«Lo que hace a los malos poetas más malos aún es que solo leen a poetas (así como los malos filósofos solo leen a filósofos), cuando sacarían gran provecho de un libro de botánica o de geología. Solo hay enriquecimiento cuando se frecuentan disciplinas alejadas de la propia. Es claro que esto únicamente es válido en los dominios donde el Yo hace estragos».
(E. M. Cioran, Del inconveniente de haber nacido)
El diseño es una complejidad que demanda la acción simultánea de diversos especialistas para descifrarla, y «una conciencia clara de lo que cada disciplina puede y debe aportar».1 Las modalidades y grados de integración de esas disciplinas que concurren a resolver un problema implican necesariamente su existencia autónoma. El diseño como disciplina autónoma —afirma Luis Rodríguez— parece
«un juego de palabras, pero la interdisciplina implica, en primera instancia la existencia de disciplinas. La implicación de esta afirmación es que debemos hacer un esfuerzo para desarrollar una teoría sólida del diseño, pues ésta es un prerrequisito para formar una disciplina. […] De frente a los rápidos cambios que se están dando, la magnitud de los problemas y su novedad, la teoría del diseño deberá concentrarse en su centro, no en sus límites, y explicar ese centro desde diversas disciplinas.2
Esta paradoja atribuible al diseño —y tal vez en menor grado a otras disciplinas— ha llamado la atención de Norberto Chaves, quien afirma:
La crítica axiológica al diseño ya no puede, entonces, ser una crítica interna, pues ésta carece de una tabla de valores estables y unitarios. La crítica al diseño sólo puede asumirse desde paradigmas culturales (éticos, estéticos, económicos, sociales, políticos, etc.) externos a la disciplina y necesariamente relativos.
Gran parte del actual silencio crítico en el seno del diseño proviene de esta situación estructural: para criticar al diseño hoy hay que salirse de él. Y muy pocos profesionales saben o se atreven a hacerlo.3
Así, en los ámbitos de la educación superior o la práctica profesional del diseño lo interdisciplinario no solo debe convertirse en un propósito declarado en sus programas de estudios y perfiles de egreso, sino que «debe apelar a repertorios de valores que no encontrará en un supuesto estatuto o declaración universal de la disciplina».4
La inter-poli-trans-disciplina se enfrenta así a la hiper-disciplina que contiene ese «espíritu de propietario que prohíbe cualquier incursión ajena en su parcela de poder».5 Edgar Morin nos recuerda el origen del vocablo disciplina:
«[…] en su origen la palabra «disciplina» designaba un pequeño látigo que servía para autoflagelarse, permitiendo, pues, la autocrítica; en su sentido degradado, la disciplina se convierte en un medio para flagelar a aquel que se aventura en el dominio de las ideas que el especialista considera como propiedad suya».6
Esta doble significación de las disciplinas tal vez pueda explicar, aparte de su origen socio-histórico, por qué las escuelas, facultades o universidades ubican al Diseño en las áreas de humanidades, o en las ingenierías, o como sucedáneo de las arquitecturas o las artes aplicadas, en las escuelas de negocios y en pocos casos en su propio ámbito de conocimientos.
Publicado el 22/03/2012

Si logré entender bien, el artículo trata de manifestar las ventajas de la multiplicidad de las disciplinas en la labor del diseño. De acuerdo. ¿Pero necesitamos este lenguaje tan teórico, tan abstracto, tan academicista, para entenderlo?
Como diseñador activo, estos textos me dejan algo perplejo e intimidado. Vocablos como «axiológico», «sociohistórico», «sucedáneo» y «interpolitransdisciplinareidad» oscurecen, más que aclarar, el sentido de lo que se dice. Preferiría una prosa más transparente, afable, más cercana del hacer y del día a día. Compárese el párrafo de Cioran y el de Cháves.

¡Muy cierto!... maestro Fernando aquí habría que buscar mas humildad en los diseñadores y lograr que participen sin complejos con otras disciplinas. Trabajar en equipo es muy complejo y aceptar que somos un eslabón mas en un proceso de diseño muchas veces no es fácil de aceptar.
Eso sin dejar a un lado que la formación del diseñador es y debe ser inter y multidisciplinaria y la responsabilidad de su preparación o formación es de cada uno de nosotros.
Gracias maestro Fernando.

Siempre he pensado que, si hay un profesional que deba ser transversal, tiene que ser el diseñador. Me apena a veces ver como muchos de mis compañeros rechazan aprender sobre temas adicionales porque «no tienen que ver con el diseño», cuando, a mi parecer, todo tiene que ver con el diseño. Si hay un «Homo universale» como lo plantea Leonardo Da Vinci, ese es el diseñador.

Absolutamente de acuerdo. Un diseñador responde a necesidades «sociales» y para resolverlas de la mejor manera necesitar ser un estudioso de su entorno (quizá no un sabelotodo) pero al final, el diseño no es una disciplina aislada, es tan solo una pieza de un gran engranaje.

Creo que aquellos interesados en reflexionar sobre nuestra práctica, tenemos la gran oportunidad de hacerlo en varios sentidos. Yo particularmente veo dos tipos de reflexiones en torno a este enfoque: las que tienen que ver con aspectos relacionados con el diseño como disciplina formal; es decir, aquellos aspectos teóricos de la composición gráfica en todos sus niveles y, por otro lado, aquellas que involucran el aspecto social, cultural e ideológico del diseño, su carcácter comunicativo, que es justo donde la inter y multidisciplina, cobran más relevancia.

Agradezco todas las opiniones sobre este pequeño artículo. Haré una lectura atenta de ellas para responder a las dudas que me plantean. Esto forma parte de un conjunto de ideas que me surgieron al leer varios artículos en Foro Alfa sobre las mismas preocupaciones: la necesidad de una crítica del diseño como herramienta para el desarrollo del oficio, la profesión, la disciplina y sus áreas de conocimiento e influencia en América Latina.


Qué importante es para un diseñador no quedarse solamente en su ámbito. Cito a Chaves: «Un diseñador que busca su propio estilo solo podrá diseñar para sí mismo». Aunque dicha declaración tiene sus aristas, lo relaciono con el hecho de que diseñamos para un entorno que no es exclusivamente de diseñadores y no enriquecerse de él implica una desconexión preocupante. Me da mucho gusto poder leerte, ya que te considero un excelente maestro.

El Diseño es necesariamente interdisciplinario, un buen practicante –que no profesional- es flexible, global y un tanto histrión, es decir, tiene que interpretar un papel, colocarse en los zapatos del cliente en turno, para suponer en base a la información que le proporcionó y en base al conocimiento de la disciplina de este último, que es lo que necesita y que le gusta (función/forma).
Esto no sugiere una «disciplina de amplio espectro», al contrario, es conocer, indagar, aprender hasta donde es necesario y continuar. Invariablemente algo se queda para nutrir a la persona y su disciplina.

Sólo una cosa, siguiendo su planteamiento, ¿un arquitecto se enriquecería de la medicina? suena extraño.
Estoy tentado a responder: ¡por supuesto que sí! (pero luego pienso en que no es sólo riqueza económica, sino experiencial), ahora bien, depende del arquitecto claro, recordarás, amigo que hay firmas de arquitectura médica; ver Enlace o Enlace y una bonita presentación al respecto: Enlace y recomendado este libro: Campbell, Misty. 2007. An architectural prognosis: Greek medicine & architecture.
Nunca sabremos cuan antagónicas puedan ser cualquier Disciplina vs. El Diseño (u otro par) esto además de estar sujeto a interpretaciones de carácter individual puede resultar inversa y proporcionalmente nutritivo.
Es sencillo, cuando un arquitecto se involucra en un proyecto del sector salud, seguramente no tendría por qué saber cómo o por que extirpar una vesícula, ¡suena extraño!, pero deberá saber a detalle los requerimientos ergonómicos, térmicos, sonoros, etc. Que exige la práctica de la medicina.
Más ke buscar las excepciones, creo ke la afirmación nos lleva a una visión positiva sobre cómo la experiencia hace al maestro, y la experiencia diversa puede ser mucho más interesante en algún caso. Y por supuesto ke un arkitecto puede enrikecer su visión del diseño estudiando la estructura anatómica por ejemplo, la estructura del sistema nervioso para un urbanista puede serlo igual, creo ke esa es la visión. muy buen artículo.
Sin embargo, una cosa es información necesaria para llevar adelante un proyecto y otra es enterarse de cosas que tal vez no uses nunca para nada, ¿será tal vez como cultura general?. La otra cosa es como puedes hacer autocrítica desde afuera si ya estás dentro.
Nuestro poeta nacional, Rafael Pombo mostró así la relación de todo con todo:LA NARIZ Y LOS OJOS:Púsose la nariz malhumorada,y dijo a los dos ojos:«Ya me tienen ustedes jorobada cargando los anteojos.Para mí no se han hecho.Que los sude el que por ellos mira.» Y diciendo y haciendo, se sacude y a las calle los tira. Su dueño sigue andando y como es miope, da un tropezón y cae y la nariz aplástase... y del tope a los ojos sustrae. Sirviendo a los demás, frecuentemente, se sirve uno así mismo y siempre cuesta caro el imprudente selvático egoísmo». Entre el tal vez y el nunca, ahí está el diseño.
Me incorporo a este debate porque estoy en total desacuerdo con la afirmación de Joaquín. Un arquitecto claro que se enriquece de un médico. Si no, ¿cómo podría diseñar un hospital? Y viceversa, ¿un médico no podría determinar algún mal relacionado con los hábitos y costumbres de un arquitecto? Un diseñador, mientras más cultura general tenga, ampliará su visión del mundo y por lo mismo, su capacidad en la toma de decisiones, para conseguir clientes, para trascender más allá de una solución que esté en el borde de lo promedio. De otra forma se me harúa un profesionista mediocre.
Y tampoco significa que el arquitecto va a ponerse a diseñar hospitales excluyendo el resto del trabajo. Incluso aunque no llegue a aplicar el conocimiento en su campo, el conocimiento siempre es útil y dura para toda la vida. Me acordé del diálogo entre Oliver Wendell Holmes (que fue médico) y Roosevelt, cuando este último fue a visitarlo al hospital. Roosevelt vio que estaba cerca de la muerte; pero aún así tenía un libro de gramática griega en las manos. «¿Por qué está leyendo gramática griega Sr. Holmes?», le preguntó, y oliver respondió: «Para mejorar mi mente Sr. Presidente». Saludos.
Perdonen mi ignorancia pero justamente no me quedó claro porqué hay que saberlo todo, yo pregunté si es es por cultura general, por supuesto que sí se entiende eso, mientras más cultura general mejor, pero no creo que tengas que saber física cuántica para hacer diseño gráfico, por ejemplo. Se entiende que hay algunas materias que están relacionadas con tu profesión, pero otras no tanto.
Es verdad Joaquín, no toda información es útil necesariamente, pero un diseñador termina aprendiendo de todo al ejercer la profesión con entrega, empapándose de todo lo posible concerniente al trabajo ke realiza, ke puede ser muy diverso. Por otro lado el pensamiento de diseño encuentra soluciones en las relaciones inusuales, ahí radica su riqueza. Por ejemplo el stadium olimpico chino en forma de nido de pájaro es resultado de una observación de carácter biológico no? y los ejemplos son incontables. Yo nunca me cerraría a aprender de física cuántica, chacras, ornitología, gastronomía, etc.
No es que te cierres o no, cuando se requiere investigar, cuando se requiere información para un proyecto determinado, entonces parece lo más natural. No parece tan «natutal» cuando no tienes un proyecto en perspectiva sobre un tema específico. El problema reside más bien en hablar en forma tan general sobre «diseño», ya que todo es diseño, pero no todos hacemos lo mismo, unos son arquitectos, diseñadores indutriales, diseñadores gráficos, etc. No se puede meter a todos en el mismo aro, si bien hay principios que a todos atañen. La teoría tiene sus bemoles cuando dejan de lado lo práctico.
Antes de ir a dormir apreciado Joaquín, sentaré mi punto hasta el momento (si lo dejo en mayúsculas es por enfatizar no por gritar y menos a ti, además creo que estamos de acuerdo en eso): EL DISEÑO NOS IMPORTA A TODAS LAS PERSONAS PERO NO SIGNIFICA LO MISMO PARA TODAS NOSOTRAS. No hay diseño, hay diseños. La división teoría práctica es para mí singular, porque hacer teorías, construirlas, diseñarlas, es también una práctica: como escribe mi profesor José Luís Ramírez: «dedicarse a hacer teorías es también hacer algo concreto, a saber teorías.» Lo cual, claro da incluso para un artículo.
La teoría por sí sóla puede ser muy útil, pero también puede crear utopías. La teoría más la praxis puede crear realidades concretas y ver los resultados. Bueno, tal vez me excedí, pero también ya tengo sueño. Disculpa.
¿Sabes Joaquín? a veces en lo que opinamos aquí se mezclan nuestros sueños (los que nos llevan a dormir) con nuestros otros sueños (los que nos llevan a diseñar), en tanto podamos combinar y recombinar ideas podremos crear esas realidades concretas de las que hablas, considero que todo comienza aquí en las palabras ( bueno y en las gráficas) sobre las cuáles dialogamos también con palabras....
Me quedo con lo que dice Joaquín sobre la teoría y la praxis, mucha razón en sus palabras; y también con lo que dice Alfredo acerca de los sueños. Creo que cuando entramos aquí para dialogar, lo hacemos con una mente dispuesta a aceptar que a veces los libros de los cuales aprendemos se quedan cortos, y es cuando la práctica saca a la luz conclusiones que no hacen menos que beneficiar nuestro crecimiento personal y comunitario. Soñar invita a seguir recorriendo caminos para encontrar respuestas, y encontrar utilidad en esas respuestas para seguir aportando, es sinónimo de progreso. ¡Un abrazo!
Muy cierto Rodrigo, de hecho, las charlas que sostenemos aquí son insumo para la construcción de la realidad que habitamos (al menos en la porción que nos corresponde), hay que seguir con el tema. Después de leer lo que escribió Fernando aguardo con expectativa alguna otra publicación del autor. Feliz día.
Aun dentro de la disciplina, habrá conocimiento que apartentemente «nunca usaremos»; aquí de lo que se trata es que el conocimiento nos forma como personas, independientemente del oficio que tengamos, es decir, el postulado vale para cualquier perfil humano. Se trata de ser lo más universales que podamos. Por supuesto que además investigaremos sobre cada proyecto que hagamos, pero nuestro juicio estará enriquecido con todo lo que conocemos, teórico o no, relativo al proyecto o no.

Cien por ciento de acuerdo con el artículo, Fernando. Nutrir el conocimiento y estar al tanto de lo que ocurre más allá de los pilares del oficio, no sólo beneficia al diseñador como persona, ni tampoco sólo al resultado final de un trabajo. Los receptores forman parte de un abanico infinito de conocimiento, y para comunicarse con ellos es necesario lo que se propone aquí. Es cierto que rozar los límites del conocimiento es tarea imposible; pero también es cierto que abordarlo por las vías adecuadas nos beneficia a todos. Válido dentro del diseño como fuera de éste. Gran artículo. Un abrazo.

Fernando, ¡bravo!postulado y citas impecables. Concuerdo con todo:«Solo hay enriquecimiento cuando se frecuentan disciplinas alejadas de la propia«(Cioran);«para criticar al diseño hoy hay que salirse de él«(Chávez). El querido Klaus Krippendorff señaló: «legitimar unas prácticas y deslegitimar otras es la marca de una disciplina. Las disciplinas disciplinan sus discípulos. Sin embargo,el diseño,es una indisciplina que debiera ser capaz de cuestionar cualquier cosa y ser autorizada para tratarlo todo—siempre y cuando sus productos sean usables, funcionen y beneficien a otros campos del saber».

Son muchos los diseñadores que reconocen la existencia de teorías del diseño. ¿Cuáles son esas teorías desarrolladas en el seno de la disciplina?
Cuando Ud. ya conoce todos los datos del caso y debe modelar o bocetar la solución, ¿apela a algún método? ¿Podría describir cómo resuelve esa etapa en pocas palabras?
Este artículo intenta poner en evidencia la profunda falsedad que se esconde detrás de la pretensión de separar al diseño de las artes plásticas.
Análisis de los principios fundacionales del Diseño y su relación con el mundo moderno.
Ás vezes é bom fazer um exercício de descarrego sincero que nos permita criticar com precisão as definições fundamentais das nossas trincheiras cotidianas.
Leer en español
El oficio recae en problemas por el escaso interés teórico en relación con la praxis del diseño y por una ausencia de argumentación crítica que sustente y revalore la profesión.
IMPORTANTE: Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web. En cambio, sugerimos y valoramos la reproducción parcial, incluyendo además del nombre del autor, el título y la fuente (FOROALFA), un enlace a esta página (http://foroalfa.org/articulos/el-diseno-como-disciplina) en un lugar claro y visible, que invite a completar la lectura.
Desde que la información nutricional comenzó a ser valorada masivamente, algunas marcas tomaron esa premisa para construir su identidad o demostrar su autenticidad.
El pasado 12 de diciembre culminó la primera Bienal de Diseño de Estambul en medio de muchas críticas y reflexiones pertinentes para llevar a la práctica en Latinoamérica.
La recuperación del modelo productivo artesanal, es una vía de salida para la industria del mueble español tras la pérdida de su identidad, al haber asumido el diseño de una línea de productos sin diferenciación.
La conectividad y el acceso a la información modifican los paradigmas del trabajo y la gestión de los proyectos. La educación no debe quedar atrás.
Dos preguntas clave que debes hacerte si deseas encaminar el entusiasmo por el trabajo en tu empresa.
Homenaje al recientemente desaparecido creador de Fototrama.
No siempre somos los diseñadores los que «creamos» un símbolo. A veces esos símbolos nacen, crecen y se instalan en el imaginario casi que por generación espontánea.
La red social de imágenes más exitosa, más allá de los prejuicios sobre su trivialidad, también es una herramienta de promoción, educación e investigación.
De qué piezas es responsable el diseñador, qué similitudes y diferencias existen con los rubros tradicionales del diseño gráfico y cómo es diseñar dentro de la industria.
Como diseñadores tenemos la mala costumbre de buscar errores en todo lo que nos compete. ¿Es esta una manera adecuada de comportarnos?