Hace poco asistí a una conferencia en la que el orador afirmaba —probablemente resentido por alguna experiencia personal—, que alguien que no había diseñado nunca, por ejemplo una marca, difícilmente podía enseñar a crear marcas a los demás. Es verdad que esta afirmación tiene algo de cierto, pero por otra parte muchas veces se olvida que la docencia ya es una profesión en sí misma para la que son necesarias unas destrezas y habilidades que no todo el mundo posee. He asistido en numerosas ocasiones a talleres y conferencias de reconocidos diseñadores, cuyo nombre prefiero omitir para no sacarles los colores, cuya capacidad de comunicación en una aula o ante un público era bastante nula, sobretodo si la comparamos con sus proyectos gráficos.
Por otra parte, se escuchan frases como esta «el que sabe sabe y el que no enseña». Esta frase contiene una contradicción en sí misma pues alguien que no sabe de algo difícilmente podría enseñarselo a los demás. Además quienes opinan así suelen afirmar que no se puede enseñar algo por haberlo leído en un libro. Quienes dicen esto ignoran que no todos los libros de diseño son adecuados para aprender y el buen docente sabe seleccionar qué libros son más adecuados para sus estudiantes. Por otro lado, muchas veces es necesaria una labor de interpretación. Por ejemplo, en la mayoría de escuelas de diseño se utiliza el libro de D.A. Dondis «La sintaxis de la imagen». Cualquiera que haya intentado explicar este libro a estudiantes de 18 años sabe que tiene que hacer casi una labor de traducción para que sus alumnos lo entiendan. Por no hablar de que sus ejemplos, que son bastante inútiles sino se ve una aplicación en trabajos reales y actuales.
Cuando estudiaba en la facultad de Bellas Artes, tenía profesores que compaginaban su labor de docentes con su carrera artística. En muchos casos, la enseñanza solamente era una forma de ganarse la vida para poder ejercer su verdadera vocación. Ya me hubiera gustado a mí que la situación hubiera sido la contraria y haber tenido profesores cuya vocación fuera la docencia, y en sus ratos libres se dedicasen a pintar para sacar algún dinero extra.
Publicado el 17/01/2012

Estoy de acuerdo que un buen diseñador no siempre es un buen docente, soy estudiante y me he dado cuenta que algunos de mis profesores son muy buenos diseñadores, sin embargo, les cuesta comunicarse con nosotros, pueden saber demasiado, pero no saben enseñarlo... Creo que la docencia es una voación, como cualquier profesión, hay profesores que realmente se preocupan porque aprendamos, buscan métodos para enseñar, se preocupan por sus alumnos y no simplemente por hablar lo que saben...

¿Si es importante? Yo creo que es necesario.
Ahora ser docente y poder enseñar diseño sí que es muy difícil. Y no todos lo pueden hacer bien por más que sean grandes diseñadores. Te tiene que gustar enseñar y sobre todo lograr que te entiendan y mantener motivados a los alumnos con el programa que quieres llevar. Difícil.

Puedo permitirme sugerir que de pronto, en el contexto de la enseñanza/aprendizaje podrían encontrarse ambos casos : buenos y malos pero realmente esto de hacer que se conecten las partes (alumno y profesor) es sólo cuestión de actitud que es lo que nos convierte en buenos o malos sean alumnos o profesores...

Como comentario solo algunas frases:
1 el diseño es una actividad eminentemente multidisiplinaria, entonces no solo los diseñadores pueden enseñar las materias de diseño por lo general es preferible que cada especialista enseñe su materia
2 No se puede enseñar lo que no se sabe o lo que no se entiende, así que eso es lo mas importante para enseñar las materias de diseño
3 La actividad del Diseño no nació con los diseñadores así que no tenemos la patente de la disciplina
4 El diseñador tiene habilidades, conocimientos y actitudes y para cada lograr estas hay el maestro adecuado.

Creo que el poder tener experiencia en diseño, suma mucho a la docencia, ya que nos nutre de ejemplos concretos, nos permite aplicar los conocimientos y perfeccionar la manera de dar clases, pero sin lugar a duda, no nos asegura ser buenos docentes, ya que esto implica poder, no sólo saber transmitir conocimientos, sino, saber escuchar, interpretar y aprender del alumno, para poder ir perfeccionando la manera de desarrollar los temas.

El componente docente, necesario en la enseñanza, debe ser un elemento adicional presente en el diseñador que enseñe a diseñar. Para enseñar a diseñar se debe conocer el diseño desde sus bases mas simples y teóricas hasta sus más complicadas aplicaciones al mundo real (con cierto nivel de dominio en concepto y práctica) e igualmente se deben manejar metodologías de enseñanza que permitan una excelente orientación docente en la enseñanza del diseño.
Es importante ser diseñador para enseñar diseño y es importante que sea docente.

Las generalizaciones son peligrosas. Creo que la enseñanza del diseño no puede verse como un artículo único, sino que tiene diferentes facetas, una naturaleza cambiante dependiendo del tema. No es lo mismo dar un taller práctico de diseño que enseñar la historia del diseño o su filosofía.
Al docente de diseño se le pide un currículo excepcional: una práctica profesional (exitosa) y que sea un docente habilidoso, cuando en realidad estamos hablando de dos profesiones. Y luego le añadimos el ingrediente del desprecio por todo lo que huela a academia. ¿Quién querría dedicar su vida a la docencia?

En lo personal, considero que es importante ser diseñador para enseñar a diseñar, dado que dicha «especialización» beneficia al docente en el abordaje y desarrollo de los temas relacionados, y al alumno, que lo hace aprovechando vivencias, anécdotas y conocimientos teórico-prácticos del primero. También coincido en que la docencia no es para todos (o para cualquiera): he tenido profesores-arquitectos de los buenos ...y de los otros también, y diseñadores que también dejaron en mí sus huellas, y otros que dejaron... mucho que desear. Ser diseñador suma; saber enseñar, mucho más.

Definitivamente, el docente en el área del diseño gráfico debe ser diseñador gráfico(en ejercicio)+educador, y creo que este principio puede trasladarse a la enseñanza de cualquier disciplina.
Sin embargo, y lo digo por experiencia propia, considero que la enseñanza a nivel superior, debe especificarse un poco más, debe replantearse. No podemos generalizar el modo de aprendizaje y las estrategias de enseñanza a una sola fórmula para todas las areas del conocimiento. No basta con ser buen educador, debemos ser buenos educadores de diseño.

Para poder enseñar solo hay que tener vocación, algo que escasea en la actualidad en donde el diseño se enseña como una serie de dogmas que lo acercan a las ciencias exactas. Esto lo hacen docentes considerados grandes, pequeños y medianos profesionales.


Un aforismo Chino dice: «PROFESOR QUE ENSEÑA DEMASIADO NO DEJA QUE EL ESTUDIANTE APRENDA», la docencia del diseño no puede hacerse desde : Sean libres hagan lo que yo he venido haciendo. La misión del docente consiste en hacer personas libres.

Creo que Javier hace un muy buen analisis de la situación, hay palabras o expresiones que muchas veces se da por sobre entendido su significado, como asi tambien el contexto y el terreno donde se realiza. Es un grave error dejar de llamar con nombre y apellido a cada una de las cosas, porque podemos entrar en una confusión por una falta de calidad en la comunicación. Y esto es sumamente importante para el profesional del diseño al igual que para el profesional de la docencia.

No puedes dar clases de guitarra sin saber tocarla, eso es cierto. Pero tocarla tampoco basta para enseñar. Son las dos cosas necesarias.

Cuando estudiaba, recuerdo que me motivaban más los profesores profesionales, que los puramente «docentes». Existía una complicidad más intensa y por las venas corría más el diseño idealizado que las evidentes teorías. Recuerdo también algún profesor que se realizaba mejor con un lápiz o una tiza que con retóricos argumentos. Pero si descartamos que exista contradicción entre docencia y profesión, ya que son totalmente complementarias, lo más importante de todo en la docencia, es sin duda la motivación. Los alumnos en el futuro lo agradecerán.

creo que la docencia es un acto de amor, por el conocimiento y la superación de la sociedad al cual le debemos respeto y dedicación a pesar de quien no sabe enseñar.

En ambos casos docencia y diseño, es un servicio a un tercero, también es un acto de comunicación, cambia la plataforma y el contexto, por tanto a mi entender en ambos casos es un proceso en el que la experiencia prima.
Por ser docente, sin mas formación que la de la universidad donde obtuve mi título de diseñar, a los 10 años que ya transito en la práctica enseñar diseño, veo que se necesitan algunos años para encontrar los instrumentos intelectuales y didácticos para poder transmitir un contenido, y una técnica dirigidos a un objetivo y luego aprender a evaluar, como dije es un proceso.

La docencia en diseño, en realidad es todo un reto, ya que no sólo se debe dominar conceptos escritos, si no prácticos. Actualmente los chicos piden más que dichos conocimientos estén basados en la práctica, en una realidad que ya se haya vivido. Aunque al momento de enseñar no se puede saber todo, si es importante la experiencia que traemos atrás para poder canalizar lo que pretendemos que ellos entiendan, de modo que saber diseñar claro que tiene una gran importancia pero sobre todo que los docentes seamos personas preocupadas por buscar los medios para hacernos entender. Preparémonos.

Coincido con las demás opiniones, para poder enseñar hay que tener el conocimiento y en base al artículo, creo que es buen momento para que las instituciones impartan alguna materia (opcional u obligatoria) que nos enseñen a ser docentes, prepararnos si para el ambito laboral, pero también para ser instructores o profesores.

En principio estoy de acuerdo con el enunciado. Creo que para enseñar diseño hay que ser diseñador, porque hay una serie de componentes prácticas, de concepto, de manera de enfocar los problemas, que solamente la da la experiencia. Otra cosa es que ser un buen diseñador no es sinónimo de ser un buen enseñante. Creo que para enseñar hay que añadir otros conocimientos o aptitudes además del diseño: formación pedagógica, ser un buen comunicador, etc. En definitiva, saber llegar al alumno, estimularlo y saber transmitirle unos conocimientos, que si no se tienen, difícilmente se pueden transmitir.

No se cual sea la realidad de la enseñanza del Diseño en España, pero en Chile, donde ejerzo de diseñador y gustosamente de académico, es casi inexistente la situación de ser solo Profesor de diseño.
Quién enseña , ejerce y a veces , como comenta Javier Rico, es un pésimo profesor. Este cambio de planos no es fácil de integrar, ser un buen diseñador y ademas un buen académico se da solo en contadas oportunidades. Basta estar cerca de los alumnos y conocer su sentir o ver las entregas finales de año o de carrera para percibir el abismo que ahí existe.


Hola a todos. Yo soy diseñador de profesión y tengo estudios en educación artística y puedo hablar desde los dos puntos de vista. Los que solamente diseñan si no tiene las técnicas y procedimientos para saber enseñar entonces todo su conocimiento es vano lamentablemente el alumno como el profesor tienen una mala experiencia. Un profesor que tiene las estrategias para saber enseñar sabe llegar a los alumnos y le imparte un a enseñanza que se convierte en aprendizaje. Para ser docente no necesitas ser un erudito en la materia se basa en saber enseña y evaluar e inspirar a los alumnos.

Javier: creo que las dos dimensiones son importantes, trabajar en diseño, aporta al docente un plus de experiencia que es transmisible y que legitima al saber porque de suma un contexto de realidad, pero también es cierto que hay profesionales que no saben enseñar. Saber y enseñar no son sinónimos, la formación pedagógica de los profesionales es, a mi entender y dicho por experiencia propia, fundamental.

Todo diseñador es un comunicador, por lo tanto deberían ser buenos enseñando en una clase. La carrera de diseño tendría que preparara a los futuros diseñadores para que fueran buenos profesores.
Acerca si alguien que no ha diseñado puede enseñar diseño depende del tema. Teoría del color la puede enseñar un arquitecto hasta un físico especializado en la naturaleza de la luz, pero si se trata de materias propias del diseño como dibujar letras, ya es otra cosa, allí si se necesita experiencia práctica.

Mmmm... no sé. Yo en realidad, desconfío de quien enseña diseño y no diseña. No hay manera de asimilar ciertos contenidos —que en el diseño son sumamente prácticos– sin haberse pasado «horas nalga» frente al restirador o la computadora, haciendo proyectos de verdad.
¿Podría alguien enseñar a tocar el violín sin ser violinista? Lo dudo.
Es cierto que hay quien tiene vocación de enseñar, pero en el diseño, no basta con la vocación: hay que ejercer.

interesante panorama el que plantea javier, pero a final de cuentas no hay una fórmula exacta, como puede haber excelentes diseñadores sin capacidad de transmitir de manera óptima sus conocimientos también hay quien sin ser diseñador da una cátedra de esas donde uno verdaderamente aprende, y los hay quien está en el justo medio, buen diseñador y sabe expresar sus conocimientos, y finalmente coincido con cecilia, el compromiso en mutuo, sin actitud de aprender no se aprende, sin aptitud de enseñar no se enseña.

«La educación es el vestido de gala para asistir a la fiesta de la vida»

Gracias por compartir tu punto de vista.
Creo que la docencia, es un trabajo conjunto entre profesor-alumno. No existe el uno sin el otro. Lamentablemente se cree que un buen profesor es aquel capaz de hacer que todos los alumnos aprendan, cosa que personalmente no comparto. Un buen profesor es el que es capaz de generar un vínculo con aquellos alumnos que quieren aprender. El alumno no debe olvidar a qué va a la Universidad, su deber es aprender.

Es un equilibrio entre las dos partes, porque es fundamental que un docente conozca en la práctica lo que está transmitiendo a sus alumnos de igual manera se siga preparando, pero no creo que sea congruente en primera que solamente te apropies de conceptos de terceros y los repitas por mas que sepas retransmitirlos y seas muy bueno en eso, creo que es importante que se tenga una trayectoría profesional y se contagie esa praxis, porque a fin de cuentas los alumnos están buscando hacer una forma de vida y de sustento de esta labor, y esto les genere una gran satisfacción, siguiendo un ejemplo.

He tenido varios tipos de docentes a lo largo de mi vida en la universidad (no sólo en Diseño, también en otra carrera que había comenzado) y me di cuenta que hay gente con muchísimo talento que ejercen la carrera, pero que pedagogicamente se ha quedado corta - una pena por este tipo de profesionales porque los alumnos se pierden de mucho - . No todo aquel que ejerce sirve para enseñar y a veces no todo aquél que enseña sirve para ejercer... Buen artículo

Hola Javier, totalmente de acuerdo con vos. Estudio en una universidad publica de Argentina (UNL), donde la carrera de Lic. en Diseño es <

Es importante para un docente de diseño que así como se preocupa por actualizarse con conferencias y talleres sobre su área de trabajo así mismo se prepare en pedagogía para saber transmitir su su conocimientos a sus estudiantes, no basta solo con tomar un curso que lo enseñe a exponer, sino también a comprender los procesos de aprendizaje de los alumnos (ya que se aprende de diferentes maneras) así como entender su forma de interactuar (pues todos los diseñadores tienen una personalidad distinta) y eso es lo que hace que su catedra sea exitosa.

En mi experiencia como alumna --en general-- aprendí mas de los profesores que sabían trasmitir los conocimientos

La formación académica de los diseñadores debe contemplar el entramado complejo de la comunicación.
Discurso pronunciado en el encuentro «Leyendas del Diseño» organizado por la AIGA (American Institute of Graphic Arts) en Octubre de 2004.
Una de las cuestiones fundamentales de la enseñanza en el taller de diseño es definir las características de los ejercicios que se le proponen a los estudiantes.
El próximo viernes 6 de mayo la ciudad de Santiago será sede del primer Seminario FOROALFA en Chile.
La difusa conceptualización del diseño y la actividad docente permite que, en perjuicio del gremio del diseño, se retrase indefinidamente un examen exhaustivo de las propias deficiencias.
La importancia de incluir la perspectiva de género dentro del ámbito del diseño, tema fundamental para resolver problemas de inequidad entre las personas.
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