Juliana Chiriví Amaya

Juliana Chiriví Amaya

Bogotá D.C. (Cundinamarca) Colombia

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Diseñadora Industrial estudiante con 11 años de trayectoria. Estudia en Universidad Jorge Tadeo Lozano (Bogotá).

Áreas de interés: Diseño Gráfico, Diseño Industrial, Publicidad, Comunicación, Diseño de Interiores

Estudiante de octavo semestre de diseño industrial en la Universidad Jorge Tadeo Lozano. 

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Oct 2013 Me gusta el artículo:

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Ago 2012 Me gusta el artículo:

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May 2012 Me gusta el artículo:

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May 2012 Me gusta la opinión de Jenny Buitrago Díaz en el artículo Diseño industrial para la pequeña agricultura familiar

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May 2012 Siguiendo a:

Norberto Chaves

Profesional, Docente con 59 años de trayectoria.
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May 2012 Me gusta la respuesta de Sebastian Urrea Suarez en el diálogo iniciado por Sebastian Urrea Suarez en el artículo Los objetos se resisten a morir

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May 2012 Mi opinión en el artículo ¡Existo! Luego diseño

Pienso que en alguna medida es importante recibir clases de distintos tipos de maestros porque esto también nos ayuda a formar un criterio y una postura propia frente al diseño, claro apropiando lo mejor de nada uno. Considero que puede ser perjudicial tener una sola postura y visión del diseño porque cuando nos enfrentemos a alguna critica en la vida laboral no tendremos los criterios y argumentos necesarios para defender nuestro trabajo.

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May 2012 Mi respuesta en el diálogo iniciado por Sebastian Urrea Suarez en el artículo Los objetos se resisten a morir

los dos extremos son perjudiciales porque no podemos imponer un objeto a usuario como algo indispensable, primero porque es casi imposible lograr que algo sea imprescindible desde su uso y porque si hacemos eso rompemos con la idea del dinamismo del diseño y la transformación constante de las necesidades; por el contrario hacer objetos cuya función es insuficiente y no evoca estímulos o experiencias memorables le quita seriedad a las acciones de diseño,por eso considero que es necesario fomentar la transformación de las necesidades pero sin reducir la calidad de los productos.

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May 2012 Mi respuesta en el diálogo iniciado por Ramón Andrés Fernández en el artículo Los objetos se resisten a morir

Ramón, cuando mencionas el tablero de dibujo me haces pensar que muchas veces la simplicidad de los objetos promueven la subjetividad por parte del usuario y de alguna manera previene la mutilación de los significados puesto que permiten que se les pueda otorgar múltiples funciones sin impedimentos de uso o de tecnología lo que ayuda también a prolongar su vida útil.

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May 2012 Mi respuesta en el diálogo iniciado por Ana María Aristizabal en el artículo Los objetos se resisten a morir

Coincido contigo Ana, muchas veces el objeto como tal no nos provee de alguna facilidad funcional o sus características son reemplazadas por otras más modernas, pero puede adquirir un valor más fuerte emocional o simbólicamente cuando a través de ellos se han generado vínculos entre personas o interacciones distintas a las de la función. Por ejemplo una vajilla que pudo pasar de una generación a otra, la usamos solo en ocasiones especiales porque como tal emite un mensaje de tradición y status, por encima de una moderna que tal vez no tiene una historia detrás que nos evoque algún recuerdo.

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May 2012 Mi respuesta en el diálogo iniciado en el artículo Diseño, objeto y función simbólica

Claro Sebastián, no quise decir que la función técnica dependa de la función simbólica, por el contrario a lo que me refiero es que muchas veces se busca revestir a los objetos de múltiples significados y se desvía del propósito de otorgarle funciones técnicas idóneas para el problema que se pretende solucionar, teniendo en cuenta que, como tu mencionas, es de manera subjetiva como se le otorga a los productos esa o esas funciones simbólicas y cambia dependiendo de la exploración y la experiencia que se produjo individual o colectivamente con el artefacto.

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May 2012 Siguiendo a:

Andrés Vidal Rivadeneira Toledo

Profesional, Docente con 51 años de trayectoria.
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May 2012 Mi respuesta en el diálogo iniciado por Ana María Aristizabal en el artículo Neuromarketing: ¿manipulación de emociones?

Respaldo la postura de Juan Carlos cuando afirma que la decisión es de cada quien, pero también la de Ana María cuando plantea que es mejor involucrar el diseño para reducir el consumismo sin reducir la calidad de la experiencia que se ofrece con un producto. Esta preocupación es motivo de investigación como la que realizó Rachel Botsman planteando el «consumo colaborativo» con el que busca exaltar los gustos y la preferencias de las personas por medio del compartir y el uso grupal. Aqui su conferencia: Enlace

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May 2012 Me gusta la respuesta de Sebastian Urrea Suarez en el diálogo iniciado por Ricardo Bueno en el artículo Un nuevo método de enseñanza basado en la práctica real

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May 2012 Mi respuesta en el diálogo iniciado en el artículo Cuando el cliente da señales

Claro! Como dices Angela, la forma de percepción haya cambiado a un pensamiento más grupal, pero aún sigue siendo muy débil, porque nos cuesta desligarnos del ego de «diseñador» y la idea de «el cliente no tiene criterio» y no somos lo suficientemente humildes aún para aceptar que podemos aprender de ellos, queremos forzar muchas veces nuestras ideas cuando pueden ser superiores si apropiamos las mejores ideas del cliente a través de diseños más integrales.

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May 2012 Mi respuesta en el diálogo iniciado en el artículo Cuando el cliente da señales

El primer paso sería desprendernos de la idea de diseñadores de forma-función y direccionarnos hacia lo que Nigel Whiteley plantea como el «diseño valorizado», ser diseñadores integrales capaces de abordar problemas sin pensar en imposiciones políticas, teóricas o de pensamiento, fortalecer la interdisciplinaridad tanto en los procesos de investigación como en los de desarrollo y ser conscientes de otros problemas alejados de la obviedad y de las implicaciones del abordaje por parte del diseño. Destacar el valor del diseño y el valor de las comunidades para hacer verdaderas sociedades.

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May 2012 Mi respuesta en el diálogo iniciado en el artículo La realidad aumentada y el diseño industrial

Exacto Alejandro, no podemos dejar que la tecnología con sus múltiples ventajas y facilidades reemplace al ser humano y esto también se logra con diseño colectivo donde prevalezcan los sentimientos y deseos de las personas más que el afán por adaptarse al mundo que cambia rápidamente. Si diseñamos más desde el gusto, más para satisfacer y mejor la calidad de vida y menos para aumentar las acciones en cortos tiempos, podemos hacer que el diseño sea más humano, tenga en realidad un impacto en la «sociedad» y evitar un «reduccionismo de las facilidades» cuyo fin es el actuar individual.

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May 2012 Me gusta la respuesta de Alfredo Gutiérrez Borrero en el diálogo iniciado por Sebastian Urrea Suarez en el artículo Seis ideas (y media) para rediseñar premios de diseño

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