Guerrero sobre El aprendizaje por la imitación (53618)
Diálogo iniciado por Wendy Guerrero en el artículo El aprendizaje por la imitación

Por supuesto ya nada de lo que hacemos es original, así que se tiene que buscar cosas que valga la pena imitar. Sin embargo existe el miedo a no ser original en una sociedad obsesionada con la innovación puede ser paralizante. Regularmente nos esforzamos por ser diferentes para competir por ganancias y éxito. La ironía es que nada de lo que decimos o hacemos se deriva de un lugar original.

Te recomiendo prestar atención a la reciente expansión del uso del vocablo "original" en productos de consumo personal ( dentífricos, champúes, cremas hidratantes...). Se trata de un reclamo-oferta de "autenticidad", ante el agotamiento de la oferta de "valores agregados" (imaginarios). Y, curiosamente, el vocablo es utilizado en su otra acepción, opuesta a la de innovación: la que remite a los orígenes. Al público lo marean: mientras a unos los hacen correr en pos de lo novedoso ("original-a"), a otros los atrapan de regreso, decepcionados, ofreciéndoles "lo de toda la vida" ("original-b).