Crónicas de mi carrera de diseño gráfico

Amar tu profesión tiene sus sacrificios. Los míos comenzaron justo cuando comencé a estudiar diseño.

Estefania Arzola, autor AutorEstefania Arzola Seguidores: 18

Mario Balcázar, editor EdiciónMario Balcázar Seguidores: 628

Ilustración principal del artículo Crónicas de mi carrera de diseño gráfico
Ilustración creada con freepik

Inicié mi largo camino creativo en 2007, con muchas expectativas, con ansias de conocimiento y también con muchas dudas: un mar de sentimientos diversos. Al principio no sabía mucho de que trataba ser diseñador gráfico, y mi familia no dio muchas porras al enterarse que estudiaría esta carrera.

Fue durante mi último año de secundaria que decidí estudiar diseño gráfico. Conocí la carrera solo por casualidad: el hijo de una amiga de mi madre la estudiaba en ese momento, me gustaron sus trabajos y lo que hacía, y me dio tanta curiosidad que quise indagar qué era. Fue muy difícil entender en ese momento qué aportaba el diseño a la sociedad y a mi futuro económico, sin redes sociales ni YouTube que te explique, pues recurría a libros y búsquedas en Google para entender mejor.

Cuando le conté a mi madre lo que quería estudiar, le vi un brillo en sus ojos y cierta emoción por mi elección, pero la reacción de mi padre fue la contrario. En su voz al teléfono percibí cierta decepción; después de todo, hacía cuatro años le venía diciendo que estudiaría arquitectura. «¡Y ahora me sales con que vas a estudiar diseño gráfico!», habrá pensado.

Y sí, ¡finalmente lo logré! Después de presentar exámenes de admisión por doquier: uno de arquitectura, otro de urbanismo, una prueba psicológica sensomotora,1 una de artes visuales y tres de diseño gráfico, finalmente pude entrar en la universidad pública.

Debo confesar que el primer día de clase de mi carrera, el profesor (no diré su nombre) nos recibió con una cálida bienvenida, preguntándonos por qué estábamos estudiando diseño y diciendo que íbamos a morir de hambre. «¡Váyanse mientras puedan! están a tiempo», exclamó. Es algo exagerado, pero así ocurrió.

Esa fue mi primera clase de la carrera, y ¿cómo olvidar a ese profesor que se reía mientras evaluaba mis trabajos, diciendo al mismo tiempo «¡Tú como que debiste estudiar derecho!»? Parecía una especie de «terapia de shock» que algunos no soportaron, pero a mí, mientras más denigraban mi carrera, definitivamente más me gustaba.

Mi universidad es pública. Lo que más costó de la carrera fueron los materiales que debía comprar. Muchos de mis amigos compraban en grupo las cosas que necesitaban, hacían improvisados planes de financiamientos entre ellos para pagar sus deudas, comer y no morir a mitad de carrera, hasta que llegué a la materia Fotografía.

Contábamos solamente con una cámara analógica Nikon para 20 alumnos, y los profesores recomendaban comprar nuestras propias cámaras. Humildemente, sugerían para el semestre conseguir cámaras Nikon o Canon, reflex, con lente gran angular. Unos tuvimos que rogarles a nuestros padres para que la compraran por internet, otros tuvieron que viajar al otro extremo del país para comprar sus cámaras libres de impuestos. Los menos privilegiados la pedían prestada o se conformaban con la Nikon analógica. ¡Siempre había cómo resolver los problemas, a pesar de todo!

Las tintas para impresión se compraban en grupo porque era más barato; en iluminación utilizábamos aluminio o cartulina blanca como rebotador; para dibujo usaba ambas caras de un pliego de papel, para pintar solo compraba los colores primarios, blancos y negros, para lograr todas las tonalidades; y también nos enseñaron composición a partir de recortes de revistas.

Había profesores que se preocupaban por nuestra economía, pero había otras materias que no mostraban piedad, como la mega-lista escolar de la clase de ilustración. Nunca pensé que habría tantas formas y técnicas de hacer un mismo dibujo. Aquel semestre fue un constante ejercitar de muñeca, una proeza la verdad.

Lo mismo ocurrió con las computadoras: éramos 25 en la clase con 20 máquinas. Las inscripciones a esta materia por internet era casi una competencia donde sólo los privilegiados, diligentes y astutos que tenían mayor promedio y mayor velocidad de internet y computadora en su casa, podían tener un cupo garantizado a la hora y día preferidos.

Mientras transcurrían los semestres más me daba cuenta de que unos se atrasaban, otros se afanaban inscribiendo cuantas materias podía soportar su cuerpo, otros «congelaban carrera»2 y otras se retiraban por embarazo. Me llevó 9 años graduarme. A los 28 años, dos antes de graduarme, empecé a trabajar como diseñadora.

En fin, lo único que puedo decir es que a veces pasan cosas inesperadas, que te frenan o te hacen impulsar. Frente a los que quieren desequilibrarte, debes ser como la mantequilla (que todo te resbale). Seguramente, así como yo, otros diseñadores tendrán sus historias de drama, pasión y dolor en el paso por sus carreras. No pretendo hacer terapia grupo, pero es bueno compartir experiencias. Y a ti ¿cómo te fue? ¿amas tu carrera? ¿Diseño fue un camino arduo o de las mil maravillas?

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  1. Prueba que se realizaba antes de presentar el examen de admisión para diseño gráfico.
  2. La expresión «congelar carrera» se utiliza cuando alguien detiene temporalmente sus estudios, sin correr el riesgo de alterar su promedio o perder la regularidad.
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Debate

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Retrato de Amalia González
0
May. 2019

Para mí lo peor no fue cursar la carrera, si no graduarme y darme cuenta de lo complicado que es el mercado laboral.

2
Retrato de Estefania Arzola
18
May. 2019

Sí, hay mucha competencia, pero algo que he aprendido últimamente es que al especializarte en un área del diseño ayuda a destacarte del resto y mas aun si sabes quienes podrían ser estos futuros clientes que necesiten eso especial.

0
Responder
Retrato de Steff López
0
Abr. 2019

Hola Colega.. Digo si se puede ya decir así, yo estoy a días de mi graduación, esta carrera la he Amado bastante, aunque me lleva a pensar si podre llegar a ser alguien bueno para este mundo del Diseño, aun con temores y obstáculos, me he dado cuenta que quiero arriesgarme a dar lo mejor de lo aprendido y por aprender.

Tu artículo no sabes cuanto me ayudó y me motivo, puesto que de ser tiempos diferentes, creo que la mayoría nos identificamos dentro del medio. Gracias por compartír tu vivencia. ¡Saludos!

1
Retrato de Estefania Arzola
18
May. 2019

Gracias por tus comentarios!, felicidades colega! Espero que te vaya bien, siempre en nuestra carrera estaremos enfrentando a lo desconocido todo el tiempo, los estudios es solo el comienzo... Que más inseguro que vivir de nuestra creatividad, hay que acostumbrarse, que te puedo decir XD

0
Responder
Retrato de José Viola
4
Abr. 2019

Estefania, increible tu artículo, lo lei y recordaba a mi, cuando empece la carrera, lamentablemente hay gente que sigue pensando que lo nuestro son dibujitos, pero en fin.

!genial tu artículo!

1
Retrato de Estefania Arzola
18
May. 2019

¡Gracias! ?

0
Responder
Retrato de César Pérez Velasco
1
Abr. 2019

Para mi fue un poco decepcionante. Por alguna razón me imaginaba otro tipo de materias: Tipografía, diseño web, animación... En su lugar vimos fundamentos, lo cual está bien, además de mercadotecnia y las clases de ilustración que mencionas y también recuerdo con cariño la clase de audiovisuales. Pero de resto eran materias obsoletas.. Aún recuerdo una clase de esculturas con papel, que no se a que vino.

Al final encuentras la forma de cubrir lo que la carrera no te dio con cursos externos. Lo bueno de esta época es que existen muchas formas de encontrar dichos cursos de forma presencial y online.

1
Retrato de Estefania Arzola
18
May. 2019

Esculturas de papel wow, eso me acuerda que en primer semestre en clase de modelado tuve que hacer una escultura a base de mármol y yeso, fue nuestra entrega final ? lo peor fue que ya cuando estaba en tercer semestre actualizaron la materia dando modelado 3d . Me sentí miserable jajaja...

0
Responder
Retrato de Roberto Martínez Garza
18
Abr. 2019

Te felicito Stefanía, o amas o sales huyendo de la carrera, no todos estamos hechos para aguantar tanto. Soy diseñador con más de 20 años de experiencia, ejerzo, he dado clases y también he compartido un poco de cosas aquí mismo en foro Alfa, no hay nada que más ame que al diseño en teoría y práctica y a mi hijo Leonardo, ambos me cuestan bastante trabajo y me dan las alegrías más grandes de la vida, ambos me hacen llorar y me dan fuerza para sentirme el mejor diseñador y el mejor padre. Ambos me han cambiado y me han hecho ver la vida como una oportunidad para ser feliz. Bienvenida a la vida, bienvenida al diseño.

0
Retrato de Estefania Arzola
18
May. 2019

¡Gracias Roberto! ?

0
Responder
Retrato de Julian Camilo Maturana Martinez
1
Abr. 2019

El diseño es una carrera muy bonita, pero más allá es un estilo de vida aprender a ver el mundo con ojos de diseñador tiene el mejor precio que puede haber pagado con tiempo y dinero. Lastimosamente en países como los nuestros es poco valorado, pienso que es el atrevimiento e ignorancia de algunos, (no es personal solo que algunos no les gusta leer). Pienso que el diseño es crucial para el desarrollo de cualquier empresa,comunidad, región y país, es tan necesario que con sus mensajes puede salvar más vidas que las de una facultad de medicina sin salirme del contexto el diseño importa y debe ser considerado como una piedra angular para el crecimiento económico, debe estar ahí y su formación cada vez más innovadora, considero que es la puerta a la competitividad.

Estudiar diseño es una aventura más allá de hacer cosas bonitas, un sacrificio que vale la pena, tiene una gran responsabilidad y el buscar ser mejor cada día, sin importar que piensen los demás, luego tendrás un trabajo duro pero divertido lleno de descubrimientos y cosas nuevas, un lugar donde vale la pena madrugar y dormir hasta tarde por crear algo de uno para el mundo y eso es amar lo que uno hace cada día diseñar

2
Retrato de Estefania Arzola
18
May. 2019

Es verdad Julian, Mas alla del plano comercial o mera estética tambien hay areas donde es imprescindible el diseño.

Para que las personas comiencen a respetar nuestra actividad debemos primero tener confianza de que los conocimientos que hemos adquirido son valiosos para comunicar cualquier mensaje visualmente para cualquier rubro y/o persona en casi cualquier medio de comunicación. conectamos personas. No es solo hacer dibujitos. ?

0
Responder
Retrato de Eli Infante
0
Abr. 2021

Hola Estefanía! Cuentas tu historia y repica en mí recuerdos... Muchas de tus experiencias que aunque distintas, son casi casi iguales, cargadas de solidaridad, resistencia y resiliencia. Me encanta tu corazón sincero y tu lengua libre de pelos, nada como el empujón que dan los amargados y frustrados para hacernos subir esos escalones de 2 en 2. Pa´lante has ido y mira como vas... Mi admiración querida! Éxitos!

1
Retrato de José Panta Villavicencio
1
May. 2020

En la vida de toda persona siempre hay un momento cuando eliges la carrera a la cual te dedicaras, no sientes el apoyo de quienes más quieres, y eso suele ser un peso muy grande, así fue un poco al comenzar a estudiar Diseño Gráfico, y es cierto que comparando las épocas, actualmente es muy distinto a como era antes, ahora existen muchas formas de apoyar o sustentar algo que no entendemos. También el hecho de que sin el apoyo de nuestros padres no avanzaríamos tanto como pueden hacerlo algunos, porque se que hay y aún existen esa clase de padres que no tienen esa confianza en sus hijos y es algo que llega a deprimir mucho. Actualmente creo que a pesar de los obstáculos, uno siempre busca la manera de salir adelante por muy complicado que se pongan las cosas, porque así es la vida, además el progresar en la carrera dependerá del empeño que ponga la persona consigo mismo/a.

1
Retrato de Ana Luque
0
Dic. 2019

¡¡Leí tu artículo y me fui riendo mientras avanzaba porque todo es verdad!! Cualquier persona que ha estudiado Diseño Gráfico ha pasado por lo mismo: Los comentarios de "te vas a morir de hambre", la falta de dinero para los materiales, el trabajo en equipo para conseguirlos, los clásicos profesores que en vez de ayudar solo critican (agradecimientos eternos a los que dejan el orgullo de lado y se sientan con uno a conversar para aconsejarnos de la mejor manera posible), los atrasos, entre otras cosas. A pesar de las altas y bajas que uno puede vivir a lo largo de la carrera, creo que es necesario para poder ganar experiencia y así aprender a resolver las cosas rápido con los recursos que uno tiene al alcance. Uno se lleva también buenos recuerdos del mismo, pues en las malas situaciones siempre están diferentes compañeros con los cuales puedes reír y llorar de los trabajos y/o proyectos, sobretodo en esas noches donde uno no duerme.

1
Retrato de Mariana Hidalgo
0
Dic. 2019

Viendo este artículo, me doy cuenta que cuando hay amor a la carrera, nada es imposible, me gusto como lo diste de todo y las soluciones que le dabas a los problemas. Muy interesante tu experiencia que te hace ver lo afortunadas que son algunas personas y como otras tienen que hacer de todo para seguir adelante.

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