Nunca ha existido una panadería tan auténticamente rústica como las panaderías rústicas que aparecen en nuestras ciudades cosmopolitas. El pan nunca había sido tan auténticamente artesanal como el producido industrialmente por las franquicias panaderas. Las grietas en su corteza están perfectamente colocadas, su irregularidad es impecable, esculpida en el mejor software de diseño 3D. A veces hasta me parece adivinar las huellas del artesano entre la harina escenográfica que las cubre.
Pero éstas panaderías no han existido nunca. A partir de ciertos elementos históricos, nuestra sociedad sobresaltada en su carrera hacia la modernidad ha imaginado un pasado idílico donde los panaderos tienen el pelo blanco de la sabiduría y la sonrisa de una vida sin estrés. Y aunque la realidad histórica nos mostraría un pelo grasiento sin champús de almendra y una vida de riesgo sin seguridad social… ¿no es más agradable la recreación que la realidad?
El pasado verano me ha dado la ocasión de descubrir el ensayo «La precesión de los simulacros» de Jean Baudrillard, y me sacudió ver con qué acierto intuye en 1978 algunos fenómenos que hoy se encuentran en su máximo esplendor. Baudrillard acuñó el término «hiperrealidad» que definió como «La simulación de algo que nunca existió realmente», una imitación que llega a emanciparse de la realidad que imitaba para superarla y reemplazarla.
La hiperrealidad está hoy tan presente que se ha vuelto invisible para nosotros: evidentemente en los parques temáticos y en los efectos especiales, pero también en las patatas fritas «artesanas» de supermercado, en las camisas «étnicas» de artesanos que querrían vestir la camiseta Nike del Barça, en los tejanos nuevos «usados», las emociones «espontáneas» bajo las cámaras de Gran Hermano y en general todo aquello que proclama ser «auténtico».
Pero mi debilidad es el sector de los productos de alimentación, como el de la panadería hiper-rústica. Con qué sentido teatral las vigas de madera vieja nos hacen olvidar que ¡estamos en un edificio de hormigón! ¡Qué empeño en envejecer ésas mesas nuevas!, ¡cuántos esfuerzos para hacernos creer que, a pesar de vender toneladas de pan al día, «seleccionan cuidadosamente cada uno de los granos de trigo»!¿Qué sentido tiene si nuestro cerebro sabe que es ficción? Nos hemos acostumbrado, hemos dejado de ser conscientes de ello. Baudrillard además advierte que hemos acabado prefiriendo la hiperrealidad a la realidad. ¿Quién quiere ver los polígonos de la industria panadera? ¿a quién le gustan los tanques de acero y la frustración de la doctora peruana que tuvo que coger el empleo? Como en El show de Truman, parece que nos sentimos a gusto bajo el decorado.
¿De dónde viene tanta devoción por la hiperrealidad?
La realidad de ayer eran los artesanos y la realidad de hoy es la producción industrial. Bajo la tendencia a esconder la realidad bajo la hiperrealidad del cuento panadero, quizá se esconda una cierta incomodidad con el momento histórico que nos ha tocado vivir. En la búsqueda de la máxima eficiencia, nuestra sociedad industrial ha sacrificado la escala humana y la sencillez de la producción artesanal, pero nos ha traído también unas comodidades que ahora son la base de nuestro estilo de vida.
Publicado el 30/06/2008

La diferenciación y la personalidad de la marca gráfica no necesariamente se logra con creatividad y originalidad.
Cómo enriquecer el proceso de diseño de un sistema de identidad empresarial desde los enfoques de la sociología y neurociencia.
Una intencionada apología de la importancia del diseño y la calidad de edición en el libro.
La reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo y la oportunidad de integrar tradición con modernidad.
Chaves, padrino de FOROALFA desde su fundación, recibió un merecidísimo reconocimiento a su trayectoria en la enseñanza, la reflexión y el trabajo profesional dentro del diseño.
Sostenibilidad y sustentabilidad son aspectos cruciales para el futuro de la humanidad, y muchos diseñadores los consideran solamente una moda o una tendencia políticamente correcta.
IMPORTANTE: Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web. En cambio, sugerimos y valoramos la reproducción parcial, incluyendo además del nombre del autor, el título y la fuente (FOROALFA), un enlace a esta página (http://foroalfa.org/articulos/realidad-de-reality) en un lugar claro y visible, que invite a completar la lectura.
Desde que la información nutricional comenzó a ser valorada masivamente, algunas marcas tomaron esa premisa para construir su identidad o demostrar su autenticidad.
El pasado 12 de diciembre culminó la primera Bienal de Diseño de Estambul en medio de muchas críticas y reflexiones pertinentes para llevar a la práctica en Latinoamérica.
La recuperación del modelo productivo artesanal, es una vía de salida para la industria del mueble español tras la pérdida de su identidad, al haber asumido el diseño de una línea de productos sin diferenciación.
La conectividad y el acceso a la información modifican los paradigmas del trabajo y la gestión de los proyectos. La educación no debe quedar atrás.
Dos preguntas clave que debes hacerte si deseas encaminar el entusiasmo por el trabajo en tu empresa.
Homenaje al recientemente desaparecido creador de Fototrama.
No siempre somos los diseñadores los que «creamos» un símbolo. A veces esos símbolos nacen, crecen y se instalan en el imaginario casi que por generación espontánea.
La red social de imágenes más exitosa, más allá de los prejuicios sobre su trivialidad, también es una herramienta de promoción, educación e investigación.
De qué piezas es responsable el diseñador, qué similitudes y diferencias existen con los rubros tradicionales del diseño gráfico y cómo es diseñar dentro de la industria.
Como diseñadores tenemos la mala costumbre de buscar errores en todo lo que nos compete. ¿Es esta una manera adecuada de comportarnos?