
BUENOS AIRES | La tecnología es muy veloz, de ahí que los diseñadores gráficos tengamos que capacitarnos constantemente si queremos trabajar para los nuevos medios y con los nuevos soportes de la comunicación que se avecina.
Una realidad de la profesión de la que poco se habla: la gran mayoría de los diseñadores desarrolla su profesión con herramientas y recursos pirateados (software, tipografías, fotos, ilustraciones, etc.).

GUAYAQUIL | El mercado educativo del diseño ofrece alternativas que, a la larga, terminan degradando la profesión.

BUENOS AIRES | La convergencia de contenidos ilimitados en mini-artefactos como iPhone requerirá del diseño una movida para reequilibrar la esfera de lo ambiental con la de lo corporal.

MéXICO DF | El branding de Apple actualiza uno de los mitos más apreciados por el ser humano. A través de esta apropiación experimentamos una emoción que va más allá de la compra de un producto. Esta marca se ha convertido en un rockstar mediático.

ROSARIO | Con la irrupción de las distintas tecnologías algunas cosas se ganan y otras se pierden.

CARACAS | Todo comenzó con la autoedición en 1989. Al final de la jornada los diseñadores son unos "wannabe": quieren ser cineastas, músicos, animadores, VJ’s y, a la vez, continúan su oficio editorial sin menoscabo de lo anterior. El Diseño 4D llegó para quedarse.

BUENOS AIRES | Algunas consideraciones sobre el diseño y la realidad (virtual).

BUENOS AIRES | Problemáticas entre la realidad y la virtualidad.

BUENOS AIRES | De cómo la sinergia con la marca matriz no siempre se logra obedeciendo las previsiones de la arquitectura marcaria.

BUENOS AIRES | Una reflexión sobre los motivos que llevan a la existencia de los concursos de ideas, sobre su conveniencia para todas las partes y sobre la calidad de los resultados que suelen producir.

BUENOS AIRES | La identificación visual de un proyecto educativo para todo el continente que surge de la convocatoria a concurso del Ministerio de Educación de la Argentina.

MADRID | Cómo afrontar un cambio sin que nada cambie. La complicidad del diseño con las estrategias que rentabilizan y desactivan una emergente conciencia social.