Diálogo Nº 46573
Diálogo iniciado en el artículo Dime quién eres y te diré cuánto cuesta el diseño
No explorás el otro lado de esta situación, la más común: cuando cobramos mucho menos de lo que deberíamos. En ese caso, te parece bien cobrar menos porque el cliente no puede pagarlo, pero te parece mal cobrar más cuando sí se puede porque el cliente sí puede pagarlo? Creo que para muchos de nosotros, mundanos trabajadores, muy lejos de creernos artistas, la ecuación es: "en general cobro menos de lo que debería por mi trabajo, pero trato de aprovechar cuando puedo trabajar con clientes que pueden pagar lo que pido". Y de esa dinámica uno vive. Sin querer abusarse, sino queriendo solventar el trabajo realizado para pequeños clientes con otros hechos para clientes más grandes. Es de alguna forma una práctica sustentable y realista de la profesión. Con un solo tarifario inalterable, no trabajaría para nadie, casi. Porque los chicos no podrían pagarlo y los grandes no me contratarían por no tener el portfolio suficiente. Un tarifario flexible es ecológico, en mi opinión. Feliz año!
Yo hace años decidí ponerle piso a mi trabajo. El resultado es positivo. Cuando me llaman de negocios muy pequeños paso presupuesto sabiendo que no lo aprobarán (a veces me sorprenden y lo aceptan) pero es una forma de valorarse. Por supuesto creo que el piso va a depender de tu experiencia y trayectoria comprobable en un buen portfolio. Si los "grandes diseñadores" cobraran lo mismo que yo, yo no tendría trabajo, por suerte ellos cobran mucho. Así se construye la cadena. Los que realmente deberían tener un piso bien marcado son los recién egresados, así todos nivelamos para arriba.