Este artículo posiblemente sea malo… o quizá sea bueno. Ahora bien… ¿qué criterio usaríamos para evaluarlo? ¿Nuestra experiencia? ¿Nuestro conocimiento literario? ¿Nuestro interés en el tema? ¿Quizá utilizaríamos como parámetro nuestra alta o baja expectativa con respecto al mismo?
En efecto, dependiendo del enfoque podríamos obtener distintas visiones sobre una misma realidad, quizás tantas como seres humanos existan, influyendo sobre la forma de comprender nuestro entorno y todo aquello que lo compone.
Hoy, donde la cultura visual se manifiesta cada vez más poderosa, el diseño gráfico no escapa a este principio y los nuevos lanzamientos son juzgados a partir de parámetros de valor diversos que, en muchos casos, no son valederos. Es que evaluar una pieza de diseño resulta, paradójicamente, tan simple como complejo. Simple, porque la superficialidad tienta y seduce para que utilicemos simplemente lo estético, lo tangible, como argumento. Complejo porque para hablar con idoneidad de un proyecto hay que saber leer entre líneas lo que subyace en él, y eso no sólo lo da el buen criterio.
¿Cómo establecer una opinión más certera dentro de esta problemática? ¿Cuáles son las reglas de oro que hay que considerar a la hora de evaluar una pieza de comunicación?
A continuación detallo diez puntos que no deben pasar desapercibidos y que, humildemente, no son más que conclusiones a las que he arribado luego de muchos años de experiencia.
El trabajo de un diseñador estratégico no consiste en generar siempre cosas bellas, impactantes o grandilocuentes sino que debe centrarse «siempre» en el cumplimiento de los objetivos comerciales del cliente. El comunicador visual es sólo un instrumento, un medio que utiliza la racionalidad objetiva para alcanzar la subjetividad emocional del target. Ni más, ni menos.
A la hora de emitir un juicio sobre una pieza debemos conocer cuáles son sus antecedentes. Eso nos permitirá comprender la evolución de un lanzamiento y entender la estética lograda. Innovar no significa necesariamente «ignorar» y es por ello que existen en el mercado muchos desarrollos que, a pesar de no colocarse en la cima de la innovación, resultan ser un excelente ejemplo de respeto por la trayectoria de una marca y por el sentimiento de los consumidores hacia ella.
Como comenté al principio de este artículo, existe una equívoca tendencia hacia la valoración superficial de los proyectos de diseño, y esa relatividad surge como consecuencia de ignorar la raíz que origina un determinado layout. ¿Qué se buscó al rediseñar un packaging? ¿Cuál fue el motivo que impulsó un cambio radical? ¿La marca necesitaba volver a sus orígenes? ¿Existía un problema de identificación en el punto de venta que obligó a alterar la estructura compositiva? La sobrevaloración de las tendencias proyectuales globales y las comparaciones forzadas entre categorías, en ocasiones incompatibles, son algunos de los vicios que subyacen en muchas argumentaciones profesionales que, lamentablemente, llegan a destruir una pieza eficaz, solo por no alinearse al capricho general.
Aquellos que conocen la problemática del brand-packaging coincidirán conmigo en que ningún recurso estético debe aplicarse al azar, el sentido de los colores, de las formas, de las palabras varian de un continente a otro, de un pais a otro, de una povincia a otra y hasta… de una familia a otra. Acción y Reacción debe ser el lema. El diseño estratégico tiene que estar sometido a las leyes más estrictas de la oferta y la demanda, y para ello resulta básico comprender cual es esa demanda. No es para menos, los consumidores son portadores de una gran cantidad de sentimientos, emociones y valoraciones que se han hecho carne a través de mensajes conscientes o inconscientes provenientes de sus padres y de los padres de sus padres. Este bagaje cultural determinará si la propuesta proyectual será admitida o rechazada y poco pueden hacer los críticos para escaparse de esta ley básica. Un diseñador debe hablar con la boca del target, su razón básica consistirá en tomar el mensaje del cliente y traducirlo a un lenguaje pertinente, capaz de llegar de una manera focalizada, de generar un diálogo emocional sólido, específico, duradero pero, por sobre todo, auténtico.
A la hora de hablar de un diseño se deberá tomar en cuenta los requerimientos de implementación que la categoría, las leyes de un país o las características físicas del producto exigen. Factores como los sistemas de impresión, los tipos de materiales sobre los que puede ser aplicado un arte (y con ello aparecen temas fundamentales como absorción de tinta por parte del soporte, posibilidades de nitidez y brillo, toxicidad del material, etc), el nivel de desarrollo tecnológico local, la capacitación de las personas involucradas a lo largo del proceso, el cuidado en la supervisión, el adecuado trato en la posterior distribución, etc. son razones más que suficientes para generar, en las distintas estéticas, una desigualdad cualitativa. No es lo mismo crear una etiqueta de vino que un packaging para goma de mascar. No es lo mismo imprimir en offset sobre un papel extra blanco de alta calidad, que hacerlo en flexografía a 4 colores, sobre polietileno.
Las grandes empresas están siempre alerta a los movimientos del mercado. No todos los desarrollos tienen un proceso ordenado. Cuando un competidor amenaza con el lanzamiento de un producto innovador que atacará directamente la categoría, los equipos de marketing reaccionan rápidamente y buscan enfrentar la novedad con diferentes recursos, entre los que se encuentran el diseño de packaging. En este contexto de acción y vértigo, las prioridades se modifican, los factores estéticos resultan más funcionales que nunca y los layouts se transforman en portavoces de la estrategia defensiva. Al analizar un diseño es importante considerar esta situación. ¿Fue rápido? ¿Fue efectivo? ¡Fue excelente!
La carencia de dinero genera una interesante dualidad: en algunos casos se convierte en una de las principales causas de degradación de un diseño, y en otros contribuye al surgimiento de soluciones creativas, donde la carencia de recursos se transforma en el principal guiño del layout. Ahora bien, aunque es verdad que existen diseñadores que han sabido (o han podido) explotar la falta de fondos, eso no ocurre en el común de los casos. No tiene que ver necesariamente con la incapacidad, sino con la influencia de muchos factores externos, entre los que se podría contar: el temor del cliente a incursionar en ideas rupturistas, la imposibilidad de implementar ideas innovadoras en grandes tirajes, la necesidad de ser directos para minimizar el riesgo de error en la decodificación del mensaje, etc. Al juzgar, entonces, se debería ser benigno y valorar el gran esfuerzo que deben hacer algunos diseñadores para arribar a soluciones dignas en condiciones adversas.
No se puede pretender que un café luzca como un perfume o que una caja de cereal se vea como un jabón en polvo. Cada rubro ha establecido, con el correr del tiempo, un lenguaje propio que los consumidores interpretan rápidamente, y les ayuda a detectar de manera inmediata un producto en el punto de venta. Cuando se juzga un arte resulta fundamental enmarcarlo dentro de estas características. De ese modo, se entenderá mucho mejor el por qué de los estilos tipográficos, las imágenes utilizadas y hasta la forma misma del contenedor.
¿Es correcto afirmar que un packaging exitoso está mal diseñado? ¿Podemos argumentar que un layout es inadecuado simplemente porque la convención dicta que lo lindo es sinónimo de creatividad? No. Mi experiencia me dice que si bien es indudable que la buena estética hace más efectivo un mensaje, eso no garantiza el logro comercial y mucho menos, llegar al corazón de los consumidores. Un packaging estratégico no es un elemento decorativo, no hablamos de trofeos con los que podemos presumir alegando lo hermoso que luce frente a los demás. Existen productos de estéticas cuestionables que se mantienen inalterables en el tiempo y, aún así, la gente los ama. Otros han retrocedido en sus códigos buscando eliminar su imagen de modernidad extrema por darse cuenta de que esa estrategia lo alejó de su target. Todos los puntos detallados en este artículo dan prueba de que la crítica sobre una pieza debe ser mucho más profunda e indisoluble de sus condicionamientos y, por sobre todo, de que los recursos deben apuntar fundamentalmente a la venta y desde ese ángulo, establecer lo que realmente es conveniente.
Por último, es fundamental no quedarse con la primera impresión. Al observar una pieza debe entenderse que el packaging es la punta de lanza de múltiples mensajes y acciones posteriores. Un diseño correcto es aquel que ofrece elementos conceptuales y estéticos, capaces de sostener y nutrir la estrategia comercial por venir. Para evaluar un diseño a futuro, hay que comprender que existen dos puntos básicos que requieren ser contemplados: por un lado lo funcional, es decir, la capacidad que ofrecerá el layout para expandirse, abrirse a nuevas líneas y generar a través de posibles derivados una imagen de marca sólida y consistente. Por el otro, lo emocional, dicho de otro modo, cómo los elementos compositivos podrán despertar en su target un lazo afectivo sólido y duradero con el correr del tiempo.
Con este artículo he pretendido transformar los juicios de valor sobre las piezas de diseño. Mucha gente de marketing y diseñadores cuestionan desde el desconocimiento absoluto, degradando el fruto de meses, y hasta años, de trabajo. Juzgar es simple, hacerlo bien, no. Sólo basta entrar a páginas especializadas de Internet y observar los debates que surgen a partir de la publicación de cualquier nuevo lanzamiento. Si bien, existen opiniones criteriosas, muchas podrían definirse como simplistas, básicas y hasta en ocasiones degradantes. Quienes trabajamos de esta maravillosa disciplina nos podemos enriquecer con la crítica, pero para ser consideradas adecuadas, deberían apoyarse en argumentos válidos basados en lo concreto, en lo real. Es por ello que sólo el conocimiento certero de las causas subyacentes generará un campo más respetuoso, creará un espacio de debate más sano y constructivo. Pertinencia a la categoría y al target, decodificación óptima, transmisión eficaz de los objetivos planteados, éxito comercial, son algunos de los principales argumentos que un profesional de diseño comercial debería tener a la hora de opinar. Un packaging no tiene la obligación de ser siempre «moderno», «innovador», «rupturista». Los profesionales de la comunicación estratégica no tenemos la obligación de diseñar para la vanguardia pero sí de buscar, siempre, siempre, la efectividad.
Publicado el 12/12/2010

Totalmente de acuerdo, tenemos que ser racionales en el momento de hacer un juicio, y tener el previo conocimiento de los antecedentes, no podemos andar degradando a los demás, solo por no tener un trasfondo de lo que se va a criticar y peor aun no rescatar algo de la pieza. Considero importante estos criterios que en ultimas para mi serian mas un modo de evaluar, porque cabria la oportunidad de estandarizarlos dentro de un rango.

Muy interesante artículo. Muchas veces uno se encuentra con situaciones en donde uno se encuentra con juicios de valor sin fundamento. Es una buena manera de generar un intercambio.

excelente articulo creo que me servirá mucho para el buen desempeño en mi vida profesional.

interesante artículo, yo añadiría que la situación más común (al menos en mi área que es el diseño de UX/UI) es esta que vemos aquí: Enlace
¡Excelente artículo! Como decía el filósofo Austríaco, Ludwig Wittgenstein: «De lo que no se puede hablar, mejor es callarse» Cuantas veces los diseñadores opinamos sin tener ni conocer cuáles son los antecedentes de una pieza diseñada. Muchas gracias por compartir este artículo!

Excelente artículo.
Lamentablemente la mayoría de los clientes solo basan sus comentarios en su buen o mal gusto. Habrá que hacerles llegar este tipo de artículos y esperar a que lo analicen para que sepan apreciar de forma objetiva el trabajo que se les presenta.

Me encanto el articulo ya que habla de todo lo que no ven sobre tomar una decisión de un diseño son importantes las reglas que se deben tomar por que uno no sabe exactamente lo que se debe de analizar en un diseño ñas personas comunes que no saben sobre temas de diseño solo dicen a que bonito dibujo o que bonita letra ,pero en realidad se deben de hacer demasiadas cosas como fondo, información, tipografía . Y todas estas reglas son importantes y útiles para los diseñadores.


Excelente propuesta, considero que cada uno de los puntos realmente contribuye a una cultura de diseño, en donde se valora el nivel de solventar necesidades de comunicación y no el enfoque de colección de diseño estético.

Muy buen artículo creo que quien juzga un diseño debe empaparse primero con la información de la empresa, además de las causas y objetivos de la realización del diseño este debe tener conocimiento a nivel de mercadeo estratégico para poder emitir su opinión certeramente y tener un fundamento para en conjunto poder solucionar el problema de comunicación (visual) que se presente.

Muy buen articulo, util, completo y muy cierto. La simplicidad es tan complicada! (pienso eso siempre que veo un diseño muy simple y minimalista, pulcro y efectivo, parece tan facil).

Como bien dice Martínez Meave, lo estético es algo subjetivo, pero sin embargo me parece que la cuestión estética tiene mucha importancia en el desarrollo de una pieza de diseño y me atrevo a decir que como diseñadores debemos conocer las técnicas visuales y los fundamentos del diseño, pues en ellos se encuentra el sustento de lo estético.

Creo que estos 10 puntos son tan valorables como los juicios de valor sobre piezas de diseño, pero a despreocuparse porque si nuestras piezas cumplen con estos puntos los juzgamientos no deberian afectarnos. Ok, ¿me gusta o no me gusta este artículo?Excelente para comunicación estratégica.

Buen Artículo, es bueno tener un criterio base para juzgar y no morir en el intento, agregado a favoritos :) buen dia.

Justo lo que necesitaba leer, me encanta el artículo, lo pongo en favoritos para acordarme cada vez que lo quiera leer un saludo

Este artículo me parece muy acertado con respecto a lo que generan algunos debates sobre un re-diseño. Es verdad que muchos hacemos críticas poco constructivas y hasta degradantes sin conocer siquiera alguno de los puntos que enuncia el autor.
En lo personal me ayuda a rever la validez de mis argumentos cuando opino sobre algún nuevo diseño. Saludos!

Claro y contundente, toda una realidad sobre el diseño gráfico, sobre esta disciplina impresionante q no tiene por que ser arte, si no «diseño» orientado a solucionar y hacer tangible los cambios culturales en los que nos movemos, todo cambia, la estratégia también. Felicitaciones el artículo, de primera mano.

Muy buen artículo, me gustó. Coincido con varios de ustedes, esto debe aplicar al diseño en general.

Reglas aplicables no sólo al diseño gráfico sino al diseño en general.
Me gustó el artículo.

Estoy haciendo empresa con una agencia creativa especializada en Packaging, y las limitaciones en presupuesto y aceptación de propuestas innovadoras por parte del cliente, hacen que la camisa de fuerza este siempre presente. La critica subjetiva de un desarrollo creativo siempre esta ligada al nombre de la agencia que la realice, si eres de renombre es mas fácil justificar tu trabajo, igual soy partidario de la autocritica constante en función de evolucionar y hacer empresa. Buen articulo para reflexionar.

Excelente artículo, en el diseño la subjetividad está en 100% ya que cada quien tiene una idea diferente a la hora de evaluar, esas 10 reglas de las que hablas son una manera de ampliar nuestro criterio, bien por eso

El diseño es en definitiva un paradigma de organización, pero a su vez debe tener la calidad de una obra artística funcional que permita cumplir con un objetivo en este caso diseñar una obra tecnica, estética y que llene las aspiraciones del cliente.
Esta actividad que nos permite diseñar las cosas es el refereente para que una comunicación funcione o no según el impacto que logre tener.

El planteamiento de Adrián Pierini en este artículo puede, y a mi modo «debe», ser de orden general para todos productos de diseño, no sólo para el diseño gráfico, ya que otros como el multimedia, el industrial, el arquitectónico, cuenta con los mismos paradigmas evaluativos, e incluso las evaluaciones cualitativas subjetivas se encuentran también en las academias de diseño. El artículo reflexiona con respecto a los vicios de evaluación y juzgamiento de los proyectos y productos de diseño. Es un muy buen artículo, e invito a los lectores a autorreflexiones críticas con base en éste.


Yehudi, creo que es válido. Y también es válido que le cobres a tu cliente el sacarle lo emo al mimo (entre nosotros, ¿no creés que todos los mimos son un poco emos?) ;^)

hice un diseño para un cliente era la ilustración de un mimo para una escuela de teatro infantil, el cliente quedo satisfecho con el trabajo y se hizo oficial como imagen. Un año después regresa el cliente a mí con el motivo de que la gente, bien sea amigos alumnos etc. le comentan que la mascota parece un emo en vez de un mimo, cosa por la q yo difiero totalmente…por ningún lado da sensación de ser un emo, ahora pregunto yo… ¿Si un cliente queda totalmente satisfecho con el diseño, es válido cambiar de opinión un año luego solo por qué personas a su alrededor juzgan el arte?

Creo que dentro del diseño grafico en si no existen reglas o una regla en donde nos puedamos basar todos. no todos los clientes son reglas necitariamos hacerles saber de reglas alos clientes por que no todo son los mismos ideales.
saludos es un buen articulo

... hablar de «reglas» me parece poco oportuno, supongo que solo se trata de usar un término familiar en nuestra cultura basadas en la ley bíblica de los 10 mandamientos.
... pueden ser razones a tener en cuenta, reflexiones de partida, manejo analítico, pero en todo caso prefiero el análisis crítico que las reglas. Y no es solo cuestión de terminología!!!

Algo interesante sobre el tema...
http://www.dexigner.com/news/22068
No podemos olvidar la función, ni dejar de lado lo estético (dentro del contexto en que se desarrolla el diseño), pero ante todo, si queremos que nuestro trabajo tenga una justificación ante los ojos de los clientes, debemos de hablar su mismo idioma.

Es antipático pensar en una normativa para la crítica, solo imaginar que cualquier críticos tenga que seguir un reglamento derivaría en una labor poco atractiva y de soso resultado. Crítica viene de cribar (separar, seleccionar o elegir) y eso lo que se práctica con la opinión personal, por ello su naturaleza subjetiva o el carácter simplista o emotivo que pueda tener.
Hace poco tiempo escribí una nota sobre un trabajo de packaging, supongo que tal vez esta nota puede quebrantar varios de los 10 mandamientos de Adrián.
Dejo la nota para su consideración: http://salinasanchez.com/blog/?p=863

Mi juicio critica este artículo como excelente. El diseño se compone de códigos de forma y color que dan funcionalidad y desición disfrazada ante el público como «gustos y colores» pero detrás de la acción de un consumidor aparentemente de gustos hay todo un estudio, ensayos, acumulación de conocimientos, etc.

Buen artículo, son 10 puntos claves para entender que detras de una pieza gráfica, de cualquier tipo, hay todo un desarrollo proyectual y metodológico, en que el «packaging» es solo la presentación visual, Presentación que tiene la gran responsabilidad, de marcar en primer instancia el éxito del producto, en el contacto c el consum.
Gracias por compartir tu experiencia y conocimiento con los que aun estamos comenzando.

Me encanta, estoy totalmente de acuerdo con el artículo, pero sí es un hecho que al final quienes criticamos somos nosotros mismos y nuestros compañeros, usualmente el cliente no se fija en esos «detallotes».

Me parece muy acertado este articulo, pero aveces es el gusto del cliente el que manda...y la tendencia q tienen ellos a llenar el soporte completo para no dejar espacios en blanco...«hay que aprovechar todo el espacio» dicen...y asi desvrituar un poco el resultado final...

la mayorías de clientes y de las personas no tienen mucho conocimiento de las bases que utilizamos para realizar ya se un muy bueno diseño o un simple diseño, solo ellos se limitan a decir me gusta o no me gusto y por estas razones, he visto muchos diseños muy malos o como yo digo contaminación visual que solo los adquieren no por el trabajo que se tuvo que realizar para llegar a el resultado final si no por gusto, hasta que las personas se den cuenta del trabajo que se tiene que hacer para llegar a un buen diseño van a valorar mas nuestro trabajo.

funcionan. creo que son como parametros básicos q ponen a fijarnos más que solo en lo estetico en lo cual normalmente caemos entre diseñadores.


Quisiera conocer la opinion del Sr José Velazco sobre el tema, no una crítica tan soberbia...



me parece que los puntos de adrian tratan sobre la critica de diseñadores sobre trabajos de otros diseñadores, mas no de la critica de clientes, ya que al final el que juzga la calidad del diseño es el usuario o consumidor final.

Aun me sigue produciendo asombro e indignidad que a mas de 10 años del 2000, tengamos que seguir discutiendo las mil formas y argumentos para que el cliente no opine sin sentido y respete nuestro trabajo. Tendrán que pasar 100 años para que nos vean mínimamente como profesionales al mismo nivel de un médico o un ingeniero? O habrá que incluir en las escuelas de diseño la materia ESTRATEGIA Y DEFENSA DE CLIENTES QUE ENCARGAN LINDOS DIBUJITOS?

Es discutible cómo a veces una pieza gráfica puede transformarse en otra cosa menos en una pieza con objetivos. Muchos clientes pecan por opinar bajo parámetros sin fundamentos y además optan por mostrárselo a algún familiar. Aunque duela a veces es el día a dia en el diseño, es interesante considerar los puntos que menciona Adrian pero lamentablemente muchos de los que opinan no tienen nociones de estos items a la hora de evaluar. El profesional del diseño debe aprender a defender y valorar su trabajo de acuerdo a las estrategias y objetivos particulares planteados.

Decir«Reglas», me parece un poco pretencioso, yo diria que es más un asunto de sentido comun. Diria que partir de que el diseño contiene un inevitable componente subjetivo apesar de que busca elementos universales que en determinado contexto genere claridad y aceptación en el observador, pero aun me atreveria a decir que por ej la «regla» 8, puede ser de doble filo, coartar la sensibilidad perceptiva que en ocasiones es diametralmente opuesta al parecer del comun social, el diseño en su evolución actual nos muestra que saber y sentir no siempre van de la mano en una dirección comun.

Exelente artículo, las cosas no se deben juzgar por bonitas o feas, mas bien analizar bien el contexto donde se desarrolla y se plantea y los diseñadores tenemos que documentarnos más en cada proyecto para tener bases bien fundamentadas acerca de nuestro trabajo.

A mi me sirve mucho para autojuzgarme por ej. Hacer un diseño, dejar pasar un tiempo, recorrer diferentes cosas, imagenes, que rodeen al elemento en cuestion y luego volver a visitarlo con un punto de vista mas amplio, es increible como uno se vuelve a autocriticar con una mirada diferente!!!
Por otro lado hacer un buen relevamiento a la hora de ponerse a diseñar esta muy bueno tambien.

Desagraciadamente en mi país predomina la cultura de «me gusta o no me gusta», y es un problema que surge desde las bases mismas de las universidades y centros de estudio donde en varias ocasiones el profesor se limita a decir «este color no me gusta» sin dar siquiera un motivo válido, lo que alienta la justificación de opiniones y caprichos por encima de criterios profesionales reales, lo cual es muy preocupante.

Coincido con la idea del artículo, pero para empezar a crear juicios documentados, los diseñadores tenemos que autocriticarnos y ser mas descriptivos en nuestros diseños, me refiero a que la gran mayoría no nos tomamos el tiempo para hacerle saber al vidente consumidor o critico cuales son las normas en tintas que se usaron para ese trabajo o cuáles son los procesos que ha llevado ese diseño, etc, considero que se debe empezar por ahí, para que todos seamos jueces fundamentados, si no, seguiremos por la misma senda del conformismo critico.

Te felicito Adrián, me pareció un artículo excelente, bien enfocado y dirigido, sin abundancias que destiñan el objetivo del discurso. Aparte de felicitarte, me gustaría agradecerte por tomarte el trabajo de bajar tus pensamiento al papel, siendo este informe tan útil para todos nosotros.

En algún libro (que en este momento o recuerdo ni el autor ni el título) decía que para evaluar cualquier diseño debemos tomar en cuenta tres aspectos: forma, color y contexto. Este es el paramero que he tenido para juzgar los diseños. Puede ser certero en los dos primeros (forma y color), pero si el contexto falla, todo los demás es inservible. Los puntos expuestos son muy buenos, y creo que parten de la misma lógica....

En definitiva lo planteado es muy interesante en el área académica, tanto para el docente como el alumno; este ultimo, en el mejor de los casos eliminará las palabras es bonito, es feo en la critica. Tendrá una referencia para juzgar en pro del material gráfico, eso les brindará auto-critica y mejor justificación de sus diseños.
Para el docente, un valor agregado a la evaluación o asesoría, donde, generalmente la experiencia de él lleva la batuta para definir si el material gráfico es funcional o no.

Buen artículo. Planteamientos interesantes para quienes estamos en la labor de enseñar y tenemos la obligación de argumentar la evaluación dada a los proyectos de los estudiantes, o simplemente proponer reglas claras para el juego. Estos diez puntos, son un buen comienzo para establecer un criterio sensato a la hora de emitir un concepto en nuestra área, donde todos consideran tener parte de la verdad en tanto el producto diseñado coincida o no con su propio gusto.

¡Os gustan demasiado las palabrejas! :P
Queréis escribir algo que nos impresione y lo cargáis con demasiada tontería. Cuanto más se quiere impresionar al personal, más se pinta el ridículo.
Sintetizar es inteligente, no hacerlo es estupido. Con perdón.

Totalmente de acuerdo con Chiavarini, sobre todo si lo que escribimos lo hacemos con fines docentes!!! muy bueno de verdad!

Me parece muy bueno y es una contenido que dará mucho que hablar; por eso es tan importante atreverse a plantear o a sembrar los primeros pasos o pinitos de un articulado que finalmente definirá lineamientos objetivos que se pudieran seguir. Sería bueno escribirlo sin necesidad de colocar extranjerismos buscando la palabra o palabras correspondientes y más bien acompañarlas entre paréntesis con las correspondientes en el idioma inglés.

Excelente articulo!
Si los conceptos fuesen un poco mas abarcativos del la comunicacion grafica en general, el titulo podria ser: Diez reglas para enseñer diseño gráfico.

Muy buen artículo, para pensarlo y tener en cuenta... Ojalá tuvieramos más articulos con esta claridad conceptual, sin tantos rebusques intelectualoides...

Lo efectivo sin dejar de lado lo creativo... pienso que eso si genera una comunicación profesional.... muy buen articulo......


Me parece intersante esta refelxión. Al final, diseñar, acaba siendo una forma más de aplicar el sentido común para hacer más cómoda la vida a la gente. La innovación es necesaria, crear valor también, pero la buena comunicación es imprescindible.

Buen artículo y coincido con muchos foristas aquí debe aplicarse al diseño en general!!

Muy bueno el articulo y muy oportuno, ahora que estamos evaluando el termino del semestre academico. Me parece importante tamvien compartirlo ya que aun hay personas que evaluan el disenio de acuerdo al gusto sin importar si funciona o no, lo cual me parece primordial.
Gracias por este aporte.

el titulo no tendria que ser «Diez reglas para juzgar diseño gráfico». me parece que mas adecuado seria «Diez reglas para juzgar el diseño de packaging» ya que no es posible juzgar a los diferentes tipos de piezas gráficas que existen dentro del diseño gráfico con las mismas reglas.

MUY BUENO... Como docente creo que estos parámetros son fundamentales para empezar a formar diseñadores más analíticos… y no con el pensamiento LINDO… FEO… con el que estamos ligados… casi siempre. LAOGRAFICO.COM

Coincido con el decálogo. Sólo una cosa: está aplicado básicamente a diseño en función comercial. Creo que, ajustando lógicamente los parámetros correspondientes, el decálogo puede aplicarse al diseño general.

Animo a los lectores a que se den una vuelta por la red, en busca de críticas vertidas en el momento de su lanzamiento (incido en ese momento, porque después se descubrió el pastel) sobre el rediseño del logo de GAP este año.

Es verdad lo de los puntos, solo en el primero creo que, como dice Gabriel, creo que la belleza es un gran reto, más cuando el concepto de belleza en cada cabeza es distinto, para mi el diseño debe ser tanto como funcional como estético, estoy de acuerdo que debemos concentrarnos en el objetivo como diseñadores, pero un buen diseño, sea lo que sea, está equilibrado y alude armonía.

Certeros los diez puntos. Por otro lado, hay una frase de Rius –caricaturista mexicano– que siempre me deja pensando: «No podemos vivir como si la belleza no existiera».
Me llama la atención que en tantas discusiones de Foro Alfa, la estética siempre resulte vapuleada. Es claro que no es lo único, pero si un diseño no es bello, si el resultado de un trabajo no es estético algo está mal. A diferencia de otras cualidades objetivas –target, reproducción, función– la estética no es siempre es definible: he ahí su dificultad.
Lograr la belleza sigue siendo uno de los más altos retos del diseñador.


Afirmar que lo estético es lo que domina finalmente es viable en consumidores pero no en críticos, no se puede juzgar correctamente un producto si se ignora los objetivos, se desconoce el target y no se ve analíticamete el resultado obtenido. Una opinion seria jamás deberia soltar juicios de valor basados en gustos personales, es por causa de esa visión simplista que nuestra profesión es descreida, es por esa relatividad que todo el mundo piensa que ser diseñador es fácil y es por esa subjetividad que los clientes cuestionan cada presupuesto que se les pasa. Gracias Tony por tus palabras!!!

En comunicación con los alumnos de la carrera de diseño, suelo comentarles que (según mi experiencia) que en el desarrollo de su vida como diseñador gráfico, es posible que un 80% de los trabajos que realizará no sean de su total agrado y un 20% si lo sean. Pero en todos ellos deberá desempeñar su profesión con ética. En relación (desde hace unos 20 años) con el marketing, creo, todo queda resuelto en dos palabra «se vende». Pero si es «muy lindo» «muy atractivo» pero no se vende, entonces «no sirve». Una realidad

Sí, pero al final es impactante, notorio y relevante o NO LO ES.

¿Como se hace entonces para juzgar el diseño en el ámbito académico?.
Digo, ¿cuales son los parámetros, o criterios para un profesor en el momento de corregir?.
Muchas veces me sentí frustrado en la facultad, cuando las consignas de los trabajos no tenían en cuenta los factores «contextuales» dentro de los cuales se debía realizar un diseño, y a la hora de la corrección saltan todos los vicios evaluativos de los profesores, como ser los gustos personales, los tics estilisticos, etc. Es imposible medir la efectividad cuando la pieza vive en la «virtualidad».

Realmente considero muy interesante el punto de vista planteado, de hecho no hace mucho, tuve una discución sobre un packaing de Whyte & Mackay, dónde un colega critica, erróneamente, el diseño alegando que se podría haber sido más «creativo» por la inversión que el veía puesta en el producto. Y mi opinión fue que el diseño, por todos los motivos que describís en los puntos 3, 4 y 5, era excelente.
Mis disculpas pero, encontré un error.
«de un pais a otro, de una pRovincia a otra y hasta… de una familia a otra.»
Saludos
PD: Siempre me puso de los pelos los diseñadores que dicen lindo/feo.

Romualdo_1, cal saber enraonar raonadament... Bon any.

Comparto las opiniones expuestas Adrián. Pierini Partners es el ejemplo del decálogo expuesto llevado a la práctica.
Gracias, y esperamos verte pronto en México.
Un saludo cordial de tu amigo Tony Luna. TNY

Me encantó el articulo, sin embargo más que enfocarlo a una crítica de juicio al diseño, creo que es una excelente base para enfocarse en el desarrollo de de un buen diseño estratégico. Es completamente entendible que a muchos moleste las criticas simplonas, que por lo demás abundan, sin embargo esas críticas también son parte de usuarios, exponencialmente surgidos con las redes sociales (muchos se creen diseñadores) y como se decía en otro comentario, el usuario final es quien decide por lo «bonito», «mas llamativo», etc y sabemos que los gustos son tan universalmente únicos.

Coincido en una de las conclusiones del colega Pierini: muchas veces se juzga con total irresponsabilidad. Luego, cada regla (o algunas de ellas) puede ser opinable y discutible. Además, hay que notar que lo escrito se apoya en el diseño de embalajes (packaging, en criollo), especialización que, si bien tiene muchas coincidencias metodológicas y prácticas con otro tipo de piezas gráficas, no deja de ser sólo una porción de nuestro trabajo.
Debo decir que suscribo la esencia del comentario n°1, de Romualdo Faura; ¡qué lejos me siento del «diseñador estratégico» y qué cerca del gráfico!

Un artículo con grandes porciones de realidad. Es verdad que entre diseñadores debería ser común el empleo de los conocimientos y experiencia al momento de criticar un pieza de diseño, pero también es verdad que un buen diseñador estará apartado de quienes son simplones y de quienes no aportan un juicio directo y responsable, pues es verdad, cualquier pieza de diseño siempre conlleva un mensaje ulterior, un mensaje no físico.
Para terminar, concuerdo con Omar Guerra, entre diseñadores no se admite ese lenguaje, pero el target es quien define el trabajo sin conocimiento ni experiencia de diseño

Interesante artículo, me ha gustado la forma en que pone los puntos sobre las íes.
Este decálogo debería ser de uso cotidiano para cualquier diseñador, pero desgraciadamente no es así y muchas veces nos dejamos llevar por el gusto personal. Es bueno que alguien nos lo recuerde y que la haga de esta forma clara y concisa.
Últimamente en este foro no leía más que artículos obvios y vacíos escritos con un lenguaje rimbombante, menos mal que alguien se sale de lo que ya parecía una norma.

Si somos intermediarios estamos en el medio. Y si estamos en el medio terminamos estorbando. Nuestro producto depende de la recepción o rechazo de la gente, pasa por encima cualquier evaluación racional que puedan hacer el cliente o el diseñador. Como caso emblemático, hasta Coca-Cola erró pensando de esta forma cuando lanzó su New Coke.
La primera impresión es prácticamente indomable, sobre todo por los cambios constantes en la cultura.
Lindo o feo, dice muchísimo. Sólo hay que saber entender que hay contenido en esas respuestas.

Sin duda un excelente artículo para que los diseñadores evalúen el diseño... Pero en definitiva la evaluación final (y la más dura) la hace el receptor final del mensaje, es decir, el cliente o usuario final que no maneja especificidades o tecnicismos del diseño. Alguien que sólo dice: «me gusta», «no me gusta», «es bonito», «es feo», «lo compro» o «no lo compro»... ¿Cómo educamos a ese receptor final para que aprecie y valore un diseño determinado?, ¿Cuáles serían las reglas para que un usuario final juzgue el diseño gráfico?... Sin duda, excelente artículo Adrián... muy bueno!!!


Muy buen artículo, comparto la opinión de Mariano. Son aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de debatir acerca de la pertinencia o no de un re-diseño.
Recuerdo el debate por el rediseñado león de Peugeot: ¿Teníamos todas estas consideraciones que enuncia Adrián o sólo nos basábamos en lo estético? ¡Saludos!

No puedo estar más de acuerdo en lo compartido por Adrian.
Por citar un ejemplo, la cantidad de «opiniones simplistas, emotivas o de gusto personal», que emiten diariamente en este espacio profesionales del diseño, me llama la atención.
A veces se evidencia una falta de idoneidad, seriedad o incluso respeto por el trabajo de un colega.
Resulta básico responderse algunas de las cuestiones que menciona Adrian, antes de realizar una evaluación crítica.
Más aún, siento que el DG tiene un impulso inmanejable por la «crítica fácil».
Recelo laboral? Vacío académico? o simple inmadurez profesional?

El diseño se revuelve en los terrenos de lo subjetivo en la percepción y de lo objetivo en sus parámetros de funcionalidad y resultados. Me parece una aportación muy valiosa el deslindar el criterio clientelar de la función final. No debemos separarnos de la idea de que trabajamos para un mercado específico y que todos los mercados suelen ser impredecibles y volubles, les guste o no a los mercadólogos. Es un artículo que debe ser discutido también en las aulas, así que con su permiso, haré mi parte. Gracias.


Adrián, de primera tu artículo.
Apenas como sugerencia, creo que sería más adecuado hablar de «principios para evaluar» que de «reglas para juzgar». Pero puede que lo mío se trate de un puntillismo afrancesado.
Saludos.

Muy buena nota. Este artículo debería ser el manual de instrucciones de la sección «Debate» de este foro, sobre todo en los artículos «Mejor o Peor?».

Concuerdo en algo con Romualdo, pero también es cierto que el mundo de la publicidad gráfica está lleno de avisos «emocionantes» que no consiguen aumentar las ventas del producto que anuncian. Visto así, el artículo no está tan mal.


Yo creo que todo lo citado es necesario y, sin embargo, no suficiente. Tenemos una larga experiencia de como la técnica, la racionalidad y los «criterios objetivos» en busca de la efectividad no solucionan problemas (ni de diseño ni de infraestructuras ni geopolíticos...). La receta evaluadora, lo que yo llamo mis «cinco Es»: ESTÉTICA, ECONOMÍA, ERGONOMÍA, ÉTICA, EMOCIÓN (y una pizca de ese «algo» que diferencia lo ordinario de lo especial y que sólo unos pocos conocen).

Me parece absurdo esta pretensión de crítica objetiva. La relación con el objeto diseñado se inicia en un plano estético (y se desarrolla en ese mismo plano, en el de la utilidad o en el de los dos al mismo tiempo). No hay nada más riguroso que la emoción, pues es algo propiamente nuestro, que nos permite establecer un vínculo con lo percibido único y original. Lo que se propone en el artículo es elaborar discursos descriptivos e hinchados, soportados por datos, cifras, objetivos, y lejanos de la impresión, de ese 'soleil levant' de cada uno. Para eso no necesito la crítica, sino una encuesta.

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