reconocimiento de actitudes de consumo, y todo se vuelve bien de consumo en este modelo. El Diseño es más que simple creación de objetos bonitos que puedan ser vendidos, lo lamentable es que algunos profesionales lo olvidan.

0
Reply

Upcoming online courses

Branding: Diseñador y Cliente

Branding: Diseñador y Cliente

Tratar con el cliente, hacer presupuestos y planificar las etapas de la creación de una marca

3 weeks
6 Agosto

Branding Corporativo

Branding Corporativo

Cómo planificar, construir y gestionar la marca de empresas e instituciones

4 weeks
17 Septiembre

Estrategia de Marca

Estrategia de Marca

15 claves para programar el diseño de símbolos y logotipos de alto rendimiento

4 weeks
29 Octubre

Relecturas del Diseño

Relecturas del Diseño

Una inmersión en el discurso sobre el diseño para despejar sus nociones más controvertidas: creatividad, innovación, arte, tecnología, función social...

4 weeks
28 Enero 2019

Auditoría de Marca

Auditoría de Marca

Taller de práctica profesional: análisis, diagnóstico y programa de marca sobre casos reales

6 weeks
22 Junio 2019