Dime quién eres y te diré cuánto cuesta el diseño

Cotizar según la cara del cliente, como proponen algunos tarifarios, contradice los criterios de cualquier profesión que pretenda ser tomada en serio.

Juan José Marrero San Luis
Followers:
17
Comments:
92
Votes:
167
Compartir:

​En todas las profesiones liberales, los costos de consulta, asesoramiento, proyectación, producción o ejecución, dependen de factores elementales:

  • La experiencia del profesional
    No puede cobrar lo mismo un arquitecto recién recibido, que otro con varios edificios construidos en distintos países.

  • La envergadura del proyecto
    No cuesta lo mismo tratar una pequeña que realizar una operación a corazón abierto.

  • La infraestructura de la empresa
    Es muy diferente contratar a un abogado freelance que a un estudio de abogados con oficinas en varios estados. El soporte y probabilidades de éxito son muy diferentes.

  • El caché profesional
    Cualquier profesional puede tener un «piso» o fijar sus precios según un propio criterio establecido según la propia percepción de su trabajo o reputación reconocida. «Yo cobro esto y punto».

Estas son condiciones coherentes aplicables a cualquier profesión. Sin embargo, el diseñador pretende, además, variar su precio en función de la envergadura de la empresa o cliente que lo contrata. ¿Por qué?

Ahondando en el tema con colegas diseñadores, es curioso que todos coincidan con que «hay que cobrar más mientras más grande sea la empresa que te contrata», pero a la hora de fundamentar la afirmación, la explicación más generalizada es: «porque mi trabajo va a ser muy masivo y tendrá mucha exposición», lo cual parece un argumento válido para una agencia publicitaria que va cursar una acción en muchos medios, y en ese caso el cliente paga más en función de la cantidad de medios en los que aparece; o sea, el cliente paga según la cantidad de contactos que hace con el público. Pero en el caso del diseño eso no sucede.

De una vez por todas, el diseñador debe entender que en un proyecto de diseño, él es quien «ejecuta» (aquí entra todo el proceso proyectual e ingredientes que el lector desee agregar) y «vende» su trabajo al cliente. No se lo alquila ni se lo presta. El resultado de ese trabajo, una vez hecha la transacción o intercambio económico, es propiedad del cliente y no del diseñador.

La íntima relación entre el diseño y el arte, hace que el diseñador implore alguna clase de reconocimiento cuando «su» trabajo es expuesto a un público más masivo, como si estuviera exponiendo una obra de arte y la gente tuviera que pagar para apreciarla. El profesional de diseño debe poner siempre todo su esfuerzo, sapiencia y experiencia en cada proyecto que ejecute, sin importar cuan abultada sea la billetera del cliente.

Hasta que los diseñadores no nos apartemos del muro de los lamentos (parafraseando a Guillermo Brea en su artículo publicado en FOROALFA) y nos pongamos firmes e invariables en establecer un precio serio para nuestro trabajo, basado en argumentos reales, la percepción del cliente siempre va a ser difusa y falta de fundamentos. Por lo tanto, seguirá siendo él quien fije el precio de nuestro trabajo.

Quizás el camino de establecer un precio basado en un sinceramiento profesional no es el camino que deseamos en nuestro profundo interior, y queremos quedarnos cobijados y calentitos al costado del camino, quejándonos de que esos ignorantes, los clientes, no van a entender nunca por qué el diseño cuesta lo que cuesta.

Followers:
17
Comments:
92
Votes:
167
Compartir:

92 Comments

Comment

This article does not express the opinion of the editors and managers of FOROALFA, who assume no responsibility for its authorship and nature. To republish, except as specifically indicated, please request permission to author. Given the gratuity of this site and the hyper textual condition of the Web, we will be grateful if you avoid reproducing this article on other websites. Published on 29/12/2015.

You may be interested

Edgardo López
Idioma:
ES
Author:

Edgardo López

Title:

El desempeño de los graduados en diseño gráfico

Share:
Interactions:
Votes:
56
Comments:
9
Followers:
42
Rique Nitzsche
Idioma:
PT
Author:

Rique Nitzsche

Title:

A difícil arte de dizer não

Share:
Interactions:
Votes:
23
Comments:
5
Followers:
265
Norberto Chaves
Idioma:
ES
Author:

Norberto Chaves

Title:

Las recetas en el diseño de marca

Translations:
Share:
Interactions:
Votes:
163
Comments:
31
Followers:
3042
Andrés Gustavo Muglia
Idioma:
ES
Author:

Andrés Gustavo Muglia

Title:

Diseño y sentimientos

Share:
Interactions:
Votes:
46
Comments:
32
Followers:
79
Heleno Almeida
Idioma:
PT
Author:

Heleno Almeida

Title:

Debate: O design é importante?

Translations:
Share:
Interactions:
Votes:
2
Followers:
15
Adrián Pierini
Idioma:
PT
Author:

Adrián Pierini

Title:

Minha primeira vez como estudante de Design

Translations:
Share:
Interactions:
Votes:
8
Comments:
1
Followers:
443
My opinion:

Login with your account to comment on this article. If you do not have it, create your free account now.

1
Rafael Ricardo Hinestroza Escobar
One year ago

Esa es una pregunta recurrente que todos tenemos. Sin embargo, la diseñadora Jessica Hische creó un formato (de email) ajustable a nuestras necesidades e idioma para dar respuesta a 5 tipos de clientes que nos contactan para algún requerimiento: Agencia de publicidad, cliente general, ONG, caridad y amigos. Al hacer click en alguno de los tres primeros tipos de clientes, encontraremos tres categorías de presupuesto: ninguno, muy bajo y bueno. Una vez seleccionadas las opciones, nos aparecerá una respuesta prediseñada que podremos usar tal cual o modificar de acuerdo a nuestros intereses.

Colegas, por favor ojéenlo y decidan si les sirve o no, pues yo lo he utilizado en algunas ocasiones y me ha funcionado, sobre todo al recalcar el tema de las facturas y nuestro valioso tiempo. http://jessicahische.is/helpingyouanswer

¡Saludos!

0
Reply
0
Onça Kiyué
One year ago

No coincido. Es muy simple: se cobra a una empresa grande un precio más caro porque dicha empresa va a tener grandes beneficios económicos gracias a nuestro diseño, no por nuestra mayor o menor exposición de nuestro trabajo como si fuera una "obra de arte", el que piense así, debe tener un ego muy grande. Por otro lado, un cliente chico suele tener menos poder adquisitivo y difusión. En mi caso suelo ajustar el presupuesto en base a eso. Y yo creo que la mayoría dedicamos el mismo esfuerzo, ya que eso forma parte de nuestro porfolio y el cliente sabe apreciarlo. No creo que el cliente no entienda de diseño, eso pasaba hace décadas atrás. Hoy en día, suelen tener hasta referencias visuales y saben lo que quieren. No hay que subestimarlo.

En mi caso, el cliente jamás pone el precio, yo envío un presupuesto acorde a mi experiencia y profesionalismo, aquel que no lo aprueba no es el indicado y de esta manera es como me manejo y todos deberían hacerlo. No conozco otra. Saludos!

0
Reply
0
Miriam Castillo
One year ago

Muy interesante este articulo, porque como estudiante de diseño que apenas empieza a cotizar pequeños proyectos, siempre cuestionas esa duda de cuanto tienes que cobrar y muchas veces se comete ese error de dejar esa parte al cliente y que pague lo que crea que sea necesario, lo cual el no ve todo el proceso que conlleva ese proyecto y muchas veces cedemos a lo que el cliente diga y no debería de ser así, sino que por partes iguales y ser equitativos y sinceros en cuanto al costo y sobretodo darle el valor real a nuestro trabajo.

0
Reply
0
Ohweb
One year ago

Depende. Nosotros tenemos distintas tarifas según los tipos de clientes pero no porque a los grandes corresponda cobrarles más, sino por el contrario, porque a los más chicos posiblemente no les sea posible afrontar los costos reales de un desarrollo de diseño como corresponde. Por lo tanto, nos reservamos el precio "real" para empresas que pueden afrontar el costo, y pasamos un precio menor, correspondiente a un desarrollo más ajustado a pymes, comercios e invididuos para que les sea accesible el costo.

Todos los precios se manejan en torno a un costo horario, y está en cada profesional decidir hasta cuánto puede bajar ese costo.

En síntesis: en nuestro caso, y supongo que en muchos otros, no es que se esté cobrando de más cuando el cliente es grande, sino más bien se cobra menos a los clientes más pequeños que no pueden afrontar los costos de un desarrollo de diseño de cierta envergadura.

0
Reply
0
Nicole Garzón
One year ago

Muy buen artículo. Este es un gran problema sin resolver dentro del campo del diseño, lo que lo vuelve más competitivo aún. El diseñador usualmente no sabe cuanto cobrar y anda cambiando dependiendo del cliente, tal y como lo mencionas, cosa que se debería manejar en base a un tarifario pero es complicado igual.

0
Reply
0
Ana Joutteaux Haro
Jul 2016

El diseñador se acostumbra a que el cliente le ponga precio, cosa que no esta bien, nadie me debe de decir cual es el valor de mi trabajo, nadie.

2
Reply
0
Melanie Espinoza Plaza
Mar 2016

El tema es excelente, ya que se presta a diferentes interpretaciones. La parte fundamental de todo esto es sin duda alguna darnos cuenta si estamos cobrando un producto o si estamos cobrando un servicio. Si estamos cobrando un producto como tal, indiferente a que es lo que suceda, el cliente va a pagar un precio fijo en donde se valoran ciertos criterios propios al producto. Si cobramos el servicio, se da una valoración al proceso creativo que sucede dentro de cada proyecto de diseño. Si el cliente es grande o chico no influye dentro de cobrar un producto, pero si influye fuertemente sobre el proceso de ejecución de una pieza creativa afectando así al servicio cobrado. :)

0
Reply
1
Andrea Ingerman Alarcón
Mar 2016

Muy cierto lo que dices en este artículo, a veces los diseñadores quieren cobrarle al cliente una gran cantidad de dinero por el simple hecho de que el cliente es una empresa grande, pero no se preguntan a sí mismos si están cobrando bien, si de verdad ese precio es lo justo, si tienen la experiencia suficiente para poder cobrar ese precio. Es importante crear un tarifario en donde estén establecidos los precios para poder cobrar correctamente porque por estar cobrando demasiado es que luego pierden a ese cliente, cuando realmente uno tiene que ganarse al cliente ya que sin un cliente no hay trabajo y por ende no hay posibilidad de seguir ganando experiencia ni dinero. Que bien que hayas tocado este tema ya que no en todas las Universidades les hablan sobre esto a sus alumnos.

1
Reply
2
Daniela Albán
Mar 2016

Muy interesante el artículo Juan, pues si hay muchos diseñadores que se adaptan al precio que da el cliente, como tu dices, hay que tener caché profesional para que se adapten ellos a los precios.

0
Reply
2
Daniel Park
Mar 2016

Para un estudiante con aspiraciones a Diseñador Jr aun, es muy difícil el encontrar una media con respecto a los precios que uno debe cobrar. Afortunadamente, en mi clase de diseño de la Universidad Casa Grande, creamos un tarifario que nos ayudará a llevar una media con la cuál podremos realizar nuestros cobros a clientes.

0
0
Oscar Quezada
Jul 2016

Me encantaría que existiera lo mismo en mi Universidad, tomaré la idea y veré si juntos la aplicamos.

0
Reply
3
Adriana Suarez
Mar 2016

Tan típico del diseñador, cobrar dependiendo de quién se trata. El ejemplo de la empresa de publicidad me parece excelente! El diseñador cuando trabaja por sí solo se vuelve un todologo.

1
Reply
0
Melisa Hernández
Feb 2016

Este tipo de atículos son muy eficientes ya que en la universidad no nos enseñan a cobar nuestro trabajo, por lo tanto no hay una cierta referencia de como lo debemos de hacer. Por experiencia el cobro del diseño en una estancia privada no es de nuestro conocimiento aunque uno sea el diseñador.

Me parece de gran ayuda este artículo.

0
Reply
0
Gloria P.
Feb 2016

el diseño es un arte de consumo rapido y que busca ser de consumo masivo, eso lo hace un producto comerciable, seria bueno poder establecer bases para realizar un cobro equitativo y justo para todas las partes.

JJ ¿te animas?

0
Reply
0
Ana Ayau
Feb 2016

Considero que Es importance darle un valor al trabajo que realizamos sin importar la cara del cliente, el valor del trabajo se debe medir según la profesionalidad con que se esté trabajando. El cliente oaga lo que obtiene, sin embargo no se le puede ofrecer más de lo que se le va a dar. Es cierto que al cobrar barato cuando se es alguien conocido hace que se le quite valor pues el precio deberería de estar establecido. Sin embargo hay que saber que conforme se va ganando experiencia, se pueden ir aumentando precios. Ayuda mucho ya tener tarifas establecidas para no olvidar lo que realmente vale nuestro trabajo.

0
Reply
0
Gaby Cappa
Feb 2016

Es importante que como diseñadores sepamos dar valor a todo lo que realicemos, pero se debe de tomar en cuenta todo el esfuerzo y tiempo que se ha invertido en el proyecto a realizar. La competencia es atroz y representa peligro para nosotros, porque así como uno se esfuerza ellos también lo hacen; es por eso que se debe de crear ese valor extra o un PLUS en nuestros diseños.

En ocasiones, los clientes tienden a decir que tal diseñador cobra menos, puede que sea cierto, pero si uno accede a bajarle mucho más el precio, todo ese valor y esfuerzo dado al trabajo, irá desapareciendo. A mi opinión, uno debe de cobrar dependiendo de la complejidad e impacto que tenga el proyecto, no se debe de hacer por la billetera del cliente.

1
Reply
0
Edith Perez Mireles
Feb 2016

Me agrada mucho desde que perspectiva toma el tema , no simple mente nos quedamos como diseñadores pasivos que por que le vendes a un empresa pequeña pides poco y si es una empresa grande pedir mucho,, puede ser igual de bueno en las dos ocasiones , o desde el punto de si no tenemos mucha experiencia pero eso no significa que no tengamos buenas propuestas. Todo esta en nosotros y como comunidad de diseñadores apoyarnos para que cada ves mas se valore nuestro trabajo por lo que es , Saludos!!

0
Reply
0
Diana Lopez
Feb 2016

Es imprescindible que como diseñadores demos a conocer el valor de nuestro labor de manera que los clientes respeten la mano de obra, dedicación y sobre todo experiencia. No podemos esperar que estos lo respeten sino nos damos nuestro lugar. Se debe de recordar que un diseñador resuelve los problemas o brinda alternativas de solución para ellos y por lo tanto deben de ser justos y considerados a la hora de cobra.

0
Reply
7
Enrique Damico
Feb 2016

Hola Juan José, comparto en gran medida muchas de tus ideas. Creo que los diseñadores, hemos construido nuestra zona de confort en esta idea de marginalidad y ¨artistas incomprendidos¨que nadie nos da trabajo. Creo que es un error! Otro factor recurrente, es la excusa de falta de legitimidad de nuestra profesión, catalogándola de ¨disciplina nueva ¨que no esté en la mente de los empresarios ( al menos en nuestra región). En fin creo que a esta altura, ya está claro que la visión del arte cumple un rol fundamental en nuestra disciplina, pero creo que también es momento de dejar egos y prejuicios de lado y aproximarse a una visión científica. Me refiero a que es hora de que construyamos una colectivo disciplinario, que al igual que las comunidades científicas interprete el concepto de Divulgación casi como una obligación para dar a conocer y construir un imaginario de quiénes somos y qué hacemos y podamos homogeneizar cuestiones puntuales como en este caso cuánto cobrar nuestro trabajo.

1
Reply
3
Valeria Sandoval
Feb 2016

Concuerdo bastante con el tema, pero existen ocaciones en las cuales hasta la propia empresa "margina" al diseñador y no quiere pagar el costo que el mismo ha establecido para su trabajo, lo cual lleva al diseñador a bajarse el precio y ponerse a trabajar en lo que le gusta por menos valor, por que si no viene otra persona que se cree capaz de hacer un "logo" (por ejemplo) y desvalora completamente a un diseñador. Debería de existir un tarifario global, tanto para el diseñador y para quien contrate, Por qué podemos pagar sin pedir rebaja, pero nos toca rebajarnos?.

1
Reply
0
David Quiroga
Feb 2016

Concuerdo contigo, uno de los principales problemas de los diseñadores es el no saber cobrar su trabajo, pueden terminar cobrando mucho menos de lo que valen o mucho mas de lo que implica el proyecto en si, el egocentrismo propio de la profesion muchas veces no nos deja ver las cosas desde un enfoque mas racional.

0
Reply
0
Israel Cavazos
Feb 2016

Siempre he pensado que ponerle precio al diseño dependiendo del tipo de cliente es un error o no hacer buen diseño para los clientes que no pagan lo que el autor cree que es lo correcto.

Me gusta mucho tu artículo porque nos enseña a valorarnos y saber cobrar debidamente, y no me refiero a que tengamos que cobrar grandes sumas de dinero, sino a aprender a usar argumentos inteligentes y hablar con conocimiento al momento de vender nuestros servicios y que le demos confianza al cliente de que el dinero que invertirá será para un trabajo valioso y hecho con pasión.

Una duda Juan. ¿Que opinas de vender el trabajo editable a parte? Por ejemplo, vendes un flyer que hiciste en AI. le pasas al cliente el archivo para impresión jpg. pero no el AI.

Lo comento, porque conozco diseñadores que se escudan con "es mi trabajo" lo vendo a parte.

Gracias por tu respuesta.

0
0
Alberto Gonzalez
Feb 2016

Hola Israel, no soy Juan pero tengo igual una opinión sobre vender archivos editables. En primera instancia no me parece. El cliente paga al final por un producto terminado con derechos de uso definidos, no por los materiales del proceso. Quien compra una casa lo hace para recibir a cambio un bien terminado y completo, no para dejarse además los andamios y las herramientas del constructor, que de poco le pueden servir la verdad. Claro, hay clientes que tratan de acaparar todo escudándose en términos legales de contrato, pero justa y precisamente por eso es que hay que leer la letra menuda de los mismos.

2
0
Israel Cavazos
Feb 2016

Buen punto de vista. Gracias por compartir tu opinión.

0
0
Onça Kiyué
One year ago

Creo que cuando el cliente te pide los editables es porque quiere seguir utilizando tu diseño con otros fines y prescindir de tus servicios, ya que hoy en día cualquier persona que sepa manejar medianamente cualquier programa puede manipulearlos a su antojo, lo cual no corresponde. Saludos!

0
Reply
0
Valeria Close
Jan 2016

Realmente un diseñador siempre tratara de sobre valorizar su trabajo ya que sabe el tiempo y esfuerzo invertido en ello y cree ser único en lo que hace , pero en realidad uno como diseñador debe de entender que cada día la competencia es cada vez mayor y por esto(y otros aspectos) se debe de tratar de abarcar todos los aspectos en cuanto al profesionalismo. Como por ejemplo : la experiencia , la calidad , originalidad y logística .

En base a esto se puede fijar un precio.

0
Reply
0
Jimena Lopez
Jan 2016

Como diseñadora, puedo decir que si es MUY necesario que aprendamos a darnos nuestro lugar dentro de la industria, pues como todo profesional tenemos el derecho de fijar un precio coherente y de acuerdo al complejo de nuestro trabajo. Cada proyecto lleva su tiempo de diseño, proceso y producción (materiales y dependiendo los requisitos del cliente, una ayuda externa).

0
Reply
0
Eduardo De León Ortíz
Jan 2016

Este articulo lo comento por el lado artistico, hoy tuve la clase que me pidio comentar este articulo y pues dando mi opinion y llendome a un punto mas general, el arte, siempre despertara en el expectador un mensaje el cual hace cliche con el mismo por lo que se da a entender que se cubre la necesidad del ser humano en sentir la emocion de apreciar algo en su entorno; ligando este comentario al articulo, un diseñador o un artista, siendo amantes de su profesion, deben de tener un balance entre crear y ganar, es asi como llegan a explotar en su maximo a sus aptitudes, motivandolos a crear mas y mejores resultados para el mundo...

0
Reply
0
Bárbara Carbajal
Jan 2016

Sinceramente, este tema debería ser más visto desde que entramos a una carrera; no hablando solo de diseño, ya que existen variedades de carreras que se manejan en la vertiente de ʼfreelancingʼ, como mencionaste también en casos de abogados u otras profesiones.

El tema de como cobrar se ha vuelto algo de último nicho en la pirámide de la educación universitaria, y eso se ha vuelto un problema ya que le dan prioridad a explotar la creatividad y el caso de emprender (que no es algo de lo que pueda quejarme, yo quisiera en el futuro crear un negocio propio), pero eso se volverá un problema al salir de la carrera, ambos conceptos van tomados de la mano.

Me gustó mucho la idea de los 4 factores al principio, se me hizo interesante y fácil de recordar, las comparaciones son eficaces y te explicas perfectamente al redactar. ¡Buen trabajo, buen artículo!

0
Reply
0
Karen González
Jan 2016

Es muy interesante que se toque el tema de los 4 factores que deberían ser los únicos para considerar al momento de fijar un precio al cliente. Por lo general, los diseñadores y más los que realizamos alguno que otro proyecto de manera "freelance" (me incluyo) hacemos un poco de lado esos 4 factores y queremos fijar un precio dependiendo la apariencia del cliente, tratar de sacarle provecho (dinero) a la situación por así decirlo. Leer este articulo me puso a pensar que el hacer esto solo hace que la profesión y los precios no se tomen en serio y el cliente siempre tratará de abaratar nuestro trabajo. Una buena manera de cambiar esto es tener como tu "precio fijo" sin importar si diseñas para un amigo, tío, conocido o para una empresa de gran renombre.

0
Reply
0
Julio Ramírez
Jan 2016

Sería lindo poder hacer que clientes y diseñadores (y pseudodiseñadores) se eduquen de la manera que propones. Aquí en Lima hay demasiada mano de obra barata y la mayoría de clientes creen que la mac te hace el diseño con un par de comandos, o el típico "¿por qué tan caro? tengo un amigo que me lo haría más barato" hace que a veces te bajes un poco en tus propuestas de precio porque la gente y los mismo colegas están malacostumbrados.

El dilema de siempre será cómo hacer para que la gente entienda que lo que haces es serio y cuesta, que lo que eres es un profesional y no un loquito que se la pasa haciendo dibujitos.

Se trata de cambiar un pensamiento colectivo ya casi cultural, y eso sabemos todos que es muy difícil.

Igual es válido recordar que uno mismo debe ser consciente de lo que vale.

1
0
Onça Kiyué
One year ago

Quien te dice eso no está a la altura de lo que podés ofrecer, a no ser que estés dispuesto a hacerlo, en mi caso sería: "Entonces por qué no lo hiciste con tu amigo?"

0
Reply
0
Francisco García
Jan 2016

Tiene mucha lógica cuando se exponen los cuatro factores que habría que tomar en cuenta a la hora de cobrar un diseño. Hablando de que el mundo laboral respete al diseñador depende de varios factores no sólo de que el diseñador permanezca firme ante los clientes que quieren pagar menos de lo que se les pide, también depende de que los trabajos hechos por un diseñador muestren sus resultados de una forma tangible, datos claros, con algo así, se podría decir, "estos son mis resultados por eso cobro esto". De igual manera el cliente debe estar abierto a escuchar, claro sin hacerle perder el tiempo.

0
Reply
0
Diana Oliveros
Jan 2016

El aporte es interesante, valdría la pena hacer una construcción colectiva de protocolos que nos permitan establecer unos parámetros claros al momento de realizar una cotización.

Saludos

1
Reply
1
Laurenlu Bc
Jan 2016

Muy interesante artículo

0
Reply
1
Luis Reyes
Jan 2016

Interesante articulo, mas alla de todas las opiniones...tambien tiene que ver con la situación económica de cada uno de nosotros.

A veces tenemos una tarifa establecida pero toca bajarla porque el cliente al ver que estamos cobrando caro simplemente dice: Esta muy caro, otro me cobra menos y se va con "el otro". En ese momento es cuando un diseñador se "prostituye" y lo hace a un bajo costo por necesidad de dinero.

Conozco a colegas que tambien tienen buen talento para diseñar y por mantener una sola tarifa no tienen muchos clientes ni ingresos y debo confesar que me buscan a mi porque cobro un poco menos.

Cuando empece a trabajar en esto, me puse una tarifa y dije que nunca me iba a rebajar porque mi diseño debe ser muy valorado en calidad. Y a pesar que hago un buen trabajo tuve que adaptarme y cobrar "según el bolsillo del cliente" pero lo cierto es que nunca bajo la calidad de mi trabajo, nunca sabes el rumbo que pueda tomar tu diseño o campaña sea cual sea el precio.

0
0
Edwin Montes
Jan 2016

A veces los clientes te dicen que fulano cobra menos, podría ser cierto pero no cedas demasiado, por que podes ganar un cliente pero tu esfuerzo q le pones a tu trabajo va quedando nulo, ósea, mas esfuerzo por nada en lo económico y ese es un mal negocio.

0
Reply
0
David Talero
Jan 2016

Creo que el tema de fijar cifras unificadas, no necesariamente le da seriedad a la profesión, lo que los clientes quieren ver no son argumentos infantiles sobre lo valioso y creativo de mi trabajo, se trata de resultados. En realidad es importante que el trabajo del diseñador responda a criterios profesionales y como menciona Norberto Chavés en su último artículo a razonamientos objetivos frente a las soluciones de diseño que ofrecemos a nuestros clientes para resolver sus necesidades reales. Eso es lo que da valor al trabajo de un diseñador, que pueda apartarse del papel de realizador de gráficos bonitos y pueda asesorar al cliente en la toma de desiciones funcionales que generen resultados concretos.

2
Reply
0
Fernando Sassone
Jan 2016

Si sos dueño de una marca y querés invertir el 10% de tus beneficios en tu primera gran campaña masiva... supongamos un millón de pesos.

¿En quién vas a confiar para el diseño y la dirección de la campaña? ¿En un diseñador sin experiencia? ¿en el más económico presupuesto? ¿o en alguien con experiencia en el manejo de esa escala de campañas? Y en ese caso, el diseñdor responable de administrar una campaña de 10000 pesos, cobra lo mismo que el que tiene a su cargo adminsitrar una de un millón? Es lo que digo... a mayor riesgo (para el cliente) más responsabilidad para el diseñador, y por ende, mayores honorarios. Estar al mando de un buque mercante garpa más que estar a cargo de un chinchorro.

1
0
Onça Kiyué
One year ago

Coincido. Creo que el riesgo de un diseñador existe, he tenido que armar 40 originales donde no podía haber el mínimo error, ya sea ortográfico, semántico, práctico, y aunque no implique tener una causa judicial por ello, sí es una responsabilidad y yo siempre lo he tomado de esa manera, al margen del estrés que conlleva. Eso tiene un precio. Un cliente importante no es lo mismo que un cliente pequeño, donde no solamente no existe esa demanda de entrega, sino que cualquier error no sería tan "dramático" y por otro lado creo, al menos en mi caso, que un cliente grande, sacará mayor ventaja económica debido a nuestro trabajo, así también como otros beneficios a futuro, por lo cual, se debe tener en cuenta a la hora de presupuestar. Saludos!

0
Reply
0
Edwin Montes
Jan 2016

Creo que para no complicarnos no deberíamos comparar el Diseño Gráfico con otras profesiones como para que nos "Tomen en serio", según este articulo. El diseño cuenta con su propia naturaleza de ser, su propia identidad, esencia etc. su propias relaciones públicas y que son amplias ya que este mundo necesitan de imágenes y textos para comunicarse. lo que pasa es que lo que nosotros hacemos es divertido por que nos gusta y tratamos de atraer al ojo de los demás que sea atractivo convincente . las otras profesiones también pero un tanto, no del todo. Entonces el diseño es percibido diferente a como se percibe a otras profesiones. El serio y sabio ejecutor eres tu diseñador.

0
Reply
0
Jorge Gustavo Vega Rojas
Jan 2016

Me parece que estamos olvidando un factor, ¿que quiere el cliente?, un logo, un flyer o que le resolvamos algún problema (economico, de imagen, producto etc), para cuando lo quiere ( no es lo mismo para el proximo año que para mañana), para quien lo quiere, ( no es lo mismo para niños que para adultos), el mismo cliente dicta los parametros bajo el que se le deberia cobrar, y en el recae si acepta o no nuestra propuesta, por ello debemos ser muy concisos desde el momento en que nos contactan hasta que entregamos nuestra cotizacion con nuestra prouesta con base en sus requerimientos, y adaptarla lo mejor posible a sus posibilidades

0
Reply
0
Mauricio Ruiz
Jan 2016

Tomando en cuenta las acotaciones que he podido leer en el artículo principal y cada uno de los comentarios que se han ido añadiendo, se podría definir que para llegar a un acuerdo económico con el cliente se debería tomar en cuenta como principal punto la reputación del diseñador y el valor que este sepa darse a sí mismo, pensando después en la responsabilidad de comunicación o en quien sea el cliente. Con esto no quiero decir que los argumentos presentados en el foro tienen menos importancia, al contrario, es solo que pienso que el diseñador debería tener una tarifa según cuanto valor le represente esta carrera, porque si queremos vivir de ella y no solo sobrevivir con ella, debemos plantearnos cuanto tiempo y esfuerzo invertimos para convertirnos en profesionales y empezar a darle el valor que se merece.

1
Reply
0
Fernando Sassone
Jan 2016

No podría estar mas en desacuerdo. Creo que analisaste muchas cosas y, como diría Maradona, se te escapó la tortuga. Confundís causa con consecuencia. No se trata de que se cobre más poque el trabajo tendrá más exposición, eso no es la causa, sino la consecuencia. La razón real tiene que ver con lo que te piden. Si te piden hacer un trabajo que tiene la responsabilidad de llegar a 10 millones de personas, con una inversión análoga no es lo mismo que hacer uno en el cual la responsabilidad es llegar a 200 pesonas con una inversión mínima. Se trata de una ecuación del tipo responsabilidad/riesgo. Como diseñador, el desafío de llegar a más personas y que de mi trabajo dependa una inversión millonaria, se corresponde con más honorarios. A más responsabilidad, más honorarios. Sucede en todos los ámbitos del merado, y es obvio en todos, menos en el diseño, porque los diseñadores están confundidos por planteos como el que hacés.

En suma. Más responsabilidad, más precio. Acá y en la China.

11
1184
Luciano Cassisi
Jan 2016

Yo tampoco estoy de acuerdo con el planteo del artículo, pero no creo que la diferencia de precio se pueda justificar por la responsabilidad profesional, porque la verdad es que en la profesión del diseño prácticamente no hay riesgos: no conozco prácticamente ningún caso de diseñador que haya tenido que afrontar causas judiciales a causa de su trabajo.

La cosa es mucho más simple que eso. Como todo producto en el mercado, el diseño vale lo máximo que el cliente esté dispuesto a pagar. El marketing dejó muy claro hace más de 50 años que el costo es referencia solamente para establecer el piso del precio de venta. El techo, en cambio, no tienen límite. Cuanto más alto sea el precio, mejor. ¿Acaso no se vende el mismo cuarto de hotel o el mismo asiento de avión a diferentes precios? Y nadie se espanta.

No tiene sentido seguir buscando explicaciones que nadie necesita. No estoy de acuerdo con el planteo del autor, pero sí con el título. «Dime quién eres y te diré cuánto cuesta el diseño».

7
0
Fernando Sassone
Jan 2016

Coincido con tu fundamentación. Creo que el planteo de la nota es, como mínimo, ingenuo. Pero yo insisto en el hecho de que a mayor inversión mayor necesidad hay de que se minimice el riesgo. Y eso, eso también tiene un precio.

2
0
Onça Kiyué
One year ago

Yo creo que el riesgo de un diseñador existe, he tenido que armar 40 originales donde no podía haber el mínimo error, ya sea ortográfico, semántico, práctico, y aunque no implique tener una causa judicial por ello, sí es una responsabilidad y yo siempre lo he tomado de esa manera, al margen del estrés que conlleva. Eso tiene un precio. Un cliente importante no es lo mismo que un cliente pequeño, donde no solamente no existe esa demanda de entrega, sino que cualquier error no sería tan "dramático" y por otro lado creo, al menos en mi caso, que un cliente grande, sacará mayor ventaja económica debido a nuestro trabajo, así también como otros beneficios a futuro, por lo cual, se debe tener en cuenta a la hora de presupuestar. Saludos!

0
1184
Luciano Cassisi
One year ago

Desde ese punto de vista sí se puede hablar de riesgos, pero por lo general se limitan a tener un entredicho con el cliente, que no te vuelva a contratar, o que no te pague el saldo del trabajo; todo esto solamente en los casos en los que el error sea irreparable, que cada vez son menos. Ese riesgo se tiene que considerar a la hora de cotizar, pero se puede minimizar fácilmente estableciendo pautas para la aprobación que impliquen al cliente y no dejen toda la responsabilidad de los errores del lado del diseñador. Por ejemplo: no entregar originales que no hayan sido aprobados y preferentemente firmados de puño y letra por el cliente. Luego, si hubiera un error, en el peor de los casos será compartido, y sus consecuencias serán necesariamente menores. Trabajando de ese modo el riesgo sigue siendo muy bajo.

0
Reply
0
Iliana Lorán
Jan 2016

Claro que podemos adecuar un presupuesto a cada cliente, si algo he aprendido es a ajustar costos, ya que estamos en un sistema capitalista, entonces...De acuerdo a las necesidades de cada cual, y no por ello demeritando a ninguno, lo resumo en horas invertidas, un trabajo para el negocio de la esquina tiene determinadas necesidades y le invierto determinado tiempo, por lo regular sus necesidades a cubrir serán más básicas, a parte de que no cuenta con mucho dinero, de esa manera hago mi mejor esfuerzo presupuestando determinadas horas de trabajo, una empresa tiene otro tipo de necesidades más grandes o específicas y cuenta con un capital mayor para invertir, de esa forma las horas invertidas serán diferentes, así que que usó tarifas adecuándolas a las necesidades de cada cual.

1
Reply
4
Julio Hoyos
Jan 2016

Todo pasa por la reputació del diseñador gráfico. Nunca debería pasar por el tipo de cliente, si es grande, mediano o chico. Si cobras 20 dólares por un logo para una empresa pequeña que en 10 años puede convertirse en una transnacional vas a salir perdiendo. El precio siempre debe ser de acuerdo a la calidad del profesional y a su reputación. Pero el detalle está en que primero se tendrá que mostrar nuestra valía y eso es una tarea que se vuelve muchas veces difícil; porque muchas empresas o clientes siguen poniendo a todos los diseñadores con buen reputación o no en el mismo saco. Hagamos cosas increíbles para no tener miedo a la hora de poner un precio. Saludos.

7
17
Juan José Marrero
Jan 2016

Adhiero a tu reflexión Julien. Gracias!

0
0
Juan Bautista Quiros
Jan 2016

y quién marca la reputación? Dónde puedo ver el ránking? Todos son valores subjetivos. Facturar por mayor o menor empresa también tiene su lógica en la inversión de horas empleadas dentro de un mínimo de profesionalidad. ¿De verdad cobraríais igual por un logo a Nike que a la carnicería de la esquina?

3
0
Fernando Sassone
Jan 2016

No, no.. para nada... dudo mucho que ningún diseñador, ni agencia pueda trabajar así. Se cobra por la responsabilidad de comunicación y por el resguardo de la inversión en comunicación. Si mi cliente quiere que le administre una cuenta de publicidad en la que gasta 10 millones por año, mis honorarios estarán de acuerdo a la responsabilidad y riesgo que implica y significa administrar y tomar desiciones en el marco de ese presupuesto. Si mi cliente es un almacenero y quiere un logo para poner en su marqueisna, le cobraré un costo que cubra mi costo horario y al que él pueda acceder. En ese caso, la responsabilidad de comunicación también es básica, por lo cual uno se adecuá cubriendo los costos con una ganancia tal que permita al cliente pagarla.

Están teorizando y no están poniendo los pies sobre la tierra. No se trata de ética, se trata de una realidad de mercado. Es una falacia plantear que todo esto es un tema ético. En ese sentido el planteo de la nota es muy engañoso.

4
4
Julio Hoyos
Jan 2016

Entonces cuando vayamos al dentista, le diremos que venimos de un pueblo muy humilde que está sobre una montaña a la que casi nunca nadie llega para que nos cobre de acuerdo a nuestra realidad. Un diseñador con reputación tiene el derecho a cobrar según sus estándares, un panadero simplemente no podrá permitírselo. Yo antes pensaba como ustedes. En todo caso, volvamos a ser diseñadores de calle, aquellos que regalan su trabajo por algunas monedas, si lo más importante es comer y con algo hay que llenar nuestra panza. Ahora entonces quién podrá pagarnos lo que pedimos, quizás pocos o nadie, quizás nos muramos de hambre, quizás cambiemos de profesión, quizás innovemos, quizás desarrollemos nuestro mejor potencial, que la creatividad nos acompañe y que podamos desarrollarnos mejor como profesionales. La lucha es larga.

0
Reply
0
Ingrid Ocms
Jan 2016

El tema puede tornarse ambiguo, hay puntos en los que coincido y otros en los que definitivamente no. Cuando trabajas para una pequeña empresa sabes que el contacto será a la sumo con unas dos o tres personas, el proceso generalmente se torna mucho más ágil y el tiempo de acorta. Todo lo contrario con una gran empresa, donde hay más voces pidiendo detalles que pueden tornarse en un largo proceso, la experiencia me lo ha dicho. ¿Quién me paga todo ese tiempo y procesos de más? Pues quien lo solicita, una empresa más grande con más personas y opiniones sobre un solo diseño. Ahí es donde comprendo según mi experiencia porque muchas veces debemos tomar en cuenta la cara del cliente.

1
17
Juan José Marrero
Jan 2016

Ingrid, es muy probable que un pequeño cliente muchas veces de más vueltas que una gran empresa, y también seguramente te ha pasado. Por eso, en mi opinión, si buscamos un parámetro más mensurable como por ejemplo: cantidad de horas operativas + cantidad estipulada de correcciones + cantidad de reuniones + nuestro caché + mas cualquier parámetro que elijas, siempre va a ser más coherente y real el precio final y más asimilable por el mercado. No es el objetivo de éste artículo enseñar cómo presupuestar, sino preguntarse si el camino a ser una profesión tomada en serio por el cliente es variar el precio en función de su billetera. Si la propuesta de diseño para una gran empresa prospera en la primera "muestra", ¿significa que todo lo que le presupuesté "de más" por pensar que me iba a llevar más reuniones y esfuerzo tengo que descontarlo del pago final? Considero más sensato presupuestar de acuerdo a al envergadura del proyecto, y no de la empresa. Gracias!

2
Reply
0
Alberto Gonzalez
Dec 2015

En mi país esto se resume en la frase: "Del tamaño del sapo así va la pedrada". Se pretende cobrar más porque se percibe que el cliente puede pagar más. Y pues dependiendo de mil variables, como el "nombre" que uno tenga y la envergadura del proyecto, algo de eso puede suceder. Pero establecerlo como práctica constante puede ser contraproducente y volverse un "disparo por la culata", sobre todo si se corre la voz. Si bien tener un tarifario ayuda como guía, vender diseño no es como vender arroz. Las sutilezas importan e inciden en el precio final de nuestros servicios. Es un acto de balance constante.

0
Reply
0
George Guevara
Dec 2015

En mi experiencia, diseñar un logotipo para el almacén de la esquina de doña Juanita y generar una serie de piezas gráficas para una multinacional, obviamente no es lo mismo. En ambos extremos esta implícita la cara del cliente o imagen. Es inevitable. No puedo divagar por recovecos y sutilezas de como se debería razonar a la hora de ponerle un precio a mi trabajo. La mayoría de los clientes son personas o corporaciones honestas y respetables, pero todos sabemos que el mundo no es perfecto. Hay de todo. No es mismo ser mecánico y cambiarle una llanta a una motocicleta que cambiarle la caja cambios a camión. La embergadura y el tipo imagen del cliente (cara) importan e influyen en el criterio a tomar, cuando se refiere a un aspecto tan poderoso como es el valor del trabajo.

1
17
Juan José Marrero
Jan 2016

George, lo describiste muy bien, el mecánico debe poner lo mejor de su oficio para que el motociclista no tenga un accidente a colocar esa llanta, y también debe hacer su mejor esfuerzo para que el camión no rompa la caja en medio de la ruta y arruine su cargamento. Pero en ambos casos el mecánico cobrará en función de la complejidad del trabajo, no lo debería hacer por la billetera del dueño del vehículo. Gracias!

3
Reply
3
Rosa Huarca
Dec 2015

Buen artículo, pero no estoy de acuerdo con lo de que cliente pone el precio de nuestro trabajo, en el medio en el que yo laboro, hay como una tarifa de precios, de lo que vale cada diseño, de acuerdo al tamaño a5 a2 gigantografías, etc, etc. El cliente no pone el precio,( a menos que el diseñador sea nuevo) ya los precios están fijos, pero, hay el detalle de que un diseñador con algo de prestigio se puede dar el lujo de cobrar más de la tarifa normal. Yo cobro lo normal, aspiro a ser la mejor de mi generación, y entrar en el mundo de "Los tigres" como les dicen a los mejores.

..Gracias por postear el artículo. Saludos desde Perú.

1
Reply
9
Gisela Giardino
Dec 2015

No explorás el otro lado de esta situación, la más común: cuando cobramos mucho menos de lo que deberíamos. En ese caso, te parece bien cobrar menos porque el cliente no puede pagarlo, pero te parece mal cobrar más cuando sí se puede porque el cliente sí puede pagarlo? Creo que para muchos de nosotros, mundanos trabajadores, muy lejos de creernos artistas, la ecuación es: "en general cobro menos de lo que debería por mi trabajo, pero trato de aprovechar cuando puedo trabajar con clientes que pueden pagar lo que pido". Y de esa dinámica uno vive. Sin querer abusarse, sino queriendo solventar el trabajo realizado para pequeños clientes con otros hechos para clientes más grandes. Es de alguna forma una práctica sustentable y realista de la profesión. Con un solo tarifario inalterable, no trabajaría para nadie, casi. Porque los chicos no podrían pagarlo y los grandes no me contratarían por no tener el portfolio suficiente. Un tarifario flexible es ecológico, en mi opinión. Feliz año!

2
17
Juan José Marrero
Jan 2016

Claro Gisela, pero lo que pretende el artículo es justamente no nivelar hacia abajo. Ejerzo mi profesión y, como vos y la mayoría, cobro menos de lo que quisiera para "agarrar" el trabajo. La pregunta es, ¿Qué pasaría si cada uno le pone un piso a su trabajo? Por ejemplo, si dijéramos "por menos de $5mil no hago un logo" Si todos ponemos un limite mínimo, con el tiempo todo el mundo valoraría la profesión y no menospreciaría los "dibujitos". Más que un tarifario fijo de diseño, me pregunto cómo tomar la seriedad que tienen otras profesiones al presupuestar y tratar de aplicarlas a mi profesión. Como dice el artículo, considero éste un punto fundamental para que el Diseño (en todas sus variantes) sea tomado en serio. Gracias!

1
77
Alejandro Arrojo
Feb 2016

Yo hace años decidí ponerle piso a mi trabajo. El resultado es positivo. Cuando me llaman de negocios muy pequeños paso presupuesto sabiendo que no lo aprobarán (a veces me sorprenden y lo aceptan) pero es una forma de valorarse. Por supuesto creo que el piso va a depender de tu experiencia y trayectoria comprobable en un buen portfolio. Si los "grandes diseñadores" cobraran lo mismo que yo, yo no tendría trabajo, por suerte ellos cobran mucho. Así se construye la cadena. Los que realmente deberían tener un piso bien marcado son los recién egresados, así todos nivelamos para arriba.

0
Reply
0
Joaquín Joya
Dec 2015

Me parece interesante el texto y coincido en algunas cosas, como que es un error cobrar por la cara del cliente, pero eso es diferente a cobrar por la dimensión de la empresa o el proyecto. No es solo el nivel de exposición el aspecto a tener en cuenta. La dimensión de la empresa o el producto y la responsabilidad comunicativa del producto final del proceso de diseño son entre otros, aspectos a tener en cuenta al presupuestar el proyecto. No coincido en que: "el diseñador debe entender que [...] él es quien «ejecuta» y «vende» su trabajo al cliente. No se lo alquila ni se lo presta." Porque el diseñador no siempre es solo ejecutor. A veces concibe, planea y ejecuta todo el proceso; y por otro lado, en ocasiones el diseño sí se "alquila" cuando otorga licencias de uso a sus clientes durante lapsos determinados.

En conclusión, es un texto interesante para abrir debate, pero me parece que es riesgosamente ligero en algunos aspectos, que deben ser tratados con más minuciosidad. Saludos!

0
Reply
0
Eduardo Videla
Dec 2015

Ibas súper bien hasta los 4 factores elementales sobre como cobrar tu diseño. Desde ahí en adelante discrepo.

Vender diseño no es como vender chocolate, que lo vendes a X pesos y quien se lo come, una persona pobre o rica ya hizo uso de él y ya está.

No se trata de cobrar según la cara, la pinta, la plata...sino de cobrar lo que consideramos justo por la envergadura del encargo y de quien lo encarga. Los tarifarios ayudan pero creo que son muy poco respetados.

0
Reply
0
Ruben Tizalez
Dec 2015

Es una discusión muy válida. Difiero en que una diseño valga lo mismo sin importar la exposición que va a tener, pues estaríamos trabajando sin tener en cuenta el público al que va dirigida la pieza: entre más amplio y diverso sea, la comunicación se hace más compleja y el proceso de diseño más costoso.

0
Reply
2
Yamil Manzur
Dec 2015

Buen articulo, coincido en que nosotros somos ejecutores o el medio, para crear esas piezas o proyectos pedidos por el cliente. Y que este ultimo, es el dueño de ese proyecto, algo que siempre me llevo a la pregunta de que si las agencias o creativos solicitan algun permiso para presentar sus ideas a festivales o similares?

El costo por hora ayuda en muchos casos, en algunos trabajos desarrollados, me ayudo y lo sigue haciendo. Y cobrar por la cara del cliente,

0
Reply
2
Lourdes Fogel
Dec 2015

El artículo me pareció más que interesante., Percibo a veces en el diseño (sin generalizar) un pequeño aire de arrogancia hacia los proyectos y su éxito. Creo que es complicado trabajar sobre un tarifario específico sin analizar la tarea a desarrollar, coincido en que un piso valora nuestra capacitación y experiencia profesional, parte fundamental ya que el esfuerzo, tiempo e inversión en ello en esta carrera tan evolutiva constantemente debe de ser valorada. Todo proyecto pequeño o grande para una empresa pequeña o grande es analizado desde el más mínimo detalle, el costo de nuestro trabajo creo que estaría supeditado a este desarrollo ni más, ni menos. Trabajar ya sea solo o en equipo y dar un resultado que brinde rentabilidad a los clientes es lo que valoriza realmente nuestra tarea y hace que el cliente lo valore y comprenda la inversión realizada.

0
2
Yamil Manzur
Dec 2015

totalmente de acuerdo

1
2
Lourdes Fogel
Dec 2015

:)

0
Reply
0
Arodi Andrade
Dec 2015

Es interesante tu punto de vista, pero de igual manera considero que Alejandro Lemos tiene un punto respetable, en lo personal tambien creo que el cliente al que se le diseña nos provee de un factor considerable al momento del costeo ya que si se realiza un proyecto individual por ejemplo de un interior, puede ser de corto alcanze a lo cual la implicacion de un alto costo en diseño no seria tan aceptable, y si uno mismo tiene la capacidad de producción ahi se puede tener mayor ganancia, a contraparte que por ejemplo se diseñe un herraje para x empresa la cual tiene que con llevar planos, especificaciones diagramas de fabricacion y uso, en este caso si implicaria un mayor cobro al diseño

0
Reply
0
Alejandro Lemos
Dec 2015

No coincido con lo postulado, porque no creo que ésta sea una actitud propia de los diseñadores.

Ponerle precio a un trabajo culmina siendo la resultante de analizar cual es la suma necesaria que permite que mi empresa sea sustentable, y cuanto acepta mi cliente que pueda cobrarle. Esto es algo complejo, pero generalmente funciona y se naturaliza con la práctica.Tener como cliente a Don Pepe el ferretero, o al CEO de una corporación, puede considerarse un cambio en las condiciones del mercado? Yo creo que si. Esto de ninguna manera podemos catalogarse como «cobrar por la cara del cliente».

Las razones por las que a una corporación se le cobra mas, son muchas y no intento abarcarlas aquí. Pero a modo de ejemplo, diré:

a- Se cobra más, porque exigen más de nosotros.

b- Mas importante es el trabajo, mayor es nuestra responsabilidad.

c- Mayores son los riesgos.

La síntesis no es lo mío. Podé unas 500 palabras. Que tal si digo que para tratar con Don Pepe no uso corbata?

9
Reply
6
Alfredo Texis Michicol
Dec 2015

buen articulo felicidades

0
Reply
1
Guillermo Yachelini
Dec 2015

Los tarifarios no están ni cerca de ser perfectos, pero son ÚTILES, y no los inventamos los diseñadores (ni siquiera la "categorización"). Hay muchas profesiones que los utilizan, inclusive los profesionales en Ciencia Económicas (alias Contadores, googlealo y verás) que creo entienden un poco mas de número de que nosotros y aún así los tienen de base.

Planteás muchas dudas pero ninguna respuesta Juan José... estaría bueno que se aporten soluciones que tiendan a mejorar lo existente en lugar de tirar abajo el trabajo de otros, hablás de "cómo el diseñador se desorienta al intentar ponerle precio a su trabajo" pero vos sólo ponés mas humo y sin una brújula. Decís que "ponerle un precio a la hora puede ser un camino mensurable" (cosas que los tarifarios establecen y no mencionaste), pero es una propuesta que se queda corta ya que el proceso creativo tiene poco de mesurable... podría darte varios ejemplos de como esto por si solo es una idea mala y básica pero me quedo sin caracteres.

1
Reply
30
Luis Jaime Lara Perea
Dec 2015

Mi experiencia me ha enseñado que el valor del Diseño es una cosa y el precio otra. El principal problema a la hora de definir un precio es que desconocemos el valor del proyecto (incidencia en el negocio del cliente), lo cual se debe a la escasa o nula preparación que tenemos en materia de negocios o administración financiera.

"¿Estudiar estas materias? ¡qué aburrido! yo por eso estudié Diseño." Es la respuesta de todos aquellos que andan perdidos en la profesión.

Si ya sabemos diseñar, hay que aprender a hacer negocios.

Buen artículo. El diseño vale tanto como la calidad de solución del diseñador, por lo tanto, no sirven los tabuladores.

0
Reply
0
Sergio Ponce
Dec 2015

Según L. Von Mises en La Acción Humana, en cada intercambio económico que se produce ambos ganan, porque valoran lo que no poseen y luego en los siguientes intercambios las personas siguen probando cómo obtener mejor resultado de su acción. Es natural que suceda porque valoramos subjetivamente, así no hay muchas posibilidades de manejar el precio de un bien económico, sino mas bien de "descubrir" dónde encontrar las ventajas que ambos apetecen en el "momento" que el intercambio depara, es decir encontrar en la valoración de la eventual contraparte nuestro mejor valor obtenible para decidir el intercambio. Un emprendedor (o empresario, en este caso un Diseñador) es esencia un "descubridor" en aquella gran acción que tanto progreso ha deparado a la humanidad que es el intercambio libre y voluntario, sean cuales sean los presupuestos lógicos que lleven a ambos a tal decisión. La "cara del cliente" puede ser una de ellas, como cualquier otra. Lo que vale es el resultado Final.

0
Reply
2
Melina Serrano Barrón
Dec 2015

Buen planteo, para quitarle un poco de estrellato a la profesión, en beneficio de un mayor y mejor posicionamiento. Creo que la confusión puede ser resultado de evaluar el tamaño del cliente en relación a la complejidad que conllevará el encargo; es decir, no será lo mismo trabajar en el diseño de un logo para una panadería barrial, que hacer un desarrollo de identidad para una cadena de panaderías. Pero ahí justamente el análisis habrá de ser más exhaustivo para saber qué necesita cada cliente. No debe quedarse en cliente chico-cliente grande, sino que debe evaluarse la realidad y los requerimientos de cada uno, para así poder realizar una cotización acorde al pedido y al servicio que cada profesional puede brindar.

Es bueno charlar sobre esto, gracias Juan José.

5
Reply
0
Alejandro Ortega
Dec 2015

Creo q más allá de la confusión a la hora de marcar precio, se debe volver cuestionar realmente si el diseño no es arte. citó " como si estuviera exponiendo una obra de arte" y cuando se trabaja para Google, Yahoo, Adidas... etc la pieza gráfica es poco más que una de Miguel Angel. Supuestamente todo diseño es igual? Se percibe del modo mismo una etiqueta de Adidas o una de fulanito en la misma remera? pareciera q el diseño es arte o no lo es según lo que la gente lo decida. Eso creo que ya estaba ya de la decisión del propio diseñador.

0
17
Juan José Marrero
Dec 2015

Claro Alejandro, éste artículo intenta reflexionar sobre cómo el diseñador se desorienta al intentar ponerle precio a su trabajo, y en esa búsqueda de fundamentos llegar al punto de basar su decisión según cuán abultada sea la billetera del cliente, fundamento que considero débil e insensato.

1
Reply
9
Alirio García
Dec 2015

Totalmente de acuerdo con lo expresado acá. Desde siempre me ha parecido una práctica que resta credibilidad al oficio. Tanto como si se trata de una operación a corazón abierto, como si se adquiere una camisa en una tienda, o se hace la contabilidad de una firma, los honorarios o precios por esos conceptos recaen en el VALOR del bien o servicio.

Así como "el logo más grande" nunca ha sido argumento de compra, el tamaño de la empresa no debería definir un precio de proyecto.

0
0
Andro Liuben Pérez Diz
Dec 2015

Yo no estoy del todo de acuerdo. Considero que faltó explorar más aristas del asunto. Desde mi experiencia, considero que es natural que la capacidad de pago del cliente influya en el precio. Además, el diseño tiene un radio de acción tan amplio en la sociedad, que tanto clientes modestos como poderosos lo necesitan, de ahí que, además de natural, es completamente necesario ser flexibles a la hora de pasar factura.

0
9
Alirio García
Dec 2015

Ciertamente el tema da para hondar en aspectos de influencia y en el caso del radio de acción, a cada actividad se tendría que sumar, además del diseño, la calidad del producto o servicio, la accesibilidad, el costo, el valor, formas de producción y un larguísimo etc., que forman el gran conjunto que percibe el público consumidor. No solo el diseño. ¿Todos estos aspectos deberían tener también una escala de acuerdo al tamaño del cliente y lo que se espera sea su alcance? No me cuadra.

0
Reply
0
Carolina Luque
Dec 2015

Hola Muy bueno tu articulo, creo que una manera de salir del muro de los lamentos como decís en tu artículo, es saber calcular precio de la hora de trabajo, el tiempo que demorará el proyecto, y saber y entender el valor agregado que le aporta al cliente y al proyecto solicitado, el diseño.

1
0
Moises Contreras
Dec 2015

Calcular por hora de diseño, eso es prácticamente imposible. Nunca sabes con certeza cuanto tiempo va a durar un proyecto, eso depende de lo vasto del proyecto y lo que el cliente quiere lograr con el mismo. Calcular por hora puede dar una buena base para aquellos diseñadores que apenas están empezando y no saben cuanto cobrar. Estos buscan sugerencias de otros diseñadores y así van recopilando información de los costos. Lo más sincero que se puede hacer es, tomar en cuenta los cuatros puntos que expone el autor al principio de este artículos. Y además cobrar conscientemente lo que cuesta el trabajo, sabiendo el precio en el mercado y como esta la salud economía dentro del sector.

2
17
Juan José Marrero
Dec 2015

Moises, creo que justamente ponerle un precio a la hora puede ser un camino mensurable. Mientras más tiempo te lleve el proyecto, mayores serán tus honorarios. Queda después en cada uno ponerle un precio a esa "hora hombre" en función de la complejidad del proyecto. Gracias!

1
0
Moises Contreras
Dec 2015

No lo veo para nada mensurable. Repito es imposible, esa técnica de calcular costo es muy subjetiva. También el mismo hecho de calcular por el tamaño de la empresa, o los ingresos netos, que uno piensa, tiene un cliente al año. Mientras más rápido hagas el trabajo y a mejor calidad, das un ejemplo tangible de profesionalismo al cliente, que esto a la larga pude ser una inversión tanto al cliente como al diseñador.

1
5
Mariano Gioia
Dec 2015

Hola Moisés, nosotros trabajamos con estimaciones de horas según experiencia previa. Presupuestamos en base a esa estimación. Durante todo el proceso trackeamos el tiempo que va insumiendo el proyecto. El margen de error en la mayoría de los casos termina siendo un +/- 20%. Estas estimaciones se van ajustando día a día (haciéndose más precisas) al retroalimentarse de la estadística que a su vez generás día a día al trackear. Para saber en qué parte del desarrollo estás y cómo venís, también es muy útil esta metodología de contabilizar el tiempo (hay varias aplicaciones, algunas pagas otras no, según la cantidad de usuarios que vas a inscribir). Al cliente le podés entregar reportes de horas (que genera sólo el soft), por tipo de tarea, por profesional involucrado, etc... Y no todas las personas debieran tener el mismo precio por hora, dependerá si estamos hablando de un D. Junior o Senior, Director de Arte. O sea, para nosotros al menos, no es imposible.

Un abrazo!

3
30
Luis Jaime Lara Perea
Dec 2015

Si eres un mal diseñador...¡te harás millonario!

Creo firmemente en que un proyecto de diseño (actividad proyectual=intelectual=solución de problemas) no se cobra por hora como si se tratase de una actividad de trabajo manual (dibujo=producción de archivos=retoques).

0
5
Mariano Gioia
Dec 2015

Hola Juan José, respecto a "Mientras más tiempo te lleve el proyecto, mayores serán tus honorarios": no estoy del todo de acuerdo. Según nuestra visión, el cliente debiera contar con una estimación de horas inicial lo más precisa posible. Eso lo dará la experiencia y si uno cuenta con sistemas que te generen estadística (como decía en el comentario anterior), mejor. Podrás entonces mostrarle al cliente casos similares y cuánto tiempo te llevó resolverlos. Luego quedará a criterio de ambas partes qué hacer si el proyecto se salió demasiado de esas estimaciones iniciales. Muchas veces es por culpa del estudio/agencia y en ese caso esos extras no los debería asumir el cliente. Y al revés, hemos tenido muy buenas experiencias no sólo en Argentina sino también afuera, en donde el mismo cliente asume las horas extras por considerar haberse excedido de los entregables pactados en el contrato. Un abrazo! Mʼ

2
2
Mauro Ramon
Dec 2015

Gracias Mariano (colega en ADIMZA). La pucha, no en vano los tengo a vos y Sebastián (Yáñez) como faro a la hora de hablar de gestión de diseño. Lo de las estadísticas son palabras mayores, y habla muy bien de una profesión que (puede) ser mensurada PREVIAMENTE a hacer un trabajo. Con casos, con tiempos, con el tipo de profesional interviniente. Más allá de tarifarios o metodologías de presupuestado, pienso (y lo digo en voz alta), que se trata de una especie de dial entre arte e ingeniería y ver en qué posición se pone cada uno. De allí en más creo también surgen criterios más afines a uno y otro lado, y opiniones, posiciones al respecto, etc etc. La clave, entonces, parece una suma de cosas entre las cuales está, - como bastante importante - el método de presupuestación. Ahí también hay una medida del tipo de profesional con el que el cliente va a trabajar, una medida de certidumbres que parecen ve tan escasa ese cliente imaginario que tenemos en nuestras mentes de diseñador. Salu2

2
Reply
0
Federico Gaido
Dec 2015

Muy bueno viejo, la primer parte del informe especialmente, de dio varias respuestas a lo qie siempre me he preguntado. Abrazo!!

1
Reply
0
Fernando Ibarra Melgarejo
Dec 2015

Aquí en Lima no hay tarifario para las piezas gráficas. No hay una organización o federación encargada de agrupar a los productores gráficos peruanos que propongan puntos definidos sobre tal tema por ejemplo (los precios) Esa podría ser otra razón, aunque encuentro otros más al menos en el caso peruano. Saludos.

0
Reply

Upcoming online courses

Branding Corporativo

Branding Corporativo

Cómo planificar, construir y gestionar la marca de empresas e instituciones

4 weeks
17 Septiembre

Estrategia de Marca

Estrategia de Marca

15 claves para programar el diseño de símbolos y logotipos de alto rendimiento

4 weeks
29 Octubre

Relecturas del Diseño

Relecturas del Diseño

Una inmersión en el discurso sobre el diseño para despejar sus nociones más controvertidas: creatividad, innovación, arte, tecnología, función social...

4 weeks
28 Enero 2019

Branding: Diseñador y Cliente

Branding: Diseñador y Cliente

Tratar con el cliente, hacer presupuestos y planificar las etapas de la creación de una marca

3 weeks
22 Abril 2019

Auditoría de Marca

Auditoría de Marca

Taller de práctica profesional: análisis, diagnóstico y programa de marca sobre casos reales

6 weeks
22 Junio 2019