Todas aquellas personas que se dedican a alguna actividad relacionada con el ámbito proyectual, cualquiera sea su intervención en el mismo, saben a qué nos referimos si decimos que existe una «dificultad» para definir y describir de manera sintética nuestra profesión.
Instintivamente caemos en relatar minuciosamente un proyecto en particular o nuestra vivencia individual. Esta dificultad parece desvanecerse cuando discutimos sobre el tema con algún colega, que si bien puede no haber recorrido los mismos caminos, cuenta con un puñado de conocimientos, lenguaje y herramientas adquiridas similares a las nuestras, y puede llegar a comprender con facilidad dicha «síntesis». Creo que trabajar sobre esa descripción más bien genérica con respecto al diseño, y a la figura del diseñador en particular, podría ser la pieza clave hacia el desarrollo de vínculos más fluidos con la industria local.
Si bien todas las disciplinas proyectuales tienen una base común, la diferencia entre ellas no está limitada sólo al producto final del proyecto. Dentro de la familia de «los diseños», algunos han logrado posicionarse dentro de la sociedad, muchas veces no de manera exacta con respecto a la disciplina, pero si cercana al acierto. No es lo ideal, pero generalmente es mejor que nada. La arquitectura, por sobre todas, es la que lleva mayor ventaja; así y todo, mucha gente sigue pensando que los arquitectos «hacen» casas. Lo mismo sucede con el diseño gráfico cuando inocentemente se lo vincula solo con el hecho de «dibujar». En este caso me gustaría hablar particularmente del diseño industrial, que por ahora no pareciera tener siquiera su «peor es nada» en el imaginario colectivo.
Nuestra capacidad de proyectar se encuentra teñida por tantas experiencias personales, que son ellas las que determinan, en última instancia, nuestra verdadera profesión. La naturaleza de dichas experiencias proviene muchas veces del ambiente laboral/profesional, donde vamos desarrollando nuestras capacidades y «empapándonos» de conocimientos nuevos. Nos sorprendemos de nosotros mismos cuando nos encontramos realizando tareas para las cuales no creíamos estar capacitados, pero que pareciera necesario cumplir desde nuestro rol. Lo difícil es reconocer si estamos «tapando el bache» o realmente es parte de nuestra actividad.
Aceptar las tareas imprevistas (de acuerdo con nuestra formación académica) con alegría dependerá mucho de nuestra actitud como profesionales. Es una faceta acotada por la naturaleza de las experiencias acumuladas de carácter personal, que fueron enriqueciéndonos a lo largo del tiempo. La historia personal: la infancia, la familia, la educación, los amigos, etc. Cada uno tiene sus propias «marcas», imborrables, incrustadas en nuestro carácter y en la forma en que nos desenvolvemos. Los hobbies, las actividades de nuestros padres, innumerables circunstancias que llevamos en la mochila y que pueden convertir al peón en gerente y al mejor en su rubro en eterno empleado.
Este crisol de experiencias y actitudes da como resultado un mundo proyectual rico y extremadamente heterogéneo, muy difícil de definir. Cuando digo definir, me refiero a una definición «hacia afuera», que pueda generar un posicionamiento en el imaginario colectivo de la sociedad, no sólo en el de los diseñadores.
Para comenzar a pensar en un posicionamiento del diseño industrial sería necesario, en primera medida, tener en claro la necesidad del usuario y/o cliente en cada país. Entendiéndose el diseño como un proceso amplio, que no involucra exclusivamente el dibujo de propuestas, sino que comienza mucho antes y termina mucho después.
Dar este paso viene siendo difícil ya que existen distintos puntos de vista, algunos irreconciliables. Están quienes piensan que «las necesidades de un mundo globalizado demandan un profesional de tipo blabla», y quienes creemos que si bien el mundo está globalizado, trabajamos relacionándonos de manera directa con las PyMes de nuestro país, y es su lenguaje el que deberíamos aprender, ¿o no? ¿Cuánta gente no conoce siquiera una definición de industria medianamente acertada?
El segundo paso quizás tenga que ver con la redefinición de incumbencias y la «traducción» de las mismas a un lenguaje más popular. Sí, más popular. Tenemos que aprender, como profesionales, a poder expresar conceptos con la simpleza que brindan las ideas claras y, sobre todo, con ejemplos. Muchas veces nos olvidamos de lo importante que es para la comunicación el hecho de tener en cuenta la capacidad para decodificar que puede tener el receptor. Porque nosotros ya sabemos cuáles son las incumbencias de nuestra profesión, lo que nos falta es darlas a conocer1.
Obviamente lo más importante de ese proceso es la promoción, lograr que se enchufen los cables correctos entre nuestra actividad y los pequeños y medianos industriales. Muchas organizaciones que enarbolan la bandera de dicha promoción se auto-boicotean, tal vez inconscientemente, al promover la figura del diseñador industrial/auto-productor/auto-gestor comercial de sus diseños. Si bien existe y es parte importante del colectivo cultural del diseño, no es la única pieza y, por sobre todo, no es el modelo que debería definir exclusivamente el perfil del diseñador industrial. Promover aquel perfil acotado es cortar las posibilidades de una relación mucho más rica y fructífera con la industria local, como proveedores de servicio. Tenemos que poder ser codificadores de ideas, sean nuestras, o de un tercero.
En países como la Argentina, donde la industria fue golpeada tantas veces, pero que desde las bases de pequeñas y medianas empresas logra sostenerse y reponerse, sería importante replantearnos hasta qué punto vale la pena continuar con el posicionamiento de la disciplina orientado a nosotros mismos y a la difusión cerrada.
Muchos productores no saben qué servicio puede brindarles un diseñador industrial, porque no saben lo que es, ni lo que hace. Ellos necesitan solución a sus problemas. Tienen la naranja, quieren el jugo. Es nuestra responsabilidad dar a conocer la propuesta de exprimidor que podemos ofrecer.
Es inmediata la necesidad de relevamiento y análisis serio tanto de la actividad profesional de los diseñadores industriales como de la industria. Fundamentalmente que dicho análisis permita cruzar los datos y establecer las posibles redes de vinculación.
Publicado el 29/03/2010

me da pena lo poco valorado que es el diseño en latino america. soy diseñador grafico y hace 10 años que estoy haciendo cosas, y no paro de asombrarme de la mala educacion/formacion que hay en nuestros paises...
Hoy día salio una encuesta donde el diseñador es el profesional peor pago. Que punteria tuvimos para elegir la carrera no? ja.

Completamente de acuerdo, ese es el problema en el mayor de los casos para nosotros los diseñadores a la hora de entrar al campo laboral, pues no es simplemente que los grandes y pequeños empresarios desconozcan que es realmente el diseño industrial, el mayor problema es que nosotros mismos no sabemos dárselos a conocer, es decir, nosotros no hemos puesto en práctica la parte comunicativa que tanto nos interesa y nos afecta. Muy buen artículo

Excelente nota!.. «enchufar los cables entre la industria y los diseñadores» refleja perfectamente la necesidad de incorporarlos como proveedores naturales del proceso productivo.

Interesante y creo al igual que ustedes que el diseñador debe difundir mas en que consiste su labor y educar a clientes y empresas en general.
en Panamá por ejemplo no solo la industria no tiene idea de la importancia del diseño en general es muy duro hacer valer nuestra colaboracion en casi cualquier proyecto. lo importante es que a base de esfuerzo conjunto los gerentes de empresa y los de marketing comprendan los alcances de nuestra labor desde que ellos estan en formación y creo que nos toca a todos dar el granito de arena cada día. con escritos como el tuyo hay que hacer difusion.

Me encanto tu articulo Soledad, siempre he creido en la metafisica, estamos rodeados de ella, y tan simple como lo que escribiste, como puede un diseñador industrial darse a conocer si ni siquiera la gente que tiene una carrera o esta vinculada con la industria sabe lo que es.
Cuando estudiaba, nos dejaron de tarea que gente cercana a nosotros respondiera un cuestionario, las preguntas eran si sabian lo que era y hacia un Arquitecto, un Diseñador Gráfico y un industrial, desgraciadamente el que quedo peor parado fue el industrial, casi nadie le acerto y fueron muy curiosas las repuestas.

Estoy muy de acuerdo con lo que dice este artículo, ya que no solamente pasa con lo que es diseño, si no básicamente con la gran mayoría de las carreras. Muchas personas no sabemos realmente la magnitud que encierran las diferentes profesiones y muchas veces se generaliza en un concepto como es el caso del disño grafico, «son los que hacen dibujitos».

me parece importante que como diseñadores tengamos claro y delimitemos lo que es nuestra labor (en cualquier área de diseño) a demás de estar conscientes de nuestra responsabilidad con la sociedad. Después de nuestro autoconocimiento debemos tener la capacidad para poder explicarles al público de una manera amena e inteligible lo que nosotros les podemos ofrecer como profesionales en pro de atender a su problema de diseño. Pienso que el jugo se verá cuando realizamos un trabajo de calidad.

Muy buen artículo! Y si, creo que es indispensable para el desarrollo industrial de nuestro país que la labor del diseñador industrial (qué redundante, no?) se de a conocer y forme una parte fundamental de la organización de cualquier empresa del gremio. Muy alentador, por cierto.

Dar a conocer las incumbencias del diseñador, como las posibilidades de llevar adelante un amplio trabajo interdisciplinario abriría las puertas a un riquísimo trabajo en donde diseñador- empresario(pyme)-consumidor o receptor de propuestas se van a encontrar con herramientas para fortalecer el conocimiento de las necesidades del argentino , generando asì productos finales con un perfil más cercano a nuestras necesidades.Si esto luego conlleva a la exportaciòn de estos productos ,estarìamos posicionandonos en el exterior con un DEFINIDO PERFIL ARGENTINO.

Muy cierto lo de «Es nuestra responsabilidad dar a conocer la propuesta de exprimidor que podemos ofrecer». Buen artículo.

Pienso que el diseño es parte ya de nuestras vidas en todo lo que vemos sentimos e imaginamos nuestra profesion no solo se basa en la belleza sino tambien en la funcionabilidad de lo creamos para servicio de la humanidad por decirlo asi esas creaciones o diseños se van a transformar en bienes o servicios que brindaran sus beneficios a toda la colectividad, sea cual sea su expresion en la industria, en el area grafica o la arquitectura todas tienen un valioso aporte simplemente nuentra profesion es emocionante y bella

Creo que es importantísimo sumarle a todo lo expuesto con anterioridad la existencia de la llamada «competencia desleal» que practícan algunos pseudo diseñadores cuya formación profesional se basa única y exclusivamente en la intuición y en algún curso de diseño gráfico express ofreciendo así «jugos de a peso y para llevar».


Antes de dar mi opinión les recomiendo un excelente libro, ¿como ser Diseñador Gráfico sin perder el alma? de Adrian Shaughnessy, proporsiona muy buenos consejos para enfrentar ese día a día del diseñador. En mi opinión, me pregunto: ¿si vamos al médico y obedecemos al doctor aunque no nos guste su medicina, porqué los clientes no nos ven como a los médicos? Creo que existe una cruel confusión en la sociedad, se piensa que nuestra profesión es cosmética, muchas personas me dicen «tu carrera es bonita» pensando que nuestra misión es embellecer las cosas, porque eso es lo que ven lamentablemente

Este debate es reflejo del que se ha dado desde el surgimiento de la arquitectura como disciplina. Pone en crisis la incumbencia de los campos profesionales en problemáticas donde en general suelen superponerse bastante. La diferenciación de los ingenieros y los MMO es compleja, y aquí generalmente un arq pasa a ser un lujo, costoso y muchas veces con malos resultados.
Por eso, creo que es importante que como profesionales podamos «hacer bien lo que tenemos que hacer». Eso abre campo a que la sociedad conozca. Pero cuidado porque si no lo hacemos el resultado será una ignorancia social mayor.

Es dificil pero no imposible el llegar al reconocimiento de lo que es y hace un diseñador grafico debido a su amplias posibilidades ,pues coincide con todos los oficios. Apesar de ello la gente parece ser que seguiran diciendo ¡son dibujos! ;Por ello, el deber de nosotros es recordarles lo que verdaderamente es nuestra profesión.

Una opción para acotar el diseño industrial es la especialización con áreas de acción o desarrollo específicas, como la educación, ecología, paisajismo, escenogrfía, interpretación, otras. Creo que una parte importante de nuestra falta de definción es la amplitud de estas opciones, y la distancia entre ellas. Por su puesto que hay conocimientos transversales, como los de comercialización, gestión por ejemplo.
También destaco la importancia de conectarse con la industria local y proveedores. Intuitivamente percibo una gran riqueza de oficios en latinoamética valiosos si se encadenan.

Muy interesantísimo el artículo por que en un mundo globalizado como el de hoy los profesionales del diseño tienen que ser quienes aporten con soluciones a la problemática de diseñar cosas útiles y atractivas, para satisfacer a un comprador cada ves más exigente.
Por otro lado la experiencia y la formación académica siempre polemizaron; sin embargo los dos se cmplementan de tal manera que el resultado debe ser un producto de calidad.

A nivel de cultura latinoamericana esto sucede y sucedera simpre, para mi el meollo del tema es que nosotros tengamos claro que somos y que podemos hacer, si partimos del autoconocimiento, cuando alguien nos contrate o nos pregunte tendremos como siempre digo argumentos mas que solidoz para clarificar a cualquiera que puede esperar de un diseñador dependiendo su rama, en cuanto a limites de acción siempre habra a espacio de discución, en mi opinion el diseño no marca limites claros, el diseño es como el agua esta en constante movimiento, igualmente el accionar del diseñador.

Qué tema!, indispensable definir quienes somos y hacia donde vamos, aca en Uruguay pasa que casi nadie sabe que hace ni como se aplica lo que hace un diseñador industrial, se asocia solo con temas estéticos, superfluos y de costos extras (para mi gusto una definición muy básica y equivocada). Yo creo que es un tema de conocimiento general, hacer valer nuestro trabajo, no creo que explicar que es lo que hace un D.I. con ejemplos sea lo mejor, pero ayuda a comprender a los que todavia no lo saben y hacernos mas conocidos como profesionales.

Sabemos que como diseñadores debemos rescatar la esencia del diseño y su práctica, en lo que en otras áreas son llamados gremios donde incluso el lenguaje usado por sus integrantes debe ser propio de su actividad. Los médicos nos hablan con su metalenguaje al igual que los abogados y hasta los mecánicos de acuerdo a sus propias esencias. Los diseñadores tenemos nuestro propio lenguaje que adquirimos primero en la universidad y luego en la calle durante la práctica de la profesión para ir descubriendo la esencia y la magia de nuestra labor.


Me debato entre dos posiciones: ¿debemos dar respuestas o propuestas? Me explico: el usuario-cliente tiene una necesidad (necesidad, gusto, deseo...? quiere algo, y nosotros como diseñadores le respondemos o le proponemos. ¿El usuario/cliente necesita una silla o un sistema para sentarse? Comparto la base fundamental: necesitamos «hablar» con las Pymes para identificar sus necesidades y poder ser más asertivos en la formación de los diseñadores industriales: No obstante el debate es mucho más amplio al mirar dichas necesidades desde el plano netamente técnico, productivo, o creativo.

El perfil del diseñador latinoamericano esta ligado a conocer perfectamente la realidad de nuestras Pymes. Puede ser que estemos manejando conceptos ajenos a esa realidad. Si la industria crece nuestros servicios serán más requeridos. Fortalezcamos a la industria, la promoción del diseño consiste también en dar Ofertas Interesantes. Hay que plantar más naranjos para pretender hacer una fábrica de jugos.

Como siempre, muy buenos tus artículos Soledad. El tema que planteas es fundamental para la inserción del diseño donde realmente es necesario, en nuestro caso particular, las Pymes. No comparto el comentario de Abdénago Yate, creo que el límite de hasta donde puede llegar un diseñador está determinado por su capacidad de asesorarse, es un límite auto-impuesto.

Soy estudiante de la Universidad de Lanus, y desde los primeros días de la carrera se nos inculcó la idea y conciencientización que el diseño industrial no puede, no debe y abarca mucho más d elo «comercial». Una experiencia similar a la describis en el pie de página los vivimos con 6 o 7 empresas importantes aledañas a la Universidad. Creo que es fundamental una articulación e integración de las carrearas proyectuales con el fin de potenciar la del diseño industrial.

Son procuopantes tres cosas en la propuesta de la señorita Soledad Clavell, que creo deben ser reconsideradas. 1. poner a la arquitectura al mismo nivel del diseño arquitectónico, sería como poner las ingenierias al nivel de los diseños. 2. la frase en píe de página «nuestra profesión abarca más de lo que ellos creían», ya que, qué es lo que nosotros, como diseñadores industriales creemos, sin auto-endiosarnos. y 3. faltan los límites de los diseños, que hace ver que somos capaces de cualquier cosa, y eso no es cierto, así que si no somos capaces de autodefinirnos cómo podremos ser reconocidos

Yo creo que deberíamos apuntarle al perfil de un diseñador organizacional; un profesional capaz de crear métodos y sinergias de trabajo para las dinámicas de las pymes (todo es para antier) que tenga claro que el método proyectual no es un tótem, que no hay que ser fundamentalista ni mecías.
Creo que una buena opción profesional para un diseñador en las pymes seria alguien que hace más viables los procesos, los agiliza y ayuda a la pyme a crear conciencia de sí misma creando así estructura organizacional incluyente para pensar y conceptualizar productos.
El diseño es una experiencia colectiva.

Aqui en mexico algunas empresas o algunos clientes quieren nomas el jugo sin tener que comprar la naranja o expremirla, es decir que no nos toman en cuenta por el trabajo que se hace para una grande, mediana, o pequeño proyecto de trabajo.

Sería muy conveniente poder tener una visión, no solo local ni regional sobre los diseñadores. Me pregunto si será igual la situación en los países del primer mundo de Europa, Asia u Oceanía. En donde encontramos un polo opuesto al Latinoamericano, con respecto a las inversiones, tecnologías, educación, empresas de mentes abiertas a la inversión en diseño e investigación.
Ya que seguramente tenemos en este foro, gente de todos los rincones del mundo (o casi) les dejo mi email para quien quiera crucemos información sobre este tema a nivel global
mignacco1@yahoo.com.ar
Saludos!!!

No sé en Argentina, pero al menos en México gran parte del problema también está en las carreras administrativas porque no incluyen el diseño dentro de la planeación estratégica, de tal forma que los futuros gerentes o dueños de empresas saben casi nada de diseño, y lo mismo con las ingenierías..., por eso se entiende esa desconexión que tenemos con ellos, tiene la naranja quieren el jugo pero no saben que el diseño puede ser parte de la solución, y en caso de que lo sepan luego viene el tema del pago, es decir, que valoren e inviertan en nuestros servicios.

Evidentemente un paso necesario es la conexión que pueda brindar a los diseñadores la Universidad con el medio empresarial, fomentando el conocimiento de la profesión y haciendo de nexo entre la disciplina y el mercado.

Vínculos: Hace ya varios años que damos en el taller de Arquitectura 3 de la F.A.D.U. un trabajo práctico de Propiedad Horizontal. Esto implica abordar todas las etapas que involucra la materialización de un edificio: entender el marco legal;económico-valor mercado y financiero-;sociedad-comitente y usuario-.La ventaja: el alumno como arquitecto participa activamente en todas las etapas; como diseñador, no. El relevamiento y análisis de la realidad y sus actores es inevitable en este proceso.Los vínculos son parte ineludible en el diseño estratégico de gestión y desarrollo. Somos el exprimidor

El exprimidor, en todos los casos, debe ser el modo de obtener el jugo
de la forma más conveniente a la producción y la más económica. Si además es «bello: 10 veces bueno. Esto encerraría el concepto de diseño funcional. Esta debe ser la razón que convenza a los industriales.

Pienso que parte importante de la formación de los diseñadores debe ser el tema administrativo, con el cual los diseñadores pueden adoptar la jerga de negocios que les permitirá explicar su profesión, vender y venderse. Los gerentes se mueven en un contexto de negocios y si los diseñadores no aprenden a hacerlo, se van a quedar sin explicar (y sin entender) su parte dentro del rompecabezas.

Julio, gracias por el comentario. Tenés razón, es un planteo abierto, ya que la idea justamente es que quien lo lea (en este ámbito, de diseño) elabore al menos internamente su propia opinión. Al margen, te cuento que estoy trabajando en el tema de la propuesta de una «definición» que no sea cerrada a mi opinión individual o a lo que mi circulo cercano respecta. Es algo que lleva mucho tiempo y contacto con gente.
De verdad agradezco el comentario, si todos los que elaborar una opinión opinaran seria mucho mas fácil construir conocimiento, no?

La línea de pensamiento es impecable, pero es una lástima que se quede como un planteamiento abierto para que cualquiera que lea el artículo nuevamente genere sus propias interpretaciones del tema volviendo a dejar el problema originalmente planteado exactamente en la misma posición de indefinición y con base en «las experiencias acumuladas de caracter personal». Hubiera sido interesante tener propuesta base de definición del jugo por parte de la autora.

Considero que el diseñador tiene que girar a un perfil de pensamiento más colectivo, y no tan individualizado teniendo en cuenta la realidad de la industria local y su crecimiento actual, reforzándola para crear un mayor enlace de valor con el diseño industrial y todas las disciplinas proyectuales; y así poder generar un crecimiento gradual dentro del mercado. Pensar en un perfil cerrado en uno mismo solamente, no contribuye a dicho crecimiento, lo estanca.

Comparto la opinión de Soledad. Muchas veces la gran barrera para que el mercado reconozca la importancia del diseño, se encuentra en los diseñadores mismos que no han logrado explicar claramente su función, sus ventajas y su valor.

La expresión de la forma en que piensan los diseñadores, aplicada sistemáticamente en al proceso de innovación y solución de problemas complejos.
El diseño parece querer resolver sus contradicciones fuera de sí mismo.
Reflexiones sobre la vida de una palabra.
El diseño gráfico se inserta en el contexto mucho más amplio de las «artes visuales» y, aunque no en todos los casos, produce obras de arte.
Muchas son las veces que escuchamos la palabra coolhunter y siempre la asociamos con tendencias. Sin embargo, es una herramienta valiosa para los diseñadores.
Diseñar en los pueblos es trabajar en tierra virgen, la siembra suele ser muy dura pero la cosecha un tanto fructífera.
IMPORTANTE: Este artículo no expresa la opinión de los editores y responsables de FOROALFA, quienes no asumen responsabilidad alguna por su autoría y naturaleza. Para reproducirlo, salvo que estuviera expresamente indicado, por favor solicitar autorización al autor. Dada la gratuidad de este sitio y la condición hiper-textual del medio, agradeceremos evitar la reproducción total en otros sitios Web. En cambio, sugerimos y valoramos la reproducción parcial, incluyendo además del nombre del autor, el título y la fuente (FOROALFA), un enlace a esta página (http://foroalfa.org/articulos/de-naranja-a-jugo) en un lugar claro y visible, que invite a completar la lectura.
Conselhos para obter melhores resultados nas entrevistas para emprego na área do design.
El diseño nos importa a todos, pero no significa lo mismo para todos. ¡Por fortuna!
Hasta qué punto nos dejamos influenciar por el trabajo de otros. Desarrollar el propio estilo puede ser uno de los logros más gratificantes.
No persigas a tu cliente, deja que te encuentre en línea.
Una selección de ideas del reconocido publicista estadounidense para quien la publicidad no es una ciencia, sino un arte sutil.
Empatía, intuición, colaboración y experimentación son las palabras de turno que están transformando el mundo corporativo en la creación de nuevos productos y servicios.
No todos los diseñadores desarrollamos las mismas actividades; ni mucho menos tenemos las mismas habilidades. ¿Te has preguntado cuál es tu perfil?
Em muitas ocasiões, trabalhar de maneira interdisciplinar é a melhor opção para o profissional de design.
El nuevo escudo de la Ciudad de Buenos Aires motiva una reflexión respecto a los diseñadores y el respeto por el patrimonio cultural e histórico.
La mayoría de las marcas se rehusan a aceptar cualquier clase de limitación en su imagen y personalidad.