
San Isidro es una localidad tradicional de la periferia de la ciudad de Buenos Aires, cuyo gobierno municipal de tanto en tanto hace campañas publicitarias para destacar las actividades y logros llevados a cabo en la gestión comunal. Esta situación no tiene en sí misma nada de excepcional y en nada se diferencia de lo que se hace en otros distritos del país y del mundo: los gobernantes publicitan su gestión con cierta regularidad y lo hacen mediante las herramientas de comunicación a su alcance.
En este contexto, a mediados de mayo de 2012, apareció en las calles de esa localidad, una campaña publicitaria de vía pública1, compuesta por una variopinta batería de elementos gráficos sobre soportes estáticos de diverso formato: afiches apaisados de 110 x 148 cm para las pantallas municipales tradicionales, carteles más grandes para backlights y pantallas especiales de orientación vertical ubicadas en los refugios de las paradas de transporte urbano, outdoors o pósters gigantes de paños múltiples y carteles de formatos especiales, entre otros. Tampoco esto reviste una novedad comunicacional ni mucho menos. Sorprende, eso sí, la diversidad de soportes gráficos simultáneos para un mismo canal de difusión, lo que implica superposición de medios y mensajes, y supone el acrecentamiento exponencial de costos para adaptar la misma gráfica a los diversos formatos.
La novedad, la «originalidad», para llamarlo de algún modo al motivo de estas reflexiones, la constituye la sorprendente apelación publicitaria que campea en todos los titulares.
El creativo —por deformación profesional tiendo a pensar que debe haber habido alguno—, acicateada su imaginativa mente por el desafío de comunicar una gran diversidad de actividades múltiples llevadas a cabo por el municipio, repentinamente habrá creído encontrar la «Idea Providencial»; lo que el marketing gusta denominar «idea fuerza», el mejor abordaje posible para englobar toda la campaña.
Uno puede imaginar a ese hipotético creativo, quizá un poco desconcertado al recibir el extenso listado de áridos enunciados que resumía, en apretadísima síntesis codificada en lenguaje municipal, las acciones que la Comuna pretendía promocionar. Recobrada la compostura, dejando de lado su té verde, nuestro «héroe» toma al punto un marcador indeleble del mismo color por un principio irrenunciable de armonía cósmica, y ensaya tres o cuatro palabras «paraguas», del tipo: «Mejor», «Extraordinario», «Buenísimo», para optar finalmente por un apelativo Divino. Satisfecho, vuelve a su té y al celular de ultimísima generación —apto para establecer contacto con la constelación de Alfa-Centauro— del que jamás se separa, para anunciar al cliente, amigos y seguidores de Facebook su inspirado hallazgo: el fruto de sus cavilaciones fue la idea de iniciar todos y cada uno de los titulares con la primera parte del nombre de la localidad: «SAN», seguidos de la espartana transcripción literal de cada enunciado municipal.
Arribado que hubo a esta Divina Revelación, nos regaló títulos memorables, casi poéticos, como:
Y otros muchos ejemplos de santidad comunal que seguramente compondrán un piadoso mosaico de Comunión y Poesía. Porque nadie podrá criteriosamente pretender que esas declaraciones de la Divinidad Comunal puedan constituir algún modo de comunicación racional, identificable, deseable ni previsible. Si la campaña tuviera por motivo comunicar algo concreto, estaríamos en problemas, porque los títulos analizados desde esa perspectiva, parecen una sarta de tonterías sin pies ni cabeza.


La gráfica adoptada es minimalista y sobria, exclusivamente tipográfica; el layout a dos colores en combinaciones cromáticas atractivas, que cambian en cada título; las apelaciones, consisten en esos títulos compuestos todos en mayúsculas en una tipografía sans serif, colocados en la mitad superior de un espacio dividido al medio en su eje vertical; la mitad inferior muestra los colores en inversión con la leyenda «SAN ISIDRO» y abajo figura la Web. Es todo; una sobriedad visual franciscana.
Una gráfica semejante exige una idea potente, convincente e irrefutable que la justifique y complete ese tratamiento visual tan austero. En lugar de eso, el caso planteado exhibe textos oscuros e incongruentes, con el nombre de la localidad mutilado, evocando una idea de «producto genérico» o valor indiferenciado, en contraposición a la búsqueda de objetivos más recomendables, como los de una información clara, asociada con la reafirmación de la identidad comunal.
Las licencias ligüísticas son recursos atractivos y válidos de cualquier acción publicitaria, para lograr la atención del observador con una ruptura inesperada del discurso, y el lenguaje es particularmente flexible para estos malabares. Pero hay casos en que una delgada línea divisoria puede separar una recreación idiomática ingeniosa de una tontería inconsistente. En el caso presente, el empleo de la partícula «SAN» del nombre de la localidad como leit motiv de toda la campaña y el texto logrado con esa manipulación, aparecen grotescos; en lugar de mensajes claros con contenidos comprensibles para los contribuyentes del municipio, nos encontramos ante consignas crípticas en oscura jerga burocrática, doblemente confusas por la forzada adscripción a una difusa divinidad. El ABC profesional indica que siempre debemos tener presente a quién nos dirigimos con nuestras piezas de comunicación. Esa precaución determina el mejor ángulo desde el cuál elaborar un discurso coherente y medianamente eficaz. En estas piezas, no se entiende a quién le hablan, y la sospecha es de que en realidad, el gobierno municipal se habla a sí mismo en impenetrable soliloquio.


Para completar este panorama, conviene aclarar que «San», como forma apocopada de «San Isidro», no es un uso informal con que se conozca a la localidad, ni por sus habitantes, ni siquiera por alguna tribu urbana, lo que podría haber justificado de algún modo la idea. «San» no significa nada en particular, aparte de la cualidad de santidad definida en el diccionario, ni identifica en absoluto a ese San Isidro ni se entiende que se aluda a ese distrito si se lo nombra de ese modo. Luego, no se establecen lazos de pertenencia geográficos, afectivos, culturales ni históricos con esa denominación arbitraria respecto a la localidad mencionada. Para darnos una idea de la arbitrariedad nominativa, imaginemos la ciudad brasileña de San Pablo o la estadounidense de San Francisco con una campaña semejante. La salvedad es pertinente porque podría suponerse que éste fuera un caso análogo, p. ej., al de Río de Janeiro, al que todo el planeta evoca inmediatamente si decimos simplemente «Río». Este no es el caso expuesto. Nadie entiende a qué responde el uso aislado de la palabra «San» en relación a textos enunciativos de carácter comunal. Este «San» así expresado es la consagración del más asombroso sinsentido en formato de comunicación de una gestión municipal.
Aquí debe haber algo que se dio por sobreentendido, que solo está presente en la mente de quién lo ideó y de quiénes lo aprobaron, pero es un conocimiento vedado al resto de los mortales y en particular a los ciudadanos de esa localidad, como no sea el gusto por una ramplona cacofonía publicitaria de cuestionable calidad. El resultado es una batería de piezas gráficas visualmente congruentes y no exentas del atractivo del «menos es más» vanderRoheano, pero paradójicamente portadoras de textos manifiestamente incongruentes.
Si la idea hubiera sido dar solaz y esparcimiento a los ciudadanos y vecinos, con una intervención urbana plena de finísimo humor absurdo, la acción estaría lograda. Si, como cabe suponer, le idea fuera informar acerca de las acciones de un gobierno comunal, la campaña es inconsistente y dispendiosa. Por lo que respecta a los contenidos, la gestión municipal probablemente permanezca tan ignorada como antes del lanzamiento de la campaña. Desde esta perspectiva, la acción publicitaria no parece haber pasado de una simple SANata (palabrerío, galimatías)… y SANseacabó.

La ilustración de este artículo corresponde a la imagen de San Isidro Labrador, patrono del distrito municipal homónimo de Buenos Aires. Azulejo policromo sobre muro urbano de la localidad. Artista y procedencia desconocidos para el autor.
Publicado el 03/08/2012

Aunque la intención sea la del juego de palabras se vuelve reiterativo y cansador.
No todo en la vida son 144 caracteres. A veces es necesareio hacer el esfuerzo de leer un poco más.

Como estudiante de diseño de la comunicación visual, veo una campaña (desde el punto visual) atractiva, dada las combinaciones de colores, la estética minimalista y la composición. Sin embargo, en lo que respecta al contenido de la campaña, me parece un absurdo intento de lograr un «I ♥ NY» o el famoso «Toy triste, toy enojado, no toy... me fui». No sé, creo que, en un principio, la idea estuvo buena, pero el diseñador perdió de vista que estaba tratando de lograr un sistema, en lugar de un solo cartel. Tal vez, agregar el SAN hubiese quedado bien con una o dos de todas esas frases, aunque

¿Que pasaría si se usara esa idea en «El Calvario» aquí en Venezuela? jeje, Considero que este tipo de conceptos cabrían si de verdad la localidad tuviese una transformación y los parques fuesen centros de real convivencia ciudadana y no un antro de actividades no santas. En mi país medio tapan un hueco en la vía en elecciones y le ponen «San» y aureolas al gobernante. ¿triste no?

La verdad... no creo que haya habido ningún profesional de la publicidad ni del diseño detrás de esta propuesta. Pero al menos sirvió como disparador de este debate que nos propone Víctor con su análisis. Propongo que siga el debate en SANscrito y que SANcionemos al responsable de la SANata SANisidrense

yo creo que el SAN estorba en la idea del diseñador, para que aplicar algo en la imagen que hasta cierto punto creo que es una burla?, tratándome de poner en los zapatos del diseñador creo que es muy buena la idea y es un atractivo de referencia pero esta muy mal elaborada.

En mi opinion pienso que el diseñador de esta campaña no realizo correctamente los pasos para brindar un mensaje claro en la publicidad ya que no tiene decidido a que grupo especifico esta dirigida la campaña y simplemente se enfoco en una sola idea de diseño y no realizo una lluvia de ideas para ver cual es la mas adecuada y no afecte la sensibilidad de algunas personas ya que para estas la divinidad de la palabra (san) representa mucho mas que el inicio del nombre de una poblacion, ademas que no me parece que se realizo un analisis semiotico con el cual se pudo dar cuerpo al diseño.

Curiosa reflexión, Marina, pues no hay ningún producto, al menos en el sentido publicitario del término, que es el eje del análisis. La gestión de gobierno es –o debería ser– un servicio y la campaña analizadan es una acción publicitaria.


Me queda una curiosidad por un un asunto más profundo que pasó desapercibido: Usé deliberada y ampliamente el término «publicidad» para exponer el caso. Nadie cuestionó el uso de las herramientas publicitarias comerciales ortodoxas para comunicar gestión de gobierno. La publicidad apela a las apariencias, la frivolidad y todos los resortes del hedonismo para llamar la atención y generar necesidades prescindibles y lograr efectos de adhesión, imitación y compra si es posible, compulsiva. A esos estímulos, reaccionamos como consumidores, sin asumirnos como ciudadanos que merecen ser informados.

Soriano afirma que: «La metodología de investigación es un producto del desarrollo del conocimiento científico y se encuentra condicionada socialmente: es decir, la forma de aplicarla dependerá de las características del objeto de estudio así como de la realidad concreta en que labora el investigador».
Un método científico de investigación para un asunto así, requeriría una expertise específica, presumiiblemente aún inexistente. Y sería fundammental conocer los objetivos de la campaña para mensurar su eventualk eficacia, tarea que requeriría de la cooperación activa de los sujetos involucrados, esto es: el testimonio post-facto de las partes interesadas. En este espacio, sólo podemos conjeturar en base a nuestros conocimientos, presunciones y prejuicios, cómo negarlo, y expresar nuestras opiniones para confrontar con otras, coincidentes o discrepantes, con conclusiones provisionales.
De acuerdo, sin embargo los resultados de todo «artefacto» de diseño evidencian la coacción y participación del anillo social que es mucho más grande que la necesidad básica del diseño. Una postura concluyente sobre el artículo y los procesos metodológicos, puede realizarse y presumirse desde una clara sintomatología de la ausencia de un método práctico- hermenéutico. Los métodos de investigación proyectuales pueden ser además, exhaustivamente elaborados como resumiblemente prácticos y sistematizados. Concuerdo con la necesidad de conocer los objetivos para dar «juicios de valor». Saludos.
Muy interesante postura. Creo sin embargo que desarrollar un método científico para analizar una pieza de comunicación publicitaria –plagada de intencionalidades y motivaciones diversas; algunas evidentes, otras sospechadas, muchas contradictorias– puede ser una presunción un tanto ociosa. Sería como aplicar un método similar a la crítica literaria o teatral, una paradoja cultural. ¿Medimos por cantidad de aplausos/abucheos? ¿Por bostezos, risas o milímetros de llanto? Una actividad intelectual no admite cierto tiupo de análisis, más propios de la entomilogía, sin que se resienta su esencia.
Pero claro que existe esa disciplina que evalúa el mas mínimo detalle de la más efímera expresión, le respondo desde mi apasionamiento jeje, LA SEMIÓTICA querido Víctor; desde sus orígenes lingüistas se encargaba de analizar justamente obras teatrales y literarias, decía Kurt Spang: «Si la idea de la rojez no es roja, un estudio sobre el chiste tampoco tiene que resultar forzosamente chistoso y falto de rigor científico, aunque por otro lado no se excluye que se pueda deleitar enseñando», concertemos pues que la presencia de un método científico no excluye la práctica empírica del diseño.
Mi pasión es por la imaginación creativa; le respondo desde esta orilla, con este barquito de papel digital arrojado a la corriente: La práctica del diseño –empírica o científica– no puede ser excluída por ningún método, empírico o científico. La semiótica podrá hacer un análisis semiológico, las escuelas de diseño lo harán de esa actividad, los talleres de escritura lo, pueden hacer desde ese ángulo, las cátedras de filosofía, sicología y bellas artes lo pueden hacer desde esos saberes. Cada una podrá construir cietíficamente su porción de verdad. Difícilmente sea la Verdad Revelada. Saludos.
De acuerdo, una hora con una espectacular rubia gaucha son como cinco minutos, pero una hora con la mano en el fogón es como un año !!! Un fuerte abrazo.
Celebro las coincidencias y le agradezco la cordialidad aún en las discrepancias. Aunque debo advewrtirle que nuestras monas criollas NO son negociuiables. ¿Qué pensarán de usted las pastusas, viéndole enredado en tales menesteres? Un abrazo porteño.

la Perspectiva funcional en el contexto de la persuasión establecida por el ilustre modelo sociológico de Parsons el cual ofrece diversas diectrices que buscan la conservación de las normas sociales que evitan verse modificadas o transgredidas gracias a la existencia de un modelo inmutable en este entorno la creatividad forma parte del cambio al relacionarse evidente y directamente con la anhelada«libertad de expresión»en diversos casos esta creatividad debe asimilarse como aquellas creaciones novedosas que no obtienen una total aceptación pero es su percepción en el arte de la comunicación

Consulta: ¿alguién conoce algún método de investigación que pueda confirmar el éxito o fracaso de la campaña, o sólo nos tendremos que basar en apreciaciones personales?

A mi parecer La palabra SAN..... en su inicio tenía una gran expectativa pero se convirtió en algo desagradable, confuso para el lector ya que no es llamativa ni agradable esto es falla del diseñador que por ganar dinero se aferro a la primera idea y esto lo llevo al fracaso porque no aporto nada a esta comunidad a la que estaba dirigida esta campaña.

si buscamos una comunicación visual sin contaminar el espacio y lograr interés en la comunidad, no podemos permitir que por el simple hecho de «tratar de llamar la atención» lleguemos al punto de explotar algo que ya es conocido, y que tengas miedo al cambio y que no nos arriesguemos a innovar, algo que en realidad llegue a ser rico visualmente, pero no sin antes realizar un estudio previo de lo que en realidad la comunidad quiere y que esta campaña logre incentivar a la sociedad. y tener en cuenta los recursos con los cuales se cuenta.

En su momento pudo a ver sido practico y llamativo utilizar la palabra SAN .... pero la acogida logro q la repetición de esta se volviera monótona y aburrida y llego al punto que la palabra perdiera su fuerza y contenido .

Quizás en un principio la campaña tenia una esencia, pero en la misma implementación se encargaron de desgastar el concepto, hasta el punto de que el individuo la ve y no le va a reflejar mucho o quizás nada, ademas el target es muy general y por ende complicado que a todos les llegue el mensaje igual. En conclusión para mí tuvieron una buena idea pero la dañaron por dárselas de SANtos.

Esta campaña pierde el sentido por que no se dirige a todas la personas haciendo así que esta confunda , y pues (San) es algo que no va hacer agradable para el lector por que en determinado tiempo ni va a ser llamativa ni va a generar importancia.

Cuesta mucho pensar que esa campaña la pueda haber realizado un diseñador y si es asi como pudo pasar en alto, algo que en el diseño es tan fundamental como un estudio semiotico previo, viendolo desde un punto de vista logico, lo unico que se me hace medianamente interezante es como esta campaña dada su incoherencia juega con la curiosidad de las personas ya que se torna confuso al obtener el termino(SAN) obviamente para mi resulto bajo cualquier punto de vista muy comico. pero para siertas personas puede ser algo perturbador al utilizar la santidad como salida para solucionar un problema.

La utilización de las herramientas de comunicación son fundamentales para transmitir claramente un mensaje, en este caso la campaña publicitaria es tan simple, que no tiene en cuenta el fin de ella y a quien va dirigida; la intención, el objetivo y el mensaje resultan confusos. La idea en general resulta interesante e impactante pero no logra el objetivo deseado. Me parece que el termino ¨San¨ hace énfasis no tanto en la divinidad sino en resaltar el nombre de la localidad y sus logros comunales.


No estoy de acurdo con el uso del termino SAN que utilizo el diseñador, ya que hay que tener presente el publico objetivo al que nos dirigimos para así entenderlo y generar una pieza gráfica que comunique y envié un mensaje coherente.
Esta campaña no fue concibida por un diseñador, a éste solo le correspondió hacer el diseño.

la campaña de ¨SAN¨ es una campaña que al principio podria ser tomada de forma agradable pero con el poco tiempo es molesta y fastidiosa ya que mirar todo letrero con la palabra SAN

La campaña en comunicación e información, de las pizas graficas con la terminación san le están cambiando un sentido al lugar en el caso de convertirlo confuso para el individuo, también cuenta con una contaminación visual para el individuo porque utiliza un formato layout que en el primer división lo dice y también se toma el segundo para redundarlo. El diseñador debe tenerle respeto a su profesión y a quien se va dirigir.

a mi parecer fue algo muy gracioso y explotante de la palabra san ya que la intensión del mensaje no conlleva un impacto y también parece hasta de un modo dogmático y un mismo concepto que para alguno puede funcionar pero ya se vuelve monótono de igual forma perdería su función y la de los demás anuncios.

El gobierno Ecuatoriano actual a realizado un proyecto con el fin de cuidar nuestros recursos naturales, la selva amazónica, el pulmón del mundo, que pasaría si en el mundo no todo fuese dinero, si tuviéramos otras ambiciones como mejorar nuestra calidad de vida, creo que através del diseño grafico se podría lograr.
Miguel Angel, por supuesto que hay objetivos altrupistas y egoístas en todas las actividades humanas: esto vale para los diseñadores, pero también para los políticos, los religiosos y los empresarios. En general, siempre hay intereses detrás de cada acción, también posiblemente en el proyecto ecológico que mencionas, y no siempre son inocentes. En este caso, para este ámbito, interesa su formulación creativo/conceptual, que no nos proporcionas.
Concuerdo con Victor García, una campaña mal generada o mal postulada no es justificación. Miguel Angel, toma en cuenta que en el desarrollo se han gastado miles de dólares de los contribuyentes. Una campaña altruista tiene mayor responsabilidad en sus resultados, ya que conseguir el dinero es más dificil y no existe retorno. Concuerdo que el diseño debe mejorar nuestra calidad de vida, pero de manera profesional y responsable.

La comunicación se ve frustrada de principio a fin con esta campaña, si nos ponemos en el lugar del observador podemos encontrarnos por demás desorientados en mensaje y lugar, es evidente que no se pensó en el contenido tanto como en la forma, este es un error muy frecuente en los diseñadores, lo terrible sucede cuando estos errores son filtrados hasta los límites municipales.

Desde mi punto de vista el término de «San» no fue más que una salida fácil que uso el diseñador para librarse del trabajo con rapidez y poder obtener del mismo modo el pago. De algún modo me parece un poco, digamos 'insultante' por el hecho de que, por cosas como esta, el diseño es para muchos considerado el crear cosas bonitas o poner un color/imagen/etc., colocarle un texto cualquiera y quedo lista la imagen, el logo, o lo que se quiera hacer. Es algo interesante, pero poco funcional, ya que se enreda y se sobre carga la imagen.

El empleo del término SAN, desde mi punto de vista, es una estrategia no convencional de comunicación empleada por las diferentes administraciones locales en cualquier punto del planeta. Su acercamiento con lugares o acciones, le dan un ingrediente jocoso al mensaje, haciendo que su impacto sea mayor y de esta forma, permanezca en la mente de los ciudadanos, atraídos pos un prefijo no usual.

Y si en nuestros diseños creemos que es un error, que se ve mal gramaticalmente el uso de la misma palabra por más de 2 0 3 veces que pensamos de esto?
Para mí no es agradable encontrar en cada anuncio de cada lugar, de cada calle, los nombres con este adjetivo ¡ San !... Pienso que el uso de esto fue una salida fácil en cuanto a diseño para solucionar el problema que se le impuso al diseñador, es una idea muy buena pero mal lograda, se debió buscar dentro de este la simplicidad y no la sobre carga. Con todo el respeto hacia quien hizo eso doy mi punto de vista.

Estoy deacuerdo en que esta campaña publicitaria hubiese funcionado mejor sin la palabra san ya que al fusionarla con otras el mensaje se torna confuso, creo que un imagotipo le hubiese aportado mucho a identificar y a comunicar de una forma mas clara la cualidad de santidad que le querían dar a esta localidad.

Además de la gran sorpresa, estupefacción e incredulidad (hasta ver las fotos)... este artículo me ha dado un grato momento de risa y divertimento XD... sin embargo pasados mis 10 minutos de jocosidad... me llega la tan mencionada y urgente necesidad de educar a la gente (más a las «autoridades» encargadas de solicitar, licitar

me parece que si utilizan ¨SAN¨ para renombrar todos esos sitios es como si todos los de san Isidro fueran unos santos o algo parecido, quizás la campaña hubiera funcionado sin meterle el ¨SAN¨, una buena opción era haber realizado encuestas o realizar estudios acerca del tema, y no haber realizado algo que tenga tanta controversia.

desde mi punto de vista pienso que la campaña es muy vaga talves tenga un significado de recordadion para algunos pero aun asi le falta el pensar mas en una solucion mas adecuada para que las personas las cuales no saben la verdadera intencion de la campaña conclision un buen diseñador no solo se debe quedar con la primera idea que aparesio en su libro de bosetos.

No cabe duda de que la realización de esta campaña es confusa, sin embargo quien no va a querer visitar un sitio llamado San Isidro, que antepone el San a cada lugar, sería curioso visitarlo, pero además saber a que hace referencia el tan nombrado San en cada lugar... pues según lo nombrado en el artículo, sería quizá un gasto innecesario ya que no tiene ningún significado en especial.. y si no tiene una buena justificación pues no generaría recordación, quizá llame la atención a simple vista, pero no habría una clara definición de su significado por lo que perdería la intención de mostrarlo.

Jajaja, indefendible a todo. Debo confesar que traté de mostrarme abierto, casi ignorante de todo precepto intelectual, tratando de entender, tratando de engancharme a la idea. Casi voy a misa y me confieso en el interin y nada. Me apena tal despilfarro de dinero...mejor lo hubieran donado a alguna casa de ayuda. Gran analisis, sin exagerar.

Buen artículo, esto demuestra una vez más la ignorancia en cuanto a diseño, que es latente en algunas localidades del mundo, en mi punto de vista encuentro dos falencias en esta campaña, una , es que «X» diseñador por el afán de ganar dinero se aferro a la primera idea que tuvo para hacer dicho trabajo pasando por alto los estudios semióticos, la segunda es culpa de los gobernantes de esta localidad, por no recibir asesorías y puntos de vista de terceros, que conlleva a esta campaña en un fracaso. Cabe rescatar que es algo graciosa y cómica si ese hubiese sido el objetico, el contrasentido



La originalidad es una cualidad de obras en general creadas e inventadas, lo cual conlleva a algo nuevo y novedoso. Originalidad, es visto desde un punto de vista cultural, donde se refiere a una obra de arte, literaria, de música, etc. Se es llamado original cuando presenta algo novedoso, nuevo e innovador y no hay mejor manera de llamar a esta campaña en la cual rige la creación, creatividad, invención y diferenciación total, eso lo hace realmente interesante y motivador a nuevas campañas para sacar a relucir y conocer lugares maravillosos olvidados o simplemente ignorados.

Hacer pensar un poco a la gente no tiene nada de malo, depende mucho de la idiosincracia de cada quien y la persepectiva de donde lo analice.
Aunque quizas le falta estética (la intervención de un buen diseñador) la idea me parece válida ...

Solo sé una cosa: la Gotham ya está de moda.
El uso del san da más a una especie de tarotista. No creo que sea lo más pertinente. Pero quién sabe, quizás querían ser más «amigables»?

By the way, como decimos en Puerto Rico, al último jefe de la Inquisición lo ascendieron a Papa. Es Benedicto XVI. En todo caso tendría que plantear mi queja a el directamente para que la refiera a la Congregación de la Doctrina de la Fé que es la sucesora de la Inquisición. Solo cambió el nombre.
En instituciones de 2000 años es dificil cerrar oficinas. Es mas facil cambiarles el nombre, pintarlas, poner un aire acondicionado nuevo para que enfrie mejor y nombrar a alguien nuevo que haga lo mismo pero por computadora.
Un respetuoso abrazo desde PR... (si te dejas... :)
Que hubiese pasado si la campaña hubiese sido «santo' en vez de san...? Si sustituimos santo donde dice san el efecto es mas pronunciado y de hecho, diectamente mordaz linguísticamente. ¿Habría hecho diferencia...?
Creo que en tu enjundia por demostrar mi herejía, te has perdido lo medular: «san», «santo» o «santa» en ese contexto tendrían el mismo efecto de inclusión forzada y gratuita, con reesultado absurdo. Independientemente de tu gusto por su eventual contenido irónico y/o mordaz, no aportan nada de interés para la comunidad a la que supuestamente está dirigida la campaña. Y éste es a mi criterio el nudo: ¿Hacemos campañas comunales exclusivamente para demostrar lo divertidos que somos o pensamos en algo de utilidad para los vecinos?
Créeme, no estoy tratando de demostrar nada como eso. Si asi se entiende, mis excusas.
Fíjate en lo que escribes... Una campaña que de alguna manera demuestra lo divertida que es una comunidad que acepta publicitar parte de su nombre en un sinsentido... ¿no es una propuesta válida para atraer turismo? Si la lectura de cada letrero motiva a la conversación o al reconocimiento por causa de un uso sincopado de parte de un nombre... ¿no es esta la base de la creatividad del jazz? Una nota, una clave... En el contexto de una campaña urbana el resultado es una «suite» de variaciones sobre un tema
Como ya te expresé antes, tu postura es una cuestión de fé... creativa. Como también te expresé antes, la fé no se discute: la tienes o no la tienes. Tú la tienes de manera incondicional por esa campaña; yo no la tengo en absoluto. para fundamentar lo cuál, expuse ampliamente mis argumentos. Tú has mutado de la descalificación personal isnpirada en el fundamentalismo religioso –que ahora niegas– de tu primer comentario a una actual, asombrosa, ilusoria e incomporobable comparación con el jazz, como únicas e inconsistentes argumentaciones. ¿Qué quieres que te diga? Me quedo con el tango.
Me alegró mucho el tema que trajiste y me alegró el intercambio. Sin embargo creo que lo prudente es dejarlo aqui.
Ahora veo porque en algunos lugares del mundo queman a los cristianos ahora mismo. Antes era a las alegadas brujas por supuestamente serlo. Ahora es a los cristianos porque el ser cristiano ha venido a ser una acusación de brujeria. No toleran ni saber que existimos y cualquier cosa que digamos es un fundamentalismo que no pude tomarse en cuenta.
Exito y espero que sigas trayendo temas tan interesantes como este para ver arder la discusión. FOROALFA es muy valioso.

En mi punto de vista, esta campaña tiene variabilidad de lectura, por lo cual la campaña para muchos les parece descabellada y pésima. A mi parecer me regala una recordación de imagen y lugar, que es lo que se busca con una campaña publicitaria, algo sobria pero interesante.

San Dia. que buen articulo, siempre es bueno leer criticas con fundamentos a trabajos de dudosa calidad. De esa forma tenemos chances de no cometer dichos errores...

Creo que para algunos puede sonar absurdo el buscar un re nombramiento de la localidad, pero si le da un poco de toque estético a la misma con sus colores y demás, así se vea algo incongruente y facilita, pero creo que también hay que tener en cuenta la poca colaboración del gobierno para asegurar una idea redonda y de impacto visual que muestre y comunique
Poco congruente, pero también se debe tener en cuenta que al menos quiere mostrar algo visible con «algo» de «diseño» para mejorar parte de la localidad, algo que hace falta en muchos otros países del mundo (Colombia) enigma total


Lo siento! Me parece el típico caso de «todos podemos diseñar», según el gobernador o su esposa... y además hacémelo sin muchas fotitos ni dibujitos, algo rápido viste?, así me sale más barato!!!... en fin...

Una campaña publicitaria parida en el retrete, tan mala que resulta tan buena que nos tiene opinando al respecto y aunque su mensaje no sea claro, ni la forma de comunicarlo la mejor, pero como dije anteriormente, es tan mala que es buena y nos tiene con sus <

Nuestra clase política es profundamente ignorante, vulgar y demagoga. Como mucho manejan 300 palabras. Allí está la justificación para que una campaña así «vea la luz».

Buen artículo!
Esta es otra locura más de los «genios» creativos publicitarios que embaucan a las municipalidades de turno con campañas tan absurdas como ésta. Que no aportan ni dicen nada a la comunidad y, si se llenan los bolsillos a costillas de los ciudadanos que pagan sus impuestos. Pero lo peor de todo está en la incultura visual y de todo tipo de los que contratan a estos diseñadores que terminan metiéndoles «gato por liebre» o «SANdeces en SANs serif?

SAN pésima campaña. Realmente no se como la aprobaron.
Muy bueno Victor como encaraste el articulo, de una forma divertida. Valía la pena compartir esta SANata publicitaria. Saludos!!

Buen provecho Julio con tu Sangüich, buen comentario.
La verdad admiro mucho al diseñador (si es que se le puede llamar así) de la campaña, porque para haber propuesto, convencido, cobrado y expuesto tal cosa ante su H. Ayuntamiento. tuvo que haber usado el mismo nivel de retórica que el crítico en este artículo.
La verdad es que fue mucho ruido para tan pocas nueces. Por ahí vi que alguien dijo que con haber mostrado las fotos y dar un breve punto de vista sin tanta semántica hubiera bastado. Estoy de acuerdo. San ludos a todos.

San..ahoria... Creo que hubiera tenido más sentido! Eso hace un diseñador cuando no tiene en cuenta la realidad que le rodea...ni otras opiniones con un poco de sentido común, el cual « es el menos común de los sentidos». Muy bueno el artículo!


Yo había sospechado que el 'San' estuviera involucrado con la población por medio de alguna asociación de ideas muy local, que yo desconozco, sería la única posibilidad para sobrevivir. Pero tú lo sabrás mejor que nadie. Muchas gracias por el artículo, acojonante, por otro lado. He reído y llorado de risa por un buen rato. Espero que tengas más cosas que contar de tu país y de su publicidad. Me consta que lo hacéis muy bien. :_) un saludo.
No, no estés tan seguro de que sepa algo, igual que tú, lo sospecho... y cometo la osadía, el infame sacrilegio de preguntármelo. Gracias por tus comentarios, me place que lo hayas disfrutado. Pero por favor no creas que esto es lo único que se hace en publicidad por estas Pampas: No lo digo yo, lo dice el Clío y los frecuentes Leones de Oro de Cannes merecidamente cosechados por talentosos creativos locales. Un saludo.

Pues es tan buena, que me acabo de enterar que existe esa comunidad, además me identifica profundamente pues en México sobran las localidades cuyo nombre inicia con San o Santo. Siento que más bien nos está faltando un poco de humor para entender la propuesta.
En toda América hay centenares de localidades con «san» y «santa», incluso en USA, sin olvidar «San Petersburgo», «Saint Tropez, etc. Debe haber entre ellos docenas de «San Isidro», recuerdo el barrio tan bonito de Lima, p. ej. Todos ellos potenciales comitentes de la campaña. El humor está bien para una campaña financiada por una emnpresa privada, que se puede dar el lujo de la superficialidad. Una campaña oficial requiere atender otras prioridades, propias de las necesidades de los vecinos, básicamente, brindando información clara.

A mi parecer, esta campaña fue creada con la intención de «renombrar» a la localidad de San Isidro con una serie de palabras pensadas como adjetivos; sustituir «Isidro» por esos objetivos cumplidos que se pretenden promover (aunque yo no tengo idea si efectivamente han sido cumplidos).
Vender la idea de que «San Isidro» podría ser fácilmente -re-conocida por sus características recién adquiridas y/o conservadas.
San Isidro = San Túneles - Por la buena calidad que los túneles de esta localidad pudieran tener (ojalá pudiera yo ignorar la falta de tilde), y justo así para los demás casos.
Edgar, el objetivo podría ser esa sustitución que supones, aunque no lo sabemos. A partir de esa hipótesis, cabría preguntarse el beneficio real del cambio de nombre por un sucedáneo absurdo –túnleles, reciclado de basura, hospital materno infantil–. ¿Te suena congruente y te parece deseable diluír el patronímico por perseguir una idea de utilidad incomprobable? ¿Crees que se entiende que lo que se expresa con la sustitución es asumido automáticamente como bueno por carácter transitivo, aunque el resultado suene incomprensible? ¿Te imaginas algo así usando «Guada» para tu ciudad?

San Victor por hacer un Excelente análisis. Me queda clarisimo que cualquier persona se hace llamar creativo y que los municipios funcionan por «buenos contactos».
Las fotos lo dicen todo!
Agradezco tu opinión, Paulina, excepto la postulación de santidad, completemente inmerecida por pecador irredento.

La idea más fuerte que queda dando vueltas en mi mente es que muchos de nosotros (los comunicadores) no recibimos el feedback suficiente, porque no lo pedimos.
Porque muchas veces nos conformamos con 2 personas que nos digan «divina tu idea» cuando en realidad lo que más nos hace crecer como profesionales son aquellas opiniones que nos dejan en jaque, que nos hacen repensar la idea, que nos hacen mejorarla y pulir los bordes. Necesitamos opiniones que no nos conformen y por tanto nos movilicen en vez de dejarnos quietos en el lugar hasta donde hemos llegado.
Gracias Adriana por tan ponderado aporte a la racionalidad. En un contexto en que las pasiones personales, la superficialidad y no pocas mezquindades del espíritu a menudo nos impiden ver más allá de nuestras ermociones más exaltadas.


El problema con esta crítica, que de una parte me parece ingeniosa y la respeto, es que parte de la premisa de que la referencia «San» es un recurso poco creativo en si mismo porque es una referencia clara a un apelativo religioso. Al así evaluar el tema, el autor parece postular en forma de «mandamiento creativo» que para ser válido el diseño gráfico, éste tiene que ser básicamente ateo para que no «ofenda» ningun otro parecer o que no sea considerado parte de una profesión de fé. Hume a la «n» potencia. Es decir que el artista gráfico tiene que ser ateo o agnóstico. ¿Quién dice sandeces?
¿De dónde sacas esa supuesta animadversión hacia el uso de «san» por su contenido religioso? ¿Mandamientos? ¿Profesión de fé? ¿No estarás exagerando? Sólo te falta denunciarme al Tribunal Supremo de la Santa Inquisición. ¿Quién dice sandeces, preguntas? En tus conclusioines encontrarás la respuesta.
No te estoy denunciando en forma alguna. Además no postulo ante esa corte. A mi no me ofende en lo mas minimo tu escrito ni tu toma de ofensa.
Simple y llanamente creo que el uso de san en la campaña es válido e incluso creativo y hasta desafiante si tomamos en cuenta que desde el punto de vista de una ciudad que se llama San Isidro y por ende toda referencia de dirección y vida de sus habitantes está enmarcada en ese nombre, el uso del mismo como lo hace la campaña «de facto» desafia el rol tradicional en esa ciudad del adjetivo san.
Hasta podría considerarse irónica.
Reza tu por mi...
Evidentemente, tu toma de posición acerca del adjetivo es una cuestión de fé... creativa.
Y la fé, no se discute. Ni se debiera obligar.
Salvo si te llamaras Girolamo Savonarola.


Esta campaña me parece horrible y muy poco desarrollada pero me quedo con la duda: ¿Se les cruzaron los cables a creativos y gobernantes para hacer y aceptar semejante bodrio o ha sido una campaña absolutamente premeditada con todo lo que esto pueda conllevar?

Estoy con usted Victor, demasiado honor le hizo a esto con su análisis. Con sólo mostrar las fotos sobraba.
Gracias, Julio. Pero si te fijas en el desarrollo de los comentarios, las fotos solas no hubieran alcanzado.



La campaña horrible. PERO! debemos admitir que el uso de «san» dejo al autor de la nota, y a muchos de los que aquí comentan, haciendo juegos de palabras y usos de este nuevo prefijo «SAN».
Observo ademas como, en el discurso que sostiene la nota, prevalece una crítica personal a un análisis lo mas objetivo posible y/o una exposición de la problemática comunicacional.
Digamos que al no conocer la campaña, tarde en entender de que se quejaba, pero si veía la burla constante.

mas allá del notable palabrerío pseudo académico, hemos visto de todo visualmente en nuestras ciudades no me parece peor que otras «genialidades»... y justamente «el poder de la palabra está en lo que no se dice», lo curioso es que el énfasis no esté puesto en el carácter religioso discriminatorio del mensaje... que pasa con los hermanos judios, musulmanes, agnosticos, etc.? Ni hablar de la modesta, por no decir «berreta» multiplicidad de soportes gráficos... mucho peor es el equipamiento urbano de la comuna...

El creativo es el hijo de Robín, memorable compañero de Batman (Adam West) de los 60

He leído el articulo, las opiniones y creo que el análisis desde la semántica del objetivo comunicacional esta reducido al gusto personal de quien lo escribe y no del
carácter esencial de la comunidad, que desconozco por cierto, sin embargo como propuesta de comunicación tiene consideraciones de mensajes divergentes, al escribir con tanto cuidado una critica tan retorica solo comprueba que esta mas que presente en tu memoria. Ademas la racionalización de los mensajes incongruentes general la esencia de comunicación buscada.
Me parece una propuesta grafica comunicacional muy «vaga», la disciplina debe ser capaz de aportar a la comunidad algo más que una combinación lingüística ingeniosa. Creo que falta una investigación más profunda sobre la zona y su historia, presente y prospectiva, para abordar a una propuesta más solida y pertinente con la identidad del lugar. Creo que antes de llamar la atención hay que preguntarse, para que quiero captar la atención del receptor?, creo que la creatividad es un recurso y no un fin en sí mismo.

No tiene ni pies ni cabeza. Es obvio que no pensaron una estrategia para comunicar. El «SAN» es absolutamente forzado y confunde

Más que una estrategia de baja creatividad, genera una confusa comunicación y se presta para reflejar una imagen de marca desprolija del distrito.

Independientemente del trabajo tipográfico, composición tonal y fundamentalmente su aporte creativo, el «San» no se llega integrar en todas sus propuestas, pero interesante el apoyo gubernamental. Gracias

Es interesante comprobar desde la propuesta linguística, a quienes tiene en cuenta ese Intendente.

Estimado Víctor... Más allá del sin sentido de la campaña, no puedo menos que elogiar tu capacidad retórica. Un placer.

Basta con retirar ese «SAN» (e incluir algún verbo adecuado) y la campaña ya es otra cosa. En fin...

¿la campaña es sólo vía pública? porque si, además, hay una complementación con otros medios que explican mejor lo que vemos en estos titulares llamativos, me cuestionaría la crítica. porque, que son llamativos no cabe duda, ¿no? ¡y que difícil es ser llamativo en estos tiempos de saturación comunicacional!
Es vía pública, exclusivamente. ¿Te imaginas algo así usando «Monte» para tu capital?

A mi no me hizo ruido desde lo semántico, ni lo morfológico. Para mí, y muchos otros vecinos, el error pasa por otro lado.
La ciudad apareció empapelada con estas gráficas el 15 de mayo, fecha en la que se celebra San Isidro Labrador, patrono del municipio. Tratándose de una ciudad tradicionalmente católica, que tiene entre sus íconos más importantes a su Catedral, cabeza de la diócesis que lleva su nombre, me pareció por lo menos de mal gusto utilizar todo ese emergente para propalar política.

Coincido con lo expuesto por Victor en este articulo. Cuando vi la campaña hace un tiempo atrás, también me hizo ruido... «san canal aliviador»? Pero de que estamos hablando??? No me animo a decir que es malísima, le dejo el beneficio de la duda, pero creo que es una campaña inconsistente, no dice nada, ni siquiera comunica lo que quiere comunicar, porque el SAN te distrae del resto.

Qué buena campaña, logra la comunicación que se busca. quien critique esto de manera destructiva es un verdadero envidioso!

¡Genial campaña! Hasta en ForoAlfa hablan de ella... y en España acabamos de descubrir que en Argentina existe una localidad llamada San Isidro (supongo que en recuerdo a San Isidro Labrador, patrón de Madrid). Y por cierto, a priori parece que su gobierno municipal trabaja con éxito... ¡Mi enhorabuena al creativo!

Muy interesante el artículo y el análisis. De todas formas, la campaña me parece, en principio, interesante. El hecho de que no se use en el pasado San como apócope de San Isidro, no quiere decir que eventualmente si la campaña pega, se empiece a usar. Así como el «está bueno Buenos Aires», que pegó, para bien o mal, y no tiene nada de especial y de hecho, nadie relacionaba previamente «está bueno» con buenos aires.... quién sabe. Me parece, sí, gráficamente, un poco pobre. Pero no le bajo el pulgar. Le doy una oportunidad. Al lado del diseño para «London 2012» esto es una genialidad! Saludos!
Interesante aporte. Aunque hay una diferencia sustancial con tu ejemplo de «Está bueno Buenos Aires», y es que ésa frase nos involucra en algo gratificante, apelando a una frase coloquial preeexistente y muy movilizante: usamos cotidianamente el «está bueno» como expresión aprobatoria. No es el caso expuesto: el «san» no nos involucra, sino que nos habla desde las alturas de lo bueno que es per se, no de lo bueno que es para nosotros. En el primer caso, tenemos una comunicación inclusiva y horizontal, en el 2º, una jerárquica y vertical. ¿Cuál es más «comunitaria»?

Para SANar la profesión, debiéramos tener un SANedrín que SANcionara los SANcochos llevados adelante por algunos colegas SANdungueros. Mientras, sólo queda SANgrar por la herida que nos hacen a todos, darles por cabeza con la fuerza de SANsón con una SANdalia, a ver si SANan o revientan como SANtabárbara. Me voy SANtiguando, en un SANtiamén, a comerme un SANgüich.
Batman

Gracias por compartir la campaña. A mi, en lo personal, desde Bogotá, Colombia, a 7 mil kilómetros de distancia... Me encanta. Y los demonios urbanos también me encantan... Tal vez el target de la campaña no son precisamente los diseñadores...
Gracias por tu opinión. Los diseñadores no somos una clase de elegidos, somos ciudadanos comunes y también vecinos de nuestras propias localidades. Piensa en la misma campaña para tu capital, y ponle «Bogo» en lugar de «San», a ver si mantiene el encanto.
¡Mejor aún! Eso facilitaría las cosas. A propósito, si se trata de un concurso de santidad, tambiuén la tuvo Buenos Aires: Santa Mría de Buenos Aires.
Considero que el problema mas allá de la santidad, lo que más molesta es una pobre ejecucion, tal vez el concepto del san se habría podido madurar mas, una mayor conceptualizacion y una mejor ejecucion ¿podrian haber convertido a esta en una campaña exitosa? tal vez (en manos de un diseñador)
Por supuesto que el problema no tiene nada que ver con la santidad, sino con la pertinencia conceptual para lo que debería haber sido una campaña de interés comunitario. No de autoexpresión creativo/oficial.

Si la misma campaña estuviera plantada en Frankfurt la estarían aplaudiendo.

(no me deja responder solo a Juan Manuel Mimendez, vá para su comentario)
esto es a lo que me refería con mi cometario: creo que la campaña busca simplemente eso: exponer lo que tienen como comunidad, lo que se revaloriza o se comparte desde la gente y obviamente desde la gestión. No creo que busque más. Simplemente no puede buscar más.
Y como objetivo, me parece bien logrado. Tenemos que ubicarnos en la mente de la gente q no piensa como nosotros, como primera premisa.
Si la gente habla de ello, lo reconoce, se apropia.... está mas del lado de la genialidad que de la locura.

Como dice ale «y que uno, pensando en su familia, acepta realizarlas» al estilo Nazarena... por algo el diseñador sigue anónimo.
Si lo encuentran lo...

los invito a conocer este documento Chileno de excelente categoría.
Desarrollado por el señor Jorge Barrera y gran equipo.

¡Vaya! ¿aún hay gente que pueda hacer eso? pero lo peor...¿alguien que lo acepte?

Vivo en el partido de San Isidro, y la campaña me da vergüenza ajena, pero lo que pienso es que desde la aberración que representa esa campaña, todos hablan de ella, de sus túneles, hospitales y demás, con lo cual llego a una conclusión: la campaña no es mala, ya que logra su objetivo.
Quizás prefiera pensar esto y no que la plata de mis impuestos fue tan mal gastada.
juan manuel, si yo quiero que una chica se fije en mi, escupirla en la cara lo lograría....

Está bueno poder leer críticas tan bien argumentadas. ¡Gracias!

Sin necesidad de comprender demasiado del contexto, la propuesta es prácticamente ridícula, por lo cual se hace difícil poder expresarse profesionalmente sobre el tema.

Esta frase lo resume todo.
«Este «San» así expresado es la consagración del más asombroso sinsentido en formato de comunicación de una gestión municipal.«

Siempre pienso mucho las cosas y soy hato crítica de lo que veo.
Sin embargo esta campaña me parece que sólo quiere contar lo que hay en el municipio y q obviamente es tenido en cuenta por la gestión.
Creo que está caminando en la linea de la locura, en las alturas en la cuerda... Y será medido con la ya conocida vara entre locura y genialidad... por ahora me voy inclinando hacia lo segundo

Admiro tu capacidad narrativa, a mi se me hubieran acabado los argumentos en el segundo párrafo. Esto tiene toda la pinta de ser una de esas «grandes ideas» que tiene el cliente (sin lugar a contradicciones o sugerencias) y que uno, pensando en su familia, acepta realizarlas.



Acompaño en el sentimiento al autor... aún no puedo creer lo que vieron mis ojos. Una nueva intervención desafortunada desde la gestión pública. Le agradezco la imagen de San Isidro Labrador, un patrono con todas las letras...

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