Hace casi veinte años fui contratado como diseñador gráfico en una imprenta con una larga historia ligada a la impresión tipográfica de pequeño y gran formato. Buena parte de su extenso taller lo ocupaban pesados muebles con cajones repletos de tipos de metal y de madera, todo perfectamente ordenado. Los armadores que allí trabajaban, muchos de ellos ya cerca de su jubilación, preparaban pacientemente las planchas en espejo letra por letra y línea por línea.
La era digital ya había llegado de la mano de Apple, y la tradicional imprenta —con visión y coraje— decide la compra de una Macintosh Classic, para comenzar la preparación de originales de una forma totalmente revolucionaria. Comparado con la tecnología actual, todo era muy rudimentario, pero en aquel momento se vivía como un sueño de ciencia ficción hecho realidad. Día a día descubría la potencia de esa nueva herramienta, y los horizontes parecían ampliarse hasta el infinito. Nadie imaginaba, con aquella primera versión, que Photoshop se convertiría en parte del nuevo vocabulario global. El paquete se completaba con Freehand y Pagemaker, también en sus primeras versiones.
Cada idea era un nuevo desafío y cada logro, un aprendizaje. Es notable que ya en ese momento estaban definidas las bases de lo que hasta hoy sigue siendo la edición gráfica.
También el tiempo de elaboración era muy distinto. Había que ser perseverante y muy cuidadoso con cada paso, ya que perder algún cambio podía costarnos mucho tiempo. Sería algo exasperante para cualquiera acostumbrado a la velocidad actual, pero se sabe que todo es relativo. Dentro de veinte años más todo será muy diferente también. Y, claro está, por aquellos tiempos nadie disponía de una conexión a Internet, y aún cuando llegara con los años, tardaría todavía algunos más hasta que la red nos ofreciera la posibilidad de disponer de nuevos recursos para el diseño.
Se contaba con lo que la Mac traía de fábrica y algunos diskettes que podíamos ir consiguiendo en revistas especializadas. El tiempo nos metió en un vértigo tecnológico. Llegaron nuevos modelos de Mac, el color, la carrera de Windows, las actualizaciones, mejores versiones de Photoshop, Illustrator, QuarkXPress, el Zip, el CD, más capacidad, más herramientas, más y más y más. Eran años de novedades constantes, y muy complejos comercialmente, porque no cualquiera podía estar al día tecnologicamente, y quien no lo hiciera corría riesgos de quedar fuera de juego.
Debo decir que para quienes vivimos esa etapa, crecer con ese avance tecnológico fue lo mejor que nos pudo pasar, ya que nos capacitamos con una secuencia lógica de aprendizaje. Los jóvenes que se asoman hoy a nuestra profesión, se encuentran con herramientas complejas, muy diversificadas y con cantidades enormes de recursos. Aún cuando puede parecer una ventaja, en la realidad es un entorpecimiento, ya que en este contexto resulta muy difícil reconocer las bases estructurales de la edición.
Pero volvamos a la historia. Con el cambio de siglo, Internet comienza a asentarse, y la dinámica del diseño gráfico vuelve a cambiar. En un primer momento, el uso de Internet se reducía a la recepción y envío de materiales y trabajos, pero la exploración y el intercambio boca a boca nos llevaron a un mundo completamente nuevo. Debíamos atravesar otra adaptación, ya que no era suficiente el dominio del software, sino que se hacía imprescindible además la utilización de los nuevos recursos que ofrecía la red.
Por esos años mi historia personal me lleva hacia el ámbito publicitario. En el transcurso de la primer década del siglo los bancos de imágenes reducen sus costos a valores ínfimos respecto a lo que se venía pagando, y se multiplican los sitios donde se comparten gratuitamente ilustraciones vectoriales, tipografías, y todo tipo de recursos que cambian radicalmente nuestra forma de trabajo. Paralelamente, se empieza a identificar una exigencia cada vez más alta respecto al diseño, debido a la incorporación cultural de las nuevas herramientas, y también como consecuencia del acceso generalizado a producciones gráficas de todo del mundo.
Como sucede en otros terrenos, la influencia de Internet en nuestro rubro ha sido un arma de doble filo. Por un lado esa ventana global significa un crecimiento constante de la profesión gracias a la enorme cantidad de material que exhiben diseñadores y publicistas en los más remotos rincones del planeta. Por otro lado, esa accesibilidad ha alimentado un perfil perverso de las empresas, que miden el trabajo con una vara global, y lo pagan con una vara local.
Viéndolo en perspectiva, en el transcurso de estos años, nuestra avidez creativa nos mantuvo atentos a una constante actualización para responder competitivamente a la demanda, pero aún no hemos equilibrado la balanza de un negocio que por el aumento de su exigencia se ha ido desvalorizando.
Publicado el 29/06/2012

Gracias por tu artículo. Sin embargo me gustaría preguntarte ¿por qué, específicamente, crees que nuestra profesión está desvalorizada, y por quién? Y también ¿Estás diciendo que esto está originado por los avances tecnológicos? Gracias.

Lo que más me preocupa con la globalización de la tecnología es la prostitución de nuestra profesión, ahora la máquinas y los programas son accesibles para cualquiera y hasta hay versiones sintetizadas para que el programa haga «todo», en el caso de Instagram se manejan conceptos de edición de imagenes pero el usuario realmente no sabe los pasos ni el porque ni como se llegó a ese resultado, a muy aparte de esto el sobrino o el ahijado de cualquiera aprende a usar photoshop o ilustrador y claro ya son «diseñadores», jaja pero les pasas el archivo en indesign y se quedan locos jajajaja.
Es cierto, Fernando. Hay una idea errada respecto al dominio de las herramientas. Yo lo comparo con esto: que alguien conozca todas las opciones de un procesador de textos, no lo convierte en escritor.

EL BUEN DISEÑADOR ES EL QUE ES CAPAZ DE CREAR IMÁGENES GRÁFICAS CON CUALQUIER HERRAMIENTA Y MATERIALES, YA SEAN: LAPICES, PINCELES, PAPEL ALBANENE, ESCUADRAS, COMPÁS, TIRALINEAS, PAPEL REVOLUCIÓN, DIUREX, CEPILLO DE DIENTES, Y PARA MÁS RÁPIDO: UNA iMAC. RECUERDO EN UNA CONFERENCIA EN LA UAM-X, RENÉ AZCUY, UN DISEÑADOR CUBANO DECÍA: PARA DISEÑAR HACE FALTA CREATIVIDAD UN LÁPIZ Y UN PAPEL (SIRVE UNA SERVILLETA DE PAPEL).

no puedo estar mas en desacuerdo con muchos aca,la democratizacion del diseño es lo mejor que le puede pasar,genera evolucion a travez de la competencia ,toda cosa que se democratice engendrara una competencia que llevara cualquier cosa a limites insospechados ,pues ahora esta al alcance de todos y por ende hay que recurrir a mas creatividad y evolucion ,amigos respondanme un cliente en quien confiara mas para un trabajo optimo?,en un aficionado a photoshop o en alguien ya egresado? el que se haya democratizado el diseño hace que posean mas credibilidad los que si posean estudios profesionales

Comence mi profesión en los años 90 y viví gran parte estos cambios. Creo que esta gran revolución ha sido para bien, la calidad y complejidad de los trabajos gráficos ha mejorado muchísimo estos años «en general»... El mayor problema que encuentro con la tecnología, aparte de los precios, es la velocidad con la que los clientes se han acostumbrado a pedir, ya no te puedes permitir un día malo, así que ese día malo te toca trabajar con tu experiencia y solucionar un diseño a base de profesión, sin invesigación ni innovación, porque toca imprimir en 2 días...
A veces gusta, pero otras...

Es impresionante observar cómo hace unos años al decir «soy diseñador gráfico» primero te miraban raro y después te decían: «aaahh! publicidad». Hoy en día lo primero que que te preguntan es ¿haces paginas web?, yo les respondo: las diseño pero no las desarrollo, ni las monto y ni las mantengo, entonces te vuelven a mirar raro.
Yo he pasado por la misma experiencia!! ¿por qué todos piensan que el diseño se limita al diseño web? Personalmente estudié la especialidad Editorial..
yo en cambio casi que domino el diseño web pero me piden si sé hacer diseño gráfico (diagramar revistas, packaking) jajaja...totalmente al revés
En mi trabajo el departamento de webmasters se toman el trabajo del diseño web sin permitir mi participación y el resultado es fatal
Al menos a ustedes los relacionan con diseño web, a mi me dicen aah sabes hacer dibujitos... ¬¬
Pienso que es cuestión de hacer una mejor conexión con el cliente, les recomiendo el libro de Michael Port que se llama «Tu Mejor Promotor, Tu Mismo» porque brinda herramientas para poder promocionarse profesionalmente y el libro de Adrian Shaughnessy «Cómo ser diseñador gráfico sin perder el alma» ayuda mucho en este aspecto.
A mi también, pero ¿quien puede cambiar eso sino el diseñador? no es una tarea fácil pero tampoco imposible

Personalmente creo que la implementación de las tecnologías nos llevó a pensar en ellas como algo imprescindible para el desarrollo de la profesión. Hoy en dia cuesta mucho separar el diseño explicitamente de las mismas, y te lo digo porque a mi me pasa, y pienso «¿que seria si no existiesen las pc's? ¿estaría preparado para trabajar de otra forma?». Soy de los que no se consideran un creativo, sino un comunicador (gráfico por supuesto) y por ende valoro los aportes de esas personas que desinteresadamente muestran sus producciones para que otro las usen.
Así que este tema es un dilema para mi.

La enorme bendición que representan las tecnologías no debería opacar las noción de oficio o profesión. Por supuesto, es muy importante profesionalizarse y estar atento a las competencias personales, pero hace tiempo existe una frenética fascinación por cualquier atisbo tecnológico, que también merece revisarse, al menos en su consideración respecto del diseño y su formación.

Me identifico con los hechos relatados de nuestra historia reciente, o tal vez no tan reciente para los más jóvenes. Recuerdo que -después del plomo, el burro y el linotipo- y antes de la Mac prosperaron las empresas de «fotocomposición» que entregaban a las agencias de publicidad las «galeras» (tiras de papel impresas en columnas) con el texto que el diseñador solicitaba escribiendo a máquina, y había que hacer el «cálculo tipográfico» que competía en importancia con el trabajo creativo. Y después pegar las «galeras» en el «original» (cartón montado) con cemento de contacto o con cera... Uh!

Realmente no puedo opinar mucho del tema ya que aun no tengo mucha experiencia laboral, pero en mi opinion unos de los factores esque hoy en dia existen tantos programas como por ejemplo el publisher que hacen que la gente piense que un diseño es tan facil como llenar una plantilla y mandara a imprimir, lo cual desvaloriza mucho el verdadero trabajo que lleva un diseño, y como decian ahora existen tantas accesibilidades y facilidades que ya muchos creen q con manejar un programa ya se es diseñador y un diseñador es mucho mas que eso

el tiempo ha ido dejando huella, sin embargo los humanos somos seres de memoria corta, vivimos al día dejándolo llevar por la tecnología y la «moda» de diseñar. Todo está en un antes y un después y esto debe ser tomado en cuenta en la formación de los nuevos diseñadores.

muy buena explicación sobre el avance del diseño desde sus comienzos.

En una clase de la carrera hablamos exactamente este mismo tema.
Hoy en día el fácil acceso a los programas computacionales es verdaderamente un arma de doble filo. personalmente creo que estas herramientas deben estar disponible en las universidades, en donde se imparten estos conocimientos profesionales... de esa forma no podría reclamar por el pago de estos servicios...
definitivamente creo que esto no pasará.
según tu experiencia en el asunto ¿cómo podríamos revalorizar o identificar el real trabajo de diseño frente a los aficionados que lucran y quitan valor al diseño profesional?
La preocupación no debería estar en la existencia de aficionados, sino en dar consistencia al profesionalismo en cada trabajo que realizamos.
De todos modos me quedo con la primer parte de tu pregunta, ¿cómo podríamos revalorizar el real trabajo de diseño?
No hay una receta, pero lo que estamos haciendo es importante, debatiendo y pensando entre todos el futuro de nuestra profesión.
Verdaderamente amo el diseño, pero acá en Chile he conocido gente que me pregunta: cuánto me cobras por hacerme la marca gráfica, les digo una cifra y consideran caro, debido a que otras personas cobran poco, por un trabajo no profesional. mi padre vivió la época en las imprentas cuando no existía tal tecnología, sin embargo en esos tiempos tampoco era muy valorado el diseño.
Soy estudiante de diseño gráfico y el futuro de mi profesión lo veo como docente, en mi universidad me han instado a valorar lo que hago.
¿Crees que a largo plazo o quizás en poco tiempo el diseño gráfico sea valorado?
Hay una diferencia entre valoración y valorización. El diseño está muy valorado en términos de su importancia en una época muy ligada a lo visual. La valorización tiene que ver con su correspondencia en lo económico, y ahí es donde hay un desequilibrio.
No quiero ser taxativo respecto al futuro, en gran medida depende de la posición que asuma al respecto cada profesional.

Me parece un tema que invita a una reflexión importante. Ya todos tenemos acceso a las mismas herramientas, y tomando en cuenta que muchos «diseñan» sólo porque saben usar el programa, lo que vemos es una estandarización de las respuestas. A veces veo anuncios de productos distintos que son iguales, con el mismo clip art y las mismas fotos o técnicas. Veo a pocos «diseñadores» enfrentarse al papel en blanco y crear desde ahí. Claro, la remuneración parece haber bajado. Pero no tanto. Cuando todos usamos las mismas herramientas lo que vale es la idea, el pensamiento. Es un consuelo.
Estoy de acuerdo Juanjo. Cualquiera puede acceder a un software de edición gráfica, pero lleva mucho tiempo hacer un uso correcto en cuanto a lo que la técnica exige. Y lleva aún más tiempo apropiarse de la herramienta para que sirva como plataforma de la creatividad en lugar de condicionarla, como muchas veces sucede.
Estas condiciones favorecen la profesión, porque nos obligan a encontrar en cada trabajo un diferencial de calidad y creatividad. Quizás la complicación reside en saber cómo valorizar esa diferencia.

Me encanta estimado, los que pasamos los 30 abriles, entendemos perfectamente lo que decís, esta facilidad con la que ingresan los nuevos valores de nuestro rubro muchas veces genera un ruido característico del niño que recibe todo y cuando es adolescente cree que lo merece todo, no hay un derecho de piso a pagar, no hay un aprendizaje espontáneo, no un desarrollo integral, y por ende no se valora, no es lo mismo que te digan que hacer en caso de emergencia que tengas que toparte con la emergencia, nostalgia al recordar definitivamente... Muy buen artículo ¿cómo será el diseño del futuro?
Gracias Mauricio. Yo también me pregunto como será.
Imagino que dos tendencias tienden a acentuarse y coexistir. Por un lado, un diseño automatizado, con cantidades de recursos preestablecidos cada vez más flexibles, dando respuesta de bajo costo a un mercado muy demandante.
Por otro, un diseño profesional, mejor valorizado, con la tecnología en función de una búsqueda de excelencia en todo sentido, quizás con una fuerte recuperación de los fundamentos de la composición visual.

Estimados compañeros:
Nos encontramos en el mejor momento para el buen diseño, y el peor para el diseño mediocre. El software se comerá a todo aquel sin un factor diferencial. Plataformas como censhare, k4, etc, se comerán a los maquinadores, y la reducción de márgenes generarán nuevos perfiles o subrayarán otros (diseñador-maquetador, editor-maquetador). El maquetador puro desaparece. Y con él, una parte importante de la facturación de los estudios. Estamos viviendo una tecnología disruptiva, la edición híbrida (offset, PoD, tabletas y web pura).
El rey ha muerto, viva el rey.

muy buena explicación sobre el avance del diseño desde sus comienzos.

Hola Rodrigo, te agradezco los recuerdos que trajiste a mi mente, yo no conocí la imprenta tradicional que mencionas, yo empecé en publicidad cuando no eras diseñador gráfico, eras dibujante publicitario y pasabas un día entero armando un aviso, patinando textos en cemento de contacto y fileteando a tira líneas.
La llegada de la tecnología cambió todo, creo que para bien, pero también estoy muy de acuerdo contigo que la internet nos obliga a mas, cada proyecto es objeto de estudio, solo prolijo y cumplidor no alcanza, hay que hurgar en las cambiantes tendencias del diseño y sin caer en plagio.

Rodrigo te felicito por tan buen resumen. Yo lo viví y lo vivo desde el área cuentas. En mi recuerdo están los enormes planchones, en base de cartón que había que llevar al cliente para mostrarle un boceto de página entera en un diario, a los pdfs livianitos que mando ahora por mail... La comunicación interpersonal era muy importante, nos comunicabamos directamente con el cliente. Hoy hay que defender la mayoría de los trabajos por mail y por teléfono, o porque el cliente lo prefiere así, o está en otra ciudad o país, o porque eso agiliza mucho los tiempos. Saludos.
Ahhh! el cartón Sueco, forrado con cartulina negra y centrada la pieza a presentar. Qué tiempos, eh?
en mi universidad el primer semestre es todo así consideran, y también lo pienso, necesario el aprendizaje manual de hecho lo considero una herramienta necesaria, muchas veces he tenido la necesidad de trabajar primeramente así para lograr un resultado óptimo.

Ahora se suma un nuevo desafío, el de la trabajosa migración al softwere libre para no seguir sosteniendo programas en forma ilegal en nuestras máquinas o en forma legal a costos gigantescos, hay que volver a acomodar la cabeza, pero creo vamos a contruir una profesión más honesta.
Ah! tengo mi Classic guardada de recuerdo y el tipómetro también.
Totalmente de acuerdo, Silvia. Además, con las tecnologías de nube que se avecinan (Creative Cloud de Adobe), todo va a estar más controlado. Tal vez, más allá de las dificultades, sea una excelente oportunidad para revalorizar nuestro trabajo.
Pertenezco a la asociación de diseñadores de Bs. As. y estamos investigando e impulsando todo este nuevo panorama que se abre. En breve va ha haber mucha información en nuestro sitio (Enlace) así que cuando quieras, date una vueltita virtual.

Que recuerdos, yo también inicié mi mundo laboral, como menciona el artículo, pero rápido me adapté a los cambios. Del trabajo lento en restirador, haciendo originales mecánicos, luego las primeras Macs sin disco duro y el intercambio del diskettes y el internet ni sus luces. Ahora se me hace tal lejano, y al mismo tiempo maravilloso lo que tengo hoy.

Conocí mucha gente que no pudo adaptarse a ese cambio y perdió capacidad laboral y dejaron la profesión. Por eso es necesario hacer el esfuerzo de capacitarse constantemente, en todos los frentes del arte gráfico.
Un segundo aspecto, es enseñarles a las nuevas generaciones, que las tecnologías son herramientas que necesitan de la capacidad creadora e innovadora del diseñador
-hasta hoy en día- que no resuelven la carencia de creatividad y nuevamente la capacitación como otra herramienta.

Hola Rodrigo, me parece un tema muy interesante el que tratas en este articulo. La tecnología es una herramienta que avanza a pasos agigantados y tenemos que sabre como sobrellevarla y convivir con ella, pero como dices tu una de las consecuencias mas perjudiciales para nosotros los diseñadores gráficos, es el acceso generalizado de a producciones gráficas de todo el mundo, lo que conlleva a una desvalorización de nuestro trabajo, lo cual es muy lamentable. Con respecto a este avance (el cual no podemos detenerlo, sino que adaptarnos a el)

Debemos entender que todo está en movimiento. Todo cambia. Nada de lo que es hoy será para siempre, como nunca lo ha sido cosa alguna. Es necesario entender que lo que está pasando es un cambio total. No tenemos cómo ni podemos entender la dimensión del mismo. Las fronteras de cualquier conocimiento de desvanecen. Por suerte. El precio de ello a la historia no le importa.
Lo que hoy es diseño mañana será otra cosa. De la misma forma la medicina o la arquitectura. Todo se tranforma. El conocimiento no es uno ni único, ni para siempre. La habilidad para adaptarse a ello es otro asunto. Saludos.

Hay un enfoque, Rodrigo, que creo se quedó fuera, el económico: en el ámbito de la escasez (no digital) el valor de cualquier disciplina aumenta (sin importar la calidad), y en el ámbito de la abundancia (digital) el valor de cualquier disciplina disminuye (sin importar la calidad). Un dato también histórico: el 3 de julio de 1886 (125 años) Ottmar Mergenthaler logró un modelo funcional de la máquina de Linotipia, antes de ello había cientos de miles de componedores de monotipia en imprentas y diarios (con sindicatos muy poderosos que permitían sueldos decentes para los antiguos diseñadores);
Esto es muy cierto Mario. En el caso de la ilustración, los ilustradores análogos compiten mejor (+$) con su trabajo manual, porque evidencia su destreza técnica además de la estructuración conceptual, mientras que en la ilustración digital al ser generalizada el uso de la informática, el costo de su trabajo se abarata (-$) pues el valor agregado se encuentra en el trabajo manual. Claro, como en todo, depende como te promuevas, el contexto en donde te desarrollos y el producto de tu trabajo, sea análogo o digital.
Te soy muy honesto Mario, no me entusiasma analizar la profesión en términos de oferta y demanda, pero sí te puedo decir ¿porqué pensás que en lo digital la oferta es mayor? Estamos en la era de la comunicación. Si hay algo que no falta es demanda de diseño. Con respecto a la valorización de los ilustradores (por hablar de algo «no digital»), salvo excepciones ellos sufren estos cambios más que nosotros.
Gracias por el dato histórico.
Sé que entusiasma poco pero ese análisis es algo fundamental. Cierto que hoy más que nunca la demanda de diseño es gigantesca, pero también es cierto que los sistemas informatizados permiten satisfacerla con mínimo personal: un sistema informatizado permite, por ejemplo, desde un punto operativo de una nación (la capital), elaborar cientos de ediciones periódicas (impresas) para cientos de ciudades con un equipo humano mínimo y menor de diseñadores (y luego para todo el mundo en línea, con el mismo equipo humano). Es un factor que no puede obviarse.

Muchas veces el exceso de información, nos hace estar desinformados. Y llevado a la practica, muchos programas, opciones, alternativas, etc. Muchas veces nos hace no tomar las decisiones adecuadas. Y con lo de desvalorización, lo miro desde el lado, en que cualquier persona, sin necesidad de ser diseñador, lo sabe usar. Y ahí son los clientes los que toman malas decisiones y eligen mal.
Es verdad, al extenderse el uso de las herramientas digitales, se accede con mayor facilidad al campo del diseño, independientemente si se cuenta o no con la educación formal en ello. Por eso es importante que cada especialista detecte y desarrollo su valor agregado, pues será el único que le permitirá promoverse y cotizar adecuadamente su trabajo. o la menos, coherentemente.
No veo en esa masividad un problema. Si el cliente no puede diferenciar entre alguien preparado o no, entonces es mejor buscar otro cliente. Por otra parte, también es cierto que músicos sin estudio han grabado discos geniales.
Hoy en día, cualquier persona con conocimientos en los software puede diseñar algo, pero somos nosotros quienes encontramos la solución correcta. Es por eso que parte teórica es inclusive más importante que la práctica. No sirve de nada ser un genio en el pc, si a la hora de fundamentar, echamos a perder el trabajo. A salir de los programas de adobe, y a leer más sobre Diseño. Y con respecto a lo de músicos genios, concuerdo en eso, pero no sé si un doctor sin estudios logre operar a un enfermo , sin haber tenido estudios previos, y solo conocer las herramientas con las que se trabaja. Saludos
Estamos en sintonía, Robert. El estudio formal es lo único que puede garantizar una respuesta sólida. La comparación con respecto a los músicos apuntaba a señalar que existen muchos casos de diseñadores autodidactas y con una capacidad intuitiva innegable.
En cuanto al ejemplo de los médicos, sé que es una comparación recurrente en foroalfa, pero vamos, incluso entre colegas disentimos con respecto a las soluciones de diseño.
Un abrazo!

Totalmente de acuerdo en lo que dices, pero yo añadiría dos factores más al tema de la desvalorización de la prodesión, el hecho de que se volvió una moda ser diseñador gráfico y la aparición de muchas instituciones patito que formaban «diseñadores» en tres meses y que llevó a la prostitución de nuestra carrera, y la otra cosa que también nos ha desvalorizado es precisamente el encontrar tantos recursos gráficos en Internet que si bien son herramientas, también han hecho que muchos diseñadores se vuelvan facilistas y que no piensen el porque de un diseño, sólo son diseñadores «copy/paste».
Llego un estancamiento también para los diseñadores, laboral y estéticamente, porque muchos de ellos optan por ajustarse a la gráfica de moda, desarrollan diseños con rasgos visuales del momento a fin de poder insertarse y mantenerse en el campo actual. Sin embargo, eso perjudica, porque las personas a quienes les llega el diseño no logran comprender el valor de diseñar al percibir gráficos y estilos similares; por otra parte, sin proponer e innovar se devalúa el diseño, pues se percibe como una actividad trivial, sin serlo.
Pienso que el estancamiento es algo común a todas las épocas. Lo veía cuando empecé y lo sigo viendo. Es lo extraño de nuestra profesión, buscamos despegarnos de lo conocido, transgedirnos a nosotros mismos. Quienes lo pueden hacer con elegancia son siempre una minoría.

Recuerdo con nostalgía cuando mezclábamos nuestros colores con témpera hasta llegar al color ideal, la sonrisa cuando al cliente le gustaba y el olor que mi estudio de diseño tenía. Ahora sólo tenemos unas lindas macs con pantalla cada vez mas grandes que en dos segundos colocamos el color... Aunque me encanta ser diseñador ahora todo es para ayer, ya no hay tiempo para soñar y además ganamos menos.

Buen artículo. Para los que estuvimos en esa transición el uso de la tecnología ha facilitado los aspectos técnicos del trabajo de diseño. Para los que son de las nuevas generaciones, todo parece «automático» tanto así, que les cuesta trabajo pensar en las ideas o conceptos, y se convirtieron en «copy & paste». Saludos.
Más que diseñadores se han convertido en maqueteros...
Esos maqueteros,como tu les llamas, sus ingresos son mejores que algunos «diseñadores».
No estoy de acuerdo en generalizar sobre los «nuevos», mucho menos en reducirlos a un «copy & paste». A la mayoría les cuesta mucho responder a la demanda actual por la complejidad en las que les toca insertarse, a la vez no dejan de sorprenderme nuevos talentos que abren puertas increíbles con mucha soltura y creatividad.

Si ya entendieron que mucho del trabajo se sintetizó, ¿por qué se cree que la profesión de desvalorizó?
Diseño trivial/Clientes que no corren riesgos/Aceptar el precio que otros ponen a tu trabajo/Exceso de diseñadores/Personas sin conciencia del diseño que no demandan el servicio/Empresas recurren a las mismas agencias y creativos,sin permitir la participación de más talento/Accesibilidad al software de entes sin profesión, quienes pueden generar excelentes productos/Internet facilita el autodidactismo/Crisis económica donde se prescinde de servicios «no primordiales» como el diseño/Vertientes del diseño se fusionan con otras profesiones y unas pasan a ser artesanales/Adoración de lo digital

Una consecuencia de la inserción de la nueva tecnología, en los últimos años de los 80, fue la concentración del trabajo por parte de los diseñadores. Lo que antes eran especializaciones (retoque, preimpresión, etc) ha sido asumido por los diseñadores gráficos, muchas veces sin cobrar por ese trabajo. La otra consecuencia, la más grave, es la banalización del trabajo profesional, con la consecuente devaluacion, no sólo en lo económico. El concepto de «calidad», de «buen trabajo», trata de no ahogarse entre tanta genialidad bajada de internet...
Diseñadores (y muchos profesionistas) asumen funciones que no les corresponden, porque las empresas abaratan costos de contratación.
Gracias por tu aporte Rodolfo, estoy de acuerdo con vos. En mi experiencia personal, es muy reciente la distribución del trabajo teniendo en cuenta las diferentes aptitudes de los diseñadores en un equipo. Hablo de lo que sucede en las agencias de publicidad. Este nuevo enfoque mejora la calidad y brinda más comodidad al diseñador.

Muy buena tu nota colega. Al igual que a otros me trajo muchos recuerdos, claro en los 80 todavia estaba en adolecencia, pero atento a todo lo que significara técnologia. Es verdad de algún modo nos ha pisado un fenomeno el cual nos a llevado a esa suerte de desvalorización. Pero creo que como creativos debemos ser portadores de la bandera de las IDEAS (no las produce la computadora). En resumidas cuentas como digo cuando comienzo un taller de PHOTOSHOP, comento que es una simple herramienta y no que es DISEÑO. NO ES LO MISMO CONCEPTO QUE CRTL + LO QUE SEA.

Muy buen articulo. Me gusta que hayas tomado la perspectiva historica para explicar un problema importante y real, la adaptacion de los diseñadores a las epocas, y sobre todo la valorizacion de la sociedad hacia nuestro trabajo. Viendolo desde sus inicios, el problema radica en que somos una de las pocas profesiones donde TODOS pueden tener acceso a las herramientas que usamos. Se ha naturalizado, es «común». Por eso la gente tiene un concepto errado del diseño, porque se difunden las herramientas, pero el colectivo social desconoce la formación que el diseño requiere para ser profesional.

Excelente la nota, me ha traído mucha nostalgia, recordar mis comienzo cuando todo era muy difícil de conseguir, más para la gente de las provincias (Misiones Argentina) que no podíamos conseguir mucho material. Me acuerdo que empece haciendo «manzanita+p» y de a poco fui dando mis primeros pasos en el diseño, hoy ya hace más de 16 años de profesión. Que lindos recuerdos.

Calidad antes que cantidad, bajo ese eje las herramientas son secundarias y supeditadas a la técnica. Entendiendo el diseño como un MODO del bien hacer, las soluciones hablan por sí mismas y los cuestionamientos son parte del aprendizaje.

Tomando en cuenta el hecho de que las tecnologías van en evolución y otras van quedando obsoletas ¿En que lugar cree que logremos estar, como diseñadores, en 20 años mas con toda la libertad de accesibilidad que hoy sigue generándose, tambien considerando los cambios ciclicos de las leyes de derechos de autor?
Eso ya sería ciencia ficción. Tengo mis teorías, pero la realidad siempre sorprende. Habrá que verlo.

Interesante reflexión Rodrigo. Me gustaría agregar lo siguiente: la gran disponibilidad de herramientas hace que nos diversifiquemos de una manera tal que todo lo queremos abarcar, yendo esto en detrimento de la calidad, ya que la calidad tiene que ver también con las horas que uno insume en perfeccionar algo específico. Bienvenidos sean los avances tecnológicos, pero aprendamos a elegir e ir en la búsqueda de un nuevo paradigma de especialización.
Interesante artículo, coincido que los que empezamos a estudiar antes de toda la historieta del photoshop e internet (años 90) nos hicimos, digamos más fuertes, porque tenemos el antes y el despúes, también es verdad que ante tantas y complejas herramientas nos dispersamos en una búsqueda, que muchas veces, o al menos pasó conmigo me sentí perdido, llámese querer saber after, retoque digital, Indesign, producción editorial para tabletas, html5, en fin infinidades de posibilidades, que muchas veces fueron en detrimento del conocimiento profundo, algo que siempre admire en genios como Fontana
Acuerdo con vos Hernán. A los diseñadores nos cuesta elegir un área de especialización, y están a la vista muchos casos de diseñadores exitosos que eligieron algo muy específico. Tal vez se pueda hacer empezando por decidir en qué terrenos preferimos no continuar.
Totalmente de acuerdo Rodrigo. El proceso de descarte es necesario llegado cierto nivel de experiencia.

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