Adiario los diseñadores nos enfrentamos a encargos creativos, en ocasiones resolviéndolos uno tras otro en una incesante dinámica que se convierte en rutina. Probablemente esta rutina y los vertiginosos tiempos de tecnocracia que vivimos, nos acorrale y nos lleve a buscar algo así como «fórmulas infalibles» para hacer nuestra vida profesional más llevadera. Pululan así las tendencias, los clichés y el tristemente célebre «arte de lo prediseñado». En una industria en la que muchas veces prima la urgencia por sobre la calidad, muchos diseñadores bajan los brazos y se rinden para mantenerse vigentes en el mercado. En algunos casos entrar en estas dinámicas puede hasta ser una cuestión de supervivencia.
En este triste panorama, es posible identificar un cierto tipo de personaje que nada en contra de la corriente del inmediatismo y la homologación de estilos en boga. Diseñadores que sobresalen por la calidad, el carácter y la particularidad de su trabajo. ¿Quiénes son estos personajes?, ¿cómo llegaron donde están?, ¿por qué ellos y no yo? Estas son algunas de las preguntas que nos inundan la existencia.
Pero antes de pensar que se trata de un privilegio de pocos —por educarse aquí o allá— o de un don sagrado adquirido de una manera mística o meritoria, vale la pena detenernos a observar el trabajo de estos fenómenos del diseño y comprender cómo se construye su discurso, para así enriquecer el nuestro y proponernos un acto de reflexión sobre nuestro propio trabajo.
Lo que tienen en común la mayoría —tal vez todos— estos «fenómenos del diseño», es autenticidad, capacidad de conocer y expresar en sus trabajos su propia identidad. Si bien nuestra formación académica nos dicta que el diseñador debe orientarse a comunicar, a resolver en función de una determinada problemática, siendo absolutamente transparente como individuo, resulta absurdo negar que en cada una de nuestras creaciones comunicamos no solamente aquello que el encargo creativo o el capricho personal y profesional nos plantea como tarea, sino también nuestro carácter, nuestra cultura, nuestros orígenes, estados como creadores y personas; y es justamente ese estado de conciencia lo que nos acerca a un estilo propio y por ende a esta élite de fenómenos del diseño, reconocidos y exitosos, alejados de los deadlines imposibles, las altas dosis de cafeína y la guerra del centavo.
La identidad logra que el trabajo de un diseñador sea único, y es justamente lo que hace que una gran marca o nuestra banda favorita nos busque específicamente para hacer un encargo creativo. Es, en resumen, lo que nos hace importantes e indispensables para la industria. ¿Qué sería de nosotros si nuestro trabajo pudiera ser fácilmente imitado por otro diseñador? Seguramente seríamos reemplazados prontamente por alguien más ágil, o en estos tiempos de crisis, por alguien que cobre más barato. Porque a eso se resume el mundo del diseño en algunas instancias comerciales industrializadas, como la industria de la publicidad, donde la premura y la rentabilidad acorralan al diseño y la comunicación en lugares tristes como los clichés de tendencia y el facilismo de lo prediseñado. Eso sí, con altas dosis de autoindulgencia, autoaprobación y autoadulación a través de premios y festivales donde toda una industria se legitima a sí misma de manera festiva y paradójica.
Cuando analizamos la identidad de un diseñador destacado, o «fenómeno del diseño» como a bien he tenido nombrarles, usualmente nos quedamos en la superficie, comprendiendo, en ocasiones envidiando, pero sobre todo admirando su particular uso de las formas, sus capacidades de ilustración, la tipografía y en general su técnica tan particular. Pero, ¿vemos su manejo del color?, ¿es posible para un autor alcanzar identidad en este aspecto tan puro y esencial del diseño? El manejo del color es uno de los aspectos críticos al momento de construir una identidad como diseñador, y no se trata solamente de encontrar o definir una paleta de color muy nuestra, lo cual es un recurso válido y evidente en el trabajo de muchos fenómenos del diseño, como el archifamoso Sheppard Fairey, sólo por dar un ejemplo.
El manejo de color se trata de comprender cuáles son nuestros orígenes, nuestros criterios y el contexto de nuestras creaciones. Para comprender nuestros orígenes es necesario hacer un poco de introspección para encontrarnos como diseñadores y lograr establecer una postura, identificar nuestras motivaciones y nuestros gustos. Recordar qué nos llevó a educarnos como diseñadores, revivir esa pulsión primaria que nos llevaba a crear y sobre todo, sentir de nuevo la alegría de hacerlo.
Este asunto de comprender los orígenes es complejo y lleva tiempo. De hecho es una tarea que nunca termina, porque como humanos que somos, resulta innegable que estamos en constante construcción y evolución, mientras procuramos vivir una constante versión beta de nosotros mismos.
Hablar acerca del criterio en diseño, y más puntualmente en el tema del color como concepto y fenómeno, es una tarea compleja, ya que no logra uno deshacerse de la noción de lo correcto y lo incorrecto que en muchos casos la academia ha puesto en nuestra cabeza como algo absoluto y racional. El asunto del criterio en estos aspectos es algo mucho más orgánico y sobretodo subjetivo. Nuestro criterio se construye de todo lo que somos, de nuestra cultura, de nuestras condiciones sociopolíticas y ambientales, de la música que escuchamos, del cine que vemos y del arte que percibimos entre muchos otros conceptos y realidades de nuestra vida.
No se trata solamente de una postura meramente visual o estética en cuanto al diseño, se trata de reconocer y potenciar nuestro criterio como una fortaleza al momento de diseñar, que nos permita alcanzar lugares únicos y nuestros, que serían imposibles de alcanzar si no reconocemos e identificamos nuestro criterio como diseñadores. Se trata precisamente de eso, reconocer e identificar para construir, porque el criterio no es un privilegio de pocos, el criterio lo tenemos todos y en torno a él se construye la vida misma.
Pensemos en un escritor de graffiti durante su rutina artística de intervención urbana. Visualicemos su morral con una selección de aerosoles de distintos colores previamente elegidos a su voluntad, vayamos a la pared, y por un momento detallemos y analicemos lo que sucede previo a la acción de pintar. Seguramente el escritor de graffiti, en cuestión de segundos detalla y analiza la pared como contexto a intervenir, comprende su material, sus texturas y sobretodo su color, segundos después cruza este análisis con su dossier de aerosoles disponibles y sobretodo con el objetivo de su obra, y es ahí donde finalmente decide el valor cromático de la misma.
Propongo este ejemplo, para de manera clara mostrar dónde se ubica el análisis de las características cromáticas del contexto a intervenir en un proceso de creación y cuan importante es este en función de los resultados y de la comunicación misma. Si nos vamos puntualmente a una pieza de diseño, por ejemplo un póster, podemos inferir que si no hay un previo análisis de las características cromáticas del contexto, podemos caer en graves errores de legibilidad y pertinencia. Algo tan simple como saber si nuestro póster estará en un ambiente exterior con luz natural o en un recinto cerrado, puede hacer la diferencia al momento de comunicar el mensaje.
Ya sensibilizados acerca de la importancia de este análisis en cuanto al color de nuestros contextos a intervenir, vale la pena reflexionar acerca de nuestra metodología, y pensar que considerando incluir dicho análisis en nuestro proceso proyectual, podemos alcanzar resultados más pregnantes, pertinentes y memorables en términos de comunicación.
La propia identidad está estrechamente relacionada con el color tanto como nuestras piezas lo están con sus contextos, luego puede uno inferir al ver y analizar una cronología de trabajos de cualquier fenómeno del diseño, cómo su identidad en cuanto al color se construye en una relación de retroalimentación con su contexto, claro está, alineada con sus orígenes y criterio.
Así pues y sin ánimos de demeritar la trayectoria y el trabajo de todos los diseñadores que gozan de una carrera sobresaliente gracias a la autenticidad de su trabajo, entiendo que las decisiones de identificar nuestros orígenes, de apoderarnos de nuestro criterio y considerar la importancia de las características cromáticas de los contextos que intervenimos, son elementos clave para lograr un trabajo destacado y sobretodo auténtico en diseño, que seguramente acortará las distancias entre los fenómenos del diseño y los diseñadores sufridos y homologados que describía al inicio de este texto.
Publicado el 14/02/2013

Es genial que tomes el tema de ideantidad del diseñador, pero creo pertinente tener en cuenta que al.momento de diseñar no hay que sobreponer nuestros gustos por encima del diseño ya que no diseñamos para nosotros sino para alguien mas.

Un excelente artículo, sobre al hablar de la identidad propia del diseñador y su entorno personal para poder de su diseño algo único y funcional. Soy estudiante y te agradezco tus palabras.

Esto es lo delicioso de crear, que necesariamente tienes que ser tu mismo!

Muy intetesante articulo de identidad, para muchos de nosotros un sentir propio. Como diria Norberto Chaves «No es solamente cuestion de diseno sino un ejercicio esenvialmente pluridisciplinario» del disenador o del amante a la profesion.

Carlos,
He creído importante opinar tu artículo, porque me he tomado el tiempo de leerte. Y creo que eso vale.
Si estos espacios de intercambio (ej FOROALFA), es una nueva forma en las TIC de construir conocimiento en forma colaborativa, me parece que tenemos una responsabilidad cada vez que publicamos, al menos de fundamentar un poco nuestras posiciones. Digo ¿Cuál sería el foco de tu texto? Es mi apreciación subjetiva (tal como tu artículo).


Identidad, sello, e impacto son aspectos que se dejan pasar muchas veces por la inmediates o talvez las modas, los clientes en fin todo, el rescate de esto es indispensable para sobresalir y dejar huella. Excelente artículo.

Me gusta el artículo, te reta a dejar el lado cómodo y por fin encontrar formas y cromática originales, diseños tuyos. Me recuerda a los impresionistas cuando cada uno logró su propia versión del efecto de la luz, sin importarles las reglas clásicas.
Sin embargo, se debe tener muy claro que uno de los principales objetivos del diseño es ser una herramienta poderosa de ventas, por lo que cualquier descubrimiento de tu estilo debe principalmente aportar este objetivo. Es difícil pero es un buen reto.

¡Excelente!, pero es sólo lo cromático? el uso de las lineas, la forma de componer es también influyente en cada diseñador.

Identificado con el artículo e interesado en esa «construcción» de identidad que aún está a una distancia prudente de las metodologías de desarrollo de diseño y a mucha distancia de la comprensión de una industria de calidad desarticulada por ignorancia de un mercado que navega en el desconocimiento y la excusa barata para justificar absurdas dinámicas, plazos, formas de pago, etc...

Increíble artículo, la cual te hace reflexionar bastante como diseñador, entrando más en temas de estilos propios, creaciones y también permanece a la vanguardia con lo que «venda» en la actualidad,

Éste es un gran ejemplo de la Heurística que un diseñador debe tener en cuenta... Gran aporte, definitivamente me ayudo a ver mas allá de lo que estoy haciendo en mi profesión... Saludos!

Que gran articulo, a partir de esto puedo darme cuenta de que un Diseñador por encima de todo es una buena persona . Saludos .

muy interesante, es un excelente consejo si se puede tomar de esa forma, si queremos que nuestro trabajo sea optimo, debemos hacerlo no solo como se nos demande, si no imprimiéndole nuestro sello personal, de esa forma no solo sera un trabajo excelente, si no único, con firma propia, de calidad excepcional, excelente articulo.

Lo importante saber es que si decidimos dedicarnos a esto del Diseño es por algo y debemos luchar por hacer las cosas de buena manera y con paciencia para lograr que todo salga a la perfección, dedicar el tiempo necesario para finalmente tener un buen resultado de originalidad, creatividad y ser muy ordenados a la hora del desarrollo del trabajo o proyecto y asi por ultimo tener una identidad de diseñador excelente y ser muy reconocido mundialmente.

excelente articulo, por medio de este podemos darnos cuenta que ante todo un diseñador tiene que ser persona y sus creaciones deben dar a entender cosas positivas de si mismo (valores, sentimientos, historia, pensamientos y mucho mas) pero del mismo modo tener en cuenta que estamos en constante cambio, y debemos ser mas innovadores sin olvidar nuestras verdaderas raíces.
De acuerdo, la relación entre lo que experimentamos como individuos y lo que creamos es innegable.

Identidad, creatividad, gusto, y un poco de «desorden» para tener la libertad de permitir que la originalidad brote por los poros.

Me encanta! como diseñadora industrial podría decir que la interacción con lo tangible va más allá del color. El diseñador debe aportar no solo desde si identidad, también desde sus propios valores, impregnando el resultado de un lenguaje único, que finalmente lo lleva a destacarse. Gracias por este artículo! Saludos :)

Me llama la atención el hecho de la autenticidad y la identidad del diseñador ya que transmite su significación y se apropia del mismo.

Se me hace algo bastante importante que trabajemos bien en nuestro estilo y lo mas importante como dice el autor: nuestra identidad como diseñador. ya que dependemos mucho de nuestra forma de ver el mundo y nuestra forma de interpretarlo en el papel o en la computadora (Mac), ademas de que nos marca en el mundo para ser reconocidos por los demas.
ademas de que para lograr exito tenemos que posicionarnos ya que asi es como llamaremos la atencion tanto a reclutadores como a la clientela, incluyendo a los consumidores.


Sin dud un tema complejo y que como diseñadores nos encontramos en la disyuntiva de tiempo y calidad


Espero no malinterpretar el artículo. La mal llamada «academia» nos prepara para el trabajo que hacemos y nada más. Los límites se los pone cada uno. No existe el estilo «académico». La profesión ha evolucionado bastante como para seguir debatiendo si buscamos o no nuestra esencia como si fuéramos artistas. La clave está en SABER. Y en SABER DISEÑAR. Está ok nutrirnos culturalmente, cargarnos de sentido, fortalecer nuestra personalidad, leer mucha teoría, etcétera, sin por ello tener que mostrar forzosamente una «manera«de diseñar, como impronta personal. Esto es un error para mí.
Creo que si bien es un craso error forzar un estilo o impronta personal, también lo es considerar que el «saber» como bien lo mencionas no esta impregnado de nuestros imaginarios estilísticos como creadores.
Gran saludo.
Comprendo. Esto es buenísimo. Porque abre al diálogo. Claro que el saber también está cargado de todo eso. Terminamos coincidiendo más de lo que imaginamos.
Un abrazo desde aquí y buena suerte en todo.

Creo que esa es la meta, aunque en el diseño corporativo la tenemos bien difícil.
Resalto la importancia de la identidad del diseñador, para mi el diseño es un libro de historias que se traduce en muchos idiomas y debe tener el sello Editorial, pero ahora los diseñadores se producen en serie. Me gusta pensar que no hemos construido un discurso sino miles, cada diseñador intenta transmitir el significado del suyo, se vuelve tan subjetivo como su criterio. El tema del color es interesante pero pienso que va más allá de lo visual,pensar ¿cómo persuadir desde otros sentidos? arriesgarse a pensar en texturas, olores, sonidos que generen comunicación innovadora y coherente.

Pienso que es importante el desarrollar una identidad propia dentro del diseño, pero también es importante tener una flexibilidad y adaptarnos al proyecto. No todos los proyectos van a funcionar si nos apegamos a nuestra identidad propia, quizá en algunos esta se tenga que volver más sutil o si es necesario optar por su ausencia.
El asunto es que nuestra identidad no se resume solamente a un tema plástico o gráfico, nuestra impronta habita en todas las soluciones de diseño que creamos, el asunto es que a veces no es visible o tangible.

Muy Interesante este artículo, soy Diseñadora Gráfica y constantemente estoy en esa busqueda de intentar definir mi línea gráfica y de esta manera encontrar mi esencia, ardua tarea... muchas veces complicada pero no imposible.
estoy muy de acuerdo con lo que leí en el articulo, es muy bueno impregnarse de autenticidad, crear nuestra identidad como diseñadores y no desprendernos de nuestra forma de diseñar(crear), en vez de cambiar nuestra identidad deberíamos agregarle a diario nuevos conocimientos, es nuestra misión cambiar a la sociedad con buenas ideas no que la sociedad nos cambie a nosotros.



Es importante tener en cuenta como partimos o llegamos al diseño industrial y apropiarlo a nuestras vidas siendo parte de el en uno solo y como nosotros como diseñadores podemos obtenemos una identidad propia o seguir con una rutina que no lleva a la felicidad si no a crear por crear sin razón y sin motivación, es necesario mas crear tener criterio, perspectiva, pasión, y dedicación para poder obtener identidad en nuestros productos y creaciones hacia la sociedad, que buen articulo empiezo mis comentarios en FOROALFA feliz con la satisfacción de a ver leído y opinado un excelente articulo.
Sheppard Fairey no se me hizo el ejemplo más atinado pero el artículo está bien bueno dude, buen trabajo y buena reflexión

Es muy importante recordar cual fue la chispa que nos movio a escoger el diseño como forma de vida. La pasión que merece para encontrar criterio y autenticidad en lo que se hace. La rutina, en un afan que nos arrastra a lo práctico sin experimentación, terminamos haciendo más de lo mismo, con una gran frustración. Debemos encontrar nuestars fortalezas las cuales son unicas e irrepetibles, no hay nadie igual y no debemos dejar de aportar con nuestras creatividad. Gracias tus palabras nos indican que es una preocupación colectiva, nos mueve y cuestiona.

El mundo está lleno de buenos músicos, buenos artistas, y buenos diseñadores, por nombrar algunos profesionales, que aun siendo buenos, forman parte de un grupo de personas que como lo dice la publicación, pueden ser reemplazados por alguien de similares condiciones. Es solo cuando el músico deja lo convencional y crea su propio ritmo, cuando el pintor crea su propio movimiento y cuando el diseñador crea su propia identidad, que dejan de ser ‘‘buenos’’ para convertirse en únicos e irreemplazables… Gran artículo.
Si claramente me interesa él como el diseñador se forma su propia identidad, este en nuestras etapas de formación puede dar chispazos sin llegar nunca a concretarse o puede que cambie luego, pero se podría definir un tiempo de trabajo y de autoreflexion de nosotros mismos para llegar a formar tan anhelada autenticidad e identidad propia, se llega a ver a personas que creen lograr esto a etapas muy tempranas sin llegar a tener esa conciencia y bagajes necesarios, ¿Podria ser esto posible o se esta confundiendo con un estilo y no una identidad propia?
Para mi como lo comente antes, la tarea de la construcción de identidad propia es interminable en función de nuestra vida misma colega.

Carlos Ocampo, que buen articulo, soy estudiante de diseño industrial, desde mi punto de vista la identidad del diseñador se forja en su diario vivir, con sus aciertos con sus errores, con comprobaciones, pero sobre todo con la necesidad de sobre salir en un campo tan competitivo. es necesario generar no solo identidad si no criterio y personalidad personal y profesional, para lograr destacarse en el medio, reitero mi mis felicitaciones sobre este articulo


En 5to semestre empezaron a imponernos el diseño através de la resolución de rutas semánticas, y ésto daba como resultado soluciones de por más complicadas (¡qué absurdo! Pensé) La metodología es importante pero también es importante seguir nuestra intuición. Aunque la escuela nos diga lo contrario es imposible no dejar nuestra huella en cada diseño que hacemos, es verdad que no diseñamos para nosotros, pero a fin de cuentas es «tu estilo» lo que hará que alguien quiera contratarte, claro, es fundamental estar en constante evolución para no caer en el diseño por receta. Muy buen artículo, grs.

Considero una falta de profesionalismo buscar identidad o estilo en el ejercicio del diseño, una falta de respeto al cliente, a su marca y a su mercado. La cultura, experiencia, conocimiento y criterio del diseñador convergen en su trabajo pues es una actividad inherentemente humana pero deben supeditarse al objetivo de comunicación de cada proyecto. El éxito del diseñador debería medirse por los resultados obtenidos por sus diseños y el cumplimiento de sus objetivos, no por la construcción de su estilo o el reconocimiento en el gremio.
El tema es para debatir largo, pero considero tu punto importante, la función es COMUNICAR, comunicación visual como esencia; Frascara argumenta el relegar el ser por el hacer del diseño, creo que son caras de una misma moneda. Muchas veces los diseñadores sopesan lo del «estilo» contra la misión esencial, comunicar un mensaje en forma efectiva, esto no deja de lado la forma ni el estilo, pero creo que no es la «búsqueda» del diseñador esto en sí, sino llegar a un fin específico, la meta de la fuente.

¿Qué es mas importante? ¿Lo estético o que nos remonte gráficamente al concepto?
«Cuando estoy trabajando en un problema, nunca pienso en la estética. Sólo pienso en cómo resolver el problema. Pero cuando he terminado, si la solución no es estética sé que estoy equivocado»
Buckminster Fuller

Me quedó la sensación como de «dos artículos en uno». Coincido sobre los basamentos en que construimos nuestra autenticidad, o estilo propio. Coincido también con el planteo acerca del manejo del color, pero otro tanto sucede en los distintos contextos con la forma y la tipografía. Luego podemos debatir si en grado equivalente.
Sin duda explorar esta misma reflexión enfocados en los elementos formales y tipográficos a los que estamos expuestos sería interesante. Tal vez lo aborde en un próximo aporte.
Saludo

Lo que Carlos llama «autenticidad» y que otros llaman «estilo propio» es un tema clave en el diseño, que también me ha preocupado durante bastante tiempo. A los diseñadores nos encanta el arte, pero no somos artistas. Necesitamos material ajeno de comunicación para hacer nuestro trabajo. Yo veo en esos diseñadores que menciona el artículo un trabajo interesante, pero también una repetición que aburre. Para un diseñador, prefiero la versatilidad como valor profesional. Gracias a ella podemos crear distintos estilos, uno por cada cliente, y no por eso dejaremos de ser auténticos.
Cuando ocupo el término «identidad propia» en el artículo, no me ocupo solamente de una identidad en los resultados tangibles y visibles de un proceso creativo Rodrigo. En ocasiones esa identidad se encuentra en los procesos y metodos o en otros aspectos tangentes al acto creativo.
Saludo.
El corsé puede encontrarse en ambos planteamientos. En uno por falta de calor y chispa artística y en el otro por repetición en la elección del manantial creativo. Creo que la clave es la originalidad en todos los aspectos del mensaje. Para que nos presten atención ya no valen solo los fuegos artificiales. Creo que el arte contemporáneo ya lo desveló hace tiempo. ¿Allá por los 60?

Carlos, gracias por este articulo muy util, interesante y pertinente con la actualdiad de nuestra profesión.

Autenticidad y pasión por la acción plástica. Forma, color o palabra, cuál va a ser el detonante de la emoción. Ayer el color me liberó de la forma y la palabra y me ayudó a encontrar una solución satisfactoria. Buscaba la forma y expresividad de la mascota a través del dibujo y la linea y cuando tome las pinturas al pastel y manché libremente sin la atadura de la forma, entré en otra dimensión. Ahí estaba la mascota, nació del color más que de la forma. Lo mismo puede suceder en el diseño de logotipos y símbolos.
Un artículo muy profundo e interesante, gracias Carlos.
Gran poética Miguel, sin duda un aporte profundamente inspirador.
Gracias.

Un diseñador antes que diseñador es un ser humano que está en constante cambio y evolución; y esto se refleja en sus trabajos, ya que como solucionador de problemas demuestra su facultad de ver lo diferente y así mismo, como dice el artículo mostrar sus orígenes, sus pensamientos, sus emociones y porque no, sus sentimientos hacia la situación planteada, por lo tanto la innovación no es solo cosa del día a día y de la búsqueda del trabajo, sino que también del desarrollo del mismo diseñador.
Exacto Erika y es precisamente por eso que debemos nutrir y construir nuestro criterio e imaginario de manera permanente.
Saludo.
Así es, nutrirnos es un quehacer diario, buscar nuevas formas de cambiar pero sin dejar de ser nosotros mismos es un esfuerzo continuo.
Gracias.

El diseño «académico» trata de eliminar algo a lo que es imposible renunciar: el propio punto de vista. Un «estilo» auténtico en el diseño no es otra cosa que un punto de vista gráfico. Independientemente de si sus diseños son funcionales, los trabajos de grandes diseñadores siempre dejan ver punto de vista totalmente personal y auténtico: nunca renuncian a su propia voz.
Todo diseñador tiene un punto de vista propio. No todos los puntos de vista son interesantes. Los «fenómenos» de los que hablas reúnen ambas cualidades: una voz gráfica propia y distinguible, y algo interesante qué decir.
Es de estos artículos interesantes y utiles para aquellas personas que hasta el momento ingresamos al mundo del Diseño Gráfico para hacer de este una profesión.
Para mi la frase más llamativa fué: «La identidad logra que el trabajo de un diseñador sea único». Estoy de acuerdo, pues pienso que sin identidad, el mundo seria monotono y jamas se veria algo diferente. Agrego tambien que el Diseñador para ser bueno, debe basarse no solo en su talento, en su creatividad, sino que ademas debe agregar un toque de identidad u originalidad a su trabajo.
Gracias por compartir este gran articulo.
Mil gracias Laura por tu apreciación,
En el oficio de diseñar hay muchas aristas y temas involucrados, durante la carrera y a futuro te darás cuenta que si bien el talento, la identidad y creatividad son componentes claves de nuestra profesión, también lo son la disciplina, el estudio y otros aspectos un tanto más racionales y menos experimentales.
A mi parecer el asunto está en conjugar todo lo anterior para conseguir resolver y comunicar.
Saludo.
Claro que si, estoy de acuerdo con lo que dices, hay diversos aspectos que se deben tener en cuenta, para solucionar un problema de comunicacion en la sociedad. Gracias.

Excelente articulo Carlos aunque me surgió una duda: al referirte a «identidad propia» haces mención a esa «marca» o «estilo» que como diseñador se le imprime a ese producto o esa identidad que se le debe dar al producto para que destaque entre sus competidores?
La verdad una de las cosas que me llevó a escribir este artículo, fue la constante pregunta que recibía de colegas estudiantes y otras personas acerca de cómo había alcanzado un estilo propio o identidad en mi trabajo, así que después de una buena introspección decidí escribirlo y compartirlo. Sin duda me refiero a esa identidad propia del diseñador como autor en su producción creativa.
Saludo

Creo que aunque el color se piense en función del contexto, hay propuestas cromáticas que lo trascienden adquiriendo resonancia estética y semántica (Chavez) volviendose goznes para nuevas apropiaciones estilísticas en nuevos contextos culturales. El revival de lo «auténtico» (Hegel) requiere hacerse libre por medio de un conocimiento de las determinantes culturales de la imagen alcanzando cierta emancipación del tan venerado mercado y volverse un intérprete fiable de un momento cultural. Gracias Carlos..
Muy interesante que nos compartas estos referentes viejo Miguel, honestamente no tenía referenciada esa postura de Hegel y está absolutamente pertinente al tema.
Gracias mil.

Carlos, aplausos. Señalas del Color, lo que aplico a muchas dimensiones proyectuales, identificar orígenes y caracterizar postura es «mucho más orgánico y sobretodo SUBJETIVO». Lúcido. Comprender y aplicar eso hace de documentos, monumentos. Maravillosa invitación a valorar cómo construyen DISCURSO, quienes diseñan. Por algo convocas a opinar a excelentes foristas, como Salvador y Alejandro, «Vivir en constante versión BETA de nosotros mismos» (¡Bravo!); en concordancia con Ivan Abaddie ratificas porqué la autenticidad y la subjetividad son las mejores amigas, su amistad la llamo CRITERIO.
Saludo Alfredo,
Me gusta mucho que resaltes el tema del color que de hecho es uno de los temas principales que quería sugerir a los lectores con mi artículo.
Adicionalmente esta suerte de fórmula que planteas para definir el criterio como concepto me resulta además de divertida bastante apropiada.

Interesante artículo, sin embargo hay que tener cuidado con la autenticidad, ya que no se trata de tener una firma propia si no de hacer proyectos que tengan mercado y que la gente consuma. Recordemos que no somos artistas somos diseñadores, por lo tanto si nuestros proyectos generan utilidades, son valiosos de resto son meras ideas. La autenticidad está en la capacidad de entender el mercado, sus necesidades y generar propuestas rentables para tener éxito en el mismo.
la autenticidad es un concepto muy amplio, no necesariamente relacionado con el arte, la autenticidad debe existir en el diseño ya que es la que da identidad a un proyecto, es lo que da variedad a las opciones de diseño, la autenticidad no está peleada con el consumo, es justamente esa diferenciación que logra que un producto o servicio sea identificado y reconocido por ese mercado que comentas, creo, por lo que leo, que varias personas han malinterpretado los conceptos de «autenticidad» y «fama» de como el autor trata de contextualizar, ¡saludos!

Es un excelente tema de reflexión Carlos. El concepto de la identidad propia debe revisarse individualmente y también a la luz de los colegas. La ventana de Johari puede ayudar en este caso. No solo se debe evaluar el estilo de diseño de cada uno, lo cual es un recurso muy importante, sino también las habilidades y fortalezas que representan muchas oportunidades como en cualquier negocio. Reflexionar en la identidad propia y todos los valores que podemos ofrecer y explotar. Desarrollar basados en esto la mercadotecnia de uno mismo. Felicidades.
Gran saludo Salvador y muchas gracias por tu aporte, sin duda muy apropiado.

Interesante y reflexivo. Es cierto que la fama, o lo que esto sea, tiene muchas veces que ver con un acierto en algún proyecto específico. Pongo el ejemplo de Mariscal, el ya famoso padre de la mascota de Barcelona 92. Tiene un estilo propio, pero que no todos sus propuestas llegan a buen puerto. Veamos lo que hizo para la Universidad de Valencia y, por mas que lleve su sello es un resultado banal. El huevo con piernas puesto a la fuerza solo por venir de Mariscal no compensa un diseño afortunado. Fama y figura hasta la sepultura, se diria, aunque esta no provoque discursos a elogiar.
Saludo Manolo
De acuerdísimo contigo, en ocasiones la industria se confunde a un profesional creativo que ha logrado desarrollos importantes con un ser infalible capaz de resolver lo que sea.

Lograr que un trabajo se destaque es muy fácil. Lograr que sea eficiente a la función destinada es el gran reto.
No creo para nada que la tan mencionada «fama» esté relacionada directamente con la calidad profesional. Diseñadores «famosos» hay muchos, «famosos» y buenos, pocos. Un diseñador puede ser muy bueno, pero para ser «famoso» tiene que darse la suerte de trabajar para una empresa, producto o causa a nivel masivo que lo catapulte, si lo que busca es «fama».
Alejandro, difiero de tu opinión, pues destacarse como diseñador no es fácil para mi.
La fama, es un concepto que el artículo no pretende abordar, es posible que cuando hablé de aquellos diseñadores destacados se pudiese entender eso, más en escencia el artículo procura invitar a la reflexión acerca de nuestro criterio como diseñadores y la relación de este con la autenticidad de nuestros trabajos.
En resumen para mi sin duda el diseñador debe procurar una eficiencia, eso sí sin olvidar que «diseñar» es de manera incuestionable un acto creativo que va más allá de lo puramente racional.
Bienvenidas sean las diferencias de criterio Carlos. Asumo mi falta de interpretación, sino te referías a esa «fama» (entre comillas) que mencioné, tal vez estamos más de acuerdo entonces. Es que leo bastantes opiniones sobre la búsqueda de un «sello propio» o «un estilo que nos identifique» a la hora de diseñar, que me hace un poco de ruido. No me parece que sea eficiente un diseño tenga la firma de su autor. Eso va bien en los artistas. Sí festejo ver piezas deslumbrantes, creativas, con una mirada nueva, única... pero que lo justifique el discurso del mensaje. No que sea un sello del autor.
Bueno, para mi esta línea entre el arte y el diseño es sumamente delgada y a mi juicio, aquellos que logran trasegar con equilibrio sobre ella consiguen no solamente un trabajo de comunicación visual (que en últimas es a lo que nos dedicamos) eficiente y propositivo, sino también un resultado sumamente auténtico como «autores».
Y sin duda que viva la multiplicidad de criterios.
Saludo.

un buen tema, sin duda, definitivamente es bueno hablar de la identidad propia como diseñadores, por supuesto que existe aunque hay muchos que no lo acepten como tal, si bien diseñamos basados en necesidades de comunicación lo hacemos gracias a nuestra experiencia como creativos, cada uno se alimenta de diferentes recursos de inspiración, cada quien imprime su propio estilo, siempre buscando la objetividad en el resultado, sin embargo, como dice el autor, de lo contrario cualquiera podría hacerlo igual y no es así, la palabra clave de este tema es, definitivamente, la «autenticidad», ¡saludos!
Siento que se centro mucho en la teoría del color , pero esta muy bueno el articulo aunque considero que algunas veces caer en el mismo estilo puede llegar a cansar.

Solemos sentir que el campo de trabajo del diseñador está sobresaturado e infravalorado, pero quizás sólo sea necesario un ligero ajuste en nuestro enfoque, para percatarnos de que hay mucha más gente que necesita diseño de la que estamos acostumbrados a tomar en cuenta.
Las diversas representaciones del cuerpo a través de la historia han permitido investigar sistemas de medición sobre los cuales debería construirse el canon de la figura humana.
Recuerdos de una vivencia con el inmortal caricaturista argentino.
La omnipresencia del diseño gráfico en el acontecer diario de las ciudades lo convierte en parte de la misma ciudad, de sus habitantes y, en consecuencia, de su identidad.
La capacidad de los diseñadores para resolver problemas mediante la creatividad es cada vez más aplicable a la gestión de las empresas.
Las instituciones educativas de diseño han creado falsas expectativas. Existe una desarticulación entre los discursos oficiales y la realidad profesional.
IMPORTANTE: Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web. En cambio, sugerimos y valoramos la reproducción parcial, incluyendo además del nombre del autor, el título y la fuente (FOROALFA), un enlace a esta página (http://foroalfa.org/articulos/disenadores-con-identidad-propia) en un lugar claro y visible, que invite a completar la lectura.
Hacia 1968 se volvieron cada vez más frecuentes y numerosas las exposiciones de grabados realizados en la ciudad de México.
Para evitar malentendidos en el ámbito de la comunicación comercial, acerca de la conocida frase: «el cliente siempre tiene la razón».
Desde que la información nutricional comenzó a ser valorada masivamente, algunas marcas tomaron esa premisa para construir su identidad o demostrar su autenticidad.
El pasado 12 de diciembre culminó la primera Bienal de Diseño de Estambul en medio de muchas críticas y reflexiones pertinentes para llevar a la práctica en Latinoamérica.
La recuperación del modelo productivo artesanal, es una vía de salida para la industria del mueble español tras la pérdida de su identidad, al haber asumido el diseño de una línea de productos sin diferenciación.
La conectividad y el acceso a la información modifican los paradigmas del trabajo y la gestión de los proyectos. La educación no debe quedar atrás.
Dos preguntas clave que debes hacerte si deseas encaminar el entusiasmo por el trabajo en tu empresa.
Homenaje al recientemente desaparecido creador de Fototrama.
No siempre somos los diseñadores los que «creamos» un símbolo. A veces esos símbolos nacen, crecen y se instalan en el imaginario casi que por generación espontánea.
La red social de imágenes más exitosa, más allá de los prejuicios sobre su trivialidad, también es una herramienta de promoción, educación e investigación.