Magdalena Monsalve

Magdalena Monsalve

Bogotá Colombia

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Diseñador Gráfico docente Ejerce la docencia en UTADEO.

Áreas de interés: Diseño Gráfico

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Mar 2012 Me gusta el artículo:

Angélica Vásquez Cárdenas

Tejer pensamiento

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Dic 2011 Mi opinión en el artículo Ensayo Helvética

«En un libro mal diseñado, las letras se destacan y arremolinan como caballos muertos de hambre en un potrero. En un libro diseñado rutinariamente, las letras se quedan quietas en la página como animales en un establo. En un libro bien hecho, donde el diseñador, el cajista y el impresor hicieron su trabajo, no importa cuantos miles de líneas y páginas tengan que ocupar, las letras están vivas. Bailan en sus asientos. A veces, hasta se levantan y bailan en las márgenes y entre las columnas». (R. Bringhurts)

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Dic 2011 Me gusta el artículo:

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Abr 2011 Me gusta el artículo:

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Feb 2011 Me gusta el artículo:

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Jun 2010 Mi opinión en el artículo Las falsas teorías del diseño

Las teorías no pretenden que el diseñador diseñe, las teorías proponen una mirada hacia el ser del diseño, sobre la manera como se perfila a través del tiempo la disciplina, para entenderla y poder entrar en el hacer. Es un tanto categórico revaluar todas las teorías, tendría que poner sobre la mesa las referencias concretas. Desde mi punto de vista el diseñador no puede diseñar sin discurso y tampoco sin el dominio del oficio y sus herramientas, es decir desde la experiencia.

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May 2010 Mi opinión en el artículo Tradición oral y cultura digital

Los soportes, las herramientas y las tintas: la mano como primera herramienta para comunicar visualmente, para representar, la mano en el libro digital vuelve sobre una mediación del material, metáfora de los manuscritos iluminados, despojado, casi reprográfico, la tinta como soporte luz, mas lejana a la relación entre ojo y tacto, más conceptual, suerte de interactividad versus versatilidad. Por otro lado el libro impreso, para anotar, acariciar, coleccionar o incluso dormir!, el fetiche, algo más seguro que el cargador olvidado y lejos camino a la playa!. Una contradicción.

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