Son tiempos turbulentos para el mundo de los negocios. Las empresas hacen esfuerzos para adaptarse a la globalización de los mercados y de la competencia, la expansión de la economía basada en los servicios, el impacto de la desregulación y de las privatizaciones y la revolución del conocimiento y la informática. Una transformación igualmente importante (aunque menos obvia) se está produciendo en materia de diseño.
En el siglo XX muchas organizaciones tuvieron éxito al encarar mejoraras casi lineales mediante la reingeniería, la gestión de la cadena de abastecimiento, un mayor conocimiento del cliente y el control de costos. Esas ideas eran compatibles con la óptica tradicional tayloriana, según la cual la empresa es una entidad que crea riqueza porque logra hacer las mismas cosas cada vez mejor.
Hoy en día, la verdadera competencia ya no se da en las industrias de escala intensiva, sino en industrias no tradicionales de «imaginación intensiva». Las empresas perciben una creciente demanda de mayor rapidez en el desarrollo de productos, ciclos de diseño, rotación de inventarios y respuesta competitiva, con todo lo que ello implica para los individuos que trabajan el ellas. Por lo tanto los líderes de las empresas no sólo necesitan entender mejor a los diseñadores; tienen que convertirse en diseñadores.
Según Roger Martin1 en el siglo XXI estamos en la cúspide de una revolución del diseño en los negocios. La creación de valor en los productos se definirá gracias a los mecanismos heurísticos del diseño. La heurística no garantiza el éxito, pero aumenta la probabilidad de llegar a un resultado exitoso.
Las habilidades para el diseño y los negocios están convergiendo. La habilidad de diseño es, en esencia, la capacidad para penetrar en el misterio de un problema aparentemente insondable —ya se trate de un problema de diseño de un producto, de diseño arquitectónico, diseño gráfico, diseño de ambientes o de diseño de sistemas—, desarrollando la creatividad, la innovación y la habilidad necesarias para convertirlo en una manera de saber, entender y dominar toda situación problemática.
En el futuro si esperan tener éxito, según Roger Martin, los hombres de negocios tendrán que parecerse más a los diseñadores; es decir, convertirse en «maestros de la heurística». Este cambio genera un enorme desafío, por cuanto requerirá formas nuevas de educación y capacitación, dado que las habilidades del diseño, hasta ahora, no han sido explícitamente valoradas en los negocios. Otra consecuencia es que se necesita otro tipo de organización de negocios. En muchos sentidos, las empresas tradicionales tendrán que parecerse más a un despacho de diseño.
Mientras las compañías tradicionales se organizan en tareas continuas y misiones permanentes, en las oficinas de diseño el trabajo fluye en torno a proyectos con plazos definidos. En tanto que, el estilo de trabajo en las empresas tradicionales implica funciones definidas y la búsqueda de la respuesta perfecta, las firmas de diseño se caracterizan por la colaboración y el diálogo constante con los clientes.
Los diseñadores «aprenden haciendo», mientras que el estilo de pensamiento en la empresa tradicional es en buena medida inductivo (probar que algo es) y deductivo (probar que algo debe ser). Los diseñadores añaden el pensamiento «abductivo» (un razonamiento cuya premisa mayor es evidente y la menor sólo probable) a la contienda, lo que implica «sugerir» que algo «puede ser» y esforzarse en explorarlo. Quizás los diseñadores no puedan probar que algo «es» o «debe ser», a pesar de lo cual razonan «qué puede ser», y este estilo de pensamiento es crítico para el proceso creativo.
El diseño es un instrumento del que ya disponen los ejecutivos, pero ha sido subutilizado. Hoy se encuentran muy pocas empresas que se tomen en serio el diseño. El buen diseño, además de incidir en los rasgos físicos y estéticos de los productos, produce innovaciones en las experiencias que se le ofrecen al cliente. Y la innovación es un factor clave para el triunfo en un ambiente competitivo. Esto no solo lo reconocen los diseñadores, sino que sale a flote en entrevistas con los gurúes del management como Tom Peters2 o Michel Porter3.
El diseño es entendido como una actividad central que confiere una ventaja competitiva, porque resolviendo un problema funcional sale a la luz el significado emocional que los productos y servicios tienen para los usuarios, y porque extrae el alto valor de este tipo de conexiones.
«El fin del diseño no es el producto, sino el hombre».
Laszlo Moholy-Nagy.
Un diseñador observa a los probables usuarios en situaciones de la vida real y trata de percibir los problemas con que tropiezan, las dificultades que encuentran. Esos obstáculos son los indicios para diseñar algo completamente nuevo, siendo la observación el punto de partida. Los pequeños rituales: hacer café, o usar los cubiertos, o el simbolismo cultural de un objeto en particular; estos actos conviven con nosotros y ayudan a dar una forma concreta al producto, guían al diseñador sobre cómo debería ser esa forma.
Se trata de conseguir una conexión empática con la gente, en su contexto. De modo que, como diseñadores, recogen el sentimiento de lo que ocurre. Eso es lo que se está buscando cuando se diseñan los modos en que podemos hacer que las personas optimicen sus actividades y mejoren su vida cotidiana sin siquiera pensar en ello. Suena raro, pero los diseñadores entienden lo que la gente quiere, quizás mejor de lo que ellos imaginan en cuestiones de ergonomía, de cómo organizar espacios, de cómo elegir el tamaño y tipo de las letras, etc.
Una gran definición de lo que son los diseñadores es la manera como miran al mundo. El gran problema de diseño es que las cosas que se hacen están consiguiendo un efecto, provocando cambios. ¿Son estos cambios los adecuados? El 78% del mundo es poco práctico, poco confortable, es algo que se siente. Una de las obsesiones de los diseñadores es que están constantemente observando las cosas y a las personas y se preguntan: ¿por qué es esto así y no de otra manera? Se descubre más al observar, sobre todo cuando se trata de diseñar algo innovador. Y en ese sentido están constantemente diseñando. Es relevante en un producto o servicio, saber qué es importante y qué no lo es, apartando las cosas que distraen la atención.
La observación de las personas como compradores y como usuarios en los distintos contextos reales, es la técnica que garantiza la mayor compenetración posible con el futuro cliente. Los observadores expertos tienen la oportunidad de ver evidencias no verbales de sentimientos inconscientes.
La investigación tradicional de mercados —a través de encuestas y grupos-objetivo, entre otras técnicas— basada en preguntarle a la gente lo que quiere, a menudo resulta demasiado general, demasiado imprecisa y demasiado reactiva como para ayudar al diseñador a adaptar productos o idear nuevos conceptos que predigan necesidades futuras.4 Tanto la investigación de mercados como el estudio de motivaciones, hasta hoy solamente han realizado experimentaciones fragmentarias y provisionales en sus campos respectivos; sufren de las mismas limitaciones: ambas se refieren a una demanda ya estructurada, y no a una demanda que todavía no existe.5
Aunque los «clientes» pueden expresar sus deseos o preferencias respecto a mejoras del producto o servicios existentes, éstos no están en condiciones de expresar de manera confiable sus necesidades y aspiraciones que tal vez exijan un rediseño total o soluciones completamente nuevas. La gente tiende a querer en base a lo que ya conoce: quiere algo mejor —en general más de lo mismo—, pero raras veces algo distinto.6 El papel del diseñador, según Ricard7, es el de proponer aquello que la gente necesita antes de que se haya percatado de que lo necesita. A pesar de que no tenemos modo de saber previamente lo que opina, tenemos la sensibilidad de captar lo que necesita.
A las personas les cuesta responder interrogantes sobre el futuro y sobre cosas que aún no existen. Si, algunos años atrás, un fabricante de videograbadoras les hubiera preguntado a los usuarios potenciales qué funciones deberían cubrir los aparatos que necesitaban, la mayoría habría contestado que quería una videocasetera con rebobinado rápido. Ningún usuario hubiera dicho «un DVD», porqué el usuario piensa en lo que hay y no sobre lo que va a venir; eso no está dentro de su expectativa. Las oportunidades surgen de observar a la gente en situación de la vida real, detectar sus necesidades y encontrar las tecnologías emergentes que puedan satisfacerlas.
Es evidente que los diseñadores retoman arquetipos, pero siempre se preguntan ¿qué puedo aportar a esto? ¿Cómo puedo dejar mi huella de forma diferente a otros diseñadores? ¿Estoy realmente jugando al juego en el que busco diferenciarme como diseñador? O ¿hago algo que está contribuyendo a mejorar la vida de los demás?
En un mundo en el cual los usuarios no siempre pueden explicar lo que les deleitará —y quizá ni siquiera lo sepan—, las empresas centradas en el diseño para el usuario están mejor equipadas para recoger información, a través de la observación cuidadosa e imaginativa, para responder con precisión y velocidad, y para definir y liderar mercados en constante evolución.
En un futuro los diseñadores se convertirán en referencias de los que crean las normas para todos los que quieran enlazar a las personas, algo que es difícil llevar a cabo. Podemos imaginarlos como los intelectuales del futuro. El valor, especialmente la legitimación del diseño, en el futuro será medido en términos de cómo nos permitirá sobrevivir, y tal vez no sea una exageración.
Publicado el 18/12/2011

Gabriel, ¿tiene un correo de contacto directo?
Me interesa invitarlo a la Cd. de Toluca, México para un congreso.
Saludos.
Hay que dar a conocer de lo que los diseñadores somos capaces, si comparamos con otras carreras vemos que lo que hacen se hace desde hace mucho tiempo, utilizando las mismas formas de aplicación, sin cambios, en cambio y en adición los diseñadores debemos estar en un constante cambio, en un constante aprendizaje, en un constantes cambio de ideas, de aplicación al que hacer.

totalmente de acuerdo gabriel en la concepcion que tiene sobre el diseño.La mente tiene la capacidad y el deber de actualizarse y adaptarse a los nuevos tiempos de manera constante, y es sorprendente que en muchas empresas no valoren la labor de los diseñadores ya que este valor agregado costituye parte fundamental del desarrollo de los proyectos a corto,mediano, y largo plazo que se puedan encaminar para cumplir objetivos y metas propuestas.Es el momento donde nosotros como diseñadores debemos potenciar, innovar nuestra creatividad para presentar mejores planes de cambio en las empresas.

Gabriel, lo que usted menciona lo relación con un texto de Bonsiepe Enlace donde el habla básicamente de que los empresarios no le dan trabajo a los diseñadores en América Latina porque los diseñadores no nos hemos encargado de que ellos conozcan lo que hacemos, y no tenemos una teoría o discurso de diseño planteado, así que posiblemente la cumpla no sea de los empresarios sino nuestro por no dar a conocer lo que podemos llegar a hacer.

Me parece muy acertada la opinión que se da en este artículo sobre el diseñador como observador, ya que también considero que ésta es la mejor manera de detectar necesidades que van surgiendo en relación a la evolución de la sociedad y la tecnología, me parece importante que las empresas se den cuenta de esta cualidad que tenemos los diseñadores y trabajemos juntos para innovar en productos que cubran de mejor manera necesidades existentes o situaciones que no se habían abordado hasta ahora con productos que mejoren la calidad de vida.
Como diseñadores debemos apartarnos, ver desde afuera, sin involucrarnos, sin dejar que pensamientos personales influencien a la hora de diseñar, como lo dice Roberto debemos ser unos grandes observadores y analíticos. Ademas de observar y analizar debemos crear lazos ir mas allá de lo que ya esta, ser creativos innovadores

Por un lado las empresas que buscan formas innovadores de solucionar sus problemas de comunicación se van dando cuenta de la utilidad y el poder del diseño, pero por otro lado la profesión como tal se devalúa. Justo antes de leer este artículo leí uno que titulaba «¿Diseño gráfico en peligro de extinción?» el cual señala problemas en cuanto a programas educativos, uso de los métodos y desarticulación con los sectores productivos de cada región. Pienso que se deberían fortalecer estas capacidades y potencialidades del diseñador desde la formación de profesionales. PD: MUY BUEN ARTÍCULO!

Me parece un articulo excelente. La aplicación del diseño a cualquier actividad de una empresa es necesaria considerando que la utilidad de revisar las empresas con los conceptos de diseño, su organización y gestión, y los beneficios que de su aplicación se pueden desarrollar. El diseño es un proceso de trabajo estructurado para crear objetos, imágenes o espacios, que también se utiliza con éxito para crear servicios y, para crear estrategias empresariales innovadoras. El diseño es un medio fundamental para el desarrollo de la innovación.


Victoria: la idea común de que existe una persona media y de que se trata de un estándar a partir del cual deberían trabajar los diseñadores se denomina «la falacia de la persona media». Es posible extender las consideraciones de diseño para llegar a un mayor porcentaje de la población, cuanto mayor sea el número de usuarios englobados, bajarán los precios. Sin embargo es muy difícil meter en un solo canasto a todo el mundo. Cuando se crea tan sólo para una estrecha franja de población, resulta crucial obtener los datos adecuados para este grupo específico.

Me parece un artículo excelente. Desafortunadamente, los diseñadores de todo tipo no toman en cuenta a los usuarios particulares (grupos de edad, culturas, diferencias de género, discapacidades, etc.) sino que piensan en un «usuario genérico», inexistente y siguen las órdenes empresariales sin saber si lo que hacen es o no necesario. La observación de los comportamientos con las cosas que propone Gabriel Simon es definitiva y necesaria y dejar a un lado el innovar por innovar. Pero la observación es todo un aprendizaje y ahi la relación con la antropología puede ayudar mucho.

Excelente artículo! Bienvenidas estas reflexiones sobre el diseño. Creo que están realizadas desde la experiencia y desplegando los futuros escenarios de la profesión. El concepto de heurística tal como lo maneja Simón, es clave para entender el diferencial en las disciplinas proyectuales. Un abrazo desde Argentina.

Hola Gabriel Somos de una revista de Ciudad Juarez nos interesa mucho tu articulo y quisiéramos ver otra forma de contacto para hablarte de nuestra próxima publicación. Si deseas nos puedes escribir a esta dirección : direccion@averevista.com.mx

Muy buen articulo! Me llamó poderosamente la atención el concepto de la heurística en el diseño, esa capacidad de estar en la búsqueda permanente de la innovación, y de cómo puede contribuir a generar valor agregado en un producto o servicio, casi indispensable para las empresas.

es un articulo realmente maravilloso, felicito a su creador, estoy de acuerdo en como un diseñador tiene que comportarse cuando hablamos de compensar necesidades e innovar, la observación es fundamental para descifrar aspectos que se pueden mejorar o cambiar.

Me ha dejado impactada este gran análisis, aún yo siendo estudiante me doy cuenta que este tipo de razonamientos nos hacen muy bien a nosotros, aquellos que en unos años o mejor dicho meses nos vamos a enfrentar a empresas que desgraciadamente aun tienen a los diseñadores en sus departamentos de publicidad como segundos planos, sin darse cuenta que realmente somos los traductores de todos aquellos lenguajes que ellos necesitan para todo clase de objetivos comunicativos (como su publicidad, marketing, etc). Pienso en lo mismo, en este sentido, somos los videntes de lo nuevo que vendrá...

Felicidades por éste artículo.
Gabriel, coincido enteramente con tu concepción del diseño. Personalmente creo que la definición más sencilla del diseño y la función del diseñador se refiere al diseñador como un organizador o gestor de información y al diseño como una configuración específica de organización de información. Desde ésta perspectiva se vuelve clara la importancia del PENSAMIENTO DE DISEÑO como herramienta de gestion dentro de la empresa.
La interrogante que queda:
¿Cómo modificar la estructura organizacional vertical de una gran empresa para incorporar el PENSAMIENTO DE DISEÑO?

esta buenísimo el articulo... ya veo que no estaba tan equivocado después de todo jejeje.... la verdad es que la mayoría de nosotros los diseñadores lo hacemos simplemente por algo muy abstracto llamado «Instinto» en el cual la mayoría de los buenos diseñadores posee, ahora bien, esto se lleva a cabo siempre y cuando el mismo Diseñador alcanza la conciencia mental de que puede evolucionar en un aspecto positivo e innovador, pero lamentablemente hay muchos que solo quedan trabajando por trabajar, y lo que esto le comunica a la empresa es una falta de interés de innovar de parte de éste.

Excelente artículo, como diseñador no tengo duda de que nuestro trabajo puede aportar mucho a la empresa. Tal vez el problema es la idea que tienen las empresas sobre nuestra profesión, eso depende del profesional con el que se encuentren y de las experiencias que han tenido con otros diseñadores. En mi caso he tenido una experiencia muy buena con una empresa con la que he «colaborado», ha sido un trabajo en conjunto para desarrollar su nueva marca y darle a la empresa un impulso a nivel internacional, ellos confiaban en mi trabajo y yo en la visión que ellos tenían del producto y del mercado.

Excelente articulo, de igual manera concuerdo con la mayoria aqui, es indispensable el papel del diseño y sobre todo de la creatividad dentro de las empresas, excelente!

La innovación dentro de la empresa es inevitable para ganar importancia dentro del mercado, no solo incorporada en el producto final, sino en todo el ambito empresarial en donde el diseñador puede actuar. Muy buen articulo, claro y preciso tratando una problematica real. Felicitaciones.

OK estoy totalmente de acuerdo. (desafortunadamente el diseñador no ha sido indispensable y valorado en la mayoría de los casos)

Illich:
El diseño es indispensable para la empresa (de eso no debe haber duda), tal vez el diseñador no ha sido indispensable (desafortunadamente) pero álguien ha asumido esa responsabilidad y no siempre un profesional. Las características de un diseño profesional deben ser asumidas por el diseñador, como un actor que está preparado para posesionarse de su papel Sin embargo no basta saberse el guión de memoria hay que interpretarlo, de ahí que existan «buenos» y «malos» actores o diseñadores. Una cosa es el acto (diseño), otra es el ejecutante (diseñador) y otra es el resultado (producto).¿OK?

Este gran señor lo tiene muy claro. Desde su perspectiva nos recuerda que todo es diseño y luego comunicación. Y para los empresarios e industriales que aún no se han dado cuenta, él les recuerda la importancia de realizar procesos de investigación científicos con calidades humanas tan fáciles como la observación y la atención al consumidor.

nada es indispensable, y no podemos atribuir caracteristicas a los diseñadores propias del diseño. Por que, no todos los diseñadores comprenden cual es su papel en la empresa. En cuanto el diseñador continue a vender el resultado formal o estetico de su obra y no el processo que esta por detras, no podra entender su papel, tanto que todavia no es capaz de parametrisa su trabajo para objetivamente evaluarlo, el diseño es una cosa y los diseñadores otra, como en todo hay buenos y malos, pero no indispensables, y si los hay, son los que diseñan empresarialmente

Excelente artículo para la «Divulgación del Diseño entre el sector empresarial y gubernamental».
Considero que es necesario incrementar esta importante actividad de divulgación, para que tenga eco entre estos segmentos, ahora que por la crisis económica global no le va a quedar otra al gobierno Mexicano, sino impulsar al mercado interno.

Increible artículo e increible autor esto me ayuda ah adquirir más conociemiento, veo que hay muchos puntos importantes en que el diseño es indispensable y es verdad que muchas veces nos dejan de lado pero soy conciente como diseñador que somos un punto muy importante en la empresa

Muchas gracias a todos por sus comentarios... la retroalimentación es la parte más importante de este tipo de foros... gracias también a FOROALFA por publicar mi artículo y permitirme conectarme con sus seguidores. Les recomiendo leer también el artículo «Un gato de fondo» del jóven y talentoso Hernán Cabeza.

El valor del diseño dentro de una empresa, primero debe ser dado por nosotros como diseñadores, entendiendo la dinámica de las empresas, el pensamiento y el lenguaje de los empresarios, para así tener un dialogo en el que resulte una respuesta efectiva y la correspondiente valoración del diseño mas allá de lo estético, priorizando su aporte al factor competitivo de una empresa.

El diseñador, crea, y tambien puede gerenciar, donde se encuentra un mejor gerente de su producto que su mismo creador.

Excelente artículo. Nos hace reflexionar de manera creativa, rumbo a un futuro de libertad y armonia ..........................

Excelente discurso sobre la nueva concepcion del diseño, creo que el diseño per se se aplica a todas las profesiones, ya que la elaboracion mental para cualquier profesion requiere diseño, muy diferente a como lo venimos concibiendo, el diseño es un proceso mental que no debe abstraerse de la condicion humana , todos somos diseñadores y en este articulo se evidencia la compatibilidad del diseño con toda actividad humana

Un articulo muy bueno, nos hace reflexionar que un diseñador no solo es aquella persona que solo hace dibujitos en la computadora, sino que vas mas alla saber comunicar, gestionar de manera creativa y principalmente ser un profesional competente.

Algunos diseñadores como Dieter Rams auguran: «el valor, especialmente la legitimación del diseño en el futuro, será medido en términos de cómo nos permitirá sobrevivir» y no parece ser una exageración. Sobrevivir en este planeta puede que ser el desafío próximo del diseño.«¡Viene el huracán, tienes veinte minutos, toma tus cosas y escapa!». Para Paola Antonelli la función de los diseñadores en el futuro será la de formar parte del equipo que tome las decisiones importantes: «Casi los imagino como los intelectuales del futuro». Los ve no como creadores de objetos, ayudando a la gente a elejir.

Excelente artículo. Y sí me parece pertinente anotar eso de los intelectuales del futuro. El «homo universale» de Da vinci es aquel que conocía sobre todas las ramas del saber. Asimismo, un diseñador debe saber «de todo» porque es transversal a todos los conocimientos. Cuanto más sepa el diseñador de cosas que no se refieran al sistema de diseño, más ricas y diversas serán sus creaciones. Eso, en suma, es un intelectual aplicado.

Lo que dice este artículo es casi básico, pero es bueno que alguien nos recuerde lo básico por que en el día a día se pierde el rumbo.

muy bien el articulos espero mas de estos y feliz navidad feliz un año nuevo para todos los foroalfa este nuevo año este lleno de alegri paz y amor felicidades

Enarbolar a los diseñadores como «los intelectuales del futuro» me resulta un tanto exagerado y bastante utópico. Seguramente todos los profesionales desean que en sus respectivas profesiones haya más intelectuales, pero postularlo de esta manera me resutla inverosímil. Al margen de este concepto, el artículo es interesante y aporta a entender el rol que el diseño puede adoptar.


Fabrizio, Ismael e Iohann: no basta que los diseñadores aprendamos a «gerenciar» o a «gestionar», los gerentes deben tener aprender a «diseñar», deben verse inmersos en la dinámica de un equipo de proyectos, donde probablemente sus opiniones sean tomadas en cuenta, pero no como leyes infalibles sino como temáticas sobre las cuales discutir y discurrir. Es un principio de un equipo autogestivo romper la pirámide en la toma de decisiones. El problema es hacer entender a nuestros clientes la ventaja de trabajar en un colectivo de diseño, donde las decisiones se toman en conjunto ¿Les parece?

Creo que para llegar al estatus propuesto el buen diseñador debe de tener la facultad de Gerenciar. Mientras la mentalidad del diseñador no salga de la mera creacion no se dara el salto tan ansiado.

No en vano, desde hace unos años se habla de gestión del Diseño y estrategia de mismo. En una economía donde cada vez existen más emprendedores, más empresas y más competencia es una premisa fundamental para entender el lugar del diseñador en las empresas como actores de la diferenciación de las entidades económicas.

Este artículo es muy acertado, el problema es hacer comprender a los clientes la necesidad de invertir en un diseño de calidad.

La experiencia del usuario es el primer paso para diseñar, si no comprendes como el usuario se comporta ante un elemento gráfico, un objeto o un producto, no eres diseñador, eres un técnico gráfico.

Siguiendo el debate sobre «buen diseño»: Henry Cole tenía la idea de que el buen diseño equivalía a «good business». Misha Black opinaba que el buen diseño está ligado a una estética «entendible», habría que juzgarlo siempre en relación con su entorno inmediato. Un buen diseño se refleja realizando un ajuste eficaz entre la forma del producto y su contexto. Dieter Rams opina que el buen diseño significa el menos diseño posible. Para Cháves si quisiéramos decir qué es el buen diseño sólo podríamos sostener que el buen diseño es aquél que mejor se ajusta al propósito que se le ha planteado.

Es una realidad cada vez más palpable que el desempeño del diseñador en cualquiera de sus ramas resulta indispensable dentro de las empresas de cualquier ámbito. Como no serlo si la principal función del diseñador es brindar soluciones creativas que guiadas por el norte de lo funcional logren también fascinar los sentidos, permitiendo mejorar un producto, facilitar un proceso o ampliar información que a la larga mejoran nuestras vidas. Definitivamente es un hecho, «Somos Muy Necesarios«

David tratando de contestar: ¿Existe una forma racional de indicar que un diseño, o cualquier otra composición, sean mejores para la satisfacción y la felicidad? ¿En donde estriba «lo correcto» de una solución? Nunca habrá una única verdad sobre qué es buen o mal diseño. Lo que hasta hace poco parecía claro y seguro, puede de repente quedar en tela de juicio. Muchas cosas son inútiles, muchas otras son útiles de diferentes maneras porque la finalidad es distinta según el caso y el sujeto: cada sujeto concuerda con su situación, con su estado, con su caso. En efecto esta bondad es problemática

Excelente artículo, es un claro ejemplo de cómo Steve Jobs diseñó los productos que todos conocemos, y que revolucionaron la industria, él siempre precisó que era un error preguntar a la gente qué quería.

Exitosas empresas buscan creativos y personas innovadoras para liderar sus importantes proyectos, podemos ver como los perfiles profesionales cada vez están mas ligados con las habilidades de los diseñadores, las capacidades de comunicación y de percepción son talentos muy valorados en las nuevas empresas. entrar en estos mercados laborales con decisión se convierte en el gran reto de los diseñadores.

En alguna parte usted comentó sobre «El buen diseño», y yo le pregunto a usted, ¿qué es lo que considera como buen diseño?.
Estamos en cierta minicrisis dentro del diseño. No se sabe valorar muchas veces nuestro trabajo, y en tanto vivimos dentro de nuestra etapa posmoderna, no se puede saber que es un buen diseño. Podemos predecir que un buen diseño sería aquél que pueda comunicar para lo que se hizo el diseño, pero hablaríamos entonces de «Un buen mensaje»?....... ¿Qué es un correcto diseño para usted?

«Mientras más grande el oido, mejor el diseñador» - en algún lugar lo leí.

Excelente aporte, pienso que los diseñadores podrían afilar sus capacidades de observación, valiéndose de métodos como la etnografía.

La tecnología conocida como «realidad aumentada» brinda nuevas posibilidades para vincular el libro analógico con el digital.
Una breve historia de la edición gráfica digital, las adaptaciones del diseñador gráfico y el doble filo de Internet.
Es posible mejorar la publicidad y la comunicación aplicando técnicas de neuromarketing para conocer lo que el público quiere.
Los diseñadores, a través de los objetos y las comunicaciones, creamos realidades culturales y modos de relacionarse entre las personas, contribuyendo a su bienestar e identidad.
La reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo y la oportunidad de integrar tradición con modernidad.
¿Será posible, alguna vez, que los diseñadores y los clientes se relacionen sobre bases éticas?
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Dos preguntas clave que debes hacerte si deseas encaminar el entusiasmo por el trabajo en tu empresa.
Homenaje al recientemente desaparecido creador de Fototrama.
No siempre somos los diseñadores los que «creamos» un símbolo. A veces esos símbolos nacen, crecen y se instalan en el imaginario casi que por generación espontánea.
La red social de imágenes más exitosa, más allá de los prejuicios sobre su trivialidad, también es una herramienta de promoción, educación e investigación.
De qué piezas es responsable el diseñador, qué similitudes y diferencias existen con los rubros tradicionales del diseño gráfico y cómo es diseñar dentro de la industria.
Como diseñadores tenemos la mala costumbre de buscar errores en todo lo que nos compete. ¿Es esta una manera adecuada de comportarnos?
Lo más importante a la hora de prestar el servicio de desarrollo de aplicaciones móviles.
¿Qué debe distinguir al diseño industrial mexicano? ¿Por qué es necesario dejar a un lado el nopal y el penacho en el diseño de ciertos objetos?
Una mirada critica sobre la construcción de la imprenta misionera y el primer avance en el desarrollo tipográfico en la región.
El correo postal es un servicio esencial que usamos los diseñadores para enviar y recibir material impreso, pero es cada vez menos confiable y más oneroso. ¿Fenómeno local o regional?