
CONCEPCIóN | El consumo de los objetos que diseñamos está atentando contra la vida en nuestro planeta.
¿Está bien que los diseñadores acepten trabajos cuyos fines son socialmente nocivos? ¿Es hora de formular una serie de criterios que regulen la ética profesional del diseño?

LIMA | La oportunidad y responsabilidad del diseñador para revertir el impacto del mundo objetual en beneficio del natural.

VALENCIA | Los diseñadores podemos educar a la sociedad en la utilización de recursos renovables y fomentar el crecimiento sostenible.

MADRID | Econo: un pequeño invernadero para plantas o árboles que busca crear conciencia sobre el cuidado del medio ambiente.

SALADILLO | Diseñar en los pueblos es trabajar en tierra virgen, la siembra suele ser muy dura pero la cosecha un tanto fructífera.

SEVILLA | Ecofeedback: los diseñadores gráficos también debemos establecer un compromiso con la sustentabilidad del planeta.
Es común que los diseñadores se asuman como hacedores de «un mundo mejor» en función del espíritu de progreso y transformación social que caracterizó sus inicios en las primeras décadas del siglo XX.


BUENOS AIRES | Motivado por el artículo firmado por Guillermo Brea en este mismo espacio, aclaro mi posición: los fines y objetivos de los trabajos de los diseñadores los fija la demanda, y no los diseñadores.

BARCELONA | La metáfora, sacada de contexto, puede dar lugar a grandes confusiones. Por ejemplo: que no se distinga claramente la diferencia entre coste y valor o entre medio y mensaje.

BARCELONA | La sobre-dosis de diseño, que comenzó en los ochenta y continúa hoy en día, desprovee a los objetos de su esencia.

BUENOS AIRES | En este texto cuestiono y pongo en crisis el carácter autocompasivo con que se aborda el problema del reconocimiento social de la profesión.