En una semana, tres diseñadores industriales afincados en viveros empresariales1 de Valencia han hecho las maletas y se han ido a trabajar al gigante asiático. En España no encontraban proyectos ni empresas interesadas en sus propuestas. La noticia es desalentadora. Todos ellos son jóvenes, pero con notable experiencia, trayectoria y calificación. En España contaban con el respaldo de programas de emprendedores y habían recibido subvenciones para proyectos de I+D. Así y todo se han marchado.
Hay quien se lo achacará a la crisis económica actual. Otros considerarán que sus propuestas no tenían cabida en el mercado. Incluso habrá quien asuma que no supieron consolidar su apuesta empresarial. Es una cuestión estadística, algunos se quedan por el camino, especialmente en momentos de recesión.
Otra forma de verlo es considerar que la externalización de la producción a otros países —caso de China o India—, hace necesaria también la exportación de técnicos calificados que, a pie de fábrica, controlen, supervisen y gestionen esos procesos productivos. Así dejamos que ir a profesionales calificados y reducimos nuestra autonomía de producción. Eso, obviamente, afecta a los diseñadores industriales locales y debilita el margen de maniobra de las empresas, que hoy solo miran el balance anual, y no el futuro del mercado.
Esbozado el gris panorama, voy a compartir otra experiencia, mucho más alentadora, que demuestra que se puede diseñar, fabricar y comercializar un producto o mueble en España; exportarlo a todo el mundo y hacerlo con un proceso productivo y creativo 100% nacional —o como el caso que planteo, íntegramente desarrollado en la Comunidad Valenciana—, sin necesidad de externalizar la producción, importar materias primas o creatividad. Hay muchos casos similares de los cuales aprender.
Hace un año, una mujer emprendedora recibió un premio por concebir un sistema de señalización que mejoraba la seguridad de los menores en las zonas urbanas. En esencia, era una idea brillante apenas desarrollada. Requería de diseño, proveedores de garantía y de un plan de producción y distribución a gran escala. Aunque tenía ofertas externas, optó por desarrollar su producto personalmente y confiar en profesionales residentes en su propio país. El producto ya está en el mercado, cuenta con respaldo de importantes instituciones privadas vinculadas a la seguridad vial, se distribuirá en la península ibérica a través de El Corte Inglés, y ya tiene presencia en el mercado europeo: Alemania, Reino Unido, Holanda y Escandinavia.
Una de las cosas que más se ha valorado del producto es que sea 100% español, o europeo. Otro punto fuerte es que se ha concebido añadiendo «valores» a su objetivo principal, que es la seguridad: la educación. Así, la intervención de una diseñadora industrial valenciana especializada en proyectos sostenibles, reconfiguró el planteamiento inicial para elaborar este producto mediante un material reciclable y apto para el sector infantil —goma eva—, configurar un packaging responsable en cartón ondulado —también reciclado—, impreso en tintas ecológicas, además de dotarlo de «inputs», ergonómicos, formales y cromáticos que mejorasn su funcionalidad.
La materia prima le llegó desde Alicante, el envase desde Castellón, el montaje se realizó en Centros Especiales de Empleo (CEE) de la provincia de Valencia, y el producto se testeó en un certamen infantil en IFEMA y se presentó oficialmente en otro certamen nacional —esta vez en Feria Valencia— a finales de enero. Es cierto que los costes de producción podrían haberse reducido subcontratando la producción en otros países —cada vez menos notables—, pero también hubiera mermado el control y la calidad del producto final, se hubiera perdido el sello «Made in Spain», y lo más importante, el retorno económico de este producto en la economía local —o nacional— prácticamente hubiese sido nulo. Un retorno que, además del éxito de una firma o la contratación de los proveedores locales, se mide por impuestos como el IVA y el IRPF, que retornan a las arcas del Estado, y los empleos que se generarán —o, por decirlo de otra forma, las prestaciones de desempleo que se ahorrarán—. Un solo producto tiene este efecto. ¿Se imaginan el que tendríamos si apostáramos por producir los muebles y la iluminación españoles en España?
Dinamizaríamos la economía local, no perderíamos profesionales calificados, reforzaríamos la imagen de nuestra marca «Made in Spain», lo mejor de todo, ayudaríamos a que el país recupere su posición en el mercado internacional. Y eso significaría también que nos beneficiaríamos a título personal al mejorar en el estado del bienestar y la calidad de vida. Conceptos que muchos consideran intangibles, pero que influyen —y mucho— en las ventas.
Publicado el 08/04/2012

Que orgullo ser Argentino...de vivir y ser parte de este proyecto de pais que valora, cuida e incentiva a profecionales, diseñadores, jóvenes estudiantes...un gobierno que a mi entender ve al know how nacional como una de las herramientas fundamentales para el desarrollo de nuestro pais...
MAGNIFICA EXPOSICIÓN DE LA REALIDAD NACIONAL ...por desgracia hay que besar muchas Ranas para encontrar un príncipe que nos facilite la introducción de un producto ....y se invierta unos mínimos para poder producirlo...quizá artículos como este comiencen a hacernos mas conscientes de nuestro potencial y sobre todo no dejarlo escapar, bayssys
Generalmente los príncipes viven en castillos aislados de la realidad, pero se puede llegar a ellos. Se trata, como indicas, de perseverar. Y de justificar que la inversión producirá retorno. No se trata de plantear una nueva silla, sino de una que aproveche el sistema de producción existente, reduzca el coste de otra y aporte algún valor añadido, quizá reducir el impacto ambiental. A eso, probablemente, no te diga que no el príncipe. Y si uno te lo dice, créeme, hay muchos reinos con puertas a las que llamar.
gracias José Antonio, por darme una vision mas amplia y un plus de motivacion ....seguiremos tocando puertas y mejorando en las exposiciones..seguro que asi alcanzaremos los objetivos, saludos

Gracias por compartir este caso José Antonio, lo que dices es muy cierto y sobre todo alentador, en un momento que sobra pesimismo y falta optimismo. En mi caso me encuentro de lleno en el desarrollo de un proyecto propio en el que estoy intentando alcanzar los mismos logros que nos relatas, espero poder compartirlo en breve. Mi conclusión es que debemos tomar más consciencia de que o nuestro es igualmente bueno y conciencia de exportadores.
Somos creadores. Respondemos a las necesidades mediante productos y servicios que mejoran las prestaciones y la eficiencia. Hay que dar confianza y sacar a la luz los miles de casos de emprendedores que, día a día, demuestran que producir y crear en un país -sea cual sea- es posible. No es fácil, pero es posible. Esos modelos son el mejor argumento para que los empresarios confíen en la creatividad de su país, y dejen de mirar más allá de las fronteras. Eso sí, es nuestra responsabilidad que lo que planteemos no sea un ejercicio de artificio, sino de sentido común y buen hacer. Suerte.
Yo siempre he dicho que no existen clientes que no entiendan el diseño, más bien existen diseñadores que no logran inculcar a sus clientes las conveniencias, ventajas, beneficios, valores... que aporta un buen diseño. Sólo podemos mejorar cuando vemos algo que no hacemos del todo bien, lo contrario sería quejarse esperando a que cambie la forma de pensar del resto de la gente.

Interesante conocer la situación en España. Y la historia que muestra un modo particular de insertarse en el mercado, institucional me imagino.
Bueno, acá en Chile son recurrentes los productos con diseños españoles o italianos, confeccionado en India, o China, por dar un ejemplo.
Hola Fabiola, en realidad se trata de un producto de iniciativa privada. una emprendedora que decidió dejar su trabajo y crear su empresa. una lección de arrojo en los tiempos que corren. Lo mejor es que, como en Disney, la historia tiene final feliz -por ahora-, aunque no sea lo normal, seamos sinceros.
El problema real es, como adviertes, que el producto de un país ya no es de ese país o, lo que es lo mismo, no podemos dotarlos de los estándares de calidad o referentes del mismo. Qué decir del efecto sobre la economía. En fin, nos separa un océano, pero estamos igual.

desafortunadamente mismo caso, diferente país: México.. las razones, como se indica son varias, pero el problema de fondo: la falta de compromiso...el número ($) sobre todo lo demás y la falta de visión de futuro...
La carencia de visión de futuro es algo endémico a nuestras empresas. Bien es cierto que no podemos obligar a un empresario a producir -arriesga su capital, al fin y al cabo-, pero sí tratar de argumentarlo los beneficios de ello, del producto que le proponemos, etc. Nosotros tenemos que ser parte activa, no todo es el capital.

La colegiación de los diseñadores es un paso importante para la prestación de un mejor servicio.
El rediseño de los envases de las sopas Knorr obedece a un cambio en la percepción del público acerca de los productos naturales.
La mayoría de los diseñadores siente que su profesión está mal remunerada. ¿A qué se debe el desfasaje entre la realidad y las expectativas? ¿Cómo solucionar este problema?
Qué podemos aportar los diseñadores a la calidad de una experiencia contemporánea que no llegamos a comprender completamente.
La tecnología permite desarrollar un nuevo modelo organizativo y de gestión para brindar servicios de diseño.
La opinión de los trendsetters, coolhunters, street fashion hunters e influencers no siempre le sirve a las empresas. A veces pueden obtener muy buenos resultados investigando tendencias por su cuenta.
IMPORTANTE: Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web. En cambio, sugerimos y valoramos la reproducción parcial, incluyendo además del nombre del autor, el título y la fuente (FOROALFA), un enlace a esta página (http://foroalfa.org/articulos/diseno-industrial-en-espana-una-realidad) en un lugar claro y visible, que invite a completar la lectura.
La recuperación del modelo productivo artesanal, es una vía de salida para la industria del mueble español tras la pérdida de su identidad, al haber asumido el diseño de una línea de productos sin diferenciación.
La conectividad y el acceso a la información modifican los paradigmas del trabajo y la gestión de los proyectos. La educación no debe quedar atrás.
Dos preguntas clave que debes hacerte si deseas encaminar el entusiasmo por el trabajo en tu empresa.
Homenaje al recientemente desaparecido creador de Fototrama.
No siempre somos los diseñadores los que «creamos» un símbolo. A veces esos símbolos nacen, crecen y se instalan en el imaginario casi que por generación espontánea.
La red social de imágenes más exitosa, más allá de los prejuicios sobre su trivialidad, también es una herramienta de promoción, educación e investigación.
De qué piezas es responsable el diseñador, qué similitudes y diferencias existen con los rubros tradicionales del diseño gráfico y cómo es diseñar dentro de la industria.
Como diseñadores tenemos la mala costumbre de buscar errores en todo lo que nos compete. ¿Es esta una manera adecuada de comportarnos?
Lo más importante a la hora de prestar el servicio de desarrollo de aplicaciones móviles.
¿Qué debe distinguir al diseño industrial mexicano? ¿Por qué es necesario dejar a un lado el nopal y el penacho en el diseño de ciertos objetos?