Facebook Pixel

Juan José Marrero

Dime quién eres y te diré cuánto cuesta el diseño

Cotizar según la cara del cliente, como proponen algunos tarifarios, contradice los criterios de cualquier profesión que pretenda ser tomada en serio.

En todas las profesiones liberales, los costos de consulta, asesoramiento, proyectación, producción o ejecución, dependen de factores elementales:

  • La experiencia del profesional
    No puede cobrar lo mismo un arquitecto recién recibido, que otro con varios edificios construidos en distintos países.

  • La envergadura del proyecto
    No cuesta lo mismo tratar una pequeña que realizar una operación a corazón abierto.

  • La infraestructura de la empresa
    Es muy diferente contratar a un abogado freelance que a un estudio de abogados con oficinas en varios estados. El soporte y probabilidades de éxito son muy diferentes.

  • El caché profesional
    Cualquier profesional puede tener un «piso» o fijar sus precios según un propio criterio establecido según la propia percepción de su trabajo o reputación reconocida. «Yo cobro esto y punto».

Estas son condiciones coherentes aplicables a cualquier profesión. Sin embargo, el diseñador pretende, además, variar su precio en función de la envergadura de la empresa o cliente que lo contrata. ¿Por qué?

Ahondando en el tema con colegas diseñadores, es curioso que todos coincidan con que «hay que cobrar más mientras más grande sea la empresa que te contrata», pero a la hora de fundamentar la afirmación, la explicación más generalizada es: «porque mi trabajo va a ser muy masivo y tendrá mucha exposición», lo cual parece un argumento válido para una agencia publicitaria que va cursar una acción en muchos medios, y en ese caso el cliente paga más en función de la cantidad de medios en los que aparece; o sea, el cliente paga según la cantidad de contactos que hace con el público. Pero en el caso del diseño eso no sucede.

De una vez por todas, el diseñador debe entender que en un proyecto de diseño, él es quien «ejecuta» (aquí entra todo el proceso proyectual e ingredientes que el lector desee agregar) y «vende» su trabajo al cliente. No se lo alquila ni se lo presta. El resultado de ese trabajo, una vez hecha la transacción o intercambio económico, es propiedad del cliente y no del diseñador.

La íntima relación entre el diseño y el arte, hace que el diseñador implore alguna clase de reconocimiento cuando «su» trabajo es expuesto a un público más masivo, como si estuviera exponiendo una obra de arte y la gente tuviera que pagar para apreciarla. El profesional de diseño debe poner siempre todo su esfuerzo, sapiencia y experiencia en cada proyecto que ejecute, sin importar cuan abultada sea la billetera del cliente.

Hasta que los diseñadores no nos apartemos del muro de los lamentos (parafraseando a Guillermo Brea en su artículo publicado en FOROALFA) y nos pongamos firmes e invariables en establecer un precio serio para nuestro trabajo, basado en argumentos reales, la percepción del cliente siempre va a ser difusa y falta de fundamentos. Por lo tanto, seguirá siendo él quien fije el precio de nuestro trabajo.

Quizás el camino de establecer un precio basado en un sinceramiento profesional no es el camino que deseamos en nuestro profundo interior, y queremos quedarnos cobijados y calentitos al costado del camino, quejándonos de que esos ignorantes, los clientes, no van a entender nunca por qué el diseño cuesta lo que cuesta.

Author
Juan José Marrero San Luis

Published on 29/12/2015

IMPORTANT: This article does not express the opinion of the editors and managers of FOROALFA, who assume no responsibility for its authorship and nature. To republish, except as specifically indicated, please request permission to author. Given the gratuity of this site and the hyper textual condition of the Web, we will be grateful if you avoid reproducing this article on other websites. Instead, we suggest and value a partial reproduction, also including the name of the author, the title and the source (FOROALFA), a link to this page (https://foroalfa.org/articulos/dime-quien-eres-y-te-dire-cuanto-cuesta-el-diseno) in a clear and visible place, inviting to complete the reading.

Related

Illustration:
Sebastián Vivarelli
Author:

Sebastián Vivarelli

Title:

La guerra diseñada

Synopsis:

El diseño de videojuegos y simuladores de guerra, excede las intenciones de tipo lúdico-comerciales para relacionarse con objetivos e intereses militares concretos.

Votes:
38
Comments:
24
Followers:
271
Idioma:
ES
Illustration:
Luis Ramírez
Author:

Luis Ramírez

Title:

Con los pelos de la burra en la mano

Synopsis:

¿El diseñador gráfico solo puede ofrecer sus servicios para impulsar el negocio de otro, o puede ser capaz de utilizar sus conocimientos para emprendimientos propios?

Votes:
89
Comments:
63
Followers:
48
Idioma:
ES
Illustration:
Pilar Cunha Ferré
Author:

Pilar Cunha Ferré

Title:

La importancia de un portfolio

Synopsis:

¿Qué es mejor? ¿Mostrar nuestro portfolio o realizar un boceto del trabajo que nos pide el cliente?

Votes:
153
Comments:
53
Followers:
19
Idioma:
ES
FOROALFA ISSN 1851-5606 | Contactar | Publicidad | ©Luciano Cassisi 2005~2016