Diseñador gráfico graduado en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, donde es profesor desde 1992.
Es el creador de FOROALFA (junto a Norberto Chaves y Raúl Belluccia). Desde 2005 dirige la publicación y la producción de Seminarios y Conferencias FOROALFA, la oferta de actualización profesional para diseñadores más prestigiosa y difundida de Iberoamérica.
Su trayectoria profesional se inicia el estudio de diseño Shakespear en el que participa de proyectos de identidad corporativa y señalización. Durante 10 años co-dirige el estudio de diseño gráfico y diseño industrial Cassisi Bouzón, especializándose en diseño de identidad corporativa, señalización y diseño Web. Allí desarrolla el sistema de identificación y señalización de agencias AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) que actualmente se implementa en las delegaciones de todo el país.
Habitualmente dicta conferencias y talleres sobre diseño en universidades, jornadas, encuentros y congresos de Diseño en Argentina, México, Chile y Venezuela.
Desde 2007 dirige Cassisi | Consultoría y Diseño, brindado servicios de diseño a todo tipo de organizaciones (públicas y privadas, nacionales y multinacionales), entre las que destacan: Acindar, Total Lubricantes, Totalgaz, Siemens, Mundo Marino, La Nación, Alico, Dapsa, Unilever, Roemmers, Stradivarius, Jardín de Paz, Equant (France Telecom), Osram, CTI Movil, Mattel, Telecom Argentina, Lotería Nacional, Jumbo, Lázaro Costa, Aon Seguros, Antártida Seguros, Air Liquide, Farmacia SAAS (Venezuela) y Velocom.
¿Utilizar 9 ó 18 logotipos sirve para transmitir la idea de que los clientes de personal son diferentes? ¿El proyecto es sostenible en el tiempo?
¿Fue un acierto o un error no adoptar el proyecto de marca gráfica de Moving Brands?
Conocer las prestaciones, carencias y características de los megatipos marcarios ayuda a definir, en cada caso, cuál o cuales se ajustan mejor.
La diferenciación y la personalidad de la marca gráfica no necesariamente se logra con creatividad y originalidad.
Un problema frecuente del diseño gráfico con requerimientos y características singulares.
Detrás de los certámenes de diseño se ocultan segundas intenciones que conviene conocer, antes de someterse ciegamente a sus bases.
Aunque los límites de la profesión no pueden delinearse con precisión de relojería, hay criterios para determinar con bastante aproximación qué es y qué no es diseño gráfico.
Aunque el tiempo vaya legitimando las máximas y muletillas que usamos, vale la pena revisar la idea tan instalada de que el diseño es comunicación, para ganar precisión y no perder el rumbo.
Una reflexión sobre los motivos que llevan a la existencia de los concursos de ideas, sobre su conveniencia para todas las partes y sobre la calidad de los resultados que suelen producir.
Si bien el posicionamiento de marca y el diseño de signos identificadores son cuestiones íntimamente relacionadas, no son la misma cosa. Sin embargo es común que se las confunda y se las combine en un único concepto.
Hay quienes sostienen que las producciones diseñadas conforman un género discursivo. Este artículo revisa esa idea, confrontándola con la práctica profesional del diseño.
La semana pasada | Paul Rand pudo hacerse el duro porque ya era una eminencia y sabía que Jobs también lo sabía, y que por eso lo estaba convocando. Estoy seguro de que Jobs nos habría mandado al demonio a cualquiera de nosotros puestos en el lugar de Rand. No tiene nada de malo presentar varias propuestas ni esperar que te las presenten. Es cierto que hay clientes que no respetan al profesional que contratan, pero en este caso me parece que fue Rand quien se pasó de la raya. Lo que rescato es que todo profesional debe hacerse respetar por su cliente. Pero eso seguro que no se logra haciéndose el duro, salvo que seas una eminencia.
La semana pasada | Sí, es muy mala la Comic Sans.
Hace 3 semanas |
Relegado, Sotelo y González: el artículo pertenece al género crítica, por lo tanto no puede ser imparcial. No es posible ejercer la crítica sin tomar posición. Si hubiese querido escribir una invitación al debate, sin tomar posición, el texto estaría firmado como «Redacción FOROALFA». Pero esta vez preferí dar mi análisis y opinión.
Estoy en contra de quienes piensan que criticar a sus colegas está mal. ¿Por qué no compartir una opinión si uno considera que puede ser un aporte? ¿Por qué auto-someterse a una obediencia debida a alguien, por el solo hecho de ser colega? No he firmado ningún pacto de silencio: puedo opinar. Y todos los lectores de FOROALFA también. Veremos cuántos se animan.
Hace 6 semanas | ¿Hay alguna estadística que indique que los egresados de las universidades son menos creativos que quienes no pasaron por ellas?
Entiendo que la creatividad no es algo que se pueda enseñar ni aprender. Es una característica del ser humano, que se tiene o no se tiene, como el buen carácter, la paciencia, el buen humor, etc. Si esas virtudes no se pueden aprender, tampoco se las puede matar en unos pocos años, salvo implementando técnicas de sometimiento, tortura y flagelación, algo que por suerte no sucede en las Universidades.
Hace 2 meses | Lucas, hay un parecido formal, pero el caso es muy diferente. En Haunch of Venison, la marca gráfica es un logotipo con símbolo sin pretensiones de universalidad. El logo permite que se entienda que el símbolo representa sus iniciales. En el caso de HP, las dos letras son el único nombre y no aparecen con claridad en ningún lado. Quisieron construir un símbolo universal, como Apple, Nike, Lacoste, Mercedes, etc., pero se olvidaron que todas esas marcas primero tuvieron un logotipo con símbolo y luego de mucho tiempo de instalación recién pudieron usar el símbolo en forma independiente.
Hace 2 meses |
Francisco Yantorno, me ofende mucho tu comentario falso. Si mi objetivo fuera que los diseñadores no piensen, ¿cuál sería el sentido de haber creado y mantener desde 2005 un espacio abierto y gratuito para la reflexión y el debate?
Es todo lo contrario: «Diseñadores, piensen antes y después de diseñar».
Para demostrar que no estás de acuerdo no necesitás asignarme pensamientos que suponés que tengo, sin siquiera conocerme. Basta con que des tu opinión, o mejor, que compartas tus reflexiones y pensamientos en forma de artículos y los publiques en este u otro espacio. Para eso está FOROALFA.
Hace 2 meses | Supongamos qué fuera un caso de plagio... ¿Qué se supone que va a pasar ahora? ¿Unilever le iniciará una demanda a Agatha?
Obviamente no, porque no tienen tiempo para perder en nimiedades que no les afectan en nada. Esto del plagio es algo que preocupa y pueden notar únicamente algunos diseñadores que todavía tienen puesto el cassette de las vanguardias artísticas, a pesar de que ya han pasado 100 años. ¿Quién dijo que en cada diseño hay que hacer algo totalmente nuevo? ¿Cómo es posible que todavía exista quienes piensan que tal cosa es posible? ¿Será que salen poco y no se han enterado?
Hace 4 meses |
Juan Diego Soto, no es la relación de tamaño lo que distingue a un símbolo de un accesorio, sino la capacidad del signo gráfico de funcionar como marca en ausencia del logotipo. De cualquier forma, no hay una línea divisoria absolutamente precisa entre el símbolo y el accesorio. A veces el uso reiterado a través del tiempo puede convertir a un accesorio en símbolo. British Airways aún no lo ha logrado, y la verdad es que seguramente le cueste menos reemplazar ese accesorio por un buen símbolo, de mejor calidad, más ajustado a las necesidades de una aerolínea. Por ejemplo: aplicar en el alerón.
Hace 4 meses | Enrique Morrone, ¿leíste este artículo o algún otro? Seguro te confundiste, porque, para mi, el texto dice lo contrario de lo que has entendido. Otra opción es que yo no te haya entendido. ¡Qué difícil es entendernos!
Hace 4 meses | Martín, está clarísimo. Me encantaron tus preguntas porque sirven para hacer la aclaración. Al responder no solo te respondí a vos sino también aproveché para que la respuesta sirviera como aclaración en el mismo sentido que decís.
Respecto a tus comentarios sobre posibles déficits del logo-símbolo, los tomo para analizarlos. El principio, el problema de reproducibilidad no parece general (ver Kodak o Torras Papel en el gráfico), y el problema de la baja versatilidad discursiva no estoy seguro, porque parece depender más del estilo que del tipo. Seguiremos observando a ver si sacamos más.
Hace 7 meses | Para coincidir o no con una clasificación de tipos marcarios como la que presenta el artículo, primero hay que entender que toda marca gráfica responde a algún tipo (al igual que toda cosa que existe en el universo). Este artículo no tiene sentido para quienes no tienen «pensamiento tipológico». Pero debo corregir al autor en un aspecto. Un diseñador sin capacidad clasificatoria sí puede diseñar signos marcarios correctamente: las casualidades existen.
Hace 8 meses | Alejandro Arrojo, danos un ejemplo: ¿qué información y valores transmiten los símbolos patrios Argentinos, o los de Uruguay, o los de cualquier otro país? ¿De qué intentan persuadir? ¿A quién? ¿Te sentís seducido por algún símbolo patrio de algún país (recuerdo hablamos de los símbolos gráficos y no de países)? Si así fuera, ¿es algo en la gráfica lo que te seduce? ¿Qué?
Interesan mucho estas respuestas aplicadas a casos concretos, para que podamos verificar los argumentos.
Hace 8 meses |
Agustín Juárez {263}, el ranking al que te referís debe ser el de Future Brand. Ese ranking no es sobre marcas gráficas sino sobre posicionamiento de los países. Pero este artículo trata únicamente sobre marcas gráficas.
La actual marca gráfica de Canadá sí es la que cita el autor, podés verificarlo en todos los sitios oficiales de ese país, incluso la encontrarás al pie de su sitio sobre turismo, que utiliza una marca diferente.
La explicación es mucho más simple: el autor aplica unos parámetros de valoración diferentes al los de la mayoría de los opinantes. Parámetros que explica pero, al parecer, sin lograr hacerse entender.
Si la marca gráfica de Perú realmente está bien hecha, seguramente durará tanto o más que la de Canadá y Norberto Chaves tendrá que reformular sus parámetros. Pero si resulta que dura lo que el gobierno de turno, algunos deberán volver a leer con más atención (y otros con menos indignación) los parámetros que propone Chaves.
Hace 8 meses | Sara Rojas: el producto no está diseñado por los artesanos sino por Rodrigo Alonso. Claramente no está pensado para «calzar» a la gente humilde, sino para que estos puedan llevar adelante un negocio rentable fabricando calzado diseñado para otros sectores sociales que ya tienen cubiertas las necesidades básicas.
Por lo que entiendo, Inclusivo es un programa de desarrollo de micro-emprendedores; cuando más alto sea el precio del producto en el mercado, mejor para los artesanos.
Hace 9 meses | Gracias Fabrizio {208} por los ejemplos. Ahora sí que queda clarísimo que la marca pertenece a otra tipología y estilo: es ideal para una tienda moderna de regalos, para un local de barrio que vende ropa informal para chicas jóvenes, o para una discoteca en la playa. No sirve para avalar a las instituciones, representaciones y marcas nacionales: no es versátil.
Los ejemplos de los fondos de color destruyen el argumento de los colores nacionales, y varios peruanos han dicho en esta misma página que Nazca no representa todo el Perú. Por lo tanto, no tiene capacidad emblemática.
Hace 9 meses |
Guillermo, si nos remitimos a lo que viene ocurriendo tenés toda la razón. La propuesta de Chaves, con la que coincido, es superadora de la actual situación deficitaria: cuando la marca país es concebida como un instrumento de ocasión, como parte de una campaña, necesariamente ha de ser abandonada o reemplazada al poco tiempo, como ha ocurrido prácticamente con todas las marcas gráficas país. Duran lo que dura el gobierno de turno.
La marca país debería ser entendida como un «sello de calidad», como un «ISO 9000», un aval. Una marca así puede avalar lo que sea, incluso la campaña más creativa.
Hace 9 meses |
Mariano Tonelli, el destinatario de una marca país es todo el mundo, no solamente los locales, ni solamente los turistas. Pero a diferencia de la marca de una organización, la marca debe ser asumida como propia por todos los habitantes del país. TODOS, no alcanza con la mayoría. Y esto sí que es posible, a diferencia de lo que se ha dicho. Los símbolos patrios lo logran. Así, la marca país debe ser un signo patrio más.
El fin de una marca país es el mismo de cualquier marca gráfica: IDENTIFICAR. No persuadir, ni sorprender, ni seducir, ni transmitir información ni valores, como cree todo el mundo.
Hace 9 meses |
Norberto Chaves no critica la marca Perú. Propone una serie de parámetros para evaluar marcas país y dice que esta marca no cumple prácticamente ninguno.
Las respuestas de la mayoría son: «me gusta», «me recuerda los dibujos de Nazca» y «el éxito de la marca se comprobará al pasar el tiempo».
Cabe recordar que los diseñadores siempre se quejan de que los clientes «no valoran el diseño». ¿No será que no valoran a los diseñadores? ¿Qué tranquilidad tendría Ud. como cliente si un profesional le diera que solo el tiempo determinará la validez de su trabajo?
La propuesta de este artículo debe discutirse, en todo caso, con otras propuestas de parámetros, más allá del caso Perú. Para eso, se ha abierto el debate: ¿Cómo debe ser una marca país? Ojalá quienes no coinciden tengan el mismo entusiasmo que el autor para compartir su propia propuesta.
Hace 11 meses |
Sebastián, coincido totalmente con tu opinión sobre las marcas mutantes. No conozco ningún caso de marca mutante en que la supuesta ventaja de la variedad de versiones compense la baja en el rendimiento del sistema identificador. Ademas deben ser un dolor de cabeza a la hora de implementarlas: si hay problemas con una sola versión, ¿qué sucederá con 20 ó con 40.000? ¿Cómo garantizar que se utilicen correctamente?
Considero que las marcas mutantes son solo un entretenimiento para diseñadores y clientes aburridos, que después de un tiempo se aburren de nuevo y vuelven a la marca convencional. Sucede siempre igual.
Hace 11 meses | Google es un caso aparte: no existe otra marca con la que buena parte de la humanidad conviva con la misma intensidad y frecuencia. Muchos vemos más veces por día la página de Google que a nuestros seres queridos. Pero fuera de eso, Google no tiene muchas versiones de su marca como los casos que aparecen en este debate. La ilustración «conmemorativa» con la que reemplaza el logo esporádicamente (y solo por un día), no es una versión del logotipo, ni es un logotipo. Es una ilustración que va en-lugar-del-logo, que no se usa para firmar comunicados como cualquier marca, sea mutante o normal.
Hace un año | El problema de este ingeniero, que no sabe detectar cuáles son los buenos profesionales, es el mismo que tenemos todos cuando queremos contratar cualquier servicio. No es algo que suceda exclusivamente con el diseño. Sucede en todas las profesiones. Hay profesionales malos, otros no tan malos, y otros buenos. En general los buenos se equivocan menos que los malos. Decir que todas las opiniones son válidas y que eso es algo rico o valioso, es equivalente a decir que todos saben muy bien lo que están diciendo y que nadie se equivoca. No es así. No puede ser así en ninguna actividad.
Hace un año | Hasta ahora jamás había registrado que lo que había dentro del sello de Starbucks era una sirena. Al «dibujito» no identificado, lo veía como un signo irrelevante, decorativo, en comparación con la importancia del anillo verde y la tipografía (los verdaderos protagonistas de la marca gráfica).
Ahora que registro que eso que estaba en el medio era una sirena, y me detengo a analizar su calidad, debo decir que es bastante mediocre y, como dice Cecilia Catroppi, también es fea.
Hace un año | Claro que sí Aldo. Todo se puede proyectar en respuesta a unos requerimientos específicos y también se puede hacer sin proyectar y sin requerimientos. Solo hay diseño cuando hay proyecto.
Una historieta encargada con unos fines específicos (educativos, por ejemplo) sería un caso muy claro de diseño. En cambio, una historieta creada con fines puramente expresivos del autor, tendrá muy poco o nada de diseño. La misma comparación puede aplicarse a la ilustración, a la fotografía e incluso a la pintura.
Si no hay proyecto no hay diseño.
Hace un año | Sorprende que para algunos el precio máximo de un logotipo (para una empresa muy grande) sea de menos de U$S 1000 y para otros sea el costo de una casa. Para poner los valores en contexto, con U$S 1000 esta empresa muy grande tal vez apenas logre conseguir alguien que le desmonte uno solo de los carteles que deberá reemplazar a causa del cambio de logo. Mucho más necesitará para pagar uno solo de los nuevos carteles. Algunas mega empresas invierten muchos millones para instalar una nueva marca gráfica. En ese contexto, que un proyecto de marca les cueste una casa, incluso suena barato.
Hace un año | Tengo 3 diseñadores favoritos: Erik Spiekermann, Rubén Fontana y Neville Brody. No me puedo decidir por uno de los tres.
Lo que más me sorprende de ellos es su capacidad para crear piezas gráficas de altísima eficacia y calidad, que se percibe hasta en los más mínimos detalles. No solo tienen buenas ideas —que las tienen muchos diseñadores—, la diferencia fundamental está en la calidad impecable y obsesiva con que las confeccionan. Son meticulosos artesanos de la gráfica.
Hace 2 años | A las opiniones 8, 20, 28, 33 y 34: ¿Hay alguna diferencia entre el producto de un estudiante y el de un profesional? Más vale que sí, porque si no habrá que cambiar por otra profesión más exigente. En la mayoría de las profesiones los estudiantes llegan a profesionales sin la posibilidad de participar en concursos. Consiguen experiencia de la única forma posible y sensata: trabajando.
Si los concursos ayudan a degradar el mercado profesional del diseño, los estudiantes no deberían festejarlos tanto. El dicho popular dice: «no hay que escupir para arriba».
Hace 2 años | Leandro (36): Claro que seguirá habiendo concursos, pero eso no le quita valor a las opiniones que podamos intercambiar. No conozco el concurso BRAUN pero por lo que vi es un premio de diseño y no un concurso, de modo que la propuesta perdedora al menos servirá para el portfolio.
Daniel (35): Las sospechas no se diluyen tampoco con los concursos. ¿Acaso se hace concurso (o votación) para elegir al jurado? No, se elige siempre a dedo. Pero lo que discutimos es si el sistema de concursos puede o no producir resultados de la calidad de las contrataciones directas.
Hace 2 años | La idea de que los concursos pueden ser una buena opción en determinadas circunstancias y condiciones aparece en forma recurrente. Julen Navarro Lagullón (opinión Nº 17) ha pasado el dato de una guía para la organización de concursos.
Lo que no aparecen son los ejemplos de concursos en los que se hayan dado estas supuestas condiciones favorables. Si es que esto es posible, seguramente alguien conocerá al algún caso y sería fundamental que lo comparta.
Hace 2 años | Leandro, debatimos sobre la utilidad o no de los concursos, precisamente porque habemos quienes pensamos que no son una forma alternativa de contratación, sino una forma de estafa —absurdamente festejada por los perjudicados—, que para colmo produce generalmente resultados de calidad inferior. Además, al menos en le caso del diseño gráfico, no es posible establecer vínculo alguno entre ganar un concurso, «la fama y el trabajo», supuestos justificativos de la degradación profesional que implica someterse abiertamente a condiciones de trabajo alejadas de la profesionalidad.
La tuya es una posición a favor, crítica de las condiciones habituales, y abierta al perfeccionamiento y control del sistema de concursos. La mía es una posición totalmente en contra. De eso se trata este debate: de manifestar posiciones a favor y en contra, con todos los matices posibles.
Hace 2 años | «Detrás de los certámenes de diseño se ocultan segundas intenciones que conviene conocer, antes de someterse ciegamente a sus bases. [...] Como los concursos gozan de buena prensa, se los suele considerar —erróneamente— como gestas democráticas que abren las puertas a la fama a humildes desconocidos. [...] Aunque diseñar nos cause mucho placer, debemos saber que regalar el trabajo destruye nuestro propio mercado. [...] no conozco a ningún diseñador gráfico que haya alcanzado trascendencia por el solo hecho de ganar un concurso de diseño; a lo sumo han logrado un renglón más para agregar su curriculum».
Del artículo Diez ideas para los concursos de diseño
Hace 4 años | «existe una fascinación por esta clase de certámenes. La de los estudiantes es comprensible, no necesita explicación, pero la aceptación casi incondicional que suelen dar los profesionales a unas reglas de juego siempre desventajosas, merece al menos analizarse. [...] al aceptar y avalar las condiciones de los concursos, los profesionales —que tan frecuentemente caemos en la megalomanía de considerarnos hacedores del progreso y defensores de las causas justas—, descuidamos nuestro profesionalismo y la dignidad de nuestro propio trabajo».
Del artículo Los porqués de los concursos
Hace 5 años | «La marca gráfica evoca un concepto pero no lo construye. [...] Los signos identificadores de una entidad sólo son capaces de transmitir su concepto marcario, luego de que éste ha sido instalado. Resulta didáctico pensar a la marca gráfica como una “mochila” semi-vacía que se va cargando de sentidos (positivos, negativos, etc.) mediante la gestión y la comunicación regular, a lo largo del tiempo. Una vez cargada de valores, recién entonces, esa mochila es capaz de evocar el concepto de la marca; que no se construye en los signos gráficos, sino en la mente del público».
Del artículo Marca y marca gráfica
Hace 6 años | «El origen del error de considerar al diseño como género discursivo, proviene de confundirlo con las corrientes estilísticas de moda. Esa mirada inocente del fenómeno coincide con la del público, que denomina de-diseño a todo aquello en lo percibe una intervención estilizadora. El diseño no es un estilo, ni tampoco un conjunto de estilos: todos los estilos sirven para diseñar algo. [...] Parte de la tarea de los diseñadores consiste en intervenir sobre enunciados ajenos, potenciándolos, optimizándolos e inscribiéndolos en diferentes géneros discursivos, para garantizar, en alguna medida, su correcto rendimiento». Del artículo El diseño y los géneros discursivos
Los diseñadores ejercen una especialidad sin fines propios, pero indispensable para la planificación industrial de artefactos.
Nuestra vida está atravesada por complejas redes de signos y muchos de ellos aún requieren traducción.
Teoricismo y creativismo, dos visiones opuestas que, paradójicamente, conviven sin conflictos, confundiendo el carácter de oficio de la práctica del diseño gráfico.
Una incitación a reconsiderar el papel del adorno en las obras de diseño.
Este artículo va en contra de los que piensan que las formas y colores de una marca gráfica tienen la capacidad de generar y transmitir la imagen de una institución.
El diseño gráfico se inserta en el contexto mucho más amplio de las «artes visuales» y, aunque no en todos los casos, produce obras de arte.
Introducción a dos conceptos básicos y fundamentales para comprender por qué existimos los diseñadores: «economía de la atención» y «economía en tiempo real».
Echando de menos la autenticidad pre-marqueting, hemos creado una estética de tradición y artesanía igualmente artificial.
Usamos el término «intuitivo» para los casos en que no podemos describir los pasos seguidos para una solución gráfica. Esta capacidad no puede ser empleada sistemáticamente pues carece de explicación racional.
Cómo afrontar un cambio sin que nada cambie. La complicidad del diseño con las estrategias que rentabilizan y desactivan una emergente conciencia social.
Versión sintetizada, a modo de decálogo, de una propuesta de Norberto Chaves.
Cuando el concepto de cliente no está claro, surgen dificultades para desarrollar habilidades de gestión que orienten adecuadamente el proyecto profesional.
Las dificultades de un empresario que quiere orientarse en el desconocido (para él) mundo de los diseñadores gráficos.
Creatividad gráfica aplicada a la interpretación de temas culturales.
Una historia que involucra a más de 60.000 profesionales, estudiantes y docentes apasionados por el diseño y su reflexión.
El concepto «género discursivo», proveniente de la lingüística, ha resultado útil para comprender la comunicación y diversas manifestaciones culturales. ¿diseño se ajusta o no a esta categoría?
Uno de los proyectos presentados en el concurso de diseño de billetes convocado por el Banco Central Europeo en 1996.
¿Debe ser original? ¿Debe ser estridente? ¿Debe remitir a imágenes o tradiciones nacionales? ¿Cúal es mi propia lista de requisitos para evaluar una marca gráfica de este tipo?
Una requisito fundamental para saber evaluar y diseñar correctamente signos gráficos marcarios.
¿Fue un acierto o un error no adoptar el proyecto de marca gráfica de Moving Brands?
Un libro de análisis tipológico sobre la situación de este particular signo marcario en la región y en el mundo.
¿Utilizar 9 ó 18 logotipos sirve para transmitir la idea de que los clientes de personal son diferentes? ¿El proyecto es sostenible en el tiempo?