
CONCEPCIóN | El consumo de los objetos que diseñamos está atentando contra la vida en nuestro planeta.
¿Está bien que los diseñadores acepten trabajos cuyos fines son socialmente nocivos? ¿Es hora de formular una serie de criterios que regulen la ética profesional del diseño?

BARCELONA | ¿Qué posibilidades tiene el diseñador de participar efectivamente en una evolución progresista del objeto industrial?

MADRID | Contra lo que algunos dicen, los diseñadores podemos hacer un mundo mejor.

CHICAGO | Qué podemos aportar los diseñadores a la calidad de una experiencia contemporánea que no llegamos a comprender completamente.

MADRID | Cómo afrontar un cambio sin que nada cambie. La complicidad del diseño con las estrategias que rentabilizan y desactivan una emergente conciencia social.

BUENOS AIRES | Una propuesta de Wolff Olins y su mirada sobre el liderazgo de las grandes marcas, el consumidor escéptico y el desafío de la innovación.

SANTIAGO | ¿Para qué se estudia la carrera de diseño? ¿Por lucro o altruismo? Lo que nos pasa con el dinero subyace a la respuesta de estas preguntas.

BARCELONA | Diseñar para los ojos es diseñar para el cerebro, el órgano más complejo y el que rige todas nuestras actividades y nuestra conducta. El ojo y el cerebro hacen un todo.

BUENOS AIRES | Quienes niegan las posibilidades del diseño de «mejorar al mundo» esquivan asumir un estado de conciencia al cual el profesional esta obligado. Su autocomplacencia los habilita a no hacerse cargo de nada.

LA PLATA | El diseñador desarrolla su capacidad de síntesis y su visión estratégica, aportando mejoras desde su trabajo profesional, pero debe valorar su rol de asesor a fin de ampliar los puntos de vista y los niveles de debate antes de la toma de decisiones.

MENDOZA | Algunos diseñadores y arquitectos, dejándose llevar por un optimismo y entusiasmo desmesurado, cargan al profesional con responsabilidades imposibles y frustrantes.

BOGOTá | Análisis de los principios fundacionales del Diseño y su relación con el mundo moderno.

BARCELONA | El diseño, lejos de «salvar al mundo», puede contribuir a paliar algunos de los problemas que lo aquejan. Aquí va un ejemplo concreto.

AALBORG | En función de los cambios en el nuevo escenario global, se hace necesario establecer una nueva agenda para el diseño industrial.

LA PLATA | ¿No es demasiado pedirle al diseño que «mejore al mundo»? ¿No hay en ese pedido una inflación de sus objetivos (y de los diseñadores) por encima de sus posibilidades y competencias?

BUENOS AIRES | El diseñador es libre de comprometerse con diversas matrices de valor. Cuando se aplica a dar forma a innovaciones objetivas, enfrenta el desafío de generar una nueva demanda.

BUENOS AIRES | Existe un desencuentro entre la realidad de los procesos culturales y técnicos en desarrollo, y el papel de arquitectos y diseñadores ante la necesidad de definir una ética individual en relación a la ética social.

BUENOS AIRES | Motivado por el artículo firmado por Guillermo Brea en este mismo espacio, aclaro mi posición: los fines y objetivos de los trabajos de los diseñadores los fija la demanda, y no los diseñadores.

MADRID | La adhesión del discurso de la globalización por la cultura obliga a revisar las funciones y valores asumidos por el diseño.
Es común que los diseñadores se asuman como hacedores de «un mundo mejor» en función del espíritu de progreso y transformación social que caracterizó sus inicios en las primeras décadas del siglo XX.

BUENOS AIRES | Los diseñadores ejercemos una práctica que es funcional al consumismo y a la globalización; contribuye con la irracionalidad del mercado y con la pérdida de identidad de nuestras ciudades.

GUADALAJARA | Una indagación de las causas y consecuencias del diseño y la oferta mercantil de productos basura.

MéXICO DF | Solemos sentir que el campo de trabajo del diseñador está sobresaturado e infravalorado, pero quizás sólo sea necesario un ligero ajuste en nuestro enfoque, para percatarnos de que hay mucha más gente que necesita diseño de la que estamos acostumbrados a tomar en cuenta.

CóRDOBA | El diseño no sólo es para las grandes corporaciones multinacionales. Concentrados sólo en esa categoría de clientes, los diseñadores olvidamos la esencia de nuestra profesión.

BUENOS AIRES | El debate ético en la profesión está obturado por reduccionismos y dilemas simplificadores que bajo la apariencia de posturas extremas ocultan la complejidad del tema.

BUENOS AIRES | En unas jornadas de estudiantes de Diseño y Comunicación Social, una estudiante me hizo esta pregunta. Le respondí casi textualmente lo que sigue.
Desde sus orígenes, las prácticas y los discursos del diseño han asumido toda clase de «misiones» que serían el objeto de su existencia; casi todas ellas vinculadas al mejoramiento de la calidad de la vida humana.


BARCELONA | Texto crítico sobre el Disseny Hub Barcelona, conocido también por su acrónimo DHUB, e impulsado por el Instituto de Cultura de Barcelona para «promover el conocimiento, la comprensión y el buen uso del mundo del diseño».

BARCELONA | Ante la persistente tendencia a sobre-valorar al diseño, manifiesta por algunos colaboradores de FOROALFA, acerco mi opinión seguida de un viejo texto de Oriol Pibernat sobre este tema.

BUENOS AIRES | Si bien el posicionamiento de marca y el diseño de signos identificadores son cuestiones íntimamente relacionadas, no son la misma cosa. Sin embargo es común que se las confunda y se las combine en un único concepto.
Una discusión que lleva muchas décadas, pero que parece estar siempre vigente: para muchos el diseño es arte y para muchos no.